Autor: Zahira Peinazo

  • El recurso de la periodista condenada por el caso de Laura Luelmo se resuelve este miércoles

    El recurso de la periodista condenada por el caso de Laura Luelmo se resuelve este miércoles

    El TSJA deliberará, votará y fallará sobre el escrito de apelación, que solicita su absolución

    La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), en su sección de Apelación Penal, delibera, vota y falla este miércoles 26 de junio el recurso presentado contra la sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Huelva que condenó de la periodista onubense Raquel Rendón a una pena de dos años de prisión por revelación de secretos relacionados con el caso de asesinato de Laura Luelmo en El Campillo en unos artículos publicados en el diario Huelva Información.

    La condena, que también recoge una multa de 18 meses con cuota diaria de 6 euros, inhabilitación especial para el ejercicio del sufragio pasivo y para el ejercicio de la profesión periodística por el tiempo que dure la condena, así como al pago de una determinada indemnización, con imposición de costas, fue en su día criticada por distintas asociaciones de periodistas de España por considerar un enorme peligro para la libertad de información que no se puedan transmitir a la opinión pública noticias basadas en una información veraz. Y es que además, tal y como se recoge en el escrito de apelación, cuando se realizaron las publicaciones en cuestión no pesaba secreto sobre las actuaciones, con lo que no había secreto de sumario.

    En este sentido, cabe recordar que la informadora ha sido galardonada con el Premio Constantino Ruiz Carnero a la Libertad de Expresión de la Asociación de Periodistas de Granada (APG), que le hacía entrega del galardón en la gala de los II Premios de Periodismo de la APG 2024 celebrada el pasado 7 de febrero por ser “un ejemplo para todos los compañeros de profesión”.

    Para las asociaciones profesionales de periodistas, la sentencia judicial recurrida por Rendón “afecta a la línea de flotación del ejercicio de la libertad de información por los profesionales de la información, sentando un peligroso precedente que criminaliza una práctica frecuente, como es el empleo de información procedente del sumario por fuentes del caso en cuestión”, al tiempo que genera una honda preocupación en las mismas «puesto que deja al libre dictamen de los jueces la relevancia de una información que, siempre y cuando sea veraz, está amparada en el artículo 20 de nuestra Carta Magna».

    «Tres años de pesadilla»

    Preguntada sobre la posible resolución judicial, la informadora onubense ha señalado a Huelva Ya que espera que los magistrados del alto tribunal andaluz «pongan un poco de cordura a esta situación», al tiempo que confía en que «tomen en consideración nuestro recurso de absolución y que se acabe cuanto antes esta pesadilla, sea cual sea la decisión».

    «Yo lo he pasado muy mal durante los últimos tres años y si tenía que pagar una condena ya la he pagado con creces», asevera Rendón.

    Ahora, señalan desde la defensa, «habrá que esperar a la notificación de la sentencia completa, que se dictará después de la deliberación y fallo».

    Recurso de la Fiscalía de Huelva

    Además del recurso de apelación de la periodista condenada, que pide su absolución, el TSJA también tendrá que pronunciarse sobre el presentado por el Ministerio Fiscal contra la sentencia de la Audiencia de Huelva, en el que solicita que se mantenga la condena en relación con el delito pero que, “apreciando la concurrencia de la eximente incompleta de actuar en ejercicio de la profesión periodística”, se rebaje la pena de prisión de dos años a nueve meses.

    Los padres de Laura Luelmo, por su parte, no han presentado ningún recurso ante el alto tribunal andaluz.

  • La periodista condenada por el caso Laura Luelmo pide su absolución

    La periodista condenada por el caso Laura Luelmo pide su absolución

    La defensa recurre la sentencia de la Audiencia Provincial y apela al TSJA

    La defensa de la periodista onubense condenada a dos años de prisión por revelación de secretos relacionados con el caso de asesinato de Laura Luelmo en El Campillo por unos artículos publicados en el diario Huelva Información ha recurrido la sentencia 96/2023, dictada el pasado 6 de junio por la Sección Tercera de Audiencia Provincial de Huelva, elevando al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) un recurso de apelación en el que reclama su absolución.

    Además, la periodista ha sido condenada a una multa de 18 meses con cuota diaria de 6 euros, inhabilitación especial para el ejercicio del sufragio pasivo y para el ejercicio de la profesión periodística por el tiempo que dure la condena, así como al pago de una determinada indemnización, con imposición de costas.

    Según se recoge en el escrito de apelación, como ha adelantado HuelvaYa, en primer lugar la defensa considera que se ha vulnerado el derecho fundamental a la defensa de la periodista ya que “la Sentencia de instancia la ha condenado sin que se le tomara válidamente declaración durante la fase de instrucción del proceso”. Así, denuncian que durante la instrucción del procedimiento se acordó y practicó la declaración “fuera del plazo de instrucción, pese lo cual se siguió el procedimiento contra ella hasta el dictado de la Sentencia condenatoria, que ahora recurrimos”, lo que “entraña una gravísima vulneración del derecho a la defensa, cuyo único remedio posible en derecho es el dictado de una Sentencia absolutoria”.

    Y es que, argumenta el recurso, el plazo de instrucción finalizaba el 27 de septiembre de 2019 y no fue hasta el 5 de febrero de 2020 (más de cuatro meses después del fin de la instrucción) cuando se acordó tomar declaración a la periodista en calidad de investigada.

    Asimismo, la defensa, en su escrito de 69 páginas, esgrime que “la Sentencia impugnada infringe el artículo 197.3 párrafo 2 del Código Penal”, al condenar a la periodista por un delito de revelación de secretos “sin que dicho delito tenga encaje en los hechos que han sido declarados probados”. Concretamente, aseveran, “encontramos tres defectos que impiden subsumir el meritado tipo penal en los Hechos Probados de la Sentencia:

    • Los hechos probados de la Sentencia de instancia no contienen ninguna referencia al supuesto origen delictivo o ilícito de la información a partir de la cual se redactaron los artículos periodísticos;
    • Tampoco consta que fuente de dicha información fuera ilícita ni que mi poderdante fuera consciente de la supuesta ilicitud;
    • Y, además, no se ha declarado probado un perjuicio derivado de los hechos”.

    La tercera alegación recogida en el escrito de apelación hace referencia a la “vulneración del derecho a la presunción de inocencia, por entenderse acreditado el origen ilícito de la información publicada en prensa y el dolo, sin que se haya practicado prueba de cargo suficiente”. A tal fin, continúa, “es fundamental tener en cuenta las circunstancias y el momento en que se publicaron los artículos periodísticos objeto del procedimiento, porque de las mismas se desprenden diferentes formas en las que la información pudo fluir hasta llegar a la periodista condenada. En este sentido, hay que comenzar destacando que la causa seguida por la muerte de Laura Luelmo no estaba declarada en secreta cuando se publicaron los artículos objeto de la condena”.

    Asimismo, desde la defensa se subraya que “el delito de revelación de secretos es un delito doloso, en el que además el tipo penal exige que la acción típica se realice en perjuicio del titular de los datos. En este caso, continúan, “no se ha acreditado” que la periodista condenada “redactara los artículos periodísticos objeto de la causa con la intención de perjudicar ni a doña Laura Luelmo ni a ningún miembro de su familia”. Por el contrario, asegura, “la única finalidad acreditada de la publicación de dichos artículos era el ejercicio de su derecho fundamental a la libertad de la información, como profesional de dicho ámbito, y desde el periódico para el que trabajaba”.

    Para finalizar, el escrito considera que la Sentencia impugnada, la cual es calificada como “una genuina novedad en nuestra jurisprudencia”, vulnera la libertad de información de la periodista, consagrada constitucionalmente en el Art. 20.1 d CE. “Por primera vez en nuestra historia democrática una periodista ha sido condenada por un delito de revelación de secretos por utilizar información procedente de un procedimiento judicial para redactar varios artículos periodísticos sobre un crimen atroz que suscitaba la atención y el interés de todo el país”, resalta la defensa.

    Una espada de Damocles sobre los periodistas

    Así, continúa, “la insólita Sentencia que impugnamos afecta a la línea de flotación del ejercicio de la libertad de información por los periodistas, sentando un peligroso precedente que criminaliza una práctica frecuente, como es el empleo de información procedente del sumario suministrada por fuentes del caso en cuestión”.

    De esta manera, “no podemos obviar que lo que en principio es un asunto personal de una ciudadana en particular se ha convertido en una causa que afecta al conjunto de la sociedad. Y decimos al conjunto de la sociedad porque, como la jurisprudencia constitucional destaca, la libertad de información, sobre todo cuando se ejerce por periodistas a través de los medios de comunicación, no es una mera libertad individual, sino que se erige como uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad democrática”.

    En este sentido, la defensa esgrime que “el Estado debe garantizar que, cuando un periodista se disponga a realizar su trabajo, pueda hacerlo con la confianza, al menos, de que por parte del poder estatal no será reprimido, censurado o castigado”. De lo contrario, asevera, “se estaría colocando una espada de Damocles sobre cada uno de los periodistas cada vez que estos se dispusieran a realizar su trabajo. Esta amenaza, sin duda, arrojaría a la autocensura a muchos de estos profesionales, impidiendo en estos casos que la información llegase hasta la sociedad, lo que en última instancia erosionaría los pilares mismos de nuestra sociedad democrática”.

    “Rechazo absoluto” de las asociaciones de la prensa

    Las asociaciones de la prensa de Andalucía, por su parte, han manifestado su “rechazo absoluto a la sentencia” al considerar que “atenta directamente contra el derecho constitucional de la ciudadanía a recibir una información veraz, en este caso, verdadera”.

    Así, coincidiendo con el Día Internacional de la Democracia que se celebra este viernes, 15 de septiembre, la Asociación de la Prensa de Huelva (APH), con el apoyo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), se ha hecho un llamamiento a todos las asociaciones de la prensa de España para que, en sus respectivas provincias, se lleven a cabo actos de protesta, a las 11.00 horas, que tendrán lugar frente a las diferentes audiencias provinciales españolas, excepto en el caso de Madrid, que se celebrará frente a la sede del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

    Las concentraciones se desarrollarán bajo el lema de #SinPeriodismoNoHayDemocracia y se ruega a los asistentes que acudan al llamamiento con esparadrapo o similares en la boca, para visibilizar el intento de “censura previa” que esta sentencia supone contra los periodistas españoles.

  • Fermín Cabanillas, el zalameño cuya sangre puede salvar vidas en la lucha contra el Covid

    Fermín Cabanillas, el zalameño cuya sangre puede salvar vidas en la lucha contra el Covid

    Tiene un diagnóstico previo de hiperinmunidad y dona plasma que puede salvar vidas

    Este jueves, 8 de octubre, el periodista zalameño Fermín Cabanillas recibió los primeros pinchazos en su brazo izquierdo. ¿El motivo? Tiene un diagnóstico previo de hiperinmunidad y dona plasma que puede salvar vidas en la lucha contra la covid-19.

    Su historia comienza el 16 de agosto y, como en muchas, la causalidad jugó una carta muy importante. Ese día Fermín se marchó a los cursos de verano de Baeza, desde donde, una vez finalizados, viajó a La Antilla a pasar el fin de semana. “Como iban a ser varios días fuera, le dije a una amiga, Pastora, que tiene donde vivo un laboratorio, que me hiciera una PCR a la vuelta, por precaución al estar con mucha gente de muchos lugares durante ocho días”, explica.

    Entonces, tal y como explica en una entrevista concedida a HuelvaYa, llegó el momento de la verdad: “La noche antes de hacerme la PCR me doy cuenta de que no tengo olfato y estoy perdiendo el gusto, pero como había tenido sinusitis, era algo que no me era desconocido. El 26, bastoncillo por la nariz, y el 27 llamada de Pastora a las 8.00 para decirme que a quedarme en casa dos semanas, que había dado positivo. Entonces llamo a mi médica de cabecera, que me dice que si he perdido el olfato es buena señal, que es síntoma de ataque leve del bicho, pero el bicho lo tienes dentro, y aunque procuras no pensar mucho en ello, te ves en una UCI.

    Como estoy en proceso de terminar un libro, mi familia ya tenia previsto quedarse en la casa de Portugal unos días, para que mi bicho de tres años me dejase trabajar todo lo posible, así que les llamo y les digo que no se muevan durante dos semanas. Al rato me llaman del SAS para preguntarme por contactos directos, y deducen 29 nombres, que, obviamente se tienen que quedar en sus casa.

    Durante una semana, todos se hacen las pruebas, y los 29 dan negativo”.

    El proceso, eso sí, explica, es un desastre. “El primer día te llaman unas 500 veces. Recuerdo que no hice nada desde las 8.00 a las 15.00 horas, solo coger el teléfono. Algunas llamadas tenían poco tacto, casi culpándote de ir a trabajar fuera de casa aunque tuviera todas las precauciones. Hay pruebas que se pierden, gente citada que luego no tiene que hacerse la prueba, apellidos cambiados… Pero todos los contactos van dando negativo, incluso los que se vinieron en mi coche desde Baeza a Sevilla. Tres horas en el mismo coche y no se contagiaron, no tenía lógica.

    En cuanto al confinamiento, “intento tomármelo como unas vacaciones. Mucho trabajo y mucho Netflix, y amigos que te traen de todo a casa. Me han traído comida y todo lo necesario hasta en cuatro veces distintas, y nadie me ha querido coger un euro. La gente buena sale a la ayuda de los demás cuando hay crisis“, asevera Fermín.

    ¿La terapia? no ver informativos. “Nada de imágenes de gente en hospitales, ni nada parecido. A los tres días se van los síntomas, y dejo de tomarme la temperatura compulsivamente. El termómetro estaba harto ya de marcar 36 grados, así que lo meto en un cajón y me olvido de él”.

    “A los 14 días llamo a mi médico y me dice que salga, que con ese tiempo sin síntomas ya el virus ha pasado, pero no me fío. Pastora vuelve a meterme el bastoncillo por la nariz y da positivo pero con un código 35, es decir ‘contagio leve’. Como no tiene lógica ese positivo, mi médica me pide una serología que aclara el misterio: doy positivo porque he generado anticuerpos, y encima son de los que sirven para que mi plasma sanguíneo ahora pueda salvar vidas de gente enferma de coronavirus“, nos cuenta un emocionado Fermín.

    ¿Cuánto tiempo durará ese anticuerpo? Puede que se vaya hoy, que lo tenga toda la vida o que lo tenga hace años. “En realidad, un médico me dice que puede que tenga Covid desde antes de llegar oficialmente a España. Ese anticuerpo me protege de contagiar y contagiarme. No tengo que llevar mascarilla, pero llevarla no cuesta trabajo para que la gente se sienta segura”.

    Ahora, este onubense ha empezado las pruebas de donación en el Centro Regional junto al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. “Si todo va bien, cada vez que me pinchen, dos personas salvarán la vida. Se da por bueno todo lo malo pasado”.