Categoría: Mineros por el mundo

  • Alberto Anaya, un joven músico de Nerva que estudia en Nueva York tras lograr la beca Fulbright

    Alberto Anaya, un joven músico de Nerva que estudia en Nueva York tras lograr la beca Fulbright

    Este pianista y compositor de música para videojuegos, televisión y cine se encuentra en EEUU después de ganar varios reconocimientos, como el I Oskar Rieding International Competition for Composers (Slovenia, 2018), o de haber sido nominado a Mejor Banda Sonora en el Festival de Cine de Calzada de Calatrava (2018) por su trabajo en la película ‘Hasta que la muerte los separe’

    Alberto Anaya López (Nerva, 1995, albertoanayamusic.com) es un joven compositor nervense de 24 años que cuenta con una formación académica tradicional, pues desarrollaba su formación académica en el Conservatorio Profesional de Música ‘Javier Perianes’ de Huelva y, de ahí, pasaba al Conservatorio Superior de Música ‘Manuel Castillo’ de Sevilla. Estudios que ha compaginado con una amplia experiencia profesional en el videojuego, el audiovisual y la enseñanza, sin olvidar que es un apasionado de la música contemporánea, del jazz y del flamenco, lo que le ha dado también un importante bagaje como intérprete, arreglista y en otros campos de la creación sonora. Dos variables que ha aplicado a su carrera profesional, al ser pianista y compositor de música para videojuegos, televisión y cine.

    Y es que, tal y como recuerda, está ligado a la música desde pequeño: “De pequeño, según cuenta mi madre, antes de hablar -que tardé en aprender- tarareaba frecuentemente las melodías que escuchaba. También recuerdo que mi juguete favorito era un pequeño teclado Casio con los nombres de las notas torpemente pintados con rotulador en las teclas sobre las que tocaba todo lo que oía. Supongo que todo aquello tuvo algo que ver. Después, mis padres me apuntaron al Conservatorio con 7 años, y todo lo demás vino después con mucho esfuerzo y sacrificio”.

    Una vocación que no ha sido fácil llevar a cabo, puesto que, como nos confiesa, “soy el primer músico profesional de mi familia, con todo lo que ello conlleva. Sin embargo, tuve muchísima suerte, tanto con mis padres como con mis profesores y mis profesoras, pues les debo absolutamente todo lo que he conseguido y lo que conseguiré tanto en lo profesional como en lo personal”.

    Desde agosto de 2018, Alberto se encuentra en Nueva York con una beca Fulbright, una ayuda educativa en el ámbito de la industria del entretenimiento que “pedí gracias a que un profesor, Rafael Luque Vela, -un gran tipo, otro pedazo de profe que tuve-, me la mencionó”, nos dice. Un destino que eligió él mismo, puesto que le ofrecieron también la opción de Los Ángeles. Pero, según nos dice, “me decanté por Nueva York dado que tiene un programa de dos años bastante más completo que cualquiera de los que hay en Los Ángeles”.

    Además, recientemente, ha ganado el I Oskar Rieding International Competition for Composers (Slovenia, 2018) y ‘Taller Sonoro’ estrenó una pieza suya en el Festival de Música Manuel de Falla (Cádiz, 2017). Logros en una carrera que acaba de comenzar, a pesar de lo cual ya ha realizado múltiples trabajos, por ejemplo, al servicio de la imagen, habiendo sido nominado a Mejor Banda Sonora en el Festival de Cine de Calzada de Calatrava (2018) por su trabajo en el largometraje ‘Hasta que la muerte los separe’, al tiempo que también obtuvo una Mención a Mejor Banda Sonora en #Comcorto2015 por ‘Supermaca’, primer cortometraje al que le ha hecho la banda sonora, con Antonia Gómez Grande como protagonista y con Ana María Camacho de la Rosa en la producción.

    Y todo ello lo compagina con su trabajo como pianista para diferentes agrupaciones, como ‘El Granuja y sus Majaras’, ‘Fusión Moderna’ y ‘Onubraum Jazz Band’, entre otras, al tiempo que ha tenido la oportunidad de hacer canciones como ‘Un paso al frente’ y vivir experiencias que considera increíbles por todos los rincones de la provincia de Huelva y de gran parte de Andalucía.

    Cuestiones que no le han impedido seguir teniendo a Huelva y la Cuenca Minera muy presente. De hecho, de Nerva tiene múltiples recuerdos, que siempre tiene muy presentes. Una localidad minera de la que nos cuenta lo siguiente: “Lo mejor de Nerva para mí, o mis recuerdos más felices, son de cuando era pequeño. La infancia debería tener lugar en un pueblo por ley, el que sea, pero si es Nerva mejor. La libertad de poder explorar de manera libre y ociosa un lugar en el que todas las personas se conocen, y un lugar tan bonito como Nerva, es el mejor alimento para la curiosidad de cualquier niño. De mayor también me quedo con las fiestas patronales, con la diana, con la familia y los amigos que tengo allí, y con cómo me recuerdan y me reciben cada vez que los visito. El camino de vuelta es muy largo, pero volver es siempre un verdadero placer. De verdad, gracias a todos y a todas por todo lo que habéis compartido conmigo, y aprovecho para deciros que lo poco o lo mucho que resulte de esta vida que llevo va por ustedes”.

    Y, de hecho, tiene previsto volver a casa por Navidad, “luego pasaré Año Nuevo en Ciudad de México y me volveré a Nueva York en enero. Me graduaré, me mudaré a Los Ángeles al menos durante un año y, después, espero poder dedicarme a lo que me apasiona desde casa”.

  • Maximiliano López, un ‘campillero’ muy ligado a la Casa de Andalucía de Tarragona

    Maximiliano López, un ‘campillero’ muy ligado a la Casa de Andalucía de Tarragona

    Aunque se marchó de El Campillo con 18 años, este onubense nacido en Rosal de la Frontera no olvida su tierra, a la que vuelve siempre que tiene ocasión y de la que le habla mucho a su familia para que conozca bien sus raíces

    Aunque Maximiliano López Figueras nació en Rosal de la Frontera hace 76 años, siendo un niño se marchó con su familia a El Campillo, donde sus padres comenzaron a trabajar en el campo. Fue así como pasó toda su infancia y juventud en esta localidad de la Cuenca Minera, siendo alumno de la escuela profesional ‘Escuela Familia’ y, posteriormente, obrero de la Fundición, donde estuvo seis meses.

    Así fue hasta que, a los 18 años, se marchó a realizar el Servicio Militar como voluntario en Aviación durante cuatro años, siendo alumno en la Escuela de Especialistas de León, donde fue mecánico de avión, y, más tarde, estuvo en prácticas en la Base Aérea de La Parra de Jerez de la Frontera (Cádiz). Una vez licenciado se fue a vivir a Tarragona, donde estaba instalada parte de su familia paterna.

    Un destino en el que sigue residiendo en la actualidad y desde el que nos cuenta su trayectoria para nuestra sección ‘Minero por el mundo’

    -Maximiliano, ¿cuándo y por qué se marchó de la Cuenca Minera?

    -De la Cuenca Minera, definitivamente, me marché en 1966, mayo para ser exacto. El porqué, considero que es complicado, porque no responde a una planificación muy meditada. Simplemente, te vas. Tenía las mismas razones para quedarme, como hicieron mis amigos. En la compañía no pedí ni el finiquito cuando me marché. Por el poco tiempo que había prestado mis servicios en ella consideré que no merecía la pena la cuestión económica, otra cosa que no valoré en su justa medida, pues en la época ningún dinero era despreciable por poco que fuese.

    -¿En qué ciudades ha vivido?

    -Descontando el tiempo del servicio militar -repartido entre León, Jerez de la Frontera y Morón, en tres lugares: Rosal de la Frontera, El Campillo y Tarragona.

    -¿Desde cuándo se encuentra en Tarragona?

    -Desde el día 8 de mayo de 1966. Llegué a las 8 de la tarde en el tren que llamaban catalán. En el mismo tren me dieron la primera, y corta, lección de catalán.

    -¿Qué balance hace de su vida fuera de Huelva?

    -Es totalmente positivo, pues, no es poco haber tenido trabajo de forma permanente, siempre en la industria química, -excepto un período muy corto en otras labores-, tener cubiertas todas las necesidades con un sueldo acorde con los tiempos, haber creado junto a mi mujer (campillera) una familia de la que me siento muy orgulloso, haber podido educar y costear estudios superiores a mis hijos, lo que a cualquier padre satisface, disfrutar de mis nietos y llevar una vida tranquila. Además, he participado con distintos cargos en la asociación Casa de Andalucía de Tarragona y Provincia, en ella sigo como socio.

    -¿Qué está haciendo en la actualidad?

    -Disfrutar de lo hecho en aquellos primeros cuarenta y cuatro años de cotización a la Seguridad Social…, paseo, leo, cocino, me intereso por lo que ocurre en el país y me preocupo por lo que tocará pagar a los nietos de mis nietos.

    -¿Su familia conoce la Cuenca Minera?

    -Sí, la conocen. Mi familia directa sí, tanto paterna, que se afincaron en Tarragona, y muchos de parte materna, que se afincaron en Barcelona. Mis hijos y mis nietos la conocen desde pequeños. Creo que es necesario que sepan cuáles son sus orígenes. Es más, el menor de mis hijos nació en lo que es actualmente el Museo Minero.

    -¿Qué es para usted su pueblo?

    -La pregunta es simple pero no sencilla. Es una cuestión de sentimientos y creo que esto lo define mejor, en la tierra del fandango, una letrilla del grupo Tartessos, muy bien “cantao”: “Enamorao”, de la tierra en que nací, siempre “estao” “enamorao”, aquí da gusto “viví” con tantos amigos al “lao” que más puedo yo “pedí”. Seguro que hay muchas más y valen para cualquier lugar de Huelva.

    -¿Suele venir mucho? ¿Qué es lo qué más echa de menos de su tierra?

    -Sí. Siempre que puedo, -entre consulta y consulta médica (es broma)-, me encanta estar en mi tierra. Echo de menos las cosas sencillas. Es decir, todo.

    -¿Algún mensaje a final a los mineros?

    -A los que están, que crean en su tierra, con virtudes y defectos, pero no a cualquier precio. A los que están lejos, que no se olviden de ella: aquí dieron los primeros pasos, fueron por primera vez a la escuela, tuvieron los primeros amigos, crecieron sus sentimientos, etcétera. ¿Cómo se pueden olvidar esas cosas?

    Recuerdo que, en una ocasión, nos juntamos varios campilleros/as en un pueblo cercano a Tarragona por espacio de tres horas. Todo el tiempo estuvimos hablando de El Campillo; algo debe tener el agua cuando la bendicen. En otra ocasión, mientras estábamos trabajando mi compañero, y amigo, se descolgó con unos cantes, mientras lo escuchaba miré a mi alrededor y todos los que estaban en la obra pararon para oírlo.

  • Belén Crespo, una maestra riotinteña que no olvida sus orígenes

    Belén Crespo, una maestra riotinteña que no olvida sus orígenes

    Más de una década después de marcharse de su pueblo, esta joven de 25 años inicia ahora una nueva etapa en el ámbito de la enseñanza

    Aunque Belén Crespo Torres reside en Huelva capital desde hace más de una década, esta riotinteña vivió en su localidad natal, Minas de Riotinto, desde su nacimiento hasta los 13 años, una etapa que mantiene muy viva en su mente, pues asegura que “todos los recuerdos que tengo durante mis trece primeros años de vida son maravillosos. He tenido la suerte de disfrutar de todas y cada una de las fiestas locales, eventos que recuerdo con cierta melancolía, como la fiesta de San Roque, La Esquila, la Cabalgata de los Reyes, la Fiesta de las Asociaciones o la Romería de la Cruz del Pino, entre otras muchas. Pero también me acuerdo de todos los mediodías juagando en la calle Sevilla con mis vecinos o aquellas noches de verano sentados al fresquito, donde siempre había algo que contar, las tardes de biblioteca…”.

    Bonitos recuerdos que se forjaron en su infancia y juventud, tras los cuales su vida se ha desarrollado en la capital onubense, donde estudió la carrera de Magisterio Infantil. Y, de hecho, acaba de aprobar las oposiciones para ejercer como maestra, una noticia que le ha llenado de ilusión y orgullo. Es más, una vez consolidada esta nueva etapa, esta joven de 25 años tiene previstos otros proyectos, puesto que, “a largo plazo, me encantaría asociarme a la Universidad de Huelva e impartir docencia a los futuros docentes, así como preparar a candidatos para las próximas convocatorias de oposiciones”.

    Eso sí, por el momento, sólo piensa en disfrutar de su oficio de maestra, puesto que “me encantan los niños y la enseñanza a todos los niveles. Además, es una profesión que te da la oportunidad de enseñar y aprender de los demás”.

    Precisamente, durante la realización de estos estudios tuvo la oportunidad de regresar durante un tiempo a la Cuenca Minera, puesto que “en los cursos 2014/2015 tuve la suerte de volver a Riotinto como maestra en prácticas de Educación Infantil en el CEIP Virgen del Rosario. Sin duda, es el recuerdo más cercano que tengo y, al mismo tiempo, uno de los más valiosos. Tuve la suerte de encontrarme con unas compañeras maravillosas y unas familias encantadoras que me acogieron como a una más, y con las que pude aprender muchísimo”, asegura.

    A pesar de ello, Belén reconoce que no viene a la Cuenca todo lo que le gustaría, “a pesar de que parte de mi familia aún sigue por allí. Y es que la mayoría de amigos están en las ciudades más cercanas y este hecho me invita hacer otro tipo de planes. Aún así, hay fechas muy señaladas en el calendario en las que cambio todo por estar en Riotinto, como es el caso del Martes Santo, día en el que procesiona el Señor Cautivo de la Hermandad de Los Estudiantes, sin duda, y a mi aparecer, el evento más importante del municipio”.

    Para esta joven maestra, Minas de Riotinto es “un rinconcito donde puedo encontrar la calma y desconectar, un sitio que siempre me permite encontrarme a mí misma en lugares en los que me identifico y encuentro con mis orígenes”.

    Por este motivo, para terminar, Belén nos deja este mensaje: “Que sigan defendiendo nuestro municipio con orgullo como han hecho hasta ahora y que vayan donde vayan no dejen de promocionarlo. No todos tienen la fortuna de apreciar Corta Atalaya, el río rojizo o barridas de contraste cargadas de historias”.

  • La periodista nervense Fali Durán, una mujer hecha a sí misma

    La periodista nervense Fali Durán, una mujer hecha a sí misma

    Tras una amplia trayectoria profesional en medios como Odiel Información o CNH, no dudó en darle un nuevo rumbo a su vida apostando por un proyecto muy personal que nacía en Huelva con el nombre de ‘Trapos con otro punto’

    Fali Durán es una periodista nervense que cuenta con una amplia trayectoria en el mundo de la comunicación y que no dudó en colgar el micrófono para llevar a cabo un ambicioso proyecto que ha logrado consolidar con trabajo y dedicación: ‘Trapos con otro punto’.

    Un éxito que no ha extrañado nada a todas las personas que conocen a Fali Durán, un rostro bastante conocido de los medios de comunicación onubenses, una persona que es todo un ejemplo de cómo afrontar los cambios que se nos presenta en la vida.

    Un bagaje que, tal y como ella misma nos relata, comenzó una vez que finalizó su experiencia en la televisión, en la ya desaparecida CNH. “Entonces, comencé a vender cosas que yo hacía a mano desde siempre. En un principio, lo hice como entretenimiento. Primero me dediqué a hacer complementos, muñecos amigurumi de ganchillo, además de pequeñas piezas de patchwork, una técnica que usa retales de tela sobrantes de otros trabajos. Eran piezas pequeñas que vendía por 1, 2, 3 o 4 euros. Me entretenía haciéndolos y vendiéndolos en mercadillos de artesanía”, nos explica.

    Tras estos primeros pasos, a la vista del éxito de sus productos, Durán se animó a realizar objetos más complejos y ambiciosos, poniendo en marcha su propia página web de venta online. En este punto, “de forma simultánea, hice el curso universitario de Comunicación 2.0 en la Universidad de Huelva y me puse a trabajar para Andaluces Diario, pero la aventura duró relativamente poco tiempo y, entretanto, empecé a hacer contenidos para redes sociales, blogs y webs para empresas locales”.

    Este tipo de actividades le permitió empezar a trabajar en Clínica Boccio, donde, además de llevar las redes sociales, la web y un blog, estaba en la recepción y realizó unas ‘Jornadas de Salud Bucodental y Deporte’ por toda la provincia durante tres años. Según recuerda, “de ahí crearon un Departamento de Comunicación para hacer jornadas monográficas, puertas abiertas, etcétera. Como la comunicación empresarial en una ciudad como Huelva está bastante poco valorada, mantuve mi tienda online y seguí yendo a los mercadillos”.

    Pero, su vida dio un giro hace tres años y medio, cuando se planteó la posibilidad de montar un negocio en el que la costura creativa, el ganchillo y los talleres de manualidades fueran protagonistas. La idea era llamativa, pero la decisión no era fácil. “Tardé un año en decidirme, buscar la financiación y convencer a mi hermana y socia de que podría funcionar, a pesar de que Huelva es una ciudad muy pequeña, donde lo hecho a mano, la reutilización de materiales y la vida slow no tienen mucho sitio”, afirma.

    A pesar de ello, el pasado 31 de agosto de 2019, su negocio, una tienda workshop denominada ‘Trapos con otro punto‘, ha cumplido tres años de vida. Una muestra de la buena acogida que ha tenido su iniciativa, tanto que, como nos comenta, “dejé la clínica y me dedico en exclusiva al negocio, que he tenido que diversificar, haciendo ropa a medida y arreglos de ropa. Hay bastante demanda de este tipo de trabajo. Aunque lo que queremos, en realidad, es dedicarnos a nuestras creaciones propias y encargos, además de dar talleres”.

    Sí, los talleres también cuentan con mucha demanda, puesto que tienen cinco grupos, uno que ofrece en Encajería Plaza y, un cuarto, en su local. Estos grupos hacen costura o punto/ganchillo. “Me gustan los grupos pequeños, así que somos entre 30 y 40 personas en total (depende del mes). Nos encanta hacer ropa de niños y llevamos dos temporadas triunfando con nuestras colecciones flamenkitas…, unos vestidos sencillos de inspiración flamenca que hacemos desde la talla de 3 meses hasta, más o menos, los 4 años. Y también tenemos algunos proyectos relacionados con la comunicación”.

    Entre otras curiosidades, toda la tienda ‘Trapos con otro punto’ está decorada con materiales nobles, muchos de los cuales son reciclados, realizados por ellas mismas. Además, han participado en diversas campañas solidarias, como cuando recaudaron unos 1.000 euros para la Campaña de Salvación del Recreativo de Huelva confeccionando muñecas, sin olvidar la elaboración de mantas para refugiados y su colaboración con la Asociación ‘Tejiendo para abrigar Sevilla’, con la que hacen mantas y prendas de abrigo para los sin techo y personas sin recursos o, bien, para cubrir las necesidades de los afectados por catástrofes, como las recientes inundaciones de Campillos (Málaga).

    En definitiva, como hemos podido comprobar, Fali Durán es todo un ejemplo de cómo convertir un hobby en una apuesta de futuro. Una minera por el mundo que está triunfando en Huelva con su particular forma de entender la costura y las manualidades.

  • El escritor nervense Joaquín Nieto triunfa con su novela de terror ‘El cambio tras el velo’

    El escritor nervense Joaquín Nieto triunfa con su novela de terror ‘El cambio tras el velo’

    El autor, afincado en Zaragoza, no olvida sus vivencias en su Nerva natal, a pesar de vivir fuera desde los 19 años

    ‘El cambio tras el velo’ es una obra de terror que ha sido publicada por el nervense, afincado en Zaragoza, Joaquín Nieto Rufo, un escritor de 32 años que, aunque lleva desde joven residiendo en diferentes ciudades españolas, no se olvida de su Nerva natal, donde, según recuerda, “nací y crecí en el seno de una familia numerosa que me aporta mucho cariño y de la que estoy muy orgulloso. Siempre estuve rodeado de buenos amigos, con los que todavía mantengo contacto, a pesar de vivir fuera”, añade.

    Y es que Joaquín se marchó de la Cuenca Minera a los 19 años, una marcha que se produjo por motivos laborales y que le llevó a lugares de la geografía española tan variados como Cartagena, Cádiz, Baeza, Castellón o Zaragoza, donde reside actualmente. Una actividad profesional que ha compagino con una de sus grandes pasiones: la literatura, afición que ha dado lugar a esta publicación que está teniendo un gran éxito de crítica y público.

    Por este motivo, TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- ha querido conocer un poco mejor a este nervense a través de esta entrevista que insertamos en nuestra sección ‘Mineros por el Mundo’.

    -Joaquín, ¿cómo y cuándo surge tu interés por la escritura?

    -No podría afirmar con exactitud a qué edad empecé a interesarme por la lectura y la escritura, pero ambas aficiones llegaron casi de la mano, junto con la frase «Quién tiene un libro tiene un tesoro», frase que he aprendido de mi padre, y que siempre tengo presente a la hora de escribir para intentar que el lector encuentre ese tesoro en mis relatos. Desde muy pequeño disfrutaba con algunos de los libros que mi padre me dejaba leer, de los muchos que obraban en su poder. Siempre preguntándome cuál sería el siguiente que me recomendaría, y deseando que fuese uno de esos «de miedo» que tantas veces había visto en las estanterías de su despacho, o bien sujetos entre sus manos mientras yo intentaba imaginarme en qué clase de misterios se hallaba inmerso. Tengo muy claro que crecer en un hogar rodeado de libros ha sido un factor determinante para empujarme a plasmar mis historias en papel.

    -Ahora presentas el libro titulado ‘El cambio tras el velo’. ¿Qué destacarías del mismo?

    -Cuando comencé a escribir El cambio tras el velo quería hacer una novela que, a pesar de tratar el tema del terror y el misterio, se centrase también en las relaciones interpersonales de los protagonistas. No es fácil encontrar el equilibrio y no traspasar la línea que convierte un relato que pretende abordar esos géneros, en uno de otro género totalmente distinto. Dicho esto, hay un componente de romanticismo muy importante en esta historia que puede hacer que el libro abarque un campo más amplio de lectores. En mi opinión, este componente romántico introducido de forma comedida es lo que genera que el lector haga suyos a los personajes, se emocione, sienta miedo, intriga, y, en definitiva, mantenga el interés por conocer el desenlace. Es difícil destacar una sola cosa de un relato creado por uno mismo, pero si tuviese que destacar algo, sería la historia de amor y amistad que hay tras el velo del género principal de la obra.

    -¿Por qué este título?

    – Es un título que guarda relación directa con la cadena de sucesos que desarrollan la historia principal. No puedo decir mucho más ya que estaría revelando la trama, pero si diré que cuando realmente cobra vida es en el desenlace.

    -¿Es tu primera obra?

    -No es la primera que escribo, de hecho, cuando estudiaba en Nerva participé en algunos concursos de escritura en el IES Vázquez Díaz, e incluso recibí algunos premios de mis profesores, que aún guardo con mucho cariño.

    -¿En qué te has basado?

    -Para crear esta historia no he tenido ningún referente en concreto. Vivimos en un mundo donde la información está por todos lados y siempre hay alguna cosa que te influye, pero todas las ideas han salido de mi cabeza y de alguna que otra experiencia personal. Creo que el hecho de introducir experiencias propias lo hace más realista (dentro de lo realista que puede ser una novela de ficción). La historia tiene segunda y tercera parte, aunque la trama de El cambio tras el velo tiene principio y final. El libro define un concepto de vida y muerte distinto al que conocemos, algo que trasciende más allá de las leyes físicas que damos por buenas. Y hasta aquí puedo contar. Todo el que quiera desvelar el misterio puede adquirirlo a través de plataforma de Amazon.

    -¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirlo?

    -La idea principal nace en el año 2011, pero, en realidad, es en 2016 cuando comienzo a escribir la historia. Desde que surgió la idea he estado realizando anotaciones de todo lo que se me iba ocurriendo, sin llegar a enlazar más de dos o tres páginas. El motivo de la tardanza se debe a que no había encontrado la estabilidad que se requiere para mimar una historia. He preferido esperar para poder dedicarle el tiempo que necesita la creación de un nuevo libro, y mi situación actual me lo permite.

    -¿Qué acogida está teniendo?

    -Mejor de la que esperaba. Si bien es cierto que, de momento, la mayoría de lectores son amigos y familiares, las críticas son muy buenas, y puedo comprobar que el elemento de romanticismo mencionado anteriormente funciona. Me vienen personas que no son lectores habituales a decir que El cambio tras el velo le ha enganchado y no han podido soltarlo hasta terminar, también gente que me comenta que, a pesar de no ser lectores de terror y misterio, se han introducido en la historia desde la primera página… Todas esas buenas críticas provienen de personas cercanas a mí, y también de desconocidos que se han topado con mi libro. Es algo que me anima a seguir escribiendo.

    -¿Dónde lo has presentado?

    -La versión en papel se publicó a finales de julio y próximamente saldrá la versión digital, por lo que he decidido esperar a que esté en todos los formatos antes de presentarlo, además, creo que agosto no suele ser un buen mes para presentaciones.

    -¿Algún proyecto de futuro?

    -La verdad es que sí. Ya he comenzado a escribir la segunda parte y ya están sentados los pilares de la tercera. Conozco el principio y el final de esta historia, pero aún no se todo el camino que tendrán que recorrer los personajes. Espero poder contar muy pronto lo que ocurre en el segundo libro. Cada vez son más los lectores que quieren conocer la nueva trama.

    -¿Qué significa para ti la Cuenca Minera?

    -Ver atardeceres de un sol que ilumina grandes montañas teñidas de rojo, jugar en las calles de mi pueblo, cierta nostalgia y añoranza, mi familia, mis amigos… Me alegro cuando alguna persona se entera de que soy de allí, y me dice sorprendido y con entusiasmo: Por allí hay un río que tiene el agua de color rojo, ¿no? O cuando llevo visitas a mi pueblo y le enseño los alrededores: Peña de Hierro, la Corta Atalaya… Son detalles que me hacen recordar la magia de la tierra donde nací, a pesar de llevar ya muchos años fuera de ella.

    -Para terminar: un mensaje a los mineros.

    -Teniendo familiares y amigos que trabajan en la minería, conozco un poco del duro trabajo que realizan. No es grato para nadie meterse con un camión a bastantes metros bajo tierra, por ejemplo. Por eso, si tuviera que transmitir un mensaje, sería: Gracias, gracias por seguir haciendo que nuestra cuenca sea minera. Quizá en El cambio tras el velo algunos puedan encontrar una vía de escape, un universo en el que evadirse de la dureza de su trabajo.

  • La riotinteña Marta Martín, alma mater de la pionera asociación profesional de mujeres ‘Woments’

    La riotinteña Marta Martín, alma mater de la pionera asociación profesional de mujeres ‘Woments’

    Trabajadora social especializada en cuestiones como el Mindfulness, ha desarrollado una intensa vida profesional y recientemente ha publicado el libro ‘Click’ e impulsado esta red, una iniciativa que está teniendo una gran acogida

    Marta Martín Gómez es una trabajadora social natural de Minas de Riotinto que, desde el año 2000, realiza su labor profesional por cuenta ajena, trabajando en diversas asociaciones en áreas muy diversas, desde la gestión de proyectos sociales públicos y privados a la atención e intervención a niños, sin olvidar el ámbito de la atención a personas con diversidad funcional.

    Una labor para la que cuenta con una amplia formación académica, puesto que, tras acabar el Grado de Trabajo Social, ha realizado otros estudios, como un Máster en Economía Social y Desarrollo Territorial; Máster en Responsabilidad Social Corporativa; Experta Universitaria en Coaching para el Desarrollo Personal y Organizacional; y cursos como Intérprete de Lengua de Signos, Gestión Emocional asistida con caballos o Mindfulness, entre otros.

    En el año 2011, Marta inició una nueva etapa en su vida profesional, al iniciar su trabajo como freelance, ofreciendo sus servicios de manera privada, especializándose en Mindfulness y habilidades personales en diferentes ámbitos. En la actualidad, esta riotinteña canaliza su trabajo para EisMethods, Investigación social aplicada, realizando trabajo social privado, Mindfulness y planes de igualdad, además de desarrollar su faceta como formadora/facilitadora en entidades, tanto públicas como privadas.

    Junto a todo ello, el pasado año 2018, Marta decidió impulsar la Primera Red Profesional de Mujeres bajo la denominación ‘Woments’, una iniciativa que ha creado junto a otras dos mujeres onubenses, la diseñadora y planificadora de eventos Covadonga Foncueva y la periodista y antropóloga Mari Ángeles Gómez. Esta propuesta ha surgido en la provincia de Huelva con una gran respuesta, al ser una idea pionera que realiza una interesante aportación a la igualdad real entre hombres y mujeres.

    Se trata, según nos apunta, de “una iniciativa que tenía muchas ganas de realizar. Es toda una apuesta por visibilizar el talento femenino. Y, como todo pasa en el momento más adecuado, así es como nace Woments, Red profesional de mujeres. Un espacio vivo para mujeres que pretende visibilizar el talento femenino. Es una iniciativa que comparto con mis dos compañeras de equipo: Covadonga Foncueva, diseñadora de eventos corporativos en @bodasweddingone y Mariángeles Gómez, asesorando la maternidad y paternidad consciente en @ecomami. Juntas hemos diseñado un espacio vivo de mujeres en el que crecer en lo personal y lo profesional y en el que las sinergias profesionales son el punto de encuentro. En cada uno de los eventos tenemos una formación de actualidad centrada en marca, liderazgo y estrategia profesional, un entorno que activa la inspiración y encuentros en los que conocer cada área de trabajo de los participantes”.

    La asistencia a estos encuentros es por inscripción y los proyectos que desarrollan giran en torno al valor y a la confianza que depositan en las personas que ya conforman la Red Woments, con sus embajadoras y las nuevas incorporaciones. En la actualidad, trabajan en desayunos Woments con ponentes de referencia y temas de actualidad profesional, así como en paneles de experiencias. Por todo ello, considera que “está siendo un espacio muy bien acogido, muy cuidado por nuestra parte y muy necesario, según estamos comprobando, pero, sobre todo, un espacio muy inspirador”.

    A nivel personal, como riotinteña, para Marta, haber nacido y crecido en un pueblo como Riotinto es un privilegio. De su etapa de su niñez, esta minera nos escribe: “De madre y padre riotinteños, Amalia y Manuel, la niña del que hacía las puertas en esa nave grande al lado del colegio, que parece un inglés. El que trabajaba en ‘lavadoras’ que le decían ‘el coca cola’. Y es que en los pueblos nunca dejaré de ser aquella niña, o al menos su recuerdo, el inicio. No hay mejor lugar para crecer que en un pueblo como Riotinto rodeado de naturaleza, gente sencilla y la historia del color de su tierra abierta por cada punto que pasas. Las sensaciones de crecer en familia, vecindad, amigos, libertad, aire puro, olor a tierra y a barreno, comida casera, el olor a cocina de mi abuela que inundaba la calle, juego libre, el color del cielo, el contraste de los espacios, el olor de las estaciones… han marcado mi vida de una manera muy especial abriéndome al aprendizaje, la creatividad y la constancia como valores esenciales”.

    Tras esta etapa de niñez y juventud feliz en su localidad natal, Marta se marchó de Riotinto a punto de cumplir los 18 años para estudiar Trabajo Social. Una carrera que, según nos cuenta, eligió porque “los valores que me acercan al conocimiento de las personas en contextos personales y sociales hicieron que mi vocación fuera por lo social y así inicié mis estudios de Trabajo social. Siempre inquieta por aprender y conocer la realidad social estudié y trabajé como monitora con niños y aprendí Lengua de Signos como un regalo de la vida. Fueron mis primeras experiencias de trabajo antes de terminar la carrera. Una vez terminada la carrera pasé años trabajando para diferentes asociaciones en atención a familias, atención directa, diseño y gestión de subvenciones y coordinación de jornadas”.

    Como decimos, un punto de inflexión en su carrera se produjo tras nacer sus dos hijas, cuando comprueba que “el valor del tiempo es otro y, sobre todo, que algo no estaba funcionando a través de tanta burocracia laboral. Fue cuando entendí que la necesidad de las personas pasa por el Trabajo Social como profesional cercano y privado. Y así fue como me inicié siendo artesana social. El trabajo social privado es poco conocido y hay muchos tópicos acerca de lo que pueda hacer o no un trabajador social. Ahí está la artesanía. Los trabajadores sociales somos conocedores de la realidad social y del necesario cambio social. Para ello, somos agentes de cambio. En mi caso, me especialicé en dos áreas: Formación para el desarrollo de habilidades personales y profesionales: inteligencia emocional, Mindfulness y habilidades sociales. Y Responsabilidad social corporativa: como miembro de un equipo interdisciplinar en el que acompañamos a empresas para mejorar su engagement, su RSC y medimos el impacto social y económico de su actividad. Y así es como en 2011 inicié Evoluziona Social y mi camino como trabajadora social en ejercicio libre”.

    Siendo así, nos cuenta que, “en la actualidad, centro gran parte de mi energía laboral en los programas de Mindfulness en los que llevo trabajando 4 años atendiendo a niños, adolescentes, familias y docentes. Creé el Programa de Mindfulness para niños de Héroes con Talento y cada vez se desarrolla mejor. Mindfulness o atención plena (traducción al español)”.

    Pero, ¿qué es el mindfulness? Martín nos explica que, según define Vicente Simón (2006), es ‘una capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento’. Porque, “en muchas ocasiones vivimos lo cotidiano con inmediatez, rehenes de una prisa que parece haberse instalado en nuestras vidas como valor en alza, mientras ‘vivimos’ irremediablemente 24 horas, cada día. ¿cómo las vives? . No podemos detener los cambios, son la única constante. Pero vivir en un continuo estado de estrés puede ser el inicio de hábitos poco saludables y transformarse en estados que hacen la salud se vuelva frágil. Este estado de estrés, de continua tensión emocional y física sucede en todas las etapas de la vida, desde los niños a los adultos. Aprender a desarrollar la atención plena potenciará tu calma física y mental, y a regular las emociones”, nos cuenta.

    Fruto de este trabajo nació su libro ‘Click’, un álbum ilustrado por Adrié Tejero y editado este año 2019 por Pábilo, que es una herramienta psicoeducativa que pretende introducir al niño, adolescente y al adulto en uno de los viajes más impresionantes que solemos hacer de manera casi inevitable, el de descubrirnos a nosotros mismos para aprendernos, con la práctica de Mindfulness. Tiene un uso individual, familiar y colectivo dentro de los colegios.

    En la I Presentación de Click. Feria del Libro Huelva Mayo 2019, Junto al dr. Juan José Mancheño Barba, coordinador del Área de Salud Mental de Huelva, y Juanma Alarcón, director del centro de formación Adealar.

  • Andrés A. Pérez, un enfermero nervense en Asturias que no olvida su tierra

    Andrés A. Pérez, un enfermero nervense en Asturias que no olvida su tierra

    Afincado en Gijón desde el año 2002, este amante de su profesión trabaja en el Servicio de Quirófano del Hospital Vital Álvarez Buylla, de la localidad de Mieres

    Esta semana, en ‘Mineros por el mundo’ nos trasladamos hasta Gijón (Asturias) para conocer a Andrés Ángel Pérez Ferrera, un minero de 49 años que nos cuenta su trayectoria y sus recuerdos de la Cuenca Minera.

    Natural de Nerva, aunque nacido en el Hospital de Minas de Riotinto en el verano de 1.969, Andrés es el menor de tres hermanos. Su padre, llamado Pedro, era oficial de 1ª calderero y se encargaba, fundamentalmente, del mantenimiento y arreglo de las máquinas de vapor de la mina, mientras que su madre Virtudes, además del enorme esfuerzo que significa ser ama de casa, atendía un comercio de artículos de regalo y electrodomésticos heredado de sus abuelos.

    Con su familia y con Nerva como escenario, su infancia transcurrió feliz y divertida en el pueblo, aunque los veranos los solía pasar en Palma de Mallorca con sus padrinos. Una etapa maravillosa, de la que recuerda que “entonces creció en mí una enorme pasión por la práctica por la pesca, la cual continua en la actualidad, inculcada por mi padre”.

    Unos años de los que también guarda muy buenos recuerdos -y ahora amistad- con su profesor del colegio, Don Antonio. Y es que este nervense pertenece a la generación de españoles que fueron a la EGB, donde tuvo la suerte de hacer amigos de toda la vida, que aún conserva.

    Tras el colegio, estudió BUP y COU en el IES Vázquez Díaz y, posteriormente, obtuvo el título de Técnico de Laboratorio de Análisis Clínicos “en la Profe, que es como se conoce o conocía de forma coloquial al Centro de Formación Profesional de Río Tinto. Durante este tiempo practiqué el baloncesto en el equipo C. B. Nerva, que llegamos a ser campeones de Huelva en varias ocasiones y pasamos de la Liga Provincial a Liga Regional en 1ª Andaluza «qué buenos recuerdos…», asegura.

    Una vez finalizado el instituto, este nervense se marchó a Sevilla para hacer la Diplomatura de Enfermería en el Hospital Universitario Virgen de Macarena entre 1990 y 1993. Justo en julio de ese mismo año comenzó a desarrollar su profesión, para que, tras un largo periplo de contratos, preparó y aprobó una plaza dentro de la Oferta de Empleo Público del SAS en el año 2002.

    De sus años universitarios recuerda cómo se fue a Sevilla, donde compartió piso “junto a unos amigos de Nerva, gracias al esfuerzo económico que hicieron mis padres. Esta etapa supuso un gran cambio en mi vida y una experiencia inolvidable. Era el ‘Erasmus’ de nuestra época y suponía salir de casa a la gran ciudad y sin la cobertura paterna ni materna, con todo lo que ello supone de responsabilidad en los estudios, aprender a desenvolverte domestica y económicamente, además de pasarlo de «p.m.».

    En la actualidad, desde septiembre del año 2000, Andrés reside en Gijón (Asturias), donde su vida transcurre de forma normal, con su tiempo dedicado a la familia, el trabajo y todo lo que ofrece esa tierra para disfrutar de la vida.

    En concreto, trabaja en el Servicio de Quirófano del Hospital Vital Álvarez Buylla, situado en la localidad de Mieres. “Mi profesión es «muy vocacional» y para mí ser enfermero es un privilegio. Me considero un afortunado por la labor que realizo. Trabajo en el Servicio de Quirófano, pero a lo largo de mi escasa vida profesional, sólo 25 años, he pasado por varios servicios. De todos ellos he aprendido y adquirido experiencia tanto en lo profesional como en lo personal”, nos explica.

    Tanto es así que considera que “me encuentro en uno de los mejores momentos de mi vida laboral, haciendo y trabajando en el servicio que quiero y me gusta. No todo el mundo puede decir lo mismo. Aprendiendo todos los días algo nuevo y con ganas de afrontar la jornada, pese a la enorme responsabilidad que conlleva un servicio tan especial como es un quirófano, donde el paciente «se pone en nuestras manos» y a la presión asistencial del sistema. A pesar de ello, no le cierro la puerta a nada. A punto de cumplir los 50 años aún conservo, y espero que, por mucho tiempo, las ganas de aprender y probar cosas nuevas: UCI, Urgencias… En lo personal he formado una familia con una mujer maravillosa, motivo de mi traslado a esta tierra, con una hija a la cual adoro. Y, sobre planes de futuro la vida y el tiempo dirá. Mis principales sueños se están cumpliendo”.

    Por todo ello, su balance de su experiencia en tierras asturianas es muy positiva, enriquecedora y satisfactoria al 100%, “con sus momentos duros y traumáticos, que los tiene y muchos, pero que, sin lugar a dudas, se compensan con la satisfacción de saber que has ayudado a la curación y recuperación a un paciente, así como al apoyo emocional que necesitan estos y su familia”.

    A pesar de ello, Pérez Ferrera no se olvida de Huelva, puesto que “es un recuerdo que tengo muy presente y que llevo con mucho orgullo”. Para él, la Cuenca Minera “supone todo. Mis raíces, cultura, educación, recuerdos, una forma de ver y concebir la vida. El lugar donde siempre quiero volver”. Por ello, suele venir varias veces al año, como en Navidad, Semana Santa, en verano, en junio con motivo del cumpleaños de su madre y en algún puente en otoño.

    En concreto, lo que más echa de menos es a su familia y amigos. “Para mí es lo que más me cuesta, no poder verlos todos los días. También la «luz» y el cielo azul. Asturias es una tierra preciosa, llena de contrastes, una postal en muchos sentidos, pero no posee esa luz del cielo andaluz. Y, naturalmente, esos contrastes de colores que tenemos en la Cuenca Minera, que son únicos, los pinares que nos rodean… Y sentarme plácidamente en un pantano a pescar”, nos dice.

    Por todo ello, para despedirse, sus palabras en la entrevista se dirigen a “mi familia, que siempre la tengo presente. Y a mis amigos: «Tomamos una cervecita» ¡¡¡VIVA NERVA!!!

  • Paco Gomera, un maestro inolvidable de Minas de Riotinto

    Paco Gomera, un maestro inolvidable de Minas de Riotinto

    Nombrado recientemente Hijo Adoptivo de la localidad, este docente que forma parte de la historia de la Cuenca Minera preside la Asociación Cultural ‘La Tribu Educa’, entidad reconocida con el Mérito a la Educación y el Premio Nacional Bartolomé Cossío

    Aunque se llama Francisco Antonio Gomera (Beas de Segura, Jaén, 13 de mayo de 1945), todo el mundo lo conoce como ‘Pacogomera’, nombre con el que él se siente identificado, tal y como nos explica a Tinto Noticias: “Aunque se han dirigido a mí de muchas maneras, más o menos formales, en los distintos desempeños de mi vida, la fórmula con la que me identifico más es la de Pacogomera. Es con la que me vuelvo instintivamente si alguien me habla o interpela. Deduzco, pues, que ese debe ser mi nombre, el que me define”.

    Un ‘minero’ de adopción y corazón después de haber residido en Minas de Riotinto durante treinta años, tras los cuales, en 1994 se marchó con su familia a Córdoba, donde reside en la actualidad.

    Su historia se inicia en su localidad natal, en la provincia de Jaén, donde pudo estudiar, a pesar de las dificultades de la época, gracias a una beca para ingresar en la SAFA de Úbeda, a través de la cual, tras nueve años de internado, terminó Magisterio. Una carrera que le dio la posibilidad de venir a Huelva, puesto que, tal y como recuerda, “con veinte años recién cumplidos, me fui a la SAFA de Riotinto, donde impartí docencia en Educación Primaria y en Enseñanza Profesional (hace unos años en un encuentro con antiguos alumnos comprobé sorprendido que nuestra diferencia de edad era de tan solo ¡cuatro años!)”.

    A nivel personal, tras acabar la mili –recuerda la despedida que le hizo La Tuna, con Martín Moreno al frente, en la Plaza de El Minero- y aprobar las oposiciones, se casó con Julia, también maestra de profesión, con la que ha tenido cuatro hijos, que siguen manteniendo vínculos con su pueblo, con Minas de Riotinto.

    De aquel tiempo recuerda cómo “los años finales de la dictadura franquista, impulsados indirectamente por la Ley General de Educación (Ley Villar Palasí) y directamente por los movimientos socio-laborales de características diversas que afectaban a todos los sectores productivos de España, generaron dinámicas innovadoras en distintos ámbitos y colectivos. En la Cuenca Minera, extinguidas la relaciones contractuales con la compañía minera, desafortunadamente finiquitada la experiencia que durante tres años se llevó a cabo en Formación Profesional, en el colegio público denominado entonces ‘Francisco Franco’, llevamos a cabo durante bastantes años, con preclaros compañeros –bastantes desgraciadamente desaparecidos-, un proyecto educativo de gran envergadura, ya que fue objeto de estudio en las Escuelas de Magisterio de entonces, con visitas periódicas de su alumnado a nuestras aulas, de programas específicos de televisión y de medios nacionales de comunicación y motivo de ponencias en diferentes foros y escuelas de verano en todo el territorio nacional”.

    De forma paralela a su actividad docente, Paco terminó en ese tiempo los estudios de Graduado Social y la Licenciatura de Filosofía y Letras, en la especialidad de Geografía e Historia.

    Además, consciente de que situación política y social del país en aquellos momentos invitaba al compromiso y a la implicación personal, “consentí a participar en las primeras elecciones democráticas de nuestro país, pese a estar involucrado en diferentes proyectos innovadores relacionados con la educación y la actividad profesional de los profesores, a las exigencias de los estudios universitarios y a pertenecer a una familia numerosa. Esta decisión no comportaba ningún mérito personal, puesto que eran muchos quienes, de una manera u otra, estaban comprometidos en contribuir y colaborar en la mejora de la vida de los recién estrenados ciudadanos de la Cuenca Minera”, nos explica.

    Otro momento clave en su vida se produjo en el año 1983, cuando accedió a la Inspección Educativa de Huelva. Desde entonces, y hasta el 1994, viviendo en Riotinto, mantuvo una intensa actividad educativa en los centros y programas de Educación Compensatoria de la provincia y en la denominada Escuela Rural (ADERSAs y ADERANes). Luego, en el año 2000, ya en Córdoba, detentó la Jefatura de Inspección de Educación hasta su jubilación en el 2010.

    Un año después, en 2011, comenzó a encargarse como presidente de la Asociación Cultural ‘La Tribu Educa’, conformada por jubilados docentes de todos los niveles educativos, cargo que mantiene hoy en día.

    Vivencias a las que Gomera añade, dejando a un lado los detalles que tuvieron todas estas etapas, lo narrado por F. Antonio Sánchez Uceda en su libro El Camino de Santiago Francés. Etapas, historias y otras zarandajas, que puede leerse en la librería de Riotinto.

    Una experiencia que le ha valido para ser reconocido con la Medalla de Hijo Adoptivo de Minas de Riotinto, todo un honor del que nos habla en esta entrevista.

    -¿Cómo se sintió al ser elegido Hijo Adoptivo de Minas de Riotinto?

    -Para ser sincero, he decir que, hasta este momento, no tengo un conocimiento formal y explícito de este honor. Sé, porque lo he leído en Tinto Noticias y algún amigo que me la ha comentado, que se aprobó en el pleno del pasado 3 de mayo, conjuntamente con el entrañable y reconocido profesional Jesús ‘El practicante’, pero ignoro si aún resta algún otro procedimiento. En el supuesto que esta propuesta/nombramiento llegara a buen puerto, te comento que después de la sorpresa inicial –yo no sabía nada al respecto ni que había un grupo de personas interesadas en ello-me sentí absolutamente abrumado y con la emoción contenida de un parto. Te explico. Uno no elige ni a sus padres, ni a sus hermanos, ni el país o lugar de nacimiento. De modo que el nacimiento es azaroso y alguien podría decir que ha tenido suerte de nacer en un determinado lugar o de pertenecer a una familia ejemplar. O, al contrario. Sin embargo, hay ciudadanos, entre los que me encuentro, que, sin renunciar a la ocasionalidad de nuestra nacencia, somos partidarios del dicho “No se es de donde se nace, sino de donde se hace”. Es mi caso. Mis sentimientos más profundos –diría que los de toda mi familia-, mi vida personal, profesional y ciudadana, se han moldeado en Riotinto.

    Así lo he dicho en muchos lugares del territorio nacional y lo sigo diciendo siempre que tengo ocasión, sin esperar ninguna recompensa por ello. Soy quien soy gracias a Riotinto, y por extensión a la Cuenca Minera. Ciertamente me ha moldeado la fuerza telúrica de sus gentes, la pasión lejana, sufrida y esperanzada de su historia, lo asombroso de su paisaje y la singularidad de su vida ciudadana. Por todo ello, y por más cosas que escapan al contenido de esta entrevista, estoy enormemente agradecido por lo mucho que me ha proporcionado esta hermosa tierra. Si además de ello resulta que el pueblo de Riotinto me acoge y quiere que sea su hijo adoptivo, la emoción me embarga hasta lo más profundo de mi ser y solo me surgen palabras de agradecimiento para quienes tuvieron esta generosa iniciativa y por las autoridades municipales que la formalizaron.

    -Siempre ha sido una persona amante de la cultura y las tradiciones de la Cuenca Minera. ¿Cuál es su balance de su experiencia en este tiempo?

    -Siempre lo fue, pero ahora, quizás, sea más evidente: el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos se fundamenta en la ciencia, la cultura, la educación y en el respeto a los derechos civiles en el marco de una igualdad de oportunidades. Dicho esto, la relación de cultura y tradición es compleja. ¿Todas las tradiciones deben considerarse como eventos culturales con proyección de futuro en el mundo contemporáneo? ¿La cultura implica conocimiento? ¿Y una ética? ¿Cómo discriminar lo cultural de lo que no lo es? ¿Los intelectuales, los científicos, los políticos y los grandes actores sociales contribuyen a la consolidación y extensión de hitos culturales básicos y humanistas?

    Son muchos los elementos que se deberían considerar para responder con cierto detalle y contundencia a este controvertido tema del que sí se puede afirmar que, por primera vez en la historia de la humanidad, la evolución cultural ha superado a la biológica. Sin embargo, por mi experiencia, y en un plano menos trascendente, cultura es aquello que crea el pueblo –de forma individual o colectiva, las personas en su conjunto lo reconocen como propio y asisten y participan como espectadores de distintas modos y actitudes. En consecuencia, el sentimiento de pertenencia y la participación, sea activa o pasiva, son elementos que podrían definirse, entre otros, como esenciales para lo que podríamos definir como cultura popular.

    Cuando concurren al mismo tiempo estas características, aunque sea en distinto grado, podemos afirmar que existen raíces y formatos culturales propios. En este sentido, Riotinto y la Cuenca Minera mantienen vivas tradiciones culturales de gran calado y aceptación. No en todos los lugares es así, desgraciadamente.

    -¿Por qué eligió la carrera de maestro?

    -A lo mejor, fue la carrera/profesión de maestro quien me eligió a mí, porque, como los pueri oblati, con once años y una beca me incorporé a Preparatoria y luego a Primero, Segundo… hasta Octavo de Magisterio en el internado de la SAFA (Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia), de Úbeda (Jaén). En la época de la dictadura, la mayoría de los hijos de familias trabajadoras y de pueblo no podían elegir. Y menos estudiar una carrera. Yo tuve suerte –a diferencia de otros compañeros de la infancia- y pude aprovechar esa oportunidad gracias, en buena medida, a los excelentes profesores que tuve.

    -Ha sido educador de varias generaciones de riotinteños. ¿Cómo se siente por este hecho?

    -Cuando me encuentro con alguno de aquellos chicos, -y algunas chicas, pero menos-, y jóvenes de entonces, y miro sus caras sonrientes mientras me cuentan cosas de sus vidas…, pienso que la profesión de educador es maravillosa. Ciertamente he tenido muchos alumnos de Riotinto y de la Cuenca Minera, pero cuando intuyo o escucho que he podido ser algo útil en sus vidas, pienso que mi existencia y mi actividad profesional pueden haber tenido algún sentido. Seguramente no acerté con todos ni en todas las ocasiones y circunstancias. Si tuviera la oportunidad de saberlo, me encantaría excusarme, incluso pedir perdón, en su caso, y manifestar que, aunque errara, no lo hice con intención. Probablemente, mi inexperiencia o desconocimiento me llevaron a ello. Ignoro si entre ese conjunto de alumnos y alumnas he tenido algún discípulo porque, aunque me gustaría, solo los maestros los tienen.

    -En otro ámbito, también fuiste concejal del PC.

    -Sí, fui en tercer lugar como independiente en una lista compuesta de honestos y excelentes compañeros liderados por el malogrado Manolo Peregrina Gómez. Hablar de ‘Peregrina’ es hacerlo de un Hijo Predilecto de Riotinto. Me remito al documento justificativo de su dinámica municipal donde se recogen muchas de las acciones, iniciativas y actividades que se llevaron a cabo de forma altruista por el conjunto de toda la Corporación Municipal. En cuanto a mí respecta, durante cuatro años, tuve el honor de detentar la Concejalía de Cultura y Educación. Mi paso por el Ayuntamiento de Riotinto me permitió relacionarme y conocer desde otra perspectiva a colectivos y personas de prismática figura y de variado carácter cultural y educativo. Aprendí muchísimo, de tal manera que considero este periodo como una segunda universidad. Seguramente la mejor.

    -¿Qué está haciendo en la actualidad?

    -Lo más importante: vivir mi tercera vida. Como estoy en su adolescencia, además de disfrutar de la familia, de caminar, de impartir algunas charlas o conferencias, de dedicarle un tiempo a la escritura, -tengo un libro bastante avanzado, donde precisamente Riotinto ocupa un papel relevante-, soy el presidente de la Asociación Cultural ‘La Tribu Educa’ (latribueduca.es), conformada por más de un centenar de socios. El propósito fundamental de esta asociación, además de favorecer el bienestar de los asociados y contribuir con acciones diversas a la dinámica cultural de la comunidad, consiste en colaborar en la formación integral de los escolares desde nuestra situación de jubilados docentes. Como no hay innovación sin entusiasmo, y como los objetivos fundamentales de la asociación trascienden a lo que se espera habitualmente de los seniors, quizás, por ello, la Junta de Andalucía nos ha concedido el Mérito a la Educación y la SEPHE el Premio Nacional Bartolomé Cossío.

    -Volviendo a la Cuenca Minera, ¿qué supone para usted Minas de Riotinto?

    -Diría que es el lugar donde me reconozco.

    -Para terminar, un mensaje a los riotinteños.

    -¿Un mensaje? Me resulta un poco pretencioso decirle al milenario Riotinto algo sobresaliente. Sin embargo, me gustaría reflexionar, aprovechando la ocasión que me propone y sin ninguna intención directiva o magisterial, sobre una cuestión que considero fundamental y que tiene que ver con la incertidumbre que a veces impera en la Cuenca Minera. Viktor Frankl, el afamado neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la logoterapia, define la desesperanza como el sufrimiento sin sentido. Para revertir esta situación y convertir la esperanza activa en el instrumento más poderoso conocido, el factor determinante es el sentido, el propósito. De tal manera que el grado de desesperanza que puede sentir un sujeto -o una colectividad- dependerá directamente del significado que se le otorguen a las dificultades o penalidades. Sin embargo, conviene resaltar que la actitud para definir un propósito es un acto de libertad individual -o colectiva- que no tiene límites ni está condicionada por ninguna situación por extraña o insoportable que pudiera parecer. Por todo ello, armado de la fuerza educativa y cultural de sus ciudadanos, consciente de sus posibilidades y carencias, pero con el firme propósito no solo de sobrevivir, sino de mejorvivir, Riotinto podría (debería) encarar desde la acción un futuro que garantice a sus descendientes salud, en el sentido amplio del término, libertad, conocimiento y ética ciudadana. Que no es poco. Desde mis límites, Riotinto ha de saber que cuenta conmigo.

  • La riotinteña Victoria Martín, nerviosa y orgullosa de representar a la Reina Violante en Zalamea

    La riotinteña Victoria Martín, nerviosa y orgullosa de representar a la Reina Violante en Zalamea

    Después de conocer a Luis Alberto Bonaño, el joven zalameño que encarna al Rey Alfonso X El Sabio en las Jornadas Musulmano Cristianas de Zalamea, hoy nos acercamos a Victoria Martín Díaz, una riotinteña de 24 años amante de las tradiciones zalameñas, como lo demuestra el hecho de que formará parte de esta actividad como Reina Violante de Aragón.

    Hija de Rocío y Manuel, Victoria es la mayor de dos hermanas, siendo en Bachillerato cuando conoció a un grupo de amigos con los que disfrutó su adolescencia en la localidad vecina de Zalamea la Real y donde, según nos cuenta, “tuve el placer de conocer y disfrutar de sus costumbres y tradiciones. Obviamente, sin olvidar las mías”.

    Una actividad que siempre ha compaginado con sus estudios, puesto que, tras el instituto, se marchó a Sevilla, donde reside actualmente, para convertirse en Óptica y Optometrista, una línea profesional que quiere seguir realizando mientras trabaja.

    Inquietudes que nos cuenta en esta entrevista en la que nos habla de su papel en las jornadas zalameñas.

    -Hablemos de las Jornadas Musulmano Cristianas. ¿Qué significan para Zalamea?

    -Las jornadas, como tantas tradiciones y fiestas que tiene Zalamea, son un gran un atractivo más, tanto para el público de pueblos cercanos como para los habitantes del mismo. Se les invita a todos ellos a poder disfrutar durante unos días con familia y amigos. Estas jornadas nos permiten viajar en el tiempo y conocer como convivían diferentes culturas, acercándonos así a la historia de Zalamea mediante las actividades programadas para estos días.

    -Este año tienes una gran responsabilidad como Reina. ¿En qué consiste este papel?

    -En representar el paso de los Reyes en esta localidad, en mi caso de Doña Violante, que ya se ha convertido en una referente en nuestras jornadas.

    -¿Qué supone para ti?

    -Supone compartir momentos emotivos con mi familia y amigos y un gran honor de representar a la Reina. Además, me hace mucha ilusión poder disfrutarlo junto a mi amigo Luis Alberto, ya que compartimos los mismos gustos.

    -Efectivamente, estarás acompañada de Luis Alberto. ¿Cómo te sientes?

    -Muy ilusionada y agradecida, ya que creo que mejor Rey no podía acompañarme.

    -¿Sueles ser una persona implicada en las tradiciones de Zalamea? ¿Qué has hecho anteriormente?

    -La verdad es que me gustan todas y cada una de las tradiciones de Zalamea. Intento cada vez que puedo ayudar con la Hermandad de Penitencia, de donde soy hermana, y a la asociación de Citus Jara, que, sin ella, estas jornadas no serían posibles y a la cuál le manifiesto mi agradecimiento y respeto por todo el trabajo que hacen.

    -¿Qué piensa tu familia y amigos?

    -Están muy contentos y apoyándome en esta decisión. Llevamos casi un año con los preparativos de los trajes ambientados en la época, tiempo que hemos compartido y disfrutado todos juntos.

    -¿Qué supone para ti Zalamea?

    -Zalamea para mí uno de los pueblos que conserva sus tradiciones y donde me siento a gusto al formar parte de ellas.

    -Para terminar: un mensaje a tus paisanos.

    -Decirles que salgan a la calle a disfrutar y convivir en las jornadas, ver el ambiente, adquirir productos de los mercaderes y, sobre todo, participar en las actividades propuestas para los diferentes días. A los pueblos vecinos, que visiten estas fiestas y compartan con nosotros la alegría y la historia de Zalamea ambientada y trasladada a otra época. ¡Qué paséis todos unas felices Jornadas Musulmano-Cristianas!

  • Cristina Palomo, una corredora cargada de triunfos con el Club Trail de El Campillo

    Cristina Palomo, una corredora cargada de triunfos con el Club Trail de El Campillo

    Toledana de nacimiento, esta atleta desarrolla gran parte de su trayectoria deportiva en la Cuenca Minera 

    Aunque nació en Toledo, provincia en la que reside en la actualidad, Cristina Palomo Congosto se siente un poco campillera, dado que El Campillo es la localidad de su pareja, de ahí que se haya hecho más que conocida en este municipio, especialmente debido a su más que llamativa actividad deportiva. De hecho, forma parte del Club Trail Running El Campillo.

    Y es que, a sus 32 años, lleva una intensa trayectoria en este ámbito. Según nos cuenta, “en un principio comencé a salir a correr de vez en cuando por mi pueblo a un ritmo suave para hacer algo de deporte. Pero, cuando me fui un tiempo a vivir a Málaga, el deporte me sirvió como una vía de escape, así que se convirtió en algo más serio. Después, cuando conocí a mi chico, que vive en El Campillo, me animó a que nos apuntásemos a una carrera y quedé en segunda posición de la general femenina”.

    Para esta deportista, el momento más emotivo que recuerda de su trayectoria fue cuando ganó su primera carrera. «Cruzar esa meta la primera femenina me hizo sentir genial”, subraya.

    Este hecho fue un punto de inflexión, dado que le animó mucho a seguir por este camino. Tanto es así que, desde entonces, no ha parado de subir al podio en carreras de todo tipo de distancias. De todos estos premios, sin duda, de lo que se siente más orgullosa es de “haber ganado la media maratón de Toledo, ciudad donde nací”.

    Allí, en su tierra, trabaja como comercial para Nespresso. Eso sí, a nivel profesional, aunque estudió peluquería, le gustaría dedicarse a algo relacionado con el running y la moda. Tanto es así que tiene ya varios proyectos en mente relacionados con estos temas.

    Ahora, su principal objetivo es recuperarse de una lesión que ha sufrido y, a partir de ahí, “entrenar para bajar de 40 minutos los 10 kilómetros y, por supuesto, correr una maratón, que es mi sueño”, nos dice.

    Para prepararse, esta corredora nos cuenta que “entreno, de momento, por mi cuenta y unos cinco días por semana sobre una hora o una hora y media. Hago todo tipo de entrenamiento, para después poder correr cualquier tipo de carrera”.

    Y, por supuesto, en esa preparación no puede faltar la Cuenca Minera, puesto que, para Cristina, “es una zona que me gusta mucho. Me encanta hacer trail, porque disfruto muchísimo corriendo por la montaña. Me encanta esa disciplina”.

    Para terminar, Palomo anima “a todo el mundo a que corra, porque es ponerte unas zapatillas y disfrutar de ti mismo y de la naturaleza. Por este motivo, agradezco a mi Club de Trail Running El Campillo y a todos mis compañeros por estar ahí siempre en las carreras y por ayudarme y apoyarme. Y, por supuesto, mando un saludo a toda la Cuenca Minera, que es una tierra que me encanta”.