Categoría: Mineros por el mundo

  • José Márquez Trigo, alma mater del futuro Museo del Pueblo Antiguo de Riotinto

    José Márquez Trigo, alma mater del futuro Museo del Pueblo Antiguo de Riotinto

    Era una idea que tenía desde que de niño leyó el libro ‘Nunca en el cumpleaños de la Reina Victoria’ de Avery, por lo que, una vez jubilado, decidió poner en marcha esta bonita iniciativa en la que se han volcado muchas personas y que recuperará parte de la historia de la Cuenca Minera

    Como publicó Tinto Noticias, los vecinos y vecinas de Minas de Riotinto ya han podido conocer las maquetas que forman parte del Museo del Pueblo Antiguo de Riotinto, un proyecto impulsado por un grupo de ciudadanos para recuperar una parte fundamental de la historia y el patrimonio de la Cuenca Minera que ha llamado mucho la atención de todos.

    Y es que el proyecto del Museo del Pueblo de Riotinto se ha convertido en un revulsivo para la comarca. Por este motivo, hoy hemos querido conocer al impulsor de este proyecto: José Márquez Trigo, riotinteño de nacimiento, aunque, en la actualidad, reside en Huelva.

    Un amante de la Cuenca que a sus 59 años recuerda sus inicios laborales en la mina, tan sólo tres días después de haber cumplido 17 años, “y ahí me mantuve hasta que fue cerrada, -yo diría robada-, y nos prejubilaron”, afirma.

    Pero, además, de su trabajo, Márquez Trigo se caracterizó desde siempre, desde que tenía 14 años, por ser una persona a la que le gustaba hacer cosas por y para su pueblo. Según recuerda, “a esa edad, en 1974, se recuperó la tradición de la Cabalgata de Reyes y ahí empecé. Desde entonces, hasta este último proyecto del Museo del Pueblo, he estado metido en casi todo, menos en el fútbol y en cosas de Iglesia. Sintetizando: 25 años en ‘Hogueras y Candiles’ y otros tantos en la Coral Minera, de la que fui dos veces presidente y nunca me desvinculé del todo; recitales de canto y piano…, y, desde 1982, en el Carnaval, cuando volvió a recuperarse de nuevo. También, en 1979, recuperamos la fiesta de San Juan del Alto de la Mesa. Recuerdo que la pista donde se celebra, que era de tierra, la enlosamos con las baldosas de las casas que se estaban derribando en el viejo pueblo, que subíamos en carrillos por la elevada cuesta hasta el Alto. Entonces éramos jóvenes y podíamos”.

    Pero, además, de todas estas actividades, este riotinteño también tuvo tiempo para los medios de comunicación, puesto que dirigió la segunda época del periódico local El Minero y tuvo un programa de radio semanal de dos horas de entrevistas por el que pasaron todas las asociaciones y personajes destacados de Minas de Riotinto, así como los representantes del Comité de Empresa de la mina. Tal y como recuerda, “guardo estas grabaciones como un tesoro y me gustaría que algún día se guardasen como un elemento más de la Historia de Minas de Riotinto. Es un orgullo para mí poder decir que he estado en la creación de nuevas e importantes obras musicales y en otros muchos trabajos de esos de los que no queda constancia, pero que ahí están y ahí estaba yo también…”.

    A nivel político, José ha sido afiliado del PSOE y estuvo dos años como concejal y primer teniente de alcalde de Minas de Riotinto. “Fue una experiencia muy válida para mí, porque aprendí mucho y, aunque en su momento no fue agradable, ya que dimití de mi cargo, me enseñó que yo no soy disciplinado para tener ninguna filiación política. No sé seguir a líderes ni consignas y me resisto a que me marquen ningún camino. Desde entonces, voy por libre y creo tan solo en las personas por sí mismas y en sus acciones, sin mirar de qué partido son, de qué color, de qué religión o cualquier otra cosa que nos diferencie. Ahora mi pensamiento y mi razón son mi único partido político. Si acierto, acierto yo, y si me equivoco también, pero no tengo que rendir cuentas ante nadie”, dice claramente.

    Una persona inquieta que nos habla en esta entrevista del bonito proyecto de construir el Museo del Pueblo Antiguo de Riotinto.

    -José, ¿cómo surge la idea de hacer el Museo de Riotinto?

    -Pues por muy increíble que parezca, era algo que siempre me andaba rondando la cabeza desde que, con 14 años, vi la primera edición del libro de Avery Nunca en el cumpleaños de la Reina Victoria, que le habían regalado a mi amigo José Pedro. Las fotos de aquel libro me fascinaron y fueron aquellas imágenes las que me hicieron volar hacia mi pasado y querer saber más y más. Ahora pienso que aquel libro está plagado de errores y que es, evidentemente, tendencioso, pero, al menos, a mí me sirvió para despertar esa parte de mi consciencia. Ahí empecé a buscar y a devorar todo lo que caía en mis manos referente a la historia de las Minas de Riotinto.

    Y, bueno, ahora que ya estoy jubilado, era el momento de hacer realidad aquello que siempre quise hacer, así que lo pensé bien, le di forma y redacté el proyecto. Lo primero que hice luego fue compartirlo con mi amigo Fernando Durán, porque era consciente de que, sin él, no sería posible realizarlo, aunque tenía la casi seguridad de que se sumaría de inmediato, como así fue. Formamos entonces un equipo inicial de personas de reconocida trayectoria y magníficos artesanos y lo presentamos al Ayuntamiento. Este equipo inicial, una vez en marcha, se redujo a nueve, que hemos sido los que lo hemos hecho realidad.

    -¿Cuándo comenzó a realizarse el proyecto?

    -Una vez presentado el proyecto, tras superar las vicisitudes y burocracia de rigor, fue aprobado por unanimidad en el Pleno Municipal de septiembre de 2013. Y, de inmediato, comenzaron los trabajos de acondicionamiento de los espacios. Nosotros empezamos a trabajar físicamente en abril de 2014.

    -¿En qué ha consistido este trabajo?

    -Sin entrar en grandes detalles, el proyecto ha consistido en la recreación a escala 1:100 del pueblo desaparecido al completo, del que hicimos una selección de sus edificios principales que hemos recreado a escala 1:25 para ver bien los detalles de su arquitectura. Y de la construcción de una maqueta a escala 1:5000 que recrea la topografía de toda la zona, antes de que fuera alterada por las cortas a cielo abierto, así como documentar todo esto y contarlo de manera cronológica. Creo que hemos hecho un buen trabajo del que nos sentimos orgullosos.

    -¿Qué personas han participado en el mismo?

    -Aquí me quiero parar porque, si algo ha funcionado bien, hemos sido las personas. Y me refiero, tanto a los que hemos hecho el museo, como a los políticos locales que han gestionado con las administraciones y los técnicos y trabajadores municipales para que esto sea posible. Me explico. En cuanto al equipo de voluntarios que altruistamente lo hemos realizado, no se me ocurren nada más que elogios. Hemos sido capaces de formar un equipo humano sin jerarquía alguna, porque todos sabíamos bien cuál era la meta. Porque todos asumimos libremente nuestro compromiso, nuestra parte y nuestro papel con respeto, sin haber habido nombramientos, porque no hizo falta. Todos hemos sido una única persona -UN EQUIPO- y todo se ha hecho entre todos. No ha habido ni protagonistas ni personalismos, ni jefes ni operarios, sino amigos con un objetivo común. Esto sí que es hermoso. Y estos amigos, que nos impusimos nuestra propia disciplina horaria como si de un trabajo en una fábrica se tratara, hemos sido: Ángel Alonso Pacheco, Fernando Durán García, Manuel Manuel Gallardo, Juan Miguel Marín Gil, José Márquez Trigo, José Meneses García, Carlos Montero Gallardo, Antonio Ruiz Garrido y Francisco Ruiz Romero.

    Por otro lado, y de forma paralela, un equipo de profesionales, también de manera altruista y voluntaria, se ha encargado de documentarlo todo. Se trata de José Manuel Delgado Ramos, historiador y antropólogo; Juan Manuel Gemio del Río, historiador y experto en Archivística; y Saúl Narbona Márquez, historiador y geógrafo, a los cuales he tenido el placer de ayudar. Hemos sido los que hemos contado la historia.

    Y, en cuanto a la corporación municipal, presidida por Rosa Caballero, nuestra admiración y nuestro respeto, porque han cumplido con creces su compromiso y su palabra, realizando importantes obras de reforma y porque nos han dejado trabajar en libertad sin interferir jamás en nuestro proyecto, sino facilitándonos siempre las cosas. Es importante dejar trabajar a la gente que, como en nuestro caso, no tenemos ya que demostrar nada y ellos lo han hecho. Agradecemos que hayan cumplido con su papel y que nos hayan dejado cumplir con el nuestro. Los resultados de esta confianza mutua están a la vista.

    Y, bueno, sería imposible nombrar a tantas personas que, con sus archivos, su consejo, su aliento y su amistad, nos han animado en todo momento. Hablar de las personas siempre es injusto, porque siempre se olvida nombrar a alguien. Pido perdón por ello.

    Un trabajo que, incluso, ha tenido su reconocimiento, puesto que, en octubre de 2016, faltando mucho aún para la finalización del museo, el Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva nos otorgó el Premio Especial en la categoría de Patrimonio, que significó para nosotros un importante respaldo a nuestro trabajo.

    -Tras finalizar las maquetas, ¿cuáles son los pasos a seguir partir de ahora?

    -Pues inaugurar esta primera fase, abrirla al público y comenzar a trabajar en la segunda, que serán esta vez las aldeas desaparecidas de La Naya, la Estación de en Medio y La Atalaya, concluyendo con ello la recuperación de todos los núcleos urbanos desaparecidos, a través de maquetas. El proyecto de esta segunda fase lo presentaremos a la Corporación Municipal una vez pasado el verano. Es importante seguir y, sobre todo, incluir la visita al museo como actividad escolar para que los niños empiecen a conocer y a amar su historia, como yo empecé viendo tan solo las fotos de un libro.

    -¿Cuál es tu balance de la experiencia?

    -Absolutamente positivo, aunque me haya quitado el sueño en ocasiones. Mi casa está en Huelva, pero, durante cinco años, he estado viviendo una semana aquí y otra en Riotinto. No hubiera sido posible sin la complicidad y el apoyo de mi mujer, que me ha animado siempre y me ha levantado la moral en las horas de bajuna que todos tenemos alguna vez. Por otro lado, es un orgullo para mí que se me haya permitido poder presumir y aportar mi granito de arena para poner en valor mi pasado, la causa de nuestro hoy. Un pasado que construyeron mis padres y antes mis abuelos y antes mis bisabuelos… Un pasado de gente sencilla, humilde, sin nada, cuya única riqueza eran sus propias manos. Como cantaba Víctor Jara: “Y mis manos son lo único que tengo, son mi amor y mi sustento…”.

    -¿Dónde podrán verlo los riotinteños y onubenses en general?

    -Pues es importante que destaquemos esto, puesto que la ubicación del Museo del Pueblo, -de momento Exposición Permanente-, está en el edificio de la antigua Dirección de la Mina, un edificio imponente, enorme, en el centro del pueblo que es, además, Bien de Interés Cultural (BIC), así que este proyecto logra en realidad dos objetivos: por un lado, el puramente histórico-museístico y, por el otro, la recuperación de un edificio de mediados de la década de 1930 infrautilizado, que se estaba cayendo a pedazos y al que, tras el fracaso de la Mancomunidad Cuenca Minera (hoy disuelta), que se ubicó allí hasta que construyeron el edificio específico para la misma, no acababa de dársele un uso adecuado, acorde con su magnitud. Salvo la parte del mismo cedida en uso a la Fundación Río Tinto, el resto de las estancias fueron ocupadas por los más variopintos grupos y asociaciones, resultando a todas luces inadecuado e infrautilizado.

    -¿Te has marcado algún nuevo reto?

    -De momento, seguir con este, que, salvo que hubiera otras decisiones políticas, cuestión que por el momento desconozco, contempla la ocupación completa del edificio como el espacio donde se recoja y se muestre toda la historia del pueblo de Riotinto. Hay que dejar muy claro que este museo no tiene nada que ver con el Museo Minero de la Fundación Riotinto, ya que aquél se centra básicamente en la minería y en su historia, y este en el pueblo y en su gente, en las fiestas y las costumbres, en la vida cotidiana, en definitiva. Nosotros queremos hablar de las personas y de los avatares de la vida en el pueblo, que son muchos y muy ricos. También está previsto, -al menos hasta el día de hoy-, que el edificio contenga el Archivo Municipal, una biblioteca y un par de aulas para aquellas personas que estuvieran realizando trabajos de estudio e investigación. Un espacio para el estudio y la lectura.

    -¿Qué supone para ti Minas de Riotinto?

    -En este momento un tormento, puesto que, aunque vivo en Huelva, mi cabeza está siempre pensando en Riotinto. No puedo evitarlo y, a veces, me hace daño porque me causa mucho estrés. Riotinto es para mí el referente del trabajo, del respeto, de la dignidad. Siempre he dicho que la mayor riqueza de Riotinto no es el mineral, sino la mezcla de sangre, de cultura, de músicas, de acentos, de historias…, que trajeron los miles de personas venidas de toda España y de Portugal para trabajar en las minas. Gente toda que conformó el Riotinto de hoy en el que la gran mayoría de nosotros tiene ascendentes de algún lugar de España. Mi bisabuelo materno era gallego, de Orense, y mi bisabuela argentina, de Buenos Aires, por ejemplo. Yo me siento por esto una persona muy rica y muy orgulloso de la alquimia de mi sangre.

    -Para terminar: un mensaje a los riotinteños.

    -Pues que amen Riotinto y que todos seamos dignos de que se nos denomine riotinteños. No es lo mismo vivir en el pueblo que vivir del pueblo. En una comunidad que de verdad nos importa. Todos debemos aportar nuestro granito de arena para hacerla más grande cada día. Y aquí sí que no importa el tamaño de ese granito de arena, sino la voluntad real de aportarlo. Que nada es fácil y que lo importante es el empeño que le pongamos a las cosas. Que afrontemos el futuro con positividad y con honestidad, pero, sobre todo, con respeto, y que Riotinto tiene que ocupar de nuevo el lugar que le corresponde en la Historia, porque nos lo hemos ganado a pulso. Y eso solo es posible si los que decimos quererlo tanto de verdad lo demostramos.

    Y, sobre el museo, que lleven a sus hijos y que les hablen de su pasado, que les cuenten historias para que se sientan orgullosos, para crear vínculos y para fomentar en ellos, sin empujarlos, el conocimiento y el estudio, para que tengan conciencia de que tienen la suerte de vivir en uno de los pueblos más fascinantes de España en todos los aspectos: Minas de Riotinto.

  • José Luis Danta: «Me enorgullezco de tener dos tierras, la Cuenca Minera y Euskadi»

    José Luis Danta: «Me enorgullezco de tener dos tierras, la Cuenca Minera y Euskadi»

    Tras desarrollar gran parte de su vida en Galdácano, donde se casó y ejerció de soldador, una operación de columna le trajo de nuevo a la provincia de Huelva, lo que le permite visitar la comarca cada vez que tiene nostalgia de ella

    La vida de los ‘mineros por el mundo’ es a veces intensa, ya que les lleva a diferentes destinos, pero siempre teniendo a la Cuenca Minera en el corazón. Así le ha ocurrido a José Luis Danta Rubio (Nerva, 1957), quien, tras vivir en Galdácano, hoy en día, a sus 62 años, reside de nuevo en la provincia de Huelva, concretamente en La Antilla.

    Su historia comienza en el año 1971, cuando emigró con sus padres a la ciudad vasca de Galdácano. El motivo fue el traslado de su padre desde la empresa de Minas de Riotinto a la fábrica de explosivos UER.

    Por este motivo, los años centrales de su vida se desarrollaron en el País Vasco, una tierra en la que asegura que “fui muy bien acogido”. Tanto es así que Euskadi “me dio todo, mujer e hijos. Por eso, me siento orgulloso de poder decir que tengo dos tierras: Andalucía y Euskadi”.

    Pero, en 1992, su vida volvió a dar un giro al tenerse que operar de la columna. Esta intervención le obligó a dejar su profesión de soldador y, desde entonces, se encuentra pensionado, una situación tras la que decidió trasladarse de nuevo a la provincia de Huelva, esta vez a La Antilla, donde se encuentra desde entonces.

    Aquí lleva “una vida tranquila, respirando a mar, que me da bastante vida”, afirma. Eso sí, para José Luis, la Cuenca Minera siempre serán sus raíces, “a las que nunca renunciaré, aunque es cierto que, cuando uno se ve obligado a dejar su tierra, duele mucho”.

    Por este motivo, suele regresar a la comarca cada vez que tiene oportunidad, momentos en los que visita a la familia y participa en algunos actos culturales de la zona. Así que, gracias a que vive cerca, acude a la Cuenca cada vez que tiene nostalgia de su tierra.

    Con todo, para terminar, deja este mensaje a sus paisanos: “Que resurja toda la Cuenca Minera, que tenemos unas raíces fuertes, que jamás se perderán. Saludos y ¡Viva Nerva!”.

  • La riotinteña Mónica López, una apasionada del deporte que triunfa en varias disciplinas

    La riotinteña Mónica López, una apasionada del deporte que triunfa en varias disciplinas

    Aunque trabaja en el sector de la banca, es toda una campeona en áreas tan distintas como el kárate, el trail y la bicicleta, en las que ha conseguido numerosos éxitos, tras lo que se prepara para el 4º Dan de Karate y correr la Maratón Tenerife Bluetrail

    Aunque profesionalmente está dedicada al sector bancario, Mónica López González (Minas de Riotinto, 1974) es una apasionada del deporte, una afición que la ha convertido en su gran pasión.

    Su historia se desarrolla hasta los 18 años en su localidad natal, donde estudió en el CEIP Virgen del Rosario y en el IES Cuenca Minera, tras lo que se trasladó a Huelva para estudiar la Licenciatura de Ciencias Empresariales en la Onubense, una formación académica que le permitió iniciarse en el mundo laboral en el sector bancario, donde continúa en la actualidad.

    Unas actividades que ha compaginado desde siempre con el deporte, un ámbito en el que está destacando en kárate, trail y bicicleta. Hoy conocemos sus inquietudes en esta entrevista.

    -Mónica, ¿cuándo y cómo te adentraste en el deporte?

    -En mi casa siempre hemos estado muy implicados con el deporte. Desde pequeña acompañaba a mi padre y hermano a todos los partidos del Riotinto Balompié, dado que mi padre Antonio López ‘El Lucas’ fue jugador y directivo y, posteriormente, mi hermano Raúl también defendió los colores de este club. En el colegio e instituto jugaba en el equipo de baloncesto, fútbol y atletismo, participando con estos equipos en las diferentes olimpiadas comarcarles, que se organizaban anualmente entre los diferentes centros educativos de la Cuenca Minera.

    Pero mi ilusión era practicar artes marciales, iniciándome en las mismas durante mi vida universitaria en Huelva. Actualmente, soy cinturón negro 3º Dan de Karate, modalidad que continúo practicando. Posteriormente, me aficioné a la bici de montaña y al Trail Running (carrera por montaña), donde ahora corro, tanto en la Liga onubense de Trail como en la Copa por Montaña.

    -¿Por qué estas disciplinas?

    -Pues el kárate por ser su disciplina, su respeto hacia los compañeros y a uno mismo, sin olvidar su maravilloso trabajo físico e interior. Y, a la bici y al trail, llegué un poco por casualidad. Principalmente comencé a correr Trail Running, porque mi pareja, Ramiro Ignacio López, es corredor y me introdujo en este mundo. Me gusta practicar deporte en la naturaleza y, afortunadamente, vivimos en una provincia con unos maravillosos parajes naturales.

    -¿Cuáles son los éxitos conseguidos hasta ahora?

    -Haber conocido a seres humanos maravillosos, los cuales me han ayudado muchísimo a crecer como persona.

    -¿Con qué momentos como deportista te quedarías?

    -Con la ceremonia de entrega de mi tercer Dan de Karate por parte de mi profesor Deogracias Delgado Medina, 8º Dan de Karate. También en Palos de la Frontera impartí un curso de defensa personal para mujeres maltratadas, una de ellas, muy joven, la cual no salía casi nunca de su casa, y mucho menos sola, por miedo a su ex pareja. Una mañana se acercó y me dijo: Moni, ¿sabes una cosa? He venido sola y me siento de maravilla. Fue un momento increíble, sentí que todo mi esfuerzo había cobrado sentido, mucho más allá de los títulos y los premios.

    -¿El próximo reto?

    -Presentarme a 4º Dan de Karate y correr la Maratón Tenerife Bluetrail.

    -¿Cómo sueles prepararte? ¿Cuánto tiempo entrenas?

    -Principalmente entreno con mucha voluntad, ya que mi horario de trabajo es extenso. Para el entrenamiento de Trail Running cuento con la ayuda de un preparador especializado en esta disciplina, como es Ángel Luis Carrizo Márquez. Juntos definimos los objetivos de la temporada y establecemos un plan de entrenamiento anual para ello. En cuanto al kárate, entreno lunes, miércoles y viernes en el Centro Deportivo Olba con mi Gran Maestro Deogracias Medina Delgado.

    -También has recibido el cariño de su tierra. ¿Qué ha supuesto para ti?

    -Una gran alegría personal y espero que, con este reconocimiento, muchas más chicas se animen a practicar deporte.

    -¿Algún deseo de futuro?

    -Seguir aprendiendo, mejorando y divirtiéndome con la práctica deportiva

    -¿Qué es para ti la Cuenca Minera?

    Mi fuente de energía.

    -Para terminar: un mensaje a tus paisanos.

    -Gracias por su apoyo. Y espero que el próximo año en el Trail Minas de Riotinto participemos muchos más locales y que mis paisanos salgan mucho más a las calles para animarnos.

  • Juanma Nogales prepara una exposición en su Nerva natal sobre los bosques del País Vasco

    Juanma Nogales prepara una exposición en su Nerva natal sobre los bosques del País Vasco

    Con tan sólo 18 años dejó la Cueca Minera para marcharse con su familia a la ciudad vasca de Galdácano, una tierra en la que se integró rápidamente, aunque no olvida sus raíces

    Nacido en la calle Puebla de Nerva hace 66 años, la vida del nervense Juanma Nogales Delgado cambió cuando tenía 18 años. Hasta ese momento, sus días habían transcurrido entre su localidad natal y las aldeas de Marigenta y La Naya, donde residían sus abuelos. Y es que su padre era peón caminero, así que viajaba mucho por Huelva y, aunque durante un tiempo fue con él, su madre decidió dejarle con mis abuelos unos años. Una etapa de su vida de la que tiene muchos recuerdos, especialmente de su abuelo, que, según dice, “era un genio”.

    Pero, su vida dio un giro cuando, tras cerrar la mina, la empresa propuso a su padre trasladarse a Huelva, Dos Hermanas (Sevilla) o Galdácano, en el País Vasco. Y, según nos cuenta, “mi padre siempre ha tenido un espíritu muy aventurero y, entonces, de todas las opciones posibles, eligió marcharse al norte”.

    Realmente, fue un cambio importante, pero que acogió de forma muy positiva, porque, nada más llegar, se integró en la sociedad vasca, se adaptó muy bien. “Siempre he sido muy crítico con la forma de vida de los británicos. Porque los ingleses crearon una organización en Huelva en la que, es verdad que desarrollaron la cultura del trabajo, pero, luego, tenías que gastar el dinero en el economato, los bares y los servicios que ellos ponían, con lo que cual se trataba de una explotación total. Desde que nacías tenías tu camino marcado, no había otras opciones fuera de este círculo. De hecho, yo estudié en la Escuela Profesional con la única finalidad de trabajar después en la empresa. Porque no había otras alternativas”, nos comenta.

    Este minero por el mundo asegura que “cuando me marché y me despegué de mi zona de confort, tuve una involución total en la sociedad vasca y, excepto el idioma, me acomodé rápidamente. No se me olvidaba mi tierra de nacimiento, pero me adapté con mucha rapidez a mi nueva situación de vida en la sociedad vasca”.

    Juanma-Nogales

    Tanto es así que en poco tiempo se casó con una chica euskera, luego se separó y después volvió a casarse con una madrileña a la que conoció a través del sindicato. Juanma tiene dos hijos que hablan mejor el euskera que el castellano y que, aunque les gusta Andalucía, donde hacen su vida es en el País Vasco.

    En la actualidad, Nogales Delgado reside en la localidad de Zeánuri (Vizcaya), de donde ha venido a pasar unos días a Nerva con el objetivo de preparar una exposición de mostrará próximamente en el Centro Cívico Cultural de la localidad nervense. Una muestra fotográfica dedicada a los bosques del norte de España.

    Como aficionado a la fotografía desde siempre –ya tenía una cámara cuando se fue a la mili con 20 años-, su objetivo es aportar su visión del microclima de los bosques del norte de España, que considera que “son espectaculares. Así, podré traer al sur este conocimiento”. Un ámbito, el de la imagen, en el que siempre intenta ir mucho más allá de lo que ve. En este aspecto, le interesa mucho “el ciclo del agua, tener un diálogo con la naturaleza para conocer si una gota de agua pasa más de una vez por un mismo lugar. Soy ecologista y creo que para ser de izquierdas sólo tienes que ser ecologista. Es decir, si amas la naturaleza, ya eres de izquierda”.

    Y no es extraño que se encuentre estos días en la provincia de Huelva, porque, a pesar de que lleva muchos años afincado fuera, suele venir cuatro o cinco veces al año, más aún ahora que se encuentra jubilado. “Con el tiempo, vuelvo a Andalucía emocionalmente. Siempre vengo a mi tierra a cargarme la batería de sol y de fuerza. Porque Huelva tiene una luz diferente. Siempre me acuerdo de su luz y del olor del campo. Es algo que tengo fijado en mi mente. Además, echo mucho de menos la playa. Es más, suelo entrar por Zufre y siempre cuando llego a Huelva me paro en el arroyo de Zufre para oler todo lo que es la tierra. Así me cargo de energía”, nos cuenta.

    Profesionalmente, Juanma ha sido analista químico de investigación y desarrollo en Maxam, anteriormente Explosivos Riotinto, la mina de Galdácano, una empresa en la que han trabajado sus padres y tíos y ahora lo hacen sus hijos. Una entidad en la que ha sido miembro del sindicato CC.OO.

    Con todo ello, para terminar, este nervense asegura que “cada vez que veo la Cuenca Minera me pregunto quién se queda con la gran riqueza que tiene esta tierra. Por eso, animo a los mineros a que reclamen su derecho, porque estamos destruyendo toda esa riqueza que tiene la zona minera. Me pregunto si no tenemos la capacidad de explotar nuestros recursos, en lugar de hacerlo una empresa que paga un sueldo”.

    En definitiva, su mensaje final es: “Esta es tu riqueza, aprovéchala. No dejes que se la lleven. Tu riqueza eres tú y tu tierra, disfrútala, no dejes que nada que se la lleve”.

  • Raquel Jara, una ‘barlady’ riotinteña en Roma

    Raquel Jara, una ‘barlady’ riotinteña en Roma

    Tras formarse como guía turística, esta joven de 25 años se marchó hace cuatro años a la capital italiana como Au Pair

    Raquel Jara es una riotinteña de 25 años que, después de terminar el Bachillerato de Humanidades, decidió estudiar una formación profesional a Huelva con el objetivo de convertirse en guía turística.

    Con esta finalidad, y aunque en un principio no se lo había planteado, en el año 2015 se marchó a Roma como Au Pair. En aquel momento, sólo tenía 21 años, así que vivir tan lejos de casa con un idioma que no conocía no fue una experiencia fácil.

    Pero, tal y como ella mismo nos dice, “en poco tiempo me sentí como en casa, ya que somos pueblos hermanos”. Tanto ha sido así que, aunque pensaba quedarse sólo unos meses y regresar a Huelva tras aprender el idioma, con el tiempo acabó enamorándose de la ‘ciudad eterna’, por lo que decidió buscar un trabajo y continuar las vivencias. De hecho, ya son casi cuatro años los que lleva en Italia.

    Raquel Jara cuatro

    Para Raquel, “Roma es una ciudad que la amas o la odias. Es una ciudad caótica, enorme y, a veces, estresante. Pero me basta un paseo por el centro para olvidarte de todos los aspectos negativos que puede tener esta ciudad. Perderme entre las calles del famoso barrio de Trastevere, un atardecer desde ‘Il giardino degli aranci’, pasar por sus puentes de noche con la basílica de San Pedro de fondo… Es algo que hago desde que llegué y, después de casi 4 años, me siguen enamorando. Al ser una ciudad enorme y capital de un país te brinda muchas oportunidades”.

    En concreto, la joven trabaja como camarera, teniendo la suerte de hacerlo frente al Coliseo. “Me siento afortunada de pasar mis días cerca de un monumento tan significativo de la historia”, afirma, pero, además, “gracias a mi trabajo empecé a interesarme por el mundo del bar”.

    Raquel Jara tres

    Así que, continúa, “decidí empezar a formarme para convertirme en una barlady. En octubre del año pasado contacté con una de las mejores escuelas de bartending en Roma, la FBS (Flair Bartender School). Empecé con un curso básico, pero rápidamente entendí que este era mi camino”.

    “Desde entonces, continúo formándome y asistiendo a los diferentes cursos y masterclass que ofrece la escuela. Es un mundo nuevo, poco conocido y diría que subestimado, pero, al igual que la cocina, tienes que ponerle pasión y amor. Sé que es un camino duro, pero estoy llena de ganas e ilusión por hacer mi trabajo”, asegura.

    Raquel Jara uno

    Con esta base, el objetivo de Raquel Jara es formarse en Roma y obtener una experiencia que le ayude a crecer profesional y personalmente.

    A pesar de encontrarse bien, esta minera por el mundo reconoce que “no hay día que pase que no piense en mi tierra. ¡Cuánto la echo de menos y cuánto me gustaría estar allí! A todos mis amigos italianos les hablo de mi pueblo, de Andalucía, de nuestras costumbres, de nuestra historia y de nuestra gastronomía. Me siento orgullosa de ser onubense, pero, sobre todo, de ser riotinteña”.

    Raquel Jara dos

    En este aspecto, la joven riotinteña nos cuenta que lo que más echa de menos, “aunque sí es un topicazo, es la gastronomía, -aunque no me puedo quejar de la italiana-, a mi pueblo y, sobre todo, a mi familia. El trabajo que hago no me permite volver todas las veces que me gustaría a mi tierra. Es duro estar lejos de casa y de la familia, pero, en estos momentos, en Roma aun me quedan muchas cosas por hacer”.

  • Ari: «Me quedo con el cariño que estoy recibiendo de Riotinto y de toda Huelva»

    Ari: «Me quedo con el cariño que estoy recibiendo de Riotinto y de toda Huelva»

    Tras su entrada en ‘Yo soy del sur’, esta riotinteña de adopción y enamorada de su tierra, que llegó a ser subcampeona de España de Taekwondo, anima a todos a que acudan al concierto que ofrece este domingo en el Teatro Juan Cobos Wilkins

    Aunque nació en Huelva, todo el mundo conoce ya que Ari García Gómez vive en Minas de Riotinto, una localidad que lleva por bandera allá donde va. Así lo ha puesto de manifiesto en el programa ‘Yo soy del sur’ en Canal Sur, donde se ha convertido en un rostro muy conocido, no sólo en Huelva, sino en toda Andalucía. Por este motivo, en Tinto Noticias hemos querido conocer más de cerca a esta artista a través de esta entrevista.

    Hija única, a sus 32 años, Ari confiesa que es una apasionada de su familia, de la música y de su pueblo, a pesar de que, tal y como nos cuenta, “por motivos laborales de mis padres, durante unos años, tuve que vivir fuera hasta que pude volver por fin a mi tierra. Mis padres y mi abuela son lo más importante para mí. Ellos me han apoyado en cada paso que he dado en mi vida, en cada decisión, y les debo todo lo que soy. No puedo estar más agradecida a ellos”.

    Ari Garcia dos

    Ari siempre ha sido una persona muy inquieta, tanto que, durante muchos años, estuvo practicando taekwondo, “hasta el punto de que conseguí competir con la selección andaluza y llegué a ser subcampeona de España. Gracias a ello, tuve la gran suerte de recorrer muchos rincones de España que me han enamorado”, nos confiesa.

    A nivel profesional, esta artista ha estado trabajando durante mucho tiempo en una empresa de cítricos de la Cuenca Minera Riotinto, empleo que tuvo que dejar por su entrada en ‘Yo Soy Del Sur’. Y es que, con su participación en este espacio televisivo, afirma que “estoy cumpliendo mi sueño y, como bien se dice, quien algo quiere, algo le cuesta, y yo estoy dando todo lo que puedo de mí”. Ideas que nos cuenta de forma más amplia a continuación.

    -Ari, ¿cómo te inicias en el mundo de la música?

    -En mi casa siempre hemos sido cantarines y, desde muy pequeñita, mi abuela me ha inculcado la pasión por la música. Siempre escuchaba con ella Antonio Molina y, desde entonces, ya iba a cantando a todas partes. Para mí, mi abuela es mi vida y, con ella, empezó todo. Después de tantos años de aquello, sigo escuchando y tarareando sus canciones.

    De forma más profesional, comencé hace 14 años cantando en los carnavales de mi pueblo. Me apasiona todo lo que tiene que ver con el carnaval y he cantado en chirigotas y comparsas. De hecho, uno de mis sueños era visitar el Gran Teatro Falla y, este año, ha sido muy emocionante poder pisarlo por primera vez. Los carnavales de mi pueblo los vivo al máximo, desde los preparativos hasta el día que toca subirnos al escenario. Para mí, es una de las épocas más importantes del año y que, además, puedo compartir con mis amigos.

    Durante algún tiempo también estuve en un grupo de flamenco fusión llamado ‘Infussión’. Además, también he compaginado el carnaval con la Coral Minera y el Coro Rociero de mi pueblo.

    Ari Garcia tres

    -¿Cómo surge la oportunidad de participar en el programa ‘Yo soy del sur’?

    -La oportunidad surge viendo la primera edición de ‘Yo Soy del Sur’. Me encantó el programa desde el principio y también conocía a una de las concursantes. Y eso fue lo que terminó de darme el empujoncito para terminar apuntándome al casting. Mi sueño siempre ha sido que la música fuese mi trabajo y vi que, si a ella le había ayudado el programa a conseguir lo que quería, también me podría ayudar a mí. Y aquí me tenéis, cumpliendo y viviendo mi sueño.

    -¿Cómo te sientes habiendo sido favorita en varios programas?

    -No te puedes hacer una idea del subidón que te da en ese momento. He tenido la gran suerte de haber salido favorita varias veces y es una sensación increíble. Saber que hay gente que está contigo semana tras semana, que le gusta cómo eres y lo que haces, sentir que te arropan tanto cuando eres favorita, como cuando gracias a su ayuda te salvas del desafío, es algo increíble e indescriptible. Jamás podré devolver todo lo que recibo. Lo único malo que tiene eso es que, con ello, viene también una responsabilidad muy grande, que es salvar a un compañero del desafío y saber que estás dejando a otros en esa situación tan difícil. Ojalá hubiese alguna vez la posibilidad de salvarlos a todos de ahí…

    -¿Cuál es tu balance de la experiencia?

    -En estos más de seis meses de concurso ha habido momentos muy buenos y, también algunos muy duros, como la vez que tuve que marcharme del programa. Aunque logré volver a la siguiente semana de nuevo como concursante, en ese momento lo pasé muy mal, porque veía que mi sueño se terminaba. Nunca lo pasas bien cuando te ves en un desafío, luchando para seguir estando donde quieres con uñas y dientes, o cuando ves a un compañero que quieres en esa situación… Son momentos muy complicados.

    Pero después, el resto de cosas, hace que la balanza se incline hacia el lado de las cosas buenas… Mis compañeros, que algunos se han convertido en amigos y hasta en familia; poder estar semana tras semana al lado y aprendiendo de una grande de las sevillanas como es María del Monte, es algo que he conseguido gracia al programa y una de las cosas con las que más feliz me siento aquí; también, crecer semana tras semana, con la ayuda del gran Maestro Emilio Gallardo…, sobre todo, me llevo los buenos momentos que he vivido con ellos. Y, por supuesto, me quedo con todo el calor y el apoyo que estoy recibiendo de mi pueblo y de Huelva. No me esperaba jamás recibir tantísimo cariño. Yo ya sabía cómo somos nosotros cuando tenemos que ayudar a nuestra gente, pero, de verdad, que el apoyo que me están dando es increíble y jamás tendré palabras suficientes para agradecer tanto. Pase lo que pase, siempre va a pesar muchísimo más todo lo bueno, así que esta aventura está sumando en mi vida de forma positiva.

    Ari Garcia cuatro

    -¿Qué te parece el apoyo que estás recibiendo de la Cuenca Minera?

    -Me quedo sin palabras… No sabría ni por dónde empezar a describir lo que siento. Como he dicho, jamás podría imaginar tantísimo apoyo de mi tierra. Si ya estaba orgullosa de ser de donde soy, ahora que veo como mi gente responde cuando alguien los necesita, ahora se ha multiplicado por mil ese sentimiento. Recibo tantas muestras de cariño semana tras semana que no tengo tiempo suficiente para agradecer tanto. Cada vez que alguien me dice que mi música le anima o que le ayuda en su día a día, eso hace que merezca la pena todo. Cuando me cuentan estas cosas y me agradecen a mí, ellos no pueden imaginarse que la que les tengo que dar las gracias soy yo. La gente no se imagina como con su cariño me animan a seguir adelante, siempre fuerte. Estaré eternamente agradecida.

    -¿Qué esperas conseguir?

    -La verdad que de esta experiencia espero sacar cosas positivas que me ayuden a seguir creciendo en la música. Nunca se sabe hasta dónde llegarás en este mundo, porque es muy complicado, pero espero que todo el esfuerzo traiga cosas positivas. Para mí, con el hecho de haber entrado en el concurso y recibir todo el apoyo que recibo, ya he conseguido hasta más de lo que esperaba. Ahora, cada vez está más cerca la recta final y espero seguir sumando cositas, poco a poco, hasta que dure en el programa.

    -¿Te has marcado algún nuevo objetivo?

    -Ahora mismo que estoy en el concurso, a todos nos gustaría llegar hasta el final. Pero sé que tengo unos grandes compañeros que tienen unas voces maravillosas. Cada vez la cosa se va complicando más y mi objetivo es poder seguir semana tras semana. Una vez que termine todo eso, me encantaría poder seguir cantando y, sobre todo, hacer que la gente disfrute con mi música. Ojalá, algún día, pudiese grabar un disco… Eso sería ya el broche de oro a todo esto. Pero como no sé qué pasará y si ese momento llegará, pues toca seguir peleando cada día.

    -¿Cuáles son tus planes futuros?

    -Me encantaría poder seguir mucho tiempo en el mundo de la música. Planes futuros…, en este momento, me estoy centrando también en mi futuro más cercano, que tiene fecha: El 7 de abril. Ese día es ahora mismo el más importante para mí, porque tengo mi primer concierto y no podía ser en un mejor sitio que en mi tierra. Estoy muy, muy, muy ilusionada y, mucho más, sabiendo que lo voy a poder compartir con mi gente. Así que, a quién se anime, os espero en el Teatro Juan Cobos Wilkins de Minas de Riotinto para disfrutar de un ratito muy bueno. Ojalá vengan muchos días tan especiales como este de ahora en adelante.

    -Para terminar: un mensaje a tus paisanos

    -A mis paisanos, les daba mi vida por todo lo que están haciendo por mí. Espero que ellos se estén sintiendo orgullosos de mi paso por el programa y de ver a su paisana llevando a su tierra por bandera. Les doy un millón de gracias por todo el esfuerzo que hacen cada sábado para ayudarme en el concurso, gracias por cada abrazo que me dan cuando me los encuentro por la calle, gracias por cada palabra de ánimo, gracias por cada muestra de cariño… Gracias por sentir a mi tierra a mi lado siempre. Siempre hemos tenido que sentirnos orgullosos por todo lo que tenemos aquí, pero todo esto me ha servido para darme cuenta que, sobre todo, tenemos que sentirnos orgullosos por la calidad humana de nuestra gente.

  • José Manuel Gómez nos traslada a la mina de inicios del siglo XX con ‘El pozo de Riotinto’

    José Manuel Gómez nos traslada a la mina de inicios del siglo XX con ‘El pozo de Riotinto’

    Profesor de Lengua y Literatura en el IES María Galiana de Montequinto (Dos Hermanas), el autor riotinteño presenta su nueva novela este viernes en el Ayuntamiento de la localidad

    Siendo el mayor de cuatro hermanos, desde pequeño, José Manuel Gómez Fernández (Minas de Riotinto, 1971) fue un gran amante de las letras, lo que se manifestó en su pasión por la lectura y su temprana vocación por la escritura. Esta pasión le llevó a elegir la carrera de Periodismo, para lo cual, con 18 años, se fue a estudiar a Sevilla, a la recién creada Facultad de Ciencias de la Información de la Hispalense. Sin embargo, al año siguiente, decidió cambiarse de titulación para decantarse por los estudios de Filología Hispánica (1991-1995).

    Después de tres intentos, José Manuel consiguió convertirse en funcionario docente de la especialidad de Lengua Castellana y Literatura. Desde entonces hasta ahora, tal y como nos cuenta, “he ocupado plazas en distintos institutos de enseñanza secundaria, entre ellos el Vázquez Díaz de Nerva. Actualmente, tengo plaza definitiva en el IES María Galiana de Montequinto, en Dos Hermanas, en Sevilla”.

    Una actividad profesional que ha compaginado con su pasión por la literatura, por ejemplo, fundando la tertulia literaria sevillana ‘Los Mercuriales’, además de haber publicado ensayos, textos teatrales, poesías y textos misceláneos no editados en papel en su propio blog (http://losmercuriales.blogspot.com/).

    Y, junto a todo ello, este riotinteño ha publicado varias obras, como sucede con la novela corta ‘En busca de la flor de la siempreviva’ (editorial La Isla de Siltolá, colección Levante; Sevilla; 2011) y con la recopilación de cuentos ‘El profesor sevillano y otros cuentos’ (Editorial Vitela; Sevilla; 2012).

    Títulos a los que, ahora, se une la novela ‘El pozo de Riotinto’, que presenta este viernes, 29 de marzo, en su tierra natal, en el Ayuntamiento de Minas de Riotinto. Un entrañable acto que estará presentado por Soledad García Gómez, contando con la participación del editor del libro, Manuel Ortega, de la editorial Onuba, además del propio autor, con el que conversamos sobre su vida y sus inquietudes en esta entrevista, en la que también nos adelanta más detalles de su nuevo libro.

    libro el pozo de riotinto

    -José Manuel, ¿cuándo se adentró en la escritura?

    -Tengo recuerdos muy lejanos asociados a la lectura. El placer de leer me llevó a intentar transmitir emociones igual que los autores que me apasionaban. Conservo como oro en paño mis primeros escritos. Entre ellos figura una antología de citas de autores célebres, mis primeros tanteos poéticos, un relato publicado en el periódico de la escuela, otro con el que quedé en tercer lugar en la convocatoria de un premio organizado por el IES Vázquez Díaz de Nerva o una obra de teatro que escribí en el primer curso de Bachillerato (equivalente al 3º de ESO de hoy). Es curiosa esta última anécdota. La profesora de Historia, Carmen, le propuso a mi clase dos opciones: o estudiábamos el tema de la Revolución Francesa para un examen o montábamos una representación teatral sobre ella. La clase se decidió por hacer teatro, encomendándome a mí, ya que todos mis compañeros conocían mi gusto por la escritura, la tarea de escribir el texto. En las vacaciones de Semana Santa me empapé en una enciclopedia de la historia de aquella revolución y, al volver al instituto, le presenté el drama histórico, el cual aún conservo, a la profesora. A final de curso representamos la obra para todo el instituto. Yo pensaba que mi tarea en aquella función había concluido con la escritura del texto, pero resultó que el alumno que iba a hacer de Robespierre enfermó y, a mi pesar, tuve que reemplazarlo.

    -Ahora presenta el libro ‘El Pozo de Riotinto’. ¿Qué destacaría de esta obra?

    -Es un libro heterogéneo que mezcla una narración clásica, (la del incendio provocado del pozo Alicia en Minas de Riotinto en la huelga de 1913, el cual causó la muerte de siete trabajadores -cinco ingleses y dos españoles- y la de la represión en Nerva de la huelga de 1917), junto con reflexiones mías sobre el arduo proceso de la escritura, el paso del tiempo, que va cambiando todo, o la importancia de conocer bien nuestra historia para evitar los errores del pasado. Igualmente es una suma de historias verídicas de mi familia, pasajes de creación enteramente literaria, prosa poética…

    -¿Qué relevancia tiene esta historia?

    -Es un libro que mezcla géneros y textos de distinta naturaleza, en una amalgama que pretende ser moderna y, al mismo tiempo, unirse a la larga tradición de las historias orales de nuestra infancia. Pienso que puede resultar interesante para el lector que el autor comparta con él sus reflexiones sobre el proceso de escritura junto con la mera narración de los hechos, ya contados por otra parte en libros de historiadores como David Avery o Pedro Real.

    -Se trata de su tercer libro.

    -Sí, antes de esta novela he publicado en papel dos libros: la novela corta ‘En busca de la flor de la siempreviva’ (2011) y la recopilación de cuentos titulada ‘El profesor y otros cuentos sevillanos’ (2012).

    -¿Es amante de la historia y la investigación?

    -Me apasiona descubrir historias, ya sea leyendo, viendo películas o series y, por supuesto, escribiendo.

    -¿Algún proyecto de futuro?

    -Quiero seguir escribiendo. En realidad ya estoy preparando la historia que quiero escribir el próximo verano. Estará ambientada en la relación del ser humano con la naturaleza.

    -¿Qué supone para usted la Cuenca Minera?

    -El lugar en el que me crie, donde pasé mi infancia y primera juventud. Tengo mucha añoranza de aquella época: de mis amistades, de familiares que ya murieron… Aunque vivo en Sevilla, no hay un solo día en que no recuerde mis orígenes riotinteños.

    -¿Qué es lo que más echa de menos de ella cuando está fuera?

    -A mis padres, a los que no puedo ver todo lo que yo quisiera, y a amigos a los que veo prácticamente una vez al año: en Navidad o en la Virgen del Rosario. Por supuesto, también el paisaje único de las minas.

    -Para terminar: un mensaje a tus paisanos.

    -Al escribir este libro me he dado cuenta profundamente de lo grandiosa que es la historia de las minas de Riotinto. Espero haber contribuido modestamente a fijar el conocimiento de unos hechos heroicos, los acaecidos en 1913 en el pozo Alicia y en Nerva en 1917, que son una muestra sintomática de lo mejor y de lo peor de la condición humana. Debemos conocer nuestra historia, que está llena de matices, más allá de la simplicidad a la que tendemos muchas veces con mensajes instantáneos de redes sociales que aportan poco al lado de la lectura de verdad, la de toda la vida: la lectura en papel.

    ‘El pozo de Riotinto’. Se trata de un libro heterogéneo que mezcla una narración clásica (la del incendio provocado del pozo Alicia en Minas de Riotinto en la huelga de 1913, el cual causó la muerte de siete trabajadores: cinco ingleses y dos españoles) junto con reflexiones del narrador sobre el arduo proceso de la escritura, el paso del tiempo que va cambiando todo o la importancia de conocer bien nuestra historia para evitar los errores del pasado. Igualmente es una suma de historias verídicas de la familia del autor, pasajes de creación enteramente literaria, prosa poética… Es un libro, pues, heterogéneo, una mezcolanza de géneros y de textos de distinta naturaleza, en una amalgama que pretende ser moderna y al mismo tiempo unirse a la larga tradición de las historias orales de nuestra infancia.

  • La zalameña Rocío Bolaños recorre con su clarinete escenarios de todo el mundo

    La zalameña Rocío Bolaños recorre con su clarinete escenarios de todo el mundo

    Afincada en Inglaterra desde 2009, esta experta en música contemporánea cuenta con un Máster de Especialización en la Hochschule der Künste Bern de Berna (Suiza) y con estudios de posgrado en el Royal Northern College of Music de Manchester

    Nacida hace 33 años en Zalamea la Real, Rocío Bolaños Mora es una clarinetista profesional especializada en música contemporánea que, en la actualidad, se encuentra en Londres desarrollando una destacada carrera musical. Una trayectoria que, en sus inicios, le llevó al Conservatorio Superior de Música ‘Manuel Castillo’ de Sevilla, donde finalizó sus estudios superiores de clarinete, para, después, hacer un Máster de Especialización en Música Contemporánea en la Hochschule der Künste Bern en Berna (Suiza), con el maestro Ernesto Molinari.

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    Tras esta formación, la joven se marchó a Reino Unido, donde completó sus estudios de posgrado en el Royal Northern College of Music de Manchester, donde también obtuvo sus Postgraduate Diploma in Solo Performance, Junior Fellowship y el International Artist Diploma.

    Además, esta zalameña es miembro fundador del Ensemble Distractfold, con el que ha actuado en festivales de música contemporánea en más de diez países diferentes, algunos de los cuales están celebrando su 47 y 48 edición, como el Internationale Ferienkurse für Neue Musik Darmstadt (Alemania), Kalv Festival (Suecia), Experimental Sound Studio (Chicago, USA), Kammer Klang (Reino Unido), Spectrum (Nueva York, USA), Rainy Days (Luxemburgo), Klang Festival (Dinamarca), IGNM Garde du Nord (Suiza) y Bludenz (Austria), entre muchos otros.

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    Una trayectoria con la que continúa cosechando éxitos, puesto que sus próximas actuaciones le llevarán a países como Rusia, Alemania, Italia y Austria. Y es que Rocío, junto con sus compañeros de Distractfold Ensemble, han sido invitados como ensemble residente en la prestigiosa Universidad de Harvard (Boston, USA), en la Universidad de Stanford (California, USA), Ithaca College (Nueva York, USA) y en la Universidad de Brunel (Londres, Reino Unido).

    No en vano, durante sus primeros años en Reino Unido, esta zalameña trabajó con algunas de las orquestas más importantes del país, como la Royal Opera House, BBC Symphony Orchestra, BBC Philharmonic Orchestra, BBC Concert Orchestra, Liverpool Philharmonic, Hallé Orchestra y Southbank Sinfonia, tocando en los teatros más importantes de Inglaterra, tal y como el Royal Albert Hall, Barbican Hall, el Royal Festival Hall y el Teatro del Royal Opera House Covent Garden, entre otros.

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    Además, Bolaños también ha trabajado con la Orquesta Sinfónica de Madrid en el Teatro Real durante los dos años que fue miembro de la Academia de la Orquesta Sinfónica.

    En la actualidad, Rocío compagina su carrera como clarinetista con la faceta docente, puesto que tiene alumnos de clarinete y saxofón tanto privados como públicos, como sucede en el centro de música Bromley Youth Music Trust de Londres, donde trabaja desde 2014. Es decir, trabaja como freelance, y, a la vez que es profesora, prepara sus conciertos por Europa y EEUU con su ensemble Distractfold, además de buscar constantemente la posibilidad de producir nuevos proyectos con otros artistas.

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    Residente en Londres desde 2012 –aunque llegó a Inglaterra en 2009-, asegura que es “una ciudad impresionante, llena de oportunidades y culturas diferentes. Puedes hacer cualquier actividad que se te pase por la cabeza en cualquier momento del día, siete días a la semana, 365 días al año. Es brillante para cualquier artista”. Eso sí, por otro lado, también afirma “lo duro que es sobrevivir en esta ciudad. Es excesivamente cara y la calidad de vida no es muy buena, a no ser que tengas un sueldo bien alto. Si es así puedes disfrutar al máximo de Londres, si no, tienes que estar continuamente trabajando para poder sobrevivir (como yo)”. A pesar de sus inconvenientes, esta zalameña afirma que “he conocido a gente increíble de muchísimos orígenes y culturas diferentes, hecho que ha enriqueciendo mi experiencia a niveles inimaginables”.

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    A pesar de este balance positivo, esta zalameña reconoce que cada vez echa más de menos Huelva, sobre todo, “el clima, la comida y el calor de la gente. Sé que suena a cliché, pero es la realidad. Hace diez años, cuando salí de España, nunca pensé que diría estas palabras, pero la verdad es que, si tuviera las oportunidades que tengo en Europa, no me lo pensaría dos veces en volver”.

    En cualquier caso, es una apasionada de la música, estudios que eligió por muchos motivos, pero “si tuviera que escoger uno te diría que por ser una plataforma para poder compartir y comunicar mi arte con el público, y, si es tocando con amigos, ¡mucho mejor!”, afirma.

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    A partir de aquí, también nos cuenta que “la razón por la que me he especializado en música contemporánea y experimental es por el constante reto que supone aprender nuevas formas de llevar tus habilidades como músico e intérprete al extremo absoluto tanto psicológico, como físico y emocional. Un ejemplo es mi último concierto hace dos semanas en Suecia. Toqué una de las obras más complejas a las que me he enfrentado como músico profesional. Una obra con mi clarinete bajo que dura 80 minutos sin descanso. He estado estudiando esta obra durante el último año, y más a fondo en los últimos seis meses. No te podría decir exactamente cuántas horas de estudio individual le he dedicado, pero te puedes imaginar…, aparte de ser muy difícil de descifrar y estudiar –como reto psicológico-, tienes que añadirle la implicación emocional y física… La ventaja de trabajar o crear obras desde la nada con compositores que están vivos es algo que no tienes disponible en la música clásica tradicional. La creación en colaboración con el compositor, o simplemente improvisando, me da mucha libertad creativa, algo que no tengo cuando toco en una orquesta profesional, por ejemplo”.

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    En cualquier caso, Rocío asegura que “no me arrepiento para nada de haber elegido esta profesión. Hay veces que es duro, ya que no pertenezco a ninguna entidad como una orquesta o banda profesional, por lo que no tengo un sueldo estable, pero, a la vez, tengo la flexibilidad e independencia creativa para hacer lo que realmente me apasiona y con quien me apetece”.

    Siendo así, sus planes futuros son continuar haciendo conciertos en países donde no ha tenido la oportunidad de tocar todavía y viajar mucho. Por ejemplo, “en este momento, me estoy preparando conciertos en La Haya, Utrecht, Berlín, San Petersburgo, Turín y Bludenz, de abril a octubre”, nos dice.

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    Su sueño es que “la música contemporánea no tuviera el estigma o la mala reputación que tiene en países como España. Educar a la audiencia a saber apreciar este tipo de arte desde otra perspectiva para poder abrir más el círculo y la mentalidad de la gente, crear oportunidades para nuevo artistas emergentes que tienen tanto potencial, pero que se ven reprimidos al no tener la ayuda económica que necesitan para poder expresarse, tanto en la música como en el arte en general”.

    Toda una lección de esta clarinetista natural de Zalamea la Real, para la que la Cuenca Minera suponen sus raíces. Una tierra de la que, como nos contaba, echa de menos “el clima, la gastronomía, la gente y, por supuesto, a la familia”.

  • Lorenzo Adame, un nervense que sueña con regresar a su tierra más de 50 años después

    Lorenzo Adame, un nervense que sueña con regresar a su tierra más de 50 años después

    Reside en Mallorca desde 1977 y espera volver para «acabar mis días en mi pueblo», del que guarda numerosos recuerdos y amigos a los que se refiere en esta entrevista 

    Lorenzo Adame Durán (Nerva, 1959) se marchó de su localidad natal siendo un niño, puesto que lo hizo justo después hacer la comunión en el año 1968. Su destino fue Barcelona, donde se encontraba su padre trabajando. Desgraciadamente, poco tiempo después, en 1971, falleció su madre, por lo que a él y a su hermano pequeño lo metieron en un colegio interno, perteneciente al Estado, un centro en el que estuvo hasta los 14 años, cuando comenzó a vivir en otra residencia estatal, en la que pagaba un alquiler cada mes. Así que pocos días después de salir del colegio se puso a trabajar como aprendiz de tornero en la Culligan Española.

    Así se fue desarrollando su adolescencia hasta que, con 17 años, en 1976, se alistó voluntario en la Marina Española, con la que estuvo en la localidad gaditana de San Fernando durante tres meses, a lo largo de los cuales sólo pudo estar un día en Nerva. Fue un momento muy especial para él, porque “lo recuerdo paseando por el paseo vestido de marinero con mi prima Conchita y su amiga cogidas de mis brazos”.

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    Después, lo destinaron otros tres meses a la Escuela de Máquinas en El Ferrol para el curso de cabo verde. Y, en 1977, desde Cartagena, le dieron a elegir como destino entre Barcelona y Palma de Mallorca. Fue así cómo llegó a Palma de Mallorca, donde se casaba con 20 años. Una tierra en la que sigue residiendo a sus 60 años. En la actualidad, tiene tres hijos, dos niñas y un niño, y once nietos.

    Tal y como nos cuenta, su asentamiento en Mallorca no fue inmediato, puesto que “cuando acabé el Servicio Militar me fui a Barcelona. Pero no tenía dónde quedarme. Mi padre vivía con su hermana. Así que, al día siguiente, le pedí para un billete de barco y me volví a Palma de Mallorca. Primero estuve viviendo en casa de un amigo y, luego, en casa de la que sería mi suegra. Cuando empecé a trabajar, me alquilé una casita pequeñita donde viví recién casado y con mi primer bebe”.

    Una vida completa en estas tierras en las que hace un buen balance en general, “con sus altibajos, pero positivo, porque tengo a toda mi familia alrededor de la madre y mío”.

    Este nervense reconoce que vivir en las Islas Baleares tiene sus pros y sus contras, porque, por un lado, “se vive bien. Hay playa, sol, fiesta, muchos extranjeros…, pero todo es muy caro y el sueldo es bajo”. De hecho, Adame Durán continúa trabajando, por lo que, “salvo que me toque la Primitiva, me jubilaré con más de 50 años cotizados”. Y es que tiene claro que lo más importante es que a su familia no le falte de nada.

    En cualquier caso, a pesar de llevar tantos años fuera de su tierra, Lorenzo asegura que “amo a mi Andalucía, a mi Huelva, a mi Nerva y a toda la Cuenca Minera”. Porque, para él, “la Cuenca Minera y, sobre todo, mi Nerva es fuente de mi inspiración”. Tanto es así que su objetivo es regresar a Nerva una vez que se jubile, para poder “acabar mis días en mi pueblo, donde, además, puedo vivir con la mitad del dinero que lo hago en Mallorca”. Una tierra, Nerva, a la que, hasta los 16 años, regresó siempre para las Fiestas de San Bartolomé.

    Entre los lugares que más añora de Nerva se encuentran “el Llano de los Caballitos, que es precioso; el cine de verano, con sus películas de romanos; también me encantaba el paseo lleno de puestos y abarrotado de gente; el llano del cine, y del Goro, con su pista de baile, su música en vivo, su olor a chocos y las charlotadas en la plaza de toros y el cine; el Cerro de los Baños, la piscina del Silva; el campo de fútbol Marismilla; el lavadero con mi madre lavando la ropa con mi tita Luisa y tantas y tantas cosas…; y, por supuesto, echo de menos a toda mi familia y a mis amigos Ignacio y Antonio, así como a otros muchos más que no me acuerdo de sus nombres”.

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    A pesar de ese amor hacia su localidad de origen, este nervense reconoce que viene poco, mucho menos de lo que le gustaría. La última vez que estuvo en Nerva fue el pasado mes de enero. “Me invitó el Centro Cultural a la Gala de Nervenses del Año y el Ayuntamiento al evento de los 100 años del Nerva Club de Fútbol. Fue maravilloso. Parecía que nunca me había ido. Fue cortito, pero intenso. Doy las gracias a todos y, en especial, a mi amigo Fran Vázquez, presidente del Centro Cultural, y a mi compadre y amigo Jesús Lozano ‘El Deli’”, nos cuenta.

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    Porque, para Lorenzo, “la Cuenca Minera, Nerva, son mis raíces, por lo que les tengo un cariño tan inmenso, casi obsesivo por toda mi tierra y mis paisanos, por mi gente de los encuentros de ‘Nervenses por el Mundo’, tanto en Nerva como en Barcelona, a los voy todos los años. Por eso, espero estar el próximo año en el de Nerva. Unos encuentros que me dan mucho trabajo, pero, a la vez, es un inmenso placer colaborar con ellos. Nerva es única”.

    Por todo ello, para despedirse, Lorenzo Adame Durán tiene claro que sus palabras son “¡Viva la Cuenca Minera. Viva Nerva y Viva la madre que les parió a todos!”.

  • Remedios Fariñas, una periodista riotinteña que desarrolla una intensa actividad investigadora desde Moguer

    Remedios Fariñas, una periodista riotinteña que desarrolla una intensa actividad investigadora desde Moguer

    Se marchó de Riotinto, junto a su familia, después de que su padre, como jurado de empresa del Sindicato Vertical, consiguiera que se pusiera la red de agua y alcantarillado en Alto de la Mesa, por lo que temían represalias por parte de la empresa

    Nacida en el Alto de la Mesa, en Minas de Riotinto, hace 61 años, Remedios Fariñas Tornero es otra minera por el mundo que queremos conocer en Tinto Noticias, dado que vive desde hace años fuera de la Cuenca Minera y, más concretamente, en la localidad onubense de Moguer. Tal y como ella relata, “nací en casa y con una matrona que venía de la Atalaya. Mi niñez la viví en mi pueblo acompañando a mi padre, que tocaba en la banda de música, en la Esquila y en los Campanilleros, y haciendo travesuras. Con 11 años, hice 1º de Bachiller en el instituto de Riotinto y, luego, llegaría hasta COU en Huelva”.

    El padre de Remedios pertenecía al antiguo jurado de empresa del Sindicato Vertical y lo destinaron a Huelva, porque, “desde su posición, consiguió que pusiesen toda la red de agua y alcantarillado en el Alto de la Mesa”. Según nos cuenta, “se seguía cogiendo el agua de la fuente y no existían los cuartos de baño, así que le recomendaron que se fuese a Huelva, porque podía haber represalias por parte de la Compañía de Riotinto por haberla obligado a poner aquello, así que salió de su pueblo con toda su familia hacia Huelva”. Esta fue la causa por la que se marchó de su localidad natal.

    Con 20 años, Fariñas se fue a Barcelona a pasar unos días con su tía. Allí conoció al que hoy es su marido, por el que, a pesar de que quería seguir estudiando, lo dejó todo. Se casó y tuvo una hija, llamada Jara.

    Pero la vida de Remedios iba a volver a cambiar, porque, tras once años viviendo en Barcelona, dejó su vida segura y regresó a Huelva debido a que añoraba la luz de su tierra y a los suyos. Así que, ni cortos ni perezosos, regresaron a Huelva, donde “pusimos una tienda de regalos y listas de boda. Nos fuimos a la ruina. Con lo poco que teníamos llegamos a Moguer y pusimos otro negocio. Esta vez acertamos de lleno. La tienda de decoración de interiores sigue funcionando perfectamente”.

    Una vez instalada en Moguer, a esta riotinteña le surgió la ocasión de retomar los estudios y, con una beca, se fue a Sevilla a estudiar Periodismo. Tal y como nos explica, “mi paso por la facultad fue precioso. Convivía con compañeros de clase, volvía a Moguer los fines de semana y las vacaciones. Me licencié en Periodismo, hice un Máster de Comunicación Institucional y Política y, por último, presenté mi tesis como Doctora en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Todo lo estudié con beca”. Una trayectoria que continúa en la actualidad, formando parte de un grupo de investigación, al tiempo que escribe artículos y participa en jornadas y congresos científicos.

    En total, lleva 25 años residiendo en Moguer, por lo que lo considera su segundo pueblo y donde se encuentra feliz. “Los moguereños nos acogieron fabulosamente. Además, el pueblo es una maravilla. Justo lo que su premio Nobel dice: ‘La luz con el tiempo dentro’. Con cada paso que das te encuentras algo especial, las casas blancas con las rejas, los patios frescos en las noches de verano y su playa de arenas blancas y atardeceres mágicos”, afirma.

    Este hecho no impide que siga sintiéndose riotinteña, porque “tampoco se me olvida jamás mi tierra roja, mi pueblo natal, sus rincones: el paseo del Chocolate y el cine de verano que ponían en el campo de futbol y que los críos veíamos desde una loma en el Alto de la Mesa. En fin, no se me olvidará nunca esa etapa de mi vida”.

    Es más, Remedios vuelve a la Cuenca Minera cada año desde que regresó de Barcelona, aunque confiesa que “al no tener familiares muy directos, solo una prima hermana y primos segundos, pues no suelo estar mucho tiempo. Pero, aún así, no dejo de ir cada vez que me es posible.

    Para ella, “Riotinto siempre ha sido un pueblo muy especial. Los ingleses pusieron las primeras escuelas que hubo en la provincia, así que mientras el índice de analfabetismo en otros pueblos era muy alto, en el mío no lo fue nunca. Por eso, cuando hablas con un paisano se nota. Y, por esa misma razón, desearía que conservara esa idiosincrasia. Un pueblo no es rico por su dinero, sino por su cultura. Y Riotinto puede presumir de eso”.