Categoría: Especiales

  • El músico nervense José Luis Bernal, doce años al frente del Conservatorio ‘Ana Valler’ de Utrera

    El músico nervense José Luis Bernal, doce años al frente del Conservatorio ‘Ana Valler’ de Utrera

    Aunque nació en Minas de Riotinto, como todos los mineros de su generación, José Luis Bernal Capado es un nervense de 43 años, que lleva toda la vida dedicado a la música. De hecho, comenzó estudiando el grado elemental en el Conservatorio de Nerva para, posteriormente, continuar sus estudios en Sevilla, donde hizo grado medio con el profesor Antonio Ureña y grado superior con Francisco Cano.

    En este punto, según nos cuenta, “cuando acabé los estudios, trabajé como profesor de música en Secundaria durante 4 años y, posteriormente, pasé a ser profesor de trompeta del Conservatorio de Nerva”. Una etapa tras que se trasladó al Conservatorio Cristóbal de Morales de Sevilla. Luego, en 2004, aprobó las oposiciones del Cuerpo de Profesores de Música y Artes Escénicas, actividad docente que, desde 2006, compagina con la labor de director y profesor de trompeta en el Conservatorio de Utrera.

    Una interesante trayectoria profesional que hemos querido conocer en profundidad a través de esta entrevista, concedida a Tinto Noticias.

    – José Luis, ¿cuándo y por qué surge tu amor por la música?

    -Mis inicios en la música fueron de pura casualidad. En mi familia no había ninguna tradición musical y, fue en el colegio, cuando todos mis amigos se apuntaron a un taller de música entre una amplia oferta de optativas que se podían hacer en la escuela. Yo, para no ser menos, elegí música también. Ese taller lo impartía D. Fernando Lepe y fue él quien consiguió que se despertara en mí la pasión por la música. Fernando era el director de la Banda de Música de Nerva y, enseguida, vio en mí cualidades para esto y me invitó a que fuera una tarde al local de la banda.
    Nada más entrar supe que eso era lo que yo quería ser de mayor. Allí empecé a tocar el fliscorno. Además, Fernando, junto a otros compañeros de la banda, como Florencio, Sánchez, Julio, etcétera, me tomaban las lecciones de solfeo. De esa manera empecé en el maravilloso mundo de la música.

    -¿Qué estás haciendo en la actualidad?

    -Desde hace 12 años, soy el director del Conservatorio Elemental de Música ‘Ana Valler’ de Utrera, labor que compagino con otras actividades, todas ellas relacionadas con la música.

    -¿Qué labor desarrollas en este centro?

    -En el Conservatorio, además de todo el trabajo referente a la dirección, lo que supone que cada día tenga algo que hacer, soy profesor de trompeta. Tenemos matriculados a 32 alumnos de trompeta y yo me encargo, junto con otro compañero, de darles clase todas las semanas.

    -¿Destacarías algún proyecto de los que has desarrollado?

    -Destacaría todo lo referente a la organización del Conservatorio, algo que me fascina. Pero, además, me gustaría mencionar especialmente la preparación de un musical que venimos realizando en nuestro centro para final de curso desde hace 6 años. Es un proyecto en el que participan casi 120 alumnos y nos llevamos preparándolo desde inicios de curso, cuando comenzamos a realizar los arreglos de las canciones que se van a representar en el espectáculo.

    -Tu trabajo te lleva a vivir fuera de Huelva. ¿Se echa mucho de menos la Cuenca Minera?

    -Sí y no. Porque, hoy en día, gracias a las redes sociales, estamos más cerca de la tierra que queremos. Además, tengo en Nerva a toda la familia, por lo que estamos al día de todo lo que pasa por allí.

    -¿Sueles venir mucho?

    -Menos de lo que me gustaría. Antes iba a Nerva todos los fines de semana, pero, desde hace un par de años, voy sólo cuando puedo. Tengo dos hijos que se van haciendo mayores y cada vez tienen más necesidad de quedarse en Utrera, porque tienen actividades que realizar aquí. Los dos tocan la trompeta y entre ensayos con bandas, orquestas, cursos, conciertos, concursos, etcétera, apenas tenemos un fin de semana libre.

    -¿Algún mensaje a los paisanos mineros para terminar?

    -Dar un saludo para todos. Decirles que yo, al igual que todos los que estamos fuera de la Cuenca Minera, tenemos siempre presente a nuestra tierra allí por donde estemos. Así que nada, que tengo muchas ganas de ver el Malacate que está a la entrada de Nerva por El Peral (risas).

    Y, por último, aprovecho esta oportunidad para animar a todos los jóvenes, y no tan jóvenes, de la Cuenca a que estudien música en el Conservatorio. En Nerva tenemos la suerte de tener un Conservatorio, en el que trabajan grandes profesionales, y seguro que os alegraréis enormemente cuando vayáis conociendo qué se puede hacer con las corcheas y las fusas.

  • El riotinteño Francisco Javier González recrea la forma de vida tradicional de la Cuenca Minera

    El riotinteño Francisco Javier González recrea la forma de vida tradicional de la Cuenca Minera

    Este antropólogo fue el impulsor del Centro de Interpretación Etnológico ‘Matilde Gallardo’ y acaba de aprobar su tesis doctoral con Sobresaliente Cum Laude

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  • Las Cruces de Mayo de Berrocal, la idiosincrasia de todo un pueblo

    Las Cruces de Mayo de Berrocal, la idiosincrasia de todo un pueblo

    Las Cruces de Mayo son, sin duda, el momento más esperado por los vecinos de Berrocal. Protagonizada por las Cruz de Arriba y la Cruz de Abajo, es una fiesta con ritos paganos y religiosos, caracterizada por la rivalidad entre ambas, estando documentada su existencia desde los siglos XV y XVI, y habiendo sido, incluso, objeto de estudios de investigación. De hecho, por su interés etnológico, están declaradas como Bien de Interés Turístico Cultural de Andalucía desde 1998.

    Plena de ritos, de tradiciones centenarias y de sanos piques, la Fiesta de la Santa Cruz se erige como el principal atractivo turístico y cultural de esta localidad. Un pique sano que contribuye al engrandecimiento de las fiestas y que se refleja en canciones y coplas populares del municipio.

    En concreto, las Fiestas de la Santa Cruz se celebran a primeros de mayo, si bien, desde semanas antes, todos los berrocaleños se afanan en acicalar sus casas y en preparar las viandas con las que obsequiar a los amigos vecinos e invitados, como las chacinas de la matanza y otras delicias típicas de la gastronomía de Berrocal.

    Por su parte, las dos Hermandades, en un respetuoso pique y por separado, buscan las mejores bestias y preparan los ‘jatos’ o monturas y aparejos enjaezados con bordes y filigranas de origen árabe con que vestirlas. Se comienza también a decorar la Cruz. Jóvenes y mayores participan y ponen todo su empeño en los preparativos. Se trata, en definitiva, de hacerlo mejor y más bonito que la rival. El afán de superación se hace patente año tras año y desemboca en un mayor atractivo y emoción para todos.

    Este año, las Cruces de Mayo de Berrocal se desarrollan los días 27, 28, 29 y 30 de abril y 1 de mayo, unas jornadas que se viven con gran intensidad.

    La programación comienza el viernes, el día de San Felipe, cuando la tradición marca ir a cortar el romero para ofrecerlo a la Cruz al día siguiente. El sábado, el Día del Romero, se preparan dos bestias ataviadas con aparejos de terciopelo bordado en oro, con las jáquimas y el rabo engalanados para el ancestral rito. Mientras se carga los haces de romero en las bestias, tiene lugar la salida de los ‘mozos de la Bandera’, que serán los protagonistas de los rituales paganos a celebrar en el día, entre vítores y clamores de las mujeres. En el acto que prosigue, el mozo subido a una mula clava la bandera en el haz de romero que porta el animal y, al llegar a su ermita, la desclava y ofrece el romero a la Santa Cruz.

    Ambas hermandades realizan los mismos actos de forma sucesiva, llevando luego las cruces a la iglesia, donde permanecen hasta el día siguiente, el domingo.

    El domingo es el día solemne de la Cruz, donde, tras la celebración de la Eucaristía en honor de la Santa Cruz, ambas hermandades salen en procesión por el pueblo acompañadas por los hermanos y hermanas y las bandas de música. Un momento muy esperado durante todo el año.

    Con todo ello, los berrocaleños disfrutan ya de unas fiestas que han traspasado fronteras.

  • La periodista nervense Ana López lleva su experiencia en comunicación y liderazgo a la universidad

    La periodista nervense Ana López lleva su experiencia en comunicación y liderazgo a la universidad

    Con una amplia trayectoria en medios de comunicación como Antena 3, TVE o Cuatro, actualmente trabaja en centros como la Universidad Loyola de Andalucía o la Universidad de Sevilla, aunque no olvida su tierra, de la que siempre recuerda su olor a mineral

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  • Mª Dolores Carrasco descubre los secretos de la Biblioteca Victoriana de Bella Vista

    Mª Dolores Carrasco descubre los secretos de la Biblioteca Victoriana de Bella Vista

    Licenciada en Filología Inglesa y Humanidades por la Universidad de Huelva, María Dolores Carrasco Canelo es profesora de Enseñanza Secundaria en el IES del Andévalo de Puebla de Guzmán, además de una amante de la investigación, lo que le ha llevado a realizar algunos estudios de enorme interés, como el referido a la Biblioteca Victoriana del Club Inglés de Bellavista, en Minas de Riotinto.

    Un arduo trabajo que veía la luz en el año 2014, cuando publicaba ‘Una Biblioteca Victoriana en Minas de Riotinto’, un libro editado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva. Una obra presentada en el Club Inglés en Bella Vista dentro de los actos conmemorativos del 135 aniversario de este Club.

    En concreto, esta biblioteca riotinteña estaba conformada por casi 2.000 ejemplares que se han conservado hoy en día, de una amplia variedad temática, a pesar de que esta cifra es tan sólo es una muestra de lo que llegó a ser. Ejemplares que hoy se custodian en la Onubense. Y es que este centro cultural vivió diferentes momentos a lo largo de su trayectoria, teniendo un punto de inflexión a partir de 1954, cuando las minas vuelven a manos españolas.

    Entre las conclusiones de la publicación, esta profesora destaca que su principal característica está en haber sacado a la luz la existencia de esta colección de libros y su valor documental que ha estado olvidado e ignorado para el mundo académico durante mucho tiempo. Y es que, para muchos, esta biblioteca era algo totalmente desconocido.

    Pero, además, para la autora, “este trabajo supone un ejemplo de cómo el pueblo británico se ha comportado siempre de forma muy recelosa con su identidad y cultura y la ha salvaguardado y mantenido, incluso cuando se ha encontrado fuera de las islas británicas. Aquí se demuestra que siempre se mantuvieron fieles a sus más puras señas de identidad, como son su idioma, ya que la mayoría de estos libros están escritos en inglés, y consecuentemente a su cultura”.

    Además, la lectura de esta obra permitirá al usuario comprobar cómo se estructuraba la sociedad inglesa en Huelva, que mantenía su concepción ordenada y gusto por la cultura.

    En definitiva, una publicación para recordar, teniendo en cuenta que Carrasco puso de manifiesto el enorme interés que los ingleses tuvieron siempre por la lectura, lo que propició que en Bellavista se fuera diseñando una biblioteca de enorme valor, creada de forma similar a este tipo de centros en Gran Bretaña para los ingleses que llegaban a Huelva para trabajar en las minas.

    Un estudio necesario sobre el patrimonio cultural de las minas, que promete que pronto se ampliará. Y es que esta Biblioteca Victoriana fue de carácter único.

    Fotos: Pedro Carrasco

  • Una visita a la Iglesia Santa María de Jesús de El Campillo

    Una visita a la Iglesia Santa María de Jesús de El Campillo

    Esta semana, en nuestra sección de patrimonio, hacemos un guiño a El Campillo para visitar su Iglesia Santa María de Jesús, un templo parroquial que fue construido en el año 1924, aunque, posteriormente, fue ampliado en 1978. Se trata, por tanto, de un edificio propio de la Edad Contemporánea.

    Situado en la calle Constitución, más allá de sus características arquitectónicas, podemos destacar el patrimonio escultórico que cuenta en su interior, centrado en dos imágenes de la Virgen de la Granada, patrona de la localidad. La primera de ellas es obra de Antonio Bidón de 1946, talla que fue sustituida en 1960 por otra escultura de Manuel Domínguez Rodríguez.

    El patrimonio de este templo, muy conocido por los campilleros y campilleras y situado junto al centro del municipio, fue muy mermado tras los saqueos de 1936, tal y como recoge el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).

    Hay que recordar que en la tercera semana de agosto, con motivo de la celebración del Día de la Villa, se celebra el día grande de la Patrona de El Campillo, cuando se reúnen numerosos campilleros, tanto los que viven en la localidad como los que residen fuera, que aprovechan estos días festivos para visitar supueblo.

  • Javier Candón, de Minas de Riotinto a conquistar Washington con sus propios restaurantes

    Javier Candón, de Minas de Riotinto a conquistar Washington con sus propios restaurantes

    Natural de Minas de Riotinto, Javier Candón lleva más de 18 años afincado en Estados Unidos, donde ha conquistado a todos con su apuesta por la gastronomía española y, en concreto, onubense. Un amante del sector de la restauración, que comenzó su trayectoria en la Escuela de Hostelería de Sevilla.

    Esta formación le permitió comenzar a trabajar en diversos establecimientos hoteleros y restaurantes de diferentes puntos de Europa e, incluso, de América, puesto que formó parte de la plantilla de hoteles, como el Meliá de Sevilla, Relais & Chateau Mas d’Artiny en Francia y RIU Melao y RIU Palacio de Macao, en la República Dominicana.

    Tras estos primeros pasos, a Javier le ofrecieron dirigir un conocido restaurante en Washington, ‘El Alabardero’, una propuesta interesante que “acepté con la condición de que sólo me quedaría un año. Sin embargo, en este periodo de tiempo conocí a la que hoy es mi mujer, Christiana Campos. Ella era clienta del restaurante y, ahora, tenemos dos hijos, un niño y una niña”, nos confiesa. Un aspecto de su vida personal que ha sido determinante para que se asentara en esta ciudad norteamericana.

    En América, Candón ha ido adquiriendo una gran experiencia en el sector de la hostelería, al haber trabajando en grandes restaurantes, como sucedió durante cinco años en la cadena de comida española estadounidense llamada ‘La Tasca’. Este bagaje le animó a montar su propio restaurante, lo que consiguió cuando creó SER, que respondía a las siglas de ‘Sencillo, Fácil, Real’, su primer establecimiento.

    “Al principio de abrir ‘SER’ mantuve mi actividad en ‘La Tasca’, pero ante la consolidación de mi restaurante, me lancé a la gestión de forma independiente. Nuestra propuesta, basada en comida sana española, ha gustado mucho. De hecho, estamos teniendo un gran éxito”, nos comenta este restaurador de Minas de Riotinto. En concreto, ‘SER’ se encuentra situado en Arlington, un condado urbano de la Mancomunidad de Virginia, separado de Washington D.C. por el río Potomac.

    Ante la buena acogida de su propuesta basada en comida española, Javier Candón abría el pasado año 2017 otro restaurante en Washington: ‘Joselito’, un nombre con el que quiso hacer un homenaje a su padre, que se llamaba así. Y es que, para Javier, el menor de ocho hermanos, su familia es fundamental. De hecho, su esposa trabaja con él en la gestión de sus establecimientos.

    En su nuevo restaurante, Javier ha apostado por trasladar la cocina onubense al corazón de Washington, un dato que convierten a este restaurador y a su establecimiento en unos excelentes embajadores de la gastronomía de Huelva en Estados Unidos. En concreto, si en su restaurante ‘SER’ ofrece platos tan típicos y conocidos de la cocina española como la paella, en ‘Joselito’ ha querido centrarse en la cocina andaluza, con un claro protagonismo de los platos más típicos de Huelva.

    Por ejemplo, en la carta de su nuevo restaurante podemos encontrar comidas tan reconocibles para nosotros como el jamón de Jabugo, las gambas de Huelva, las puntillitas, las habas con choco, las caballas, las sardinas, la mojama de Isla Cristina, el secreto ibérico o el tocino de cielo, todos ellos inspirados en la cocina de su abuela y su madre, natural de Galaroza.

    Pero, además, Candón no olvida sus raíces y con ‘Joselito’ también ha querido hacer todo un homenaje a sus raíces, sin olvidar, por supuesto, a la Cuenca Minera, donde residió hasta los 10 años, pues entonces sus padres se mudaron a vivir a Sevilla.

    Una fórmula que está funcionando muy bien, puesto que, según afirma, “desde que hemos abierto estamos llenos todos los días. Estamos muy contentos, porque ‘Joselito’ está gustando mucho”.

  • Luis Francisco Naranjo, el alma mater de la música de Riotinto

    Luis Francisco Naranjo, el alma mater de la música de Riotinto

    Son pocas las personas de la Cuenca Minera de Huelva que no conocen a Luis Francisco Naranjo Acosta, un riotinteño de 68 años que lleva toda la vida ensalzando la cultura de su pueblo a través de la música. Su relación con esta manifestación artística la inició prácticamente desde niño, puesto que asegura que “siempre me ha encantado la música”. Sin embargo, fue en Úbeda, hasta donde se marchó en 1963-1964 para estudiar Delineación durante tres años, donde tuvo su primer contacto musical serio.

    En Úbeda, mientras estudiaba, se apuntó a la tuna, un hecho que le dio la oportunidad de comenzar a aprender la bandurria, el primer instrumento con el que se familiarizó. Luego, cuando volvió a Minas de Riotinto, comenzó a trabajar en el Departamento de Informática de la mina, lugar en el que desarrolló toda su vida profesional. Una ocupación que no le impidió continuar fomentado su amor por la música.

    “Todo lo que sé lo he aprendido de forma autodidacta. Lo he aprendido todo de oído, a base de ensayar muchas horas. Además, creo que he tenido buenas cualidades para ello. Hay que tener en cuenta que en aquellos años no había tantas facilidades como hoy para estudiar música”, nos comenta Luis Francisco, que apostó por la música desde que regresó de Úbeda. Primero aprendió guitarra y, más tarde, se introdujo en el piano.

    De este modo, cuando volvió a su localidad natal se involucró de lleno con la Coral Minera de Riotinto, una agrupación que surgió a inicios de los años ochenta. Luis Francisco Naranjo fue en la coral donde aprendió a tocar el piano, puesto que, según recuerda, “el director de la coral se marchó, por lo que tuve que empezar a aprender a tocar el piano, encargándome de la dirección de la agrupación a partir de 1984”.

    Una coral que ha hecho historia en la Cuenca Minera de Huelva al haber participado en múltiples encuentros de corales por toda la provincia onubense y fuera de ella, como el Certamen Internacional de Corales de Avilés (Oviedo).

    Una experiencia muy gratificante a la que se une, desde 1978, la puesta en marcha del Grupo de Campanilleros ‘Hogueras y Candiles’, que Naranjo dirige desde su creación en 1978. Una agrupación que surgió a raíz de la iniciativa de varios profesores del colegio Al-Ándalus de Minas de Riotinto, bajo el impulso de Luis Francisco, que quisieron recuperar y preservar los villancicos nativos de Minas de Riotinto.

    Una propuesta que consiguió un enorme reconocimiento desde un principio, puesto que se convirtió en todo un fenómeno tras presentarse en el I Certamen de Belenistas, que se celebró en la Catedral de Sevilla, y donde consiguieron el primer premio. “Un premio que, verdaderamente, fue toda una sorpresa, porque nos presentamos sin ninguna pretensión y conseguimos ganarlo”, afirma Naranjo.

    Fue el primero de una larga de lista de reconocimientos obtenidos desde entonces hasta ahora por ‘Hogueras y Candiles’, que es un nombre que ya permanece unido a la historia de la Cuenca Minera desde entonces hasta ahora. Huelva o Bormujos son algunos de los lugares donde también han sido galardonados. De hecho, su director reconoce que “los campanilleros somos muy queridos en Minas de Riotinto. No en vano, el pasado año 2017 cumplimos ya nuestro 40 aniversario”.

    A todo ello se une el haber grabado dos discos de villancicos, en 1992 y en 2004. E, incluso, entre los proyectos del grupo se encuentra el grabar un tercer trabajo discográfico con nuevas composiciones.

    Como se puede comprobar, Luis Francisco Naranjo cuenta con una amplia trayectoria unida a la música, trayectoria que continúa de forma intensa, puesto que “aunque vamos cumpliendo años, seguimos ensayando a lo largo de todo el año, ya sea para la coral, los campanilleros, el carnaval, para las fiestas de la Virgen del Rosario, la Cabalgata de los Reyes Magos…, realmente no paramos en todo el año. Así que, es cierto que el tiempo pasa, pero seguimos dándolo todo por nuestro pueblo”.

    Una labor que ha sido reconocida también a nivel personal, puesto que Luis Francisco fue nombrado Hijo Predilecto de Minas de Riotinto en el año 2011, sin olvidar que cuenta con una calle con su nombre en la localidad minera desde 2014. Todo un honor para un riotinteño de pro como él. De hecho, ha sabido trasmitirle ese amor por la Cuenca y por la música a sus tres hijos.

    Por este motivo, para terminar esta entrevista Naranjo tan sólo quiere “mostrar mi agradecimiento a mi pueblo por todo el cariño que he recibido, porque puedo sentirme orgulloso de haber sido profeta en mi tierra. Así que tan sólo puedo dar las gracias por todo ello”.

  • Isabel Rodríguez Núñez, una riotinteña en Tarrasa

    Isabel Rodríguez Núñez, una riotinteña en Tarrasa

    Hace unas semanas conocimos a su hermano, a Fernando Rodríguez Núñez, más conocido en la Cuenca Minera como Mallofret, un riotinteño nacido en Minas de Riotinto, en la calle Méndez Núñez, junto al Casino de Riotinto, en 1948. Su madre era Práxedes Rodríguez Núñez y su padre, Jesús Mallofret, aunque no lleva sus apellidos debido a que su padre había tenido un matrimonio anterior, pero convivió con él siempre, de ahí que sea conocido por todos como Fernando Mallofret.

    Fernando Mallofret, hermano de Isabel

    Un riotinteño que recuerda mucho su tierra, de ahí que hayamos querido conocer también a su hermana, a Isabel Rodríguez Núñez, nacida en Minas de Riotinto hace 71 años. En su caso, nació en La Posada, para luego pasar toda su niñez en la calle Méndez Núñez. Una etapa que se desarrolló feliz y de la que recuerda a muchas personas, como, por ejemplo, la educación que recibió de Doña Felisa.

    Una vida que cambió de forma radical cuando, con 19 años, se marchó a Cataluña “por una decisión de mis padres”, nos cuenta Isabel, que asegura que “me vine muy feliz y contenta, porque siempre había tenido mucha admiración por Cataluña. Era una tierra que siempre me había gustado mucho”.

    En concreto, el nuevo destino de la familia de Isabel fue Sant Joan Despí, una ciudad donde conoció a su marido, natural de Castilla la Mancha. Con su marido se marchó a Tarrasa por motivos de trabajo, una ciudad en la que vive desde hace 47 años, aunque en Cataluña lleva ya un total de 53 años.

    Sant Joan Despí

    Tras casarse, esta riotinteña tuvo dos hijos, con los que ha visitado en diversas ocasiones la Cuenca Minera, para que pudieran conocer las raíces de su madre. No en vano, Isabel tiene todavía muchos conocidos y familiares en la comarca, no sólo en Minas de Riotinto, sino también en otros municipios vecinos, como Nerva.

    Unos lazos que le unen con su tierra natal, a la que no olvida, a pesar de que se encuentre bien y feliz en Tarrasa. De hecho, “desde hace una década, voy todos los años a Minas de Riotinto durante las fiestas de la Virgen del Rosario”, nos confiesa Isabel. Unos días festivos que suponen para ella un momento de reencuentro con sus familiares y amigos de la zona. Jornadas muy intensas para la localidad, al recibir a mucha gente que vive fuera todo el año y que regresan por unos días.

    Fiestas de la Virgen del Rosario

    Eso sí, Rodríguez Núñez considera que Minas de Riotinto estaba mucho más bonito durante su niñez y juventud, porque se notaba que había más movimiento económico. Por este motivo, como mensaje final, Isabel desea que “ojalá el pueblo vuelva a contar con un desarrollo económico importante, que permita que haya trabajo para toda la gente de la zona”.

  • Los miradores de Berrocal, un enclave natural que ofrece vistas inigualables

    Los miradores de Berrocal, un enclave natural que ofrece vistas inigualables

    Si hay algo que caracteriza a la Cuenca Minera es la belleza de su paisaje, en muchos aspectos de carácter único. Para comprobarlo, tan sólo tenemos que recorrer algunos de sus rincones, como sucede, por ejemplo, en Berrocal, donde podemos admirar vistas inigualables en sus miradores naturales. Una riqueza natural que forma parte de la identidad del municipio, en gran parte gracias a su magnífica masa forestal.

    En este aspecto, son cuatro los espacios que nos permiten disfrutar especialmente de unas vistas increíbles de la zona, como son los Riscos Altos, La Picota, el Alto del Casullo y Los Posteruelos.

    En primer lugar, Los Riscos Altos es un paraje situado al margen del río Tinto, un pequeño berruco de propiedad particular, del que procede el nombre de Berrocal. Un lugar en el que encontramos grandes bloques de piedra, pudiendo el visitante disfrutar de una de las vistas más bonitas del Tinto.

    La Picota o el Alto de la Picota, por su parte, se encuentra situado al margen del río Tinto. Se accede por la carretera que une Berrocal con Zalamea la Real. Sobre su ladera se observa un claro ejemplo de vegetación autóctona, donde se entremezclan pies de encinas, jaguarzos, madroños y labiérnagos. Además, en esta área abundan las cuevas, siendo la más conocida la cueva de Zancuño. Un mirador único para ver el casco urbano de Berrocal.

    A dos kilómetros de Berrocal, en dirección a El Madroño se encuentra El Alto del Casullo, un lugar emblemático, rodeado de alcornoques, donde se encuentra un asentamiento dolménico. Desde aquí se puede observar casi todo el término de Berrocal.

    Por último, Los Posteruelos está muy cerca de Berrocal, a tan sólo un kilómetro del cruce con la carretera de La Palma. Desde este alto se puede divisar gran parte del recorrido del Tinto por el termino de Berrocal y la antigua estación del ferrocarril minero.

    Y, junto a estos cuatro miradores naturales, también podemos señalar, además, otros enclaves berrocaleños como El Ojo, El Gacho y Las Cumbrecillas, los tres puntos más altos del término de Berrocal.

    En definitiva, para los amantes de las grandes vistas, no duden en visitar Berrocal.