Categoría: Especiales

  • El zalameño Juan José González, todo un subcampeón de Andalucía que sigue cumpliendo metas

    El zalameño Juan José González, todo un subcampeón de Andalucía que sigue cumpliendo metas

    Tras participar en varias carreras en España, como la AMV 24h de Catalunya, este corredor de 34 años, que lleva subido a una moto desde los 14, volverá el próximo año al Campeonato de Andalucía

    Es cierto que en la Cuenca Minera y el Andévalo hay mucha afición a las motos. Sin embargo, a veces, es una cuestión poco conocida o, al menos, con poca repercusión en los medios de comunicación. A pesar de ello, hoy queremos conocer un poco mejor a Juan José González Rodríguez, un zalameño de 34 años que lleva dos décadas subido a una moto, una actividad que se ha convertido en una auténtica pasión, habiendo conseguido altas cotas de éxito.

    Y es que, entre sus logros, se encuentra el haber sido subcampeón de Andalucía el pasado año 2018 y, más recientemente, el haber participado en una carrera única a escala nacional, que se celebra en Barcelona. Se trata de la FIM – AMV 24h de Catalunya de Motociclisme, un importante reto que ha sido superado por Juan José que, además, se ha costeado todo para poder participar en este importante evento, tras el que acudió a otra competición en Badajoz.

    Para Juan José, “la prueba de Barcelona es una carrera única en el mundo. Fue un fin de semana inmejorable, 24 horas de resistencia. Ha sido duro, pero ha sido una de las mejores experiencias de mi vida”.

    Y todo ello lo hace como aficionado, puesto que, profesionalmente, es conductor de un camión para la Junta de Andalucía. De hecho, siempre se ha costeado todo, por lo que considera que “si hubiera tenido un patrocinio, quizás, hubiera podido llegar más lejos”. En cualquier caso, su balance de todo este tiempo es muy positivo, tanto que asegura que “lo mejor que he hecho en mi vida es montar en moto”.

    A partir de aquí, su proyecto para el próximo año será competir de nuevo en el Campeonato de Andalucía, “porque, en esta ocasión, he querido dar preferencia a Barcelona, de lo cual estoy muy orgulloso, porque me ha llevado un equipo, así que ojalá el próximo año me lleve otro equipo oficial con los gastos pagados”.

    Eso sí, este zalameño piensa que le han llegado las cosas un poco tarde, puesto que “este año estoy logrando muchos objetivos, porque ahora corro con un equipo que me ofrece acudir a todas las carreras de España que quiera, pagándome la asistencia. Una posibilidad que me ha llegado porque me lo ha ofrecido un compañero que se inició conmigo en este mundo y me está dando todas las facilidades, así que estoy muy contento y satisfecho, porque es una gran ventaja, sobre todo desde el punto de vista de la economía”. En concreto, se encuentra en una categoría inferior a la élite.

    Una trayectoria que comenzó siendo prácticamente un niño, porque fue con 14 años cuando se compró una moto y comprobó que aquello era lo que realmente le gustaba. Desde entonces, no se ha bajado de ella.

    Es cierto que siendo más joven dedicaba menos horas a entrenar debido a que tenía mucho trabajo, pero “desde que cumplí los 30 años he podido dedicar más horas a esta actividad. Como media, hago una hora u hora y media de gimnasio todos los días y, luego, cinco horas semanales a la moto. Además, para la prueba de Barcelona, que era muy fuerte, estuve preparándome tres meses. Ha sido un año bastante bueno de entrenamientos”.

    Por otra parte, este zalameño está muy contento con el apoyo que tiene de su pueblo, puesto que asegura que en Zalamea hay mucha afición a las motos, como se demostró el pasado mes de agosto, “cuando hicimos una carrera y fue muy importante a nivel provincial y andaluz. Entonces hice cuatro carreras de las que estoy muy satisfecho por defender a mi pueblo. Es una prueba que venimos haciendo desde hace tres años y en la que venimos defendido el título”.

    Es más, Juan José afirma que “en Zalamea hay un moto club en el que somos como una pequeña familia. Nos reunimos los domingos para hacer enduro. Somos un grupo de 10-15 personas fijas. Es un punto de inflexión para despejarte”.

  • El Círculo Mercantil de Nerva, todo un icono de la vida social del municipio

    El Círculo Mercantil de Nerva, todo un icono de la vida social del municipio

    La localidad nervense siempre se ha caracterizado por fomentar las diferentes asociaciones culturales y sociales, como se pone de manifiesto en este centro que fue fundando a principios del siglo XX

    Si hablamos de edificios singulares de Nerva, sin duda, el primero que se nos viene a la mente es su Ayuntamiento, tanto por su belleza como por su llamativo diseño, un emplazamiento en el que destaca su color rojizo y su torre octogonal. Quizás por este motivo han pasado desapercibidas otras joyas de la arquitectura nervense, como sucede con el Círculo Mercantil, un edificio fundado a principios de siglo XX que cuenta hoy con multitud de servicios y asociaciones tras ser reformado.

    Situado, precisamente, junto al Ayuntamiento nervense, el Círculo Mercantil se encuentra en el corazón de la localidad, lo que le sitúa en un enclave importantísimo dentro del municipio.

    En cuanto a su estructura, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) detalla que “es una edificación de tres plantas de altura, con los huecos de las dos primeras plantas terminados en arcos de medio punto, mientras que los huecos de la tercera planta son de corte cuadrangular. La composición de huecos es totalmente homogénea, con un recercado que enmarca los mismos, consiguiendo una fachada sobria y estéticamente muy interesante”.

    Una relevancia patrimonial que tan sólo es un reflejo de la historia de Nerva, dado que la localidad ha sido sede de diversos casinos y entidades a lo largo de su trayectoria, desde el Ateneo a diferentes sociedades culturales. Una prueba de la riqueza cultural de esta parte de la Cuenca Minera de Huelva.

    En definitiva, estos son los principales datos de este edificio que no sólo cuenta con un enorme atractivo arquitectónico, sino que, hoy por hoy, es todo un icono de la vida cultural y social de Nerva.

  • Belén Crespo, una maestra riotinteña que no olvida sus orígenes

    Belén Crespo, una maestra riotinteña que no olvida sus orígenes

    Más de una década después de marcharse de su pueblo, esta joven de 25 años inicia ahora una nueva etapa en el ámbito de la enseñanza

    Aunque Belén Crespo Torres reside en Huelva capital desde hace más de una década, esta riotinteña vivió en su localidad natal, Minas de Riotinto, desde su nacimiento hasta los 13 años, una etapa que mantiene muy viva en su mente, pues asegura que “todos los recuerdos que tengo durante mis trece primeros años de vida son maravillosos. He tenido la suerte de disfrutar de todas y cada una de las fiestas locales, eventos que recuerdo con cierta melancolía, como la fiesta de San Roque, La Esquila, la Cabalgata de los Reyes, la Fiesta de las Asociaciones o la Romería de la Cruz del Pino, entre otras muchas. Pero también me acuerdo de todos los mediodías juagando en la calle Sevilla con mis vecinos o aquellas noches de verano sentados al fresquito, donde siempre había algo que contar, las tardes de biblioteca…”.

    Bonitos recuerdos que se forjaron en su infancia y juventud, tras los cuales su vida se ha desarrollado en la capital onubense, donde estudió la carrera de Magisterio Infantil. Y, de hecho, acaba de aprobar las oposiciones para ejercer como maestra, una noticia que le ha llenado de ilusión y orgullo. Es más, una vez consolidada esta nueva etapa, esta joven de 25 años tiene previstos otros proyectos, puesto que, “a largo plazo, me encantaría asociarme a la Universidad de Huelva e impartir docencia a los futuros docentes, así como preparar a candidatos para las próximas convocatorias de oposiciones”.

    Eso sí, por el momento, sólo piensa en disfrutar de su oficio de maestra, puesto que “me encantan los niños y la enseñanza a todos los niveles. Además, es una profesión que te da la oportunidad de enseñar y aprender de los demás”.

    Precisamente, durante la realización de estos estudios tuvo la oportunidad de regresar durante un tiempo a la Cuenca Minera, puesto que “en los cursos 2014/2015 tuve la suerte de volver a Riotinto como maestra en prácticas de Educación Infantil en el CEIP Virgen del Rosario. Sin duda, es el recuerdo más cercano que tengo y, al mismo tiempo, uno de los más valiosos. Tuve la suerte de encontrarme con unas compañeras maravillosas y unas familias encantadoras que me acogieron como a una más, y con las que pude aprender muchísimo”, asegura.

    A pesar de ello, Belén reconoce que no viene a la Cuenca todo lo que le gustaría, “a pesar de que parte de mi familia aún sigue por allí. Y es que la mayoría de amigos están en las ciudades más cercanas y este hecho me invita hacer otro tipo de planes. Aún así, hay fechas muy señaladas en el calendario en las que cambio todo por estar en Riotinto, como es el caso del Martes Santo, día en el que procesiona el Señor Cautivo de la Hermandad de Los Estudiantes, sin duda, y a mi aparecer, el evento más importante del municipio”.

    Para esta joven maestra, Minas de Riotinto es “un rinconcito donde puedo encontrar la calma y desconectar, un sitio que siempre me permite encontrarme a mí misma en lugares en los que me identifico y encuentro con mis orígenes”.

    Por este motivo, para terminar, Belén nos deja este mensaje: “Que sigan defendiendo nuestro municipio con orgullo como han hecho hasta ahora y que vayan donde vayan no dejen de promocionarlo. No todos tienen la fortuna de apreciar Corta Atalaya, el río rojizo o barridas de contraste cargadas de historias”.

  • Salvador Prado, un conocido nervense apasionado por la fotografía

    Salvador Prado, un conocido nervense apasionado por la fotografía

    A sus 51 años, no duda en dedicar la mayor parte de su tiempo libre a recoger con su cámara los paisajes y acontecimientos de Nerva

    Aunque de profesión es eléctrico, el nervense Salvador Prado Díaz ha hecho de la fotografía, más que una afición, una pasión. Y es que, a sus 51 años, continúa dedicando sus ratos libres a investigar en el mundo de la imagen, algo que le ha permitido ser muy conocido en su localidad, donde suele fotografiar todo tipo de eventos. De hecho, ha sido el autor de diversos carteles anunciadores de los eventos más destacados que se desarrollan en Nerva.

    Una actividad, por tanto, que hemos querido conocer en primera persona a través de esta entrevista de nuestra sección Con Nombre Propio, donde nos cuenta que su ilusión sería poder exponer algún día sus imágenes en una muestra fotográfica con el objetivo de que puedan ser disfrutadas por todo el mundo.

    -Salvador, ¿cómo surge tu interés por la fotografía?

    -Siempre me ha llamado mucho la atención todo lo relacionado con este mundo, así que decidí comprarme mi primera cámara (una Pentax) y empecé a indagar y buscar información relacionada con la fotografía, con la ayuda de libros, internet, etcétera.

    -¿Cómo te has ido desarrollando este ámbito?

    -Con los conocimientos que he ido adquiriendo este tiempo, me lancé como aficionado a realizar fotografías en diferentes lugares y a diversas personas. Y con la práctica fui mejorando. Con el tiempo, comenzaron a llamarme para fotografiar desfiles de moda locales y empecé a realizar fotos para los carteles de varios eventos de mi pueblo.

    -¿En qué proyectos estás trabajando?

    -Al día de hoy no tengo ningún proyecto serio en mente, pero sí que me gustaría algún día exponer mis fotografías.

    -¿Algún trabajo del que te sientas más orgulloso?

    -Generalmente me siento orgulloso de poder tener esta afición y compartirla, pero reconozco que me ha hecho bastante ilusión que elijan mis fotos para los carteles de diferentes fiestas de mi pueblo.

    -¿Has conseguido algún reconocimiento en este sentido?

    -Algunos han sido a través de las redes sociales y otros en reconocimiento por difundir, mediante mi trabajo fotográfico, la mayoría de eventos de Nerva.

    -Siempre lo has compaginado con tu actividad profesional.

    -De hecho, la mayoría del poco tiempo libre que tengo me gusta disfrutar de ello.

    -¿Qué sueles fotografiar? La Cuenca Minera es un paisaje único…

    -La gran variedad de paisajes que existen en mi pueblo y sus alrededores, así como los diferentes eventos a los que puedo asistir. Aunque lo que más me llama la atención y me gusta son los retratos.

    -Las redes sociales son una buena forma de difusión.

    -Totalmente de acuerdo. Gracias a ellas podemos exponer nuestras fotografías y aprender mucho de otros aficionados y profesionales de este mundo.

    -¿Qué te gustaría hacer en el futuro?

    -Intentar tener más tiempo libre para, como ya he dicho antes, dedicarme a hacer un buen trabajo para exponer mis fotografías.

    -¿Qué supone para ti la Cuenca Minera?

    -Un lugar inmensamente rico en paisajes, personas y con una amplia gama de colores perfectos para poder disfrutar de esta profesión.

    -¿Algún mensaje final para los nervenses?

    -Que me siento muy orgulloso de poder compartir mi afición como fotógrafo y ver que mis paisanos responden bien ante mi trabajo. Por eso les doy las GRACIAS.

  • Las centrales térmica y eléctrica de Riotinto, toda una revolución en la Cuenca Minera

    Las centrales térmica y eléctrica de Riotinto, toda una revolución en la Cuenca Minera

    Esta semana dedicamos nuestra sección de Patrimonio a dos edificaciones de inicios del siglo XX que fueron declaradas BIC y no se encuentran en buen estado

    Aunque hoy pocos se acuerden de esta edificación, lo cierto es que la construcción de la Central Térmica de Minas de Riotinto fue toda una noticia para la Cuenca Minera a inicios del siglo XX, por ser toda una revolución en materia energética en la comarca.

    Construida en 1908 con ladrillo y piedras, la Central Térmica Huerta Romana se inauguró el 1 de enero de 1909, estando situada cerca de la presa Sur (Dique Central o Dique Balneario) del que tomaba el agua para los enfriadores.

    Una planta que daba servicio a las empresas, puesto que la primera conexión tuvo lugar en 1909 al Pozo Guillermo (Masa San Dionisio), así como a los propios ciudadanos, dado que se utilizó para el alumbrado público en Bellavista en 1909 y, para cocinar, en 1929. Luego, su utilización en El Valle y en otros pueblos de los alrededores tuvo lugar en 1920.

    Según explica el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), “la generación se hacía a 3150 V y el transporte a 3000 V. Inicialmente los generadores eran dos máquinas BELLIS & MORCOM de vapor (190 p.s.h.) acoplados a dos alternadores de 750 Kw. El primer turbo alternador se instaló en 1911 y tenía una potencia de 1500 Kw. El cuarto y último instalado tenía una potencia de 10.000 Kw y era accionado por una caldera JOHN THOMPSON que suministraba vapor a 350 p.s.i. (1955)”.

    Una tecnología que no evitaba que, a veces, hubiera restricciones, pues siempre se priorizaba la iluminación y electrificación de la mina y tan sólo se podía utilizar luz doméstica nocturna y luz conmutada.

    La central se clausuró en el año 1966, teniendo entonces contrato con la Cía. Sevillana. Desde entonces, el edificio se fue deteriorando y, en la actualidad, esta antigua central presenta graves desperfectos, pues ha perdido casi la totalidad de la cubierta y su sostenimiento, lo que hace que se encuentre en un estado cercano a la ruina. Especialmente deteriorada se encuentra la chimenea, muy afectada por el paso del tiempo.

    Del mismo modo, en Minas de Riotinto también puede apreciarse aún la edificación de la antigua central eléctrica, que fue construida por la Compañía Sevillana de Electricidad S. A. en 1926. Se trata de un edifico de unas dimensiones de 10 metros de ancho y 8 metros de altura, con estructura de muros de carga de ladrillos.

    Dos edificios que se encuentran declarados Bien de Interés Cultural, en las categorías de Sitio Histórico de la Zona Minera de Riotinto-Nerva, según el decreto de la Junta de Andalucía de 2005. Dos muestras más, en definitiva, del rico patrimonio minero.

  • La periodista nervense Fali Durán, una mujer hecha a sí misma

    La periodista nervense Fali Durán, una mujer hecha a sí misma

    Tras una amplia trayectoria profesional en medios como Odiel Información o CNH, no dudó en darle un nuevo rumbo a su vida apostando por un proyecto muy personal que nacía en Huelva con el nombre de ‘Trapos con otro punto’

    Fali Durán es una periodista nervense que cuenta con una amplia trayectoria en el mundo de la comunicación y que no dudó en colgar el micrófono para llevar a cabo un ambicioso proyecto que ha logrado consolidar con trabajo y dedicación: ‘Trapos con otro punto’.

    Un éxito que no ha extrañado nada a todas las personas que conocen a Fali Durán, un rostro bastante conocido de los medios de comunicación onubenses, una persona que es todo un ejemplo de cómo afrontar los cambios que se nos presenta en la vida.

    Un bagaje que, tal y como ella misma nos relata, comenzó una vez que finalizó su experiencia en la televisión, en la ya desaparecida CNH. “Entonces, comencé a vender cosas que yo hacía a mano desde siempre. En un principio, lo hice como entretenimiento. Primero me dediqué a hacer complementos, muñecos amigurumi de ganchillo, además de pequeñas piezas de patchwork, una técnica que usa retales de tela sobrantes de otros trabajos. Eran piezas pequeñas que vendía por 1, 2, 3 o 4 euros. Me entretenía haciéndolos y vendiéndolos en mercadillos de artesanía”, nos explica.

    Tras estos primeros pasos, a la vista del éxito de sus productos, Durán se animó a realizar objetos más complejos y ambiciosos, poniendo en marcha su propia página web de venta online. En este punto, “de forma simultánea, hice el curso universitario de Comunicación 2.0 en la Universidad de Huelva y me puse a trabajar para Andaluces Diario, pero la aventura duró relativamente poco tiempo y, entretanto, empecé a hacer contenidos para redes sociales, blogs y webs para empresas locales”.

    Este tipo de actividades le permitió empezar a trabajar en Clínica Boccio, donde, además de llevar las redes sociales, la web y un blog, estaba en la recepción y realizó unas ‘Jornadas de Salud Bucodental y Deporte’ por toda la provincia durante tres años. Según recuerda, “de ahí crearon un Departamento de Comunicación para hacer jornadas monográficas, puertas abiertas, etcétera. Como la comunicación empresarial en una ciudad como Huelva está bastante poco valorada, mantuve mi tienda online y seguí yendo a los mercadillos”.

    Pero, su vida dio un giro hace tres años y medio, cuando se planteó la posibilidad de montar un negocio en el que la costura creativa, el ganchillo y los talleres de manualidades fueran protagonistas. La idea era llamativa, pero la decisión no era fácil. “Tardé un año en decidirme, buscar la financiación y convencer a mi hermana y socia de que podría funcionar, a pesar de que Huelva es una ciudad muy pequeña, donde lo hecho a mano, la reutilización de materiales y la vida slow no tienen mucho sitio”, afirma.

    A pesar de ello, el pasado 31 de agosto de 2019, su negocio, una tienda workshop denominada ‘Trapos con otro punto‘, ha cumplido tres años de vida. Una muestra de la buena acogida que ha tenido su iniciativa, tanto que, como nos comenta, “dejé la clínica y me dedico en exclusiva al negocio, que he tenido que diversificar, haciendo ropa a medida y arreglos de ropa. Hay bastante demanda de este tipo de trabajo. Aunque lo que queremos, en realidad, es dedicarnos a nuestras creaciones propias y encargos, además de dar talleres”.

    Sí, los talleres también cuentan con mucha demanda, puesto que tienen cinco grupos, uno que ofrece en Encajería Plaza y, un cuarto, en su local. Estos grupos hacen costura o punto/ganchillo. “Me gustan los grupos pequeños, así que somos entre 30 y 40 personas en total (depende del mes). Nos encanta hacer ropa de niños y llevamos dos temporadas triunfando con nuestras colecciones flamenkitas…, unos vestidos sencillos de inspiración flamenca que hacemos desde la talla de 3 meses hasta, más o menos, los 4 años. Y también tenemos algunos proyectos relacionados con la comunicación”.

    Entre otras curiosidades, toda la tienda ‘Trapos con otro punto’ está decorada con materiales nobles, muchos de los cuales son reciclados, realizados por ellas mismas. Además, han participado en diversas campañas solidarias, como cuando recaudaron unos 1.000 euros para la Campaña de Salvación del Recreativo de Huelva confeccionando muñecas, sin olvidar la elaboración de mantas para refugiados y su colaboración con la Asociación ‘Tejiendo para abrigar Sevilla’, con la que hacen mantas y prendas de abrigo para los sin techo y personas sin recursos o, bien, para cubrir las necesidades de los afectados por catástrofes, como las recientes inundaciones de Campillos (Málaga).

    En definitiva, como hemos podido comprobar, Fali Durán es todo un ejemplo de cómo convertir un hobby en una apuesta de futuro. Una minera por el mundo que está triunfando en Huelva con su particular forma de entender la costura y las manualidades.

  • El escritor nervense Joaquín Nieto triunfa con su novela de terror ‘El cambio tras el velo’

    El escritor nervense Joaquín Nieto triunfa con su novela de terror ‘El cambio tras el velo’

    El autor, afincado en Zaragoza, no olvida sus vivencias en su Nerva natal, a pesar de vivir fuera desde los 19 años

    ‘El cambio tras el velo’ es una obra de terror que ha sido publicada por el nervense, afincado en Zaragoza, Joaquín Nieto Rufo, un escritor de 32 años que, aunque lleva desde joven residiendo en diferentes ciudades españolas, no se olvida de su Nerva natal, donde, según recuerda, “nací y crecí en el seno de una familia numerosa que me aporta mucho cariño y de la que estoy muy orgulloso. Siempre estuve rodeado de buenos amigos, con los que todavía mantengo contacto, a pesar de vivir fuera”, añade.

    Y es que Joaquín se marchó de la Cuenca Minera a los 19 años, una marcha que se produjo por motivos laborales y que le llevó a lugares de la geografía española tan variados como Cartagena, Cádiz, Baeza, Castellón o Zaragoza, donde reside actualmente. Una actividad profesional que ha compagino con una de sus grandes pasiones: la literatura, afición que ha dado lugar a esta publicación que está teniendo un gran éxito de crítica y público.

    Por este motivo, TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- ha querido conocer un poco mejor a este nervense a través de esta entrevista que insertamos en nuestra sección ‘Mineros por el Mundo’.

    -Joaquín, ¿cómo y cuándo surge tu interés por la escritura?

    -No podría afirmar con exactitud a qué edad empecé a interesarme por la lectura y la escritura, pero ambas aficiones llegaron casi de la mano, junto con la frase «Quién tiene un libro tiene un tesoro», frase que he aprendido de mi padre, y que siempre tengo presente a la hora de escribir para intentar que el lector encuentre ese tesoro en mis relatos. Desde muy pequeño disfrutaba con algunos de los libros que mi padre me dejaba leer, de los muchos que obraban en su poder. Siempre preguntándome cuál sería el siguiente que me recomendaría, y deseando que fuese uno de esos «de miedo» que tantas veces había visto en las estanterías de su despacho, o bien sujetos entre sus manos mientras yo intentaba imaginarme en qué clase de misterios se hallaba inmerso. Tengo muy claro que crecer en un hogar rodeado de libros ha sido un factor determinante para empujarme a plasmar mis historias en papel.

    -Ahora presentas el libro titulado ‘El cambio tras el velo’. ¿Qué destacarías del mismo?

    -Cuando comencé a escribir El cambio tras el velo quería hacer una novela que, a pesar de tratar el tema del terror y el misterio, se centrase también en las relaciones interpersonales de los protagonistas. No es fácil encontrar el equilibrio y no traspasar la línea que convierte un relato que pretende abordar esos géneros, en uno de otro género totalmente distinto. Dicho esto, hay un componente de romanticismo muy importante en esta historia que puede hacer que el libro abarque un campo más amplio de lectores. En mi opinión, este componente romántico introducido de forma comedida es lo que genera que el lector haga suyos a los personajes, se emocione, sienta miedo, intriga, y, en definitiva, mantenga el interés por conocer el desenlace. Es difícil destacar una sola cosa de un relato creado por uno mismo, pero si tuviese que destacar algo, sería la historia de amor y amistad que hay tras el velo del género principal de la obra.

    -¿Por qué este título?

    – Es un título que guarda relación directa con la cadena de sucesos que desarrollan la historia principal. No puedo decir mucho más ya que estaría revelando la trama, pero si diré que cuando realmente cobra vida es en el desenlace.

    -¿Es tu primera obra?

    -No es la primera que escribo, de hecho, cuando estudiaba en Nerva participé en algunos concursos de escritura en el IES Vázquez Díaz, e incluso recibí algunos premios de mis profesores, que aún guardo con mucho cariño.

    -¿En qué te has basado?

    -Para crear esta historia no he tenido ningún referente en concreto. Vivimos en un mundo donde la información está por todos lados y siempre hay alguna cosa que te influye, pero todas las ideas han salido de mi cabeza y de alguna que otra experiencia personal. Creo que el hecho de introducir experiencias propias lo hace más realista (dentro de lo realista que puede ser una novela de ficción). La historia tiene segunda y tercera parte, aunque la trama de El cambio tras el velo tiene principio y final. El libro define un concepto de vida y muerte distinto al que conocemos, algo que trasciende más allá de las leyes físicas que damos por buenas. Y hasta aquí puedo contar. Todo el que quiera desvelar el misterio puede adquirirlo a través de plataforma de Amazon.

    -¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirlo?

    -La idea principal nace en el año 2011, pero, en realidad, es en 2016 cuando comienzo a escribir la historia. Desde que surgió la idea he estado realizando anotaciones de todo lo que se me iba ocurriendo, sin llegar a enlazar más de dos o tres páginas. El motivo de la tardanza se debe a que no había encontrado la estabilidad que se requiere para mimar una historia. He preferido esperar para poder dedicarle el tiempo que necesita la creación de un nuevo libro, y mi situación actual me lo permite.

    -¿Qué acogida está teniendo?

    -Mejor de la que esperaba. Si bien es cierto que, de momento, la mayoría de lectores son amigos y familiares, las críticas son muy buenas, y puedo comprobar que el elemento de romanticismo mencionado anteriormente funciona. Me vienen personas que no son lectores habituales a decir que El cambio tras el velo le ha enganchado y no han podido soltarlo hasta terminar, también gente que me comenta que, a pesar de no ser lectores de terror y misterio, se han introducido en la historia desde la primera página… Todas esas buenas críticas provienen de personas cercanas a mí, y también de desconocidos que se han topado con mi libro. Es algo que me anima a seguir escribiendo.

    -¿Dónde lo has presentado?

    -La versión en papel se publicó a finales de julio y próximamente saldrá la versión digital, por lo que he decidido esperar a que esté en todos los formatos antes de presentarlo, además, creo que agosto no suele ser un buen mes para presentaciones.

    -¿Algún proyecto de futuro?

    -La verdad es que sí. Ya he comenzado a escribir la segunda parte y ya están sentados los pilares de la tercera. Conozco el principio y el final de esta historia, pero aún no se todo el camino que tendrán que recorrer los personajes. Espero poder contar muy pronto lo que ocurre en el segundo libro. Cada vez son más los lectores que quieren conocer la nueva trama.

    -¿Qué significa para ti la Cuenca Minera?

    -Ver atardeceres de un sol que ilumina grandes montañas teñidas de rojo, jugar en las calles de mi pueblo, cierta nostalgia y añoranza, mi familia, mis amigos… Me alegro cuando alguna persona se entera de que soy de allí, y me dice sorprendido y con entusiasmo: Por allí hay un río que tiene el agua de color rojo, ¿no? O cuando llevo visitas a mi pueblo y le enseño los alrededores: Peña de Hierro, la Corta Atalaya… Son detalles que me hacen recordar la magia de la tierra donde nací, a pesar de llevar ya muchos años fuera de ella.

    -Para terminar: un mensaje a los mineros.

    -Teniendo familiares y amigos que trabajan en la minería, conozco un poco del duro trabajo que realizan. No es grato para nadie meterse con un camión a bastantes metros bajo tierra, por ejemplo. Por eso, si tuviera que transmitir un mensaje, sería: Gracias, gracias por seguir haciendo que nuestra cuenca sea minera. Quizá en El cambio tras el velo algunos puedan encontrar una vía de escape, un universo en el que evadirse de la dureza de su trabajo.

  • Paco Alcázar, un nervense que lleva el ferrocarril minero en los genes

    Paco Alcázar, un nervense que lleva el ferrocarril minero en los genes

    Tras trabajar en Cerro Colorado y Pozo Alfredo, ahora se dedica a fomentar la afición a los trenes y a difundir una parte fundamental del patrimonio de la Cuenca que le gustaría se volviera a recuperar

    Si hay un nervense que conozca bien el mundo del ferrocarril de la Cuenca Minera ese es Francisco Alcázar Pérez, conocido por los amigos como Paco Alcázar. Nacido hace 60 años en el barrio de El Cementerio Viejo de Nerva, este minero recuerda sus años de niñez y juventud en el pueblo, “que fueron buenos sin escasear de nada, teniendo buenos amigos de aquella época”.

    Sus primeros pasos en el mundo educativo los dio en las escuelas del ‘Convento’, de la mano de Sor Feliciana y Sor Modesta, pasando después, hasta acabar la E.G.B., en las escuelas de la barriada El Peral. A partir de aquí, se matriculó en la Escuela de Formación Profesional de Minas de Riotinto, donde acabó Oficialía Industrial en la rama del Metal, dentro de la especialidad de Mecánico de Automóviles. Y es que asegura que, “desde niño, siempre me gustó ser mecánico. Recuerdo que veía a mi padre arreglar las bicicletas y con mi tío tocaba el coche de este, o chicos más mayores tocando las motos o algún que otro coche. Y se me iban los ojos en lo que hacían”.

    Justo cuando estaba a punto de finalizar estos estudios, la empresa E. R. T. convocó 15 plazas de aprendices menores de 18 años, consiguiendo una de las vacantes, lo que le permitió entrar a trabajar en el área de Mantenimiento de Maquinaria de Pozo Alfredo. Tenía entonces 17 años recién cumplidos. Y, en poco tiempo, llegó a Oficial de 1ª. En este aspecto, considera que “una cosa positiva fue la formación que nos dio la empresa con muchos cursos”. Tras el cierre de la mina, Paco pasó al Taller de Minería de Cerro Colorao, donde se atendía la maquinaria de dicho departamento, desde donde pasó a la prejubilación.

    “Los años de trabajo, en general, fueron buenos. Me quedo con los buenos momentos, con los compañeros mayores que conocí cuando entré a trabajar, gente trabajadora y solidaria, -ya por ley de vida quedan muy pocos-, y, después, los buenos compañeros de Cerro Colorado, más que compañeros, amigos. Otra cosa importante fueron las movilizaciones que comenzaron en el 78, si mal no recuerdo, con la fusión de las empresas hasta el cierre de la mina. Los trabajadores de Riotinto siempre fuimos solidarios con trabajadores de otras minas de Huelva. En líneas generales, me quedo con esto, con lo malo, que también lo hubo, mejor dejarlo”, nos dice.

    Ahora, en esta etapa como prejubilado, se dedica a su familia, a viajar y a sus aficiones, entre las que se encuentran el mundo del ferrocarril. Sí, tal y como nos cuenta, “soy un aficionado al ferrocarril, no un experto. El ferrocarril no comenzó a interesarme. El ferrocarril lo llevo en mis genes. El abuelo materno de mi padre fue guardafrenos; mi abuelo paterno y su hermano, guardafrenos; mi padre y su hermano, mi tío, fueron maquinistas de locomotoras…, así que, desde que recuerdo, escuchaba hablar de trenes; a veces iba con mi padre a la estación a ver el servicio y, de más mayor, a Cochera Mina, cuando trabajaba los domingos, ya que ese día no había jefes y en esos años era normal vernos en cocheras a varios niños de 10, 11 o más años, ya que otros padres hacían lo mismo que el mío. Ya de más mayor bajé a la vía general en varias ocasiones en locomotoras de vapor y las diésel Cenemesa y Alco… Como es normal, he conocido a muchos trabajadores de dicho ferrocarril y tengo sus comentarios grabados en mi mente. Siempre me gustó saber más de este ferrocarril en particular y de otros muchos en general. Por eso, me hice de libros y revistas del tema. Y, con la llegada de internet y las redes sociales, -por ejemplo, los grupos de ferrocarriles de Facebook-, me permitió ampliar mis conocimientos, estar más al día y conocer a personas que son verdaderos expertos”.

    Unos conocimientos que está poniendo a disposición de los internautas gracias a que su hija, la periodista Carmen Alcázar, le animó a escribir sus experiencias en el blog ‘La Factoría’, una página web creada por ella misma, con la presencia de grandes colaboradores.

    Para Alcázar, “el ferrocarril de Riotinto es uno de lo más importantes de España en vía estrecha, tanto por el tonelaje transportado, como por la cantidad de locomotoras y carruajes varios que tuvo en toda su historia, con no muchos kilómetros de vías. Sin él, estas minas y los pueblos de la Cuenca Minera nunca hubieran sido lo que llegaron a ser”.

    Por este motivo, para este nervense sería un sueño que “el ferrocarril de Riotinto se rehabilitara y se dejara tal y como estaba cuando se clausuró en 1984, además de que se hiciera una Vía Verde en el ramal de Peña del Hierro a Minas del Castillo, recuperando estaciones y casillas de vía”.

    Y todo ello lo compagina con su amor por su familia, de la que se siente muy orgulloso, “ya que mis ancestros fueron personas trabajadoras y honradas, que lucharon como pudieron, según los tiempos les tocó vivir, por mejorar sus vidas. Además, estoy muy satisfecho con mis hijas, que son personas trabajadoras y luchadoras, que me han dado muchas satisfacciones”.

    Además, tampoco se olvida de “Nerva, mi tierra, mi patria chica. Gran parte de mi familia nació, vivió y reposa para siempre en este pueblo. Nerva tiene una más que interesante historia cultural, de luchas y de solidaridad. Nerva fue puntera en la Cuenca Minera en todo, pero, como pasa en la mayoría de los pueblos y más en los que han dependido o dependen de la minería, va a menos. Nerva no es la que era, la que yo conocí de joven, de mediados de los 70 hasta casi los 90, la Nerva luchadora y solidaria de aquellos años, no es la de hoy. Pero, aún así, sigue siendo y será mi pueblo, mi patria chica, donde abundan amigos y buena gente”.

    Siendo así, para terminar, le deja a un mensaje a sus paisanos, pues considera que “no se puede dejar de lado nuestra historia y nuestro patrimonio, que hay que saber nuestra historia para vivir el presente y mejorar en el futuro, sobre todo, pensar en el futuro del pueblo y de sus gentes”.

  • El maestro nervense Miguel Quirós, todo alma y corazón en su labor solidaria

    El maestro nervense Miguel Quirós, todo alma y corazón en su labor solidaria

    Su trayectoria docente y su trabajo con Cáritas han sido reconocidos por el Ayuntamiento de su pueblo, que le otorgaba recientemente la Torre de Nerva 2019, una distinción que acoge con sorpresa y agradecimiento, tal y como nos cuenta en esta entrevista en la que repasamos su vida ligada a la Cuenca Minera

    A sus 57 años, Miguel Quirós Hernández puede sentirse orgulloso de haber tenido una vida plena. Nacido en Nerva, casado y con una hija, estudió Magisterio, realizando después la especialidad de Educación Especial. Una formación que en 1986 le permitió entrar a trabajar en el centro de educación especial ‘Ntra. Sra. De los Milagros’ de Aspromin en El Campillo. “Es en la época de estudiante donde entré en contacto con los padres Maristas, que por aquella época estaban en Nerva, y con ellos empecé a colaborar en la parroquia y más tarde en Cáritas, que es por lo que la mayoría de la gente me conoce”, recuerda Miguel, que también forma parte del Movimiento Familiar Cristiano.

    Una trayectoria que ahora se ha visto reconocida con la Torre de Nerva 2019, una prestigiosa distinción que otorga el Ayuntamiento de Nerva. Una noticia que fue acogida con sorpresa, pero con mucha satisfacción por este docente nervense, tal y como nos cuenta en esta entrevista.

    -Miguel, ¿por qué eligió la docencia?

    -Sinceramente, al principio, no lo tenía muy claro. Buscaba una salida laboral y esta me parecía interesante. Fue posteriormente cuando empecé a darme cuenta de la importancia de la educación en el bienestar y desarrollo de un país. Sin educación no hay futuro. Ahora mismo, estoy muy contento de trabajar como maestro; ¿conoces la historia de los tres canteros a los que se les pregunta qué están haciendo y uno contesta que pica piedras, otro que hace bloques de piedra y el tercero que construye catedrales? Pues nosotros los maestros construimos catedrales, construimos futuro y creo que de eso no se es muy consciente.

    -¿Qué balance hace de estos años de trabajo en Cáritas?

    -Un balance muy positivo. Y, si me lo volvieses a preguntar dentro un año, te diría lo mismo. Y dentro de otro año también. El balance cuando se trabaja en favor de los demás siempre es positivo. Podemos obtener resultados que coinciden con lo que esperamos o no, o pensar que lo podemos hacer mejor que nos hemos equivocado en tal o cual aspecto, o que haría falta más implicación en temas sociales de las administraciones o…, pero nada de lo que se hace en favor de la comunidad produce un balance negativo.

    -Acaba de recibir el reconocimiento del Ayuntamiento de Nerva. ¿Qué ha supuesto para usted?

    -Estoy muy contento. Me imagino que a todos nos gusta que nos reconozcan las cosas que hacemos, pero, como dije en el acto de entrega de la Torre, creo que han confundido a la persona que está coordinado la actividad de un colectivo, con el colectivo. Es Caritas la que hace una gran labor gracias al esfuerzo, no solo del equipo, sino de todos los nervenses, no yo. Yo solo soy la parte visible del equipo. Sin ellos las acciones solidarias que se llevan a cabo no se hubieran realizado.

    -¿A quién le dedica la Torre de Nerva?

    -A mi familia. Especialmente a mi mujer, Esmeralda, que siempre me anima a seguir trabajando en Cáritas, y a todo el equipo que hace posible que la solidaridad sea real y no solo bonitas palabras.

    -También forma parte de la vida parroquial de Nerva y de la Peña Madridista del Madrid. Por tanto, es una persona muy implicada con la vida del municipio.

    -El otro día hablando con una persona que se acercó a felicitarme por el premio y que no comparte mi visión del mundo -todos los que me conocen saben que soy cristiano-, y que ha trabajado desde su visión política por este pueblo me decía: “qué pena que haya mucha gente que pase por la vida y no haya dedicado ni un solo minuto a hacer algo por su pueblo en una hermandad, en una asociación, en un grupo político, donde sea”. Me gusta pensar que hago algo por mi pueblo.

    -¿Qué supone para usted la Cuenca Minera?

    -Es el lugar donde nací, al que quiero y donde me gusta vivir. Me encantaría que fuese el lugar donde los jóvenes quieran quedarse porque ofrece posibilidades de futuro. A ver si ahora que la minería ha vuelto somos ese lugar.

    -Para terminar: un mensaje a los nervenses.

    -Que sigamos siendo el pueblo solidario y generoso que somos, que no perdamos esa fuerza generosa que tenemos y que siempre hemos tenido.

  • Gabriel Alejandro Sanz y las reales minas de cobre de Río-Tinto

    Gabriel Alejandro Sanz y las reales minas de cobre de Río-Tinto

    En 1859 Ramón Rúa Figueroa, Ingeniero del Cuerpo de Minas, escribió en su libro “Ensayo sobre la historia de las minas de Rio-Tinto”: – El origen de las explotaciones minero-metalúrgicas del término de Minas de Rio-Tinto se pierde en la noche de los tiempos. Examinadas con detenimiento las escorias se descubren dos edades de producción distintas, que representan otras tantas dominaciones: la de los fenicios, que cargaba sus naves con la plata de la Bética y la de los romanos, ese pueblo que sitiado por Alarico reducía sus ídolos a moneda para comprar la libertad-.

    Desde que los romanos abandonaron las minas en el siglo V hasta que se reanudó de nuevo la explotación en el siglo XVIII, pasaron más de 13 siglos en el olvido y apenas hay constancia de trabajos en las minas por parte de otros pueblos.

    Mas tarde, en 1725 una Real Orden de Felipe V le concede Asiento y concierta con Lieberto Wolters Vonsiohielm caballero sueco de nación, que se encargue del trabajo y beneficio de las Minas de plata de Rio-Tinto, Guadalcanal, Cazalla, Aracena y Galarosa por un periodo de 30 años. Sin embargo, Lieberto Wolters no pudo ver cumplido su sueño ya que tan solo dos años más tarde falleció, dejando su legado a su sobrino Samuel Manuel Tiquet.

    Pero en 1747 llega a las minas uno de los más controvertidos personajes de la historia de Rio-Tinto, Francisco Thomas Sanz, el sastre de Valencia. Para unos el impulsor de la primera minería subterránea moderna de Rio-Tinto y principal responsable del incremento de producción de cobre, que lo consideran como el verdadero “reformador”. (3). Para otros, un personaje que sembró el desorden con su más que dudosa honradez y que practicó el nepotismo e injustificadas reclamaciones hasta su muerte en 1800. Sufrió, además, varios intentos de asesinatos de los cuales salió airoso.

    El hecho es que contribuyó notablemente a poner en funcionamiento la empresa minera. Y así lo reconoció Samuel Tiquet, ya que a su muerte nombró a Sanz albaceas y administrador de las minas. Y así se lo reconoció también el antiguo pueblo de Riotinto al rotularle una calle con su nombre, la calle principal del pueblo donde estaba el club de los ingleses, la calle Sanz.

    Como administrador de las minas se hizo cargo en 1758 cuando tenía 14 trabajadores y las revertió a la Corona en 1778 con 780 trabajadores.

    El 31 de julio de 1762 trabajando los operarios de Rio-Tinto en una antigua galería, se encontraron una lámina de cobre con una inscripción dedicada al emperador romano Nerva. Este sería el nombre que le pondrían a la aldea de Rio-Tinto cuando se segregó de Zalamea en 1885.

    Pero en lo que estuvo francamente desafortunado Sanz, fue en su mencionado nepotismo. Sus colaboradores familiares no poseían la capacidad y la habilidad que él demostró. Su hermano Gabriel, impulsor de la construcción del Sepulcro de Zalamea en 1776, llegó a ser tachado de “charlatán presuntuoso”; su yerno Atanasio José Rodríguez, tesorero, fue conocido como “el satanás de las minas”, por su prepotencia y abuso de poder; y su nieto Vicente de Letona, contable y después gerente de las minas, no pudo desvincularse de las presiones negativas que ejercía sobre él el clan familiar.

    Llamado ante el éxito de su hermano Francisco Thomas Sanz, Gabriel Alejandro Sanz empezó a trabajar de Fiel en la entrada del carbón, Pagador de operarios y Capataz de barrenería en el año 1750, nombrado por el asentista Samuel Tiquet.

    Seis años después, en 1756, le despachó el título de Contador y Pagador con el sueldo de 250 ducados, el cual no fue efectivo, ya que las minas no producían para sufragar estos gastos. Además se le agregó durante 4 años el trabajo de Escribano habilitado para las minas por el Juez conservador D. Martín Alonso Bolaños. Aparte de ello, también hacía otros trabajos solicitados por Tiquet como Correos y correspondencia o asistirle en su larga enfermedad.

    En 1760 siendo administrador de las minas su hermano Francisco Thomas, le confirió a Gabriel Alejandro amplios poderes, ya que estaba en la necesidad de adquirir fondos con que sostener las minas y seguir sus pleitos; de esta forma, le aumentó su sueldo a 300 ducados anuales.

    Posteriormente en 1770, viendo como trabajaba Gabriel, le volvió a otorgar el título de Director de las minas, pero con el desempeño también de la Contaduría, habiendo de servir uno y otro cargo por el sueldo de 500 ducados anuales.

    En estos años, siendo director de las minas y estando casado con la zalameña Feliciana García Beato, cursó en 1776 una solicitud al Cabildo reclamando una extensión de terreno para construir en él una ermita que se llamaría del Santo Sepulcro, “para que se venere con mayor culto una imagen de Nuestro Señor Sepultado”, con la finalidad original, que aún se conserva hoy, de emular el sepulcro donde fue enterrado Jesús de Nazaret tras su muerte en la cruz.

    Esta obra se coronó con la colocación de una campana en la espadaña del sepulcro y en la intervención para su restauración en el año 2013 salió a la luz la inscripción del promotor de la obra del sepulcro y padrino de la campana Gabriel Alejandro Sanz, el cual dedicó el nombre de la misma a San José.

    El cargo de Contador Director de las minas lo tuvo por 9 años, hasta que en 1779 se le separó de la Contaduría de las Reales Minas de cobre de Rio-Tinto.

    Pero Gabriel Alejandro era muy optimista y solo cuando su hermano Francisco Thomas cesó como administrador de las minas en 1783, comenzó a sufrir apuros económicos. En una carta de las muchas que escribió al Consejo de Hacienda, fechada el 30 de junio de 1790 desde Zalamea, a Pedro de Lerena, Ministro de Hacienda con Carlos IV, le dice que desde que lo separaron de la Contaduría sin tener antecedentes, ni haber el más leve motivo, perdió la salud de tal modo que no logró restituir su robustez y le solicita un empleo al servicio del rey e incluso que pueda vestir con el uniforme oficial similar al de los ingenieros franceses.

    Su tiempo libre lo dedicó a realizar experimentos científicos y a escribir y publicar artículos como “los usos del lino”, “el cuidado de las abejas” o “una nueva forma de producir cobre por un proceso químico” en el que pretendía demostrar que el cobre de cementación era un hierro teñido de cobre lamentándose del descrédito que esto ocasionaba a los cobres españoles. No concebía que el hierro se disolviese en las aguas vitriólicas para reemplazar el cobre, quedando Gabriel Alejandro para la Real Sociedad Patriótica de Sevilla, según un informe del 12 de mayo de 1791, como un charlatán presuntuoso.

    Lo cierto es que Gabriel Alejandro Sanz contribuyó de manera positiva a la institución de una de las más arraigadas tradiciones que perduran casi 250 años después, en el viernes santo de la Semana Santa Zalameña, la Vía Sacra, que comienza en las puertas de la iglesia y termina en la ermita del Santo Sepulcro, habiendo realizado un recorrido similar al que realizó Jesús de Nazaret en su camino al calvario.

    Por Juan Carlos Domínguez Vázquez