Categoría: Opinión

  • La Historia, futuro de la Cuenca Minera de Riotinto

    La Historia, futuro de la Cuenca Minera de Riotinto

    Repasando mis archivos sobre la organización del Centenario de “Los Humos” y el I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto”, encontré suficientes motivos para que la ciudadanía de la Cuenca Minera de Riotinto, liderada por sus Ayuntamientos, aproveche el 130 aniversario del “día de los tiros” (4-II-1888) para reconstruir, desde el análisis y la autocrítica, los objetivos de la diversificación económica, que hace 30 años asumió tan rápidamente como abandonó, arrastrada por las discrepancias políticas y sindicales a las que le condujo el cierre paulatino de la actividad minera.

    El 4 de Noviembre de 1987, tras 18 meses de cierre de la línea del cobre y finalizada la vigencia del ERTE a los trabajadores, la Junta de Andalucía permitió a RTM, S. A. prolongar la inactividad hasta final de 1987, por lo que la conmemoración de “los humos” y de “los tiros” nacía en conflictividad laboral y, por lo tanto, condenada al fracaso.

    En este contexto, quedó constituida la Comisión Organizadora del Centenario de “Los Humos”, en conmemoración del “día de los tiros”, formada por la AMA, los Alcaldes y la Diputación Provincial, que ejecutó un variado programa cultural, educativo, medioambiental e histórico en la primera semana de Febrero de 1988 por todos los municipios.

    Los Alcaldes propusieron declarar el 4 de Febrero Día Mundial del Medio Ambiente, imposible de conseguir, porque la ONU (15-XII-1972) ya había declarado como tal el 5 de Junio, por la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente (5-VI-1972). Como alternativa, pidieron al Rey su mediación para poder celebrar en Huelva la III Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992 (ABC, 30-XI-1987), petición también frustrada, porque ésta se celebró finalmente (3/14-VI-1992) en Rio de Janeiro (Brasil).

    Mientras tanto, la minería seguía agonizando y los mineros se debatían entre la lucha y el duelo, situación que devaluó todo el trabajo anterior y eclipsó sus resultados.

    Con la mina en cuidados paliativos, la Junta de Andalucía, la Sociedad Estatal para la Exposición Universal de Sevilla 1992, la Universidad de Sevilla, la Diputación Provincial, los Ayuntamientos, la Fundación Riotinto y la RTM, S. A., con la colaboración de 35 empresas, programaron el I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto” (28, 29 y 30-X-1988).

    El 21 de Octubre de 1988, en la sede de la FOE, los Alcaldes de El Campillo, Fernando Pineda Luna, y de Minas de Riotinto, Luis Cassá Marín, y los representantes del PERT, Antonio Gallego, Eduardo Martín y José Díaz, lo presentaron públicamente.

    Al día siguiente (22-X-1988), HUELVA INFORMACIÓN se hizo eco de todo ello, transmitiendo comentarios de sus organizadores, que resumo a continuación:

    Tanto Fernando Pineda como Luis Cassá se sintieron confiados en las perspectivas de FUTURO de la comarca, si se conseguía romper su total dependencia socioeconómica de la empresa minera. Este fue uno de los objetivos de la creación de la ZAE por la Junta de Andalucía.

    Los Alcaldes Pineda y Cassá se mostraron a favor de la reapertura minera del cobre, siempre que fuera económicamente viable, pero también indicaron la necesidad de diversificar la economía comarcal, porque la mina se agotará tarde o temprano.

    Antonio Gallego realizó un balance muy positivo del PERT, que, al año de su creación, ya gestionaba más de 40 iniciativas empresariales.

    HUELVA INFORMACIÓN publicó también el mismo día (22-X-1988) “Pesimismo no justificado”, artículo de Ernest Lluch Martí, presidente de la Fundación Riotinto y del I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto”, en el que explicaba que la crisis había servido para replantearse el FUTURO de la comarca al margen de las tradicionales labores mineras. Sabemos que el pasado encierra lecciones que se pueden aprovechar muy bien para el FUTURO. Por ello, pretendemos extraer del pasado una parte del FUTURO: un museo minero, yacimientos arqueológicos, colecciones de material industrial de interés histórico, protección medioambiental y actividades artesanales. Podría ser también el enunciado de un atractivo programa turístico, como parte del FUTURO que buscamos.

    HUELVA INFORMACIÓN publicó (23-X-1988) “En el FUTURO de la Cuenca Minera se vislumbra una esperanza”, artículo mío, cuyas ideas centrales destaco a continuación:

    Nuestra HISTORIA está hecha a golpes de adaptaciones sociales, en ocasiones traumáticas, a situaciones muy variables, jalonada de luchas por reivindicaciones justas, siempre, y, a veces, también contradictorias. Es la HISTORIA de un pueblo, donde no aparecían nombres propios de protagonistas autóctonos, pero donde sí surgían, sobre todo en las etapas de mayor conflictividad social, el enviado redentor foráneo. Quizás, por ello, nuestra HISTORIA fue siempre más vivida que escrita. Por estas y otras razones, hoy la Cuenca Minera de Riotinto sigue siendo una gran desconocida, pero dispuesta a darse a conocer. ¿Alguien sabía antes de la celebración del Centenario de “los Humos” que los primeros que se manifestaron en el mundo contra la contaminación medioambiental fueron nuestros convecinos y con un amplio saldo de asesinados?

    La ciudadanía ha empezado a advertir que lo importante es luchar por el FUTURO, mediante el análisis en el PRESENTE de la HISTORIA de su PASADO.

    ¿Qué pasado? Las explotaciones mineras más antiguas del mundo, de las que siempre se han extraído, alternando etapas florecientes con otras totalmente inactivas, oro, plata, cobre y pirita. Pueblos mineros convertidos periódicamente en labriegos y pastores y viceversa, según la rentabilidad de sus minas.

    ¿Qué presente? Galerías subterráneas abandonadas. Instalaciones extractivas de cobre paradas por falta de rentabilidad económica. La pirita soportando su crisis específica. Oro y plata, cuyas existencias no alcanzará más allá de una década. Excesiva cantidad de jubilados anticipados. Una juventud ajena a la mina desde hace años, cuya actividad sólo pude depender de los estudios, del INEM, de la forestal, del PER o de la asesina droga.

    ¿Qué FUTURO? Dar a conocer. Con este objetivo se celebró el Centenario de “Los Humos” y la Semana del Medio Ambiente. Con este mismo objetivo comenzará el I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto”. Pero el FUTURO es también cambiar la vieja mentalidad de la “mina o el caos”, porque, cuando las minas no eran explotadas, sus pueblos no desaparecieron. Existen potencialidades de desarrollo en el turismo, la agricultura y la industria, pero hay que luchar para convertirlas en realidades. La HISTORIA juzgará y sentenciará por ello.

    HUELVA INFORMACIÓN publicó al día siguiente (29-X-1988) la inauguración (28-X-1988) del I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto”, presidido por Ernest Lluch Martí, y resumió el discurso, que leí en nombre de los Alcaldes, del que selecciono las siguientes ideas:

    Los Alcaldes, como máximos responsables del paulatino desarrollo de nuestra tierra o de su decadencia y muerte, nunca caeremos en la miopía de defender la tesis de “mina o paro”. Creemos que ha llegado el momento histórico de aunar voluntades, porque existen potencialidades de desarrollo que estamos obligados a incentivar, independientemente de lo que ocurra con las explotaciones mineras. Este I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto” servirá para darnos a conocer. Mirando al FUTURO, nuestra responsabilidad debe centrarse en lograr un desarrollo turístico, industrial y agrícola, aún sin potenciar en nuestra comarca.

    Este I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto”, cuyo lema fue “DESDE LA HISTORIA HACIA EL FUTURO, finalizó con la publicación de su “Memoria”, presentada por Ernest Lluch Martí, que resume en sus 850 páginas las 47 ponencias y comunicaciones, desarrolladas por 87 participantes, sobre el patrimonio de la Cuenca Minera de Riotinto en Historia, Geografía, Arqueología, Arquitectura, Ecología, Economía, Turismo, Tecnología, Mineralogía, Metalurgia, etc.

    Este I Congreso Nacional “Cuenca Minera de Riotinto” nació como primero para continuar bienalmente, pero aún se espera el segundo. ¿Podría ser éste el momento de recuperar el tiempo perdido?

    ¡Debemos traer nuestra HISTORIA al PRESENTE para convertirla en la base de su FUTURO definitivo de progreso!

    Los Ayuntamientos de la Cuenca Minera de Riotinto, unidos, deberían dignificar la memoria de los asesinados por el Gobierno Español el 4 de Febrero de 1888, colocando en cada municipio un panel con las inscripciones de los nombres conocidos, seguido de “y otros…”, e instar a las Administraciones Públicas la necesaria investigación del resto de sus nombres, que paulatinamente se irían añadiendo.

    Fernando Pineda, exalcalde de El Campillo

  • Libertad de expresión*

    Libertad de expresión*

    Lleva unas semanas dando vueltas por el ciberespacio un vídeo del rapero Pablo Hasél en el que relata cómo por escribir canciones o comentar en Twitter, puede ser condenado hasta 12 años de prisión por la Audiencia Nacional.

    Seamos claros: puede caerte mejor o peor, puedes compartir sus ideales, puedes pensar radicalmente distinto e, incluso, producirte indiferencia (ya que la mayoría ni siquiera sabréis quién es). Pero lo que es seguro es que nadie en un país que se haga llamar democrático y que presuma de ser un estado moderno y liberal, debería ser condenado por dar su opinión.

    Y no, no es la primera vez. Ni para Pablo ni para muchos otros.

    Rockeros, raperos y otros músicos que tocan en sus letras temas sensibles y controvertidos están en el punto de mira del Estado, que aprieta su mordaza cada días más.

    Para grupos como Soziedad alkohólika es complicado tocar fuera del País Vasco.

    En Facebook se han llegado a censurar vídeos de grupos como Narco o Def con Dos.

    Pero si hay un estilo musical que se lleva la palma en cuanto a censura, ese es el rap: Pablo Hasél, H Kanino, Los Chikos del Maíz…

    Todos se han sentado en el banquillo de los acusados por escribir canciones, tuits o artículos de opinión, simplemente por expresar su postura, su forma de ver las cosas.

    España debería estar por encima de eso.

    Pero si nos vamos a poner censores, hagámoslo en todos los casos, ¿no?

    La realidad es que yo mismo (y cualquiera que indague por las redes sociales, que tienen más de redes que de sociales) me he echado las manos a la cabeza en muchas ocasiones viendo como la gente desea una bomba en una asamblea de Podemos, cómo se desea la muerte de algún homosexual, cómo se enaltece el franquismo, el nazismo, el fascismo en general… Y todo queda impune. Mientras tanto se condena a Fulanito, que es de izquierdas, por hacer un chiste sobre Carrero Blanco.

    En el artículo 20 de la Constitución española se recoge que «Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.»

    Yo, personalmente, le pondría un enorme asterisco a «Libertad de expresión» y aclararía, al pié de la página y en letra visible, que hay libertad de expresión, sí, pero según lo que expreses.

    ¡Salud!

  • Un tiro más, 130 años después…

    Recientemente he asistido a una conferencia relacionada con el fatídico cuatro de febrero de 1888, en el Ayuntamiento de Minas de Riotinto. Sentí un escalofrío, desde lo más profundo de mi alma, al comprobar que los fallecidos de aquella tarde, en la plaza del desaparecido pueblo, no cabrían en la sala donde nos reunimos unos cuantos para rendirle un merecido homenaje y, sobre todo, para mostrar que no nos olvidamos de ello.

    Durante los últimos días, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, se ha publicado que, desde Huelva, y contando con el apoyo institucional de la Junta de Andalucía, se está promoviendo que el día 4 de febrero sea reconocido como Día Mundial del Ecologismo y, de este modo, perpetuar la memoria de los fallecidos aquella tarde de hace ya 130 años. Somos muchos los que pensamos que sería de ley un reconocimiento internacional a las víctimas del “Año de los tiros”, hasta aquí, todo el mundo esta de acuerdo.

    Sin embargo, después de la conferencia, se entabló un debate acerca de las motivaciones que provocaron que miles de personas se manifestaran en la plaza de Riotinto aquel 4 de febrero de hace 130 años. Tanto el ponente principal, D. Alfredo Moreno Bolaños, como D. Aquilino Delgado (Director del Museo Minero) y muchos otros estudiosos de la historia local, dejaron constancia de que poco, por no decir nada, tuvo que ver el sentimiento ecologista con la manifestación que terminó en tragedia.

    Yo soy de la misma opinión que ellos pues, en aquella época, nadie había oído hablar del concepto de ecologismo tal y como hoy lo conocemos. Desde mi humilde opinión, aquella manifestación no fue más que el resultado del choque de dos formas de vida que se vieron obligadas a convivir en la misma provincia y cuya confrontación terminó en el trágico suceso que por todos es conocido. Por un lado, el poder caciquil que hacía y deshacía a su antojo, tanto a nivel local como a nivel provincial; por otro lado, el creciente poder de las industrias mineras que veían en los primeros un obstáculo para el desarrollo industrial de la provincia. 130 años después, basta mirar lo que la industria minera supone para la provincia para entender quién de los dos poderes salió triunfante.

    Aún así y, pese a los estudios bien documentados por los historiadores locales, desde la capital parecen hacer oídos sordos y se empeñan en defender aquella manifestación como la primera protesta ecologista de la historia. Se equivocan, señores. Ya en alguna localidad alemana se manifestaron por temas ambientales, un siglo antes, tal y como afirma y reafirma D. Aquilino Delgado. Incluso en Huelva, en enero de 1887, ya se manifestaron en contra de los humos. En Riotinto, aquella tarde de febrero de 1888, miles de personas se manifestaron para pedir unas mejoras en las condiciones laborales y ningún minero reclamó que se suprimieran las teleras. Igual que hoy en día, pocos serían los obreros de la capital que secundarían una manifestación para eliminar el Polo Químico de Huelva.

    En la conferencia intervino un representante de la Mesa de la Ría argumentando que muchas protestas estaban relacionadas con la afección a la salud. Y tal vez tenga razón, pero suprimir las teleras acarrearía más problemas de salud en aquel momento pues, ¿cuántas familias se quedarían sin su sustento?, estoy convencido de que el hambre es menos saludable que el humo. No discuto lo nocivo de aquellos humos, faltaría más. Lo único que pongo en duda es que aquella manifestación sea el germen del ecologismo en el mundo, tal y como parece que se pretende desde la capital.

    En el salón de plenos del Ayuntamiento de Riotinto se congregaron numerosos estudiosos del tema y, la gran mayoría, se mostraba en desacuerdo con la proposición del día 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo. Me sorprendió que, desde la capital, se pretenda seguir adelante con un proceso sin escuchar ni atender a los principales afectados. Por desgracia, no sería la primera vez.

    La gente de Riotinto nunca fue dueña de su tierra, hasta el aire que respiraban era de la todopoderosa Rio Tinto Company Limited. Tras los ingleses, otras compañías fueron saciándose con lo que las entrañas de estas tierras escondían. Incluso hoy, 130 años después de aquella aciaga tarde, son compañías foráneas las que escarban en estas tierras, teñidas de sangre…

    La gente de Riotinto tampoco fue dueña de su propia voz y, hasta hace poco, tan sólo se escuchaban otras voces hablando de lo que había ocurrido en su propia tierra. La gente de Riotinto tan sólo es dueña de su historia, dejemos pues que la cuenten, escuchemos lo que quieren decir y no tergiversemos su historia, lo único que tienen y que quieren gritar…

  • Los humos de la huelga de 1888 y de hoy

    Los humos de la huelga de 1888 y de hoy

    Para la cuenca minera del río Tinto éste 4 de febrero debería ser el día del medio ambiente, o incluso nuestro día del trabajo, pues en misma fecha de 1888 se dio la huelga que significativamente unió a mineros de la Rio Tinto Company Limited, a agricultores y ganaderos de la zona y al pueblo en general para pedir mejores condiciones laborales y salariales y la eliminación de las terroríficas ‘teleras’ que tanto daño hacían entre cualquier tipo de vida, ya en las personas, en los animales o en la vegetación. Una auténtica huelga medioambiental, aun cuando el término nos era desconocido y confluyeran otros intereses sociolaborales.

    Sin embargo, para las Naciones Unidas, el día del trabajo tan arraigado –con justicia- lo venimos celebrando el 1 de mayo, en conmemoración de fecha próxima a aquellos sucesos de 1888, ya que apenas dos años antes (1886) en una gran jornada reivindicativa se inicio la trascendental huelga de trabajadores de Chicago pidiendo la jornada de 8 horas. La gran conmoción, sus efectos y la trascendencia de tal reclamación ha hecho que el Primero de Mayo se convirtiese en la gran jornada reivindicativa para los trabajadores de todo el mundo. Los acontecimientos de Chicago, donde varios dirigentes sindicoanarquistas fueron ejecutados, son de una trascendencia tal que justifica la elección del 1 de mayo como el Día del Trabajo y de los trabajadores.

    No obstante, bien se hubiera podido luchar para que el 4 de febrero se hubiera convertido en Día Mundial del Medio Ambiente, si las autoridades españolas hubieran puesto más empeño y ejercicio didáctico sobre la base de su impronta histórica. No fue así, y el incipiente movimiento que algunos apoyamos hace mucho años se quedó en nada, pues el 15 de diciembre de 1972 la ONU eligió para conmemorar dicho Día el 5 de junio de cada año, ya que en misma fecha de ese año (1972) se había iniciado la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente. Es decir, se aprovechó una fecha próxima sobre un acontecimiento recién iniciado, al comprometerse la propia ONU a desarrollar programas y sensibilizar sobre una cuestión que hoy nos parece cotidiana y desde luego necesaria. No se tuvo en cuenta, como en el Día del Trabajo, a la historia. Y sin embargo, ateniéndonos a la propia actualidad, la cuenca minera padece los problemas derivados de un cementerio de residuos industriales tóxicos y peligrosos, muy contaminantes, que –ironías de la historia- descansan en una zona donde se situaron campos de teleras.

    La población nervense padeció la rotura de la sociedad, entre los que ilusionados creyeron que aquel vertedero sería la solución al cierre de la mina y los que intuyeron el problema que se les venía encima, para lo que formaron plataformas reivindicativas que nunca lograron sus objetivos, a pesar de que incluso en la política alcanzaron el gobierno de Nerva. El depósito de residuos, una vez instalado, nadie lo iba a quitar. En Nerva se ha quedado, por los siglos de los siglos, y lo que es peor aun, de los 10 años de vida para almacenamiento, inicialmente aprobado, se ha pasado a prórrogas de varias décadas, con la correspondiente ampliación inicial y cientos, miles de camiones volcando su mierda tóxica junto a Nerva. Este cementerio contaminante ni siquiera ha servido para paliar la difícil situación laboral de la cuenca. Los cientos de trabajados prometidos se quedaron en solo una promesa, como tantas otras incumplidas. Los intereses políticos se plegaron claramente a los intereses del mantenimiento de éste cementerio, pues una vez instalado todo ha sido más fácil para aprobar no solo su ampliación, sino la variedad de elementos contaminantes recibidos y la duración, alargada en décadas, de un cementerio que llegó para quedarse ante la ilusión de algunos de que ahí estaba su futuro laboral, gracias a la connivencia de políticos títeres del sistema, capaces de aceptar lo inaceptable.

    Nada es ahora como se soñó, ni para unos ni para otros. El cementerio sigue plenamente activo acogiendo la porquería que da prosperidad y dinero a otros; no ha solucionado los problemas laborales de la cuenca –y mucho menos de Nerva- y cíclicamente aparece en los medios de comunicación, bien por algún incendio, accidente de un camión con residuos tóxicos o por denuncias sobre algún problema en la planta de El Ventoso. Pero el gol ya está metido e incluso se ha conseguido acallar los pocos intentos de las adormecidas asociaciones ciudadanas y ecologistas ante los atropellos sufridos en estos años. Malos olores, intenso trafico de camiones con residuos peligrosos, veranos con alarmantes nubes de polvo, impacto sobre las aguas de la zona…y todo sigue como si la normalidad fuera tener éste peligroso cementerio a menos de un kilómetro del núcleo urbano.

    No sé si de haberse constituido el 4 de febrero como Día Mundial del Medio Ambiente la empresa Befesa sería hoy la propietaria del enorme vertedero de residuos tóxicos y contaminantes de Nerva. Parece que nos es muy fácil de olvidar la esencia de las fechas, aun cuando sigamos hablando en la cuenca minera del año de los tiros, de aquel 4 de febrero de 1888, cuando extraoficialmente cientos de personas, convocadas por la Liga Antihumos, murieron para reivindicar el fin de las teleras. Hoy no se pide tanto sacrificio, recordado con cierto baboseo, pero al menos que, en una sociedad tan informada como la nuestra, no se olvide que un día se permitió al lado de nuestras casas un vertedero que, al contrario que las teleras, conocerán y padecerán futuras generaciones. Aquellas se eliminaron con el tiempo y apenas existen rastros, pero el tóxico cementerio seguirá ahí, vivo, recordándonos que por mucho recubrimiento, sellado o aislamiento, lo que alberga no puede eliminarse, son residuos altamente tóxicos y contaminantes, como si nuestra salud no valiera nada. Eso de que quien contamina paga, parece que solo se ha quedado en un eslogan propagandístico, ya que la mierda que otros generan se la comen aquí, en Nerva. No es coincidencia que en Bella Vista, apareciera en 1988 una reivindicativa pintada: “Cien años de historia. Cien años de miedo. Cien años de Soledad”. Hoy habría que añadirle a esa pintada 30 años más, pero nada ha cambiado, aunque sigo pensando que si la fecha del 4 de febrero se hubiera escogido como Día del Medio Ambiente, hoy no tendríamos vertedero. Al menos me hace ilusión pensarlo.

    Desde luego me adhiero al manifiesto de Juan Cobos Wilkins, aunque el Día del Medio Ambiente, sea el 4 de febrero u otro, llega tarde para Nerva, ya que parece que no supimos aprender de nuestra propia historia. La herencia que dejamos no es la más ejemplar.

    1888-2018, 130 años de una masacre minera

    Las durísimas condiciones de trabajo en la mina y los nocivos efectos de los humos de las ‘teleras’ llevó en 1888 a una conjunción de intereses contra los métodos laborales y de explotación de ’La Compañía’. Nunca imaginaron los manifestantes de todos los pueblos de la cuenca minera, que aquella concentración pacífica en la Plaza de la Constitución de ‘La Mina’ (Ríotinto Pueblo), el 4 de febrero de 1888, se iba a convertir en una ratonera para cientos de personas indefensas frente a los fusiles del Regimiento de Pavía al servicio de los intereses de la compañía británica, la RTCL. Lo peor fue la impunidad de los responsables de aquella matanza, protegidos bajo los intereses económicos y políticos de la época. Los expedientes desaparecieron y los muertos y heridos quedaron sin conocer la justicia. La propia Compañía aprovechó el momento para promover despidos; no cerró las teleras, a pesar de las nuevas leyes que rápidamente se aprobaron (el 29 de febrero de 1888 se firmó el Real Decreto prohibiendo las teleras), manteniéndolas aún durante años, a pesar de ser un método muy dañino y perjudicial para las personas, los animales y el campo (hoy diríamos medioambiente); solo las cambiaría bien entrado el siglo XX, sustituyéndolas por el método de cementación natural, por ser más barato y rentable, practicado en la zona onubense explotada por la Tharsis Sulphur y quedó la leyenda sobre los desaparecidos, permaneciendo en el imaginario popular hasta la actualidad. Incluso, Maximiliano Tornet, el agitador de aquella manifestación, mantuvo su mito protagonista hasta que hace muy pocos años apareció su rastro en Argentina y siempre se mantuvieron incógnitas sobre el papel de los de la Liga Antihumos, vinculados a los caciques de Zalamea la Real (José Lorenzo Serrano y José María Ordoñez), ya que en el momento de los tiros a la muchedumbre concentrada en aquella Plaza, los organizadores ya estaban alejados de aquel Ayuntamiento riotinteño, hoy desaparecido y enterrado bajo los escombros de la propia mina. Toda una metáfora de los tiempos.

    A la manta, los humos tóxicos sulfurosos depositados en los valles tras la quema del mineral en las teleras, que no dejaba crecer vida vegetal en su entorno y afectaba a la salud de personas y animales, se le echó encima otra ‘manta’ para tapar las responsabilidades. Las autoridades no se atrevieron con La Compañía, que con sus mordidas controlaban la política local, provincial e incluso nacional. Era la principal empresa de España y causaba temor a los oponentes. Su enorme poder compraba silencios, casi como hoy. Y eso que han pasado 130 años. Los Mister Rich de entonces (director de la mina) siguen campando hoy por nuestras tierras.

    Juan C. León Brázquez, periodista

  • Desde la grada

    Desde la grada

    Nerva contra Riotinto. Juveniles. Más pasión que fútbol, lógicamente. Al descanso 1-0. Los jugadores en el vestuario y yo en la grada lateral superior, esperando la reanudación. Se me acerca un señor y me pregunta cómo va el partido. Tras informarle de ello, me pregunta si conozco a un jugador del Nerva que se llama Santana. “Sí, yo soy su padre”, contesto. “¿Y qué eres, de El Campillo?”, investiga de nuevo. Cuando respondo afirmativamente, el aluvión de casualidades se desata.

    El señor había trabajado muchos años con mi padre, en la Compañía, especialmente en “Cocheras”. Yo siempre he oído hablar a mi padre de los “Talleres Mina”. Creo que es la misma zona. Me traslada con su relato a otra época, a otras entrañas mentales, que este hombre me transmitía desde la amistad de los turnos compartidos, desde la vida tatuada.

    “Tu padre me acompañó en el entierro de mi padre”, me subrayó varias veces, “y eso es algo que no se olvida”. Junto a sentimientos como este, me repasó anécdotas felices, chascarrillos varios, y encuentros y desencuentros laborales. Yo escuchaba dejando fluir el río emotivo, y pensando en esa época, en ese pasado colectivo que quizás no vuelva a revivir en nuestras manos. Yo, que casualmente había dado clases a sus nietas, le comentaba que hoy los jóvenes de la Cuenca sí que hacen vida “compartida” sin importarle demasiado si eres de tal o cual pueblo. Puede que sí, o puede que no. Pero los dos concluimos que el presente no rezuma ese espíritu suprafronterizo, cotidiano y laboral que existía antes.

    En efecto, creo que el presente de la Cuenca es disgregador y altamente politizado. El “san pa mí” gobierna no solo desde las alcaldías, sino en la mentalidad cotidiana de los habitantes. ¿Cómo afrontar el futuro con unas garantías mínimas desde esta perspectiva? Difícilmente, pienso. Los proyectos colectivos, los que verdaderamente proporcionarían trabajo estable y duradero, quedan invalidados si no unimos nuestras fuerzas para la petición. Quedamos avocados a repartirnos las migajas de las subvenciones y partidas que nos llegan por ley. Entran en juego las listas encabezadas por conocidos, familiares y amiguetes, para acceder a dichas migajas. Esto se ve en los ayuntamientos, en las colocaciones en la mina, etc., etc. Lo cual mosquea aún más, y nos aleja fraudulentamente de esa ansiada mentalidad común.

    Invoco a quienes tienen la sartén por el mando. Dialoguen, tomen las medidas necesarias para que nuestra Cuenca sea un territorio apetecible para la inversión, sin impuestos excluyentes, y pensando más allá de la municipalidad propia. Pidan por esas bocas a quienes haya que pedir. Más allá de identidades políticas y partidistas. Por encima de los partidos. Como servidores de vuestros votantes, no como esclavos de vuestras deudas.

    Se reanuda el partido, pero el amigo de mi padre y yo seguimos conversando durante toda la segunda parte. Nunca aparecen desacuerdos políticos ni territoriales en la conversación. Yo soy de El Campillo, él de Nerva, mi padre de Riotinto. Yo no sé qué vota él, ni él lo que yo voto. No importa. Hablamos de lo que nos une, no de lo que nos separa. A veces, paramos para celebrar o lamentar los lances del partido. Pero retomamos el diálogo. Pienso en cuánto se le debe a nuestra Cuenca históricamente. Cuánto han hecho nuestros padres por nosotros: derechos laborales, conquistas sociales, bienestar en educación y salud, los maquinistas de una locomotora económica generosa.

    Aminoro el paso para esperarlo a que baje las gradas, ya finalizado el partido. Me da la mano y me pide que le dé un abrazo a mi padre de su parte. Me despidió con los ojos un poco llorosos, igual que los ojos de mi padre cuando le transmití sus recuerdos.

    José Enrique Santana, licenciado en Filología Hispanica

  • ¿Qué estamos haciendo con nuestra juventud?

    ¿Qué estamos haciendo con nuestra juventud?

    Una encuesta nos dice que de 10 maestros, nueve se sienten desprotegidos y ninguneados por el alumnado. Maestros y padres han perdido el principio de autoridad. Siempre he mantenido que en el seno familiar se EDUCA y en los colegios se ENSEÑA. Los legisladores, con sus leyes, están sobreprotegiendo al niño quitando autoridad a los progenitores y maestros. De no corregir la dirección en la que se legisla en este tema, estamos construyendo una sociedad que acabará destruyéndose. ¿Qué estamos haciendo con nuestros jóvenes?.Yo estoy con Emilio Calatayud, juez de menores:

    “Soy Emilio Calatayud. Estimados parlamentarios autonómicos, diputados y senadores, legisladores todos: soy juez de Menores desde hace 29 años, lo que me convierte en el magistrado más antiguo de España en esta especialidad. Pues bien, llevo 29 años condenando a adolescentes a aprender a leer y escribir. Acabo de empezar el nuevo curso judicial y he celebrado los primeros juicios, y como en el Día de la Marmota, he vuelto a encontrarme con chicos de 16 ó 17 años que prácticamente no saben hablar ni leer. Y si saben, no entienden lo que leen ni lo que escriben, porque tampoco saben escribir. Es una pena. Nuestros niños son cada vez más brutos: esa es la triste realidad. En este sentido, quiero formular un ruego: estimados parlamentarios, diputados y senadores, legisladores todos, vengan a mi juzgado (o a los de cualquier otro compañero) para que vean que no exagero. Nosotros, en Granada, solemos celebrar las vistas todos los martes a partir de las 10 de la mañana. Si se deciden a aceptar la invitación, llamen al juzgado con suficiente antelación para que les reservemos un sitio y, por favor, vengan con la mente abierta. Dejen a un lado lo que dicen sus respectivos programas sobre la educación en España. Sean seres humanos y no sólo seres políticos. Escuchen y luego pregunten si lo desean. Vean la realidad que mis compañeros y yo llevamos viendo desde hace décadas. Luego, piensen y legislen. Lleguen a acuerdos duraderos en esta materia.

    Si un adolescente acaba la educación obligatoria siendo un analfabeto completo o funcional -que viene a ser lo mismo- tendrá muchas posibilidades de ser explotado laboralmente, engañado o de acabar siendo carne de cañón. uando empecé en Menores, hace ya 29 años, un chaval me pidió que le condenara a aprender a leer y a escribir porque eso le serviría para ser libre, verdaderamente libre. Suscribo lo que me dijo aquel niño y reitero la invitación, señorías. Atentamente, Emilio Calatayud.

    A los lectores os pido que compartáis y difundáis esta carta abierta para ver si logramos que algún parlamentario, diputado o senador nos haga caso. Gracias!

  • Informar en tiempos revueltos

    El nacimiento de un nuevo medio de comunicación siempre supone un motivo de alegría y de esperanza. Al menos así debería de ser, pienso yo, por las infinitas posibilidades que trae consigo de la mano.

    En este caso, además, supone una doble alegría porque con este proyecto recién comenzado se dará voz a una de las zonas más olvidadas de nuestra provincia, la Cuenca Minera de Riotinto, que lejos del glamour vacuo de otras zonas onubenses, se erige como un baluarte cultural, turístico e histórico, cuna de pintorescas personalidades pasadas y futuras…

    Una «mina», que si bien no de oro, brilla, por sus propios méritos, con una luz cegadora.

    Al menos así lo veo yo, hijo de esta tierra, y me mantengo firme en la esperanza de que, gracias a este medio, a esta plataforma digital, Tinto Noticias, todos descubráis la actualidad, el pasado, las fiestas e idiosincrasia, la gente y sus problemas, las injusticias, el sufrimiento y la opinión de todos los que crecimos en esta tierra. Entre otras muchas cosas.

    Y para dar mi opinión estoy yo aquí, y estaré de vez en cuando. Para eso me han invitado amablemente, para buscar temas interesantes sobre los que volcar mi punto de vista con la única idea de abrir debate, de remover dentro de vosotros los engranajes de la lectura crítica: dudando de lo que digo, evaluándome y formando vuestra opinión.

    Porque nada de lo que aquí yo diga será una verdad absoluta.

    No vengo a informar. Para eso está Tinto Noticias.

    No está de más tener esos conceptos claros.

    Y es que vivimos en un tiempo en el que informar, pero informar bien, cada vez es menos rentable. No más difícil, no, supongo que la dificultad es la misma o, incluso, debería ser menor, debido a la globalización de los medios de comunicación y la mayor accesibilidad tanto a los datos como a las fuentes.

    Pero es menos rentable, y eso es así porque hoy la gente no hace click en noticias veraces, sino en noticias sensacionalistas. No busca la verdad, sino la intriga, el chisme, el conflicto…

    El negocio de la información, cada día se parece más a un circo.

    Noticias sin contrastar que a los dos minutos se desmienten, noticias a priori falsas que pasadas las horas se confirman, imágenes viralizadas a las que se les da credibilidad en medios aparentemente fiables y con cierto prestigio, un aluvión de memes, de documentos falsos o fakes, de cadenas de mensajes creando alarma, malintencionadas…

    La era de la posverdad. O de la patraña de toda la vida, pero en términos modernos, camuflado bajo un lenguaje elegante y eufemístico.

    Empezó siendo algo marginal, una cosa de determinadas webs poco profesionales y algunos mails basura que quedaban en la carpeta de spam… Pero hoy, con el boom de YouTube o WhatsApp, con la inmediatez del mensaje o el vídeo, con la fiebre de lo viral y con lo rentable del click y el botón de compartir para determinados sitios del ciberespacio, hoy ya se suben al carro de la posverdad hasta rotativos serios en sus versiones digitales, hoy ya nadie es capaz de distinguir qué es verdad y qué no lo es. Nadie. Pero tampoco interesa.

    Informar en tiempos revueltos.

    En tiempos de amarillismo descontrolado.

    De creer lo que cada uno quiere creer, sin importar lo que pasó de verdad.

    Ardua tarea.

    Mi más sincera enhorabuena a los compañeros de Tinto Noticias por hacerlo posible. Y suerte, de verdad.
    O mejor: suerte y verdad.

    Seguiremos opinando.

  • El silencio del aire

    «El silencio del aire, el silencio de.la soledad en la noche, ese momento en que te vas desmaquillando el alma, ese instante en que el espejo no está empañado porque te muestra la faz que nadie ve, esa hora del encuentro consigo mismo. Ese silencio de la máscara que todos llevamos aunque no sea Carnaval.

    ¿y qué ves frente a ti? Ves toda la memoria que quisiste enterrar, todas las arrugas que te dejó el destino, cada surco de sufrimiento y cada luz cuando sonreías. Ves el regazo que te acunó y el abrazo de la piel tatuado en otra piel, las huellas del llanto y la sombra en los ojos que en otra pupila quedaron,

    los sueños de la infancia y las expectativas incumplidas. ..y también ves esos regalos que nunca pediste a los Reyes Magos y te los regaló la vida. El espejo del tiempo va avanzando mientras buscamos un rostro que sonría siempre. Quizás mañana, al maquillarme de nuevo, me equivoque de máscara o quizás algún día me atreva a ponerme un antifaz en los ojos para que nadie pueda vislumbrar la imagen que me devolvió el espejo.

    Rosario Santana, poeta

  • Oro en la mina

    La faja pirítica onubense no es solo Río-Tinto (así lo escribían los ingleses), sino que va más allá de estos límites comarcales, desde que hace unos miles de años se dedicaron a pasar por aquí tartesos, fenicios, cartagineses, romanos, árabes, franceses, belgas e ingleses. Ahora, en plena Sierra, capital suizo y árabe de Abu Dhabi, convergente al 50 por ciento en la empresa Matsa, se dispone a explotar un nuevo yacimiento de oro, que viene a sumarse a los otros dos que ya tiene la empresa en la zona de Almonaster la Real y Calañas. A pesar de sus más de 5.000 años de explotación, Huelva sigue siendo una de las mayores zonas de la tierra con más yacimientos polimetálicos, lo que atrae a las mayores empresas mineras del mundo.

    Los datos de 2017 aportados por Trafigura, la empresa suiza propietaria al 50 por ciento de de Minas de Aguas Teñidas (Matsa), indican que el nuevo yacimiento denominado Mina Magdalena aportará a la empresa nuevos valores al haberse encontrado “volúmenes comerciales de oro puro que puede extraerse a través de un proceso directo que requiere una inversión de capital relativamente modesta”. Y si no se ha cuantificado de forma concreta este significativo yacimiento, lo que está claro es que abordar esta nueva explotación dará mayor dimensión a la empresa actualmente más puntura en la explotación de la minería onubense. De hecho, según los datos de 2017, la empresa Matsa está realizando una extracción constante de 4,4 millones de toneladas de mineral en las dos minas abiertas en Huelva, lo que ha supuesto unas 550.000 toneladas de cobre, plomo y concentrado de zinc.

    El potencial de explotación se va a acrecentar significativamente en 2018, no solo en las dos explotaciones tradicionales de Matsa, sino también en el proyecto de Mina Magdalena que abre una nueva vía de desarrollo para la empresa minera, ya que los estudios indican que podemos estar ante el más importante yacimiento de oro puro conocido en España, que además –según la empresa- podría extraerse con una inversión modesta. La empresa tiene la intención de dedicar este año nuevos recursos para seguir con su política de exploración de nuevos yacimientos.

    Minas de Aguas Teñidas, Sociedad Anónima (Matsa), participada por los suizos de Trafigura y el más importante fondo de inversión de Abu Dabhi, Mubadala, con capital árabe de Abu Dhabi, tiene abiertas actualmente dos minas, la de Aguas Teñidas (Almonaster) y la de Sotiel (Calañas), a la que se suma ahora Mina Magdalena, también en Almonaster la Real. Trafigura Beheer B.V. es una empresa de logística y comercio de materias primas (la mayor del mundo), presente en 36 países, mientras que Mubadala Investment Company es la principal empresa de fondos de inversión de Abu Dhabi. Ambas decidieron crear en junio de 2015 una empresa conjunta (Joint Venture) para la explotación minera, con lo que los árabes entraron así a participar, al 50 por ciento, en la explotación de las minas que Matsa tiene en la provincia de Huelva, hasta ahora para la producción de concentrados de cobre, zinc y plomo, al que con Mina Magdalena se sumará el oro. La empresa cuenta con permisos para explorar más de mil kilómetros cuadrados en la provincia de Huelva, desde el litoral hasta la Sierra en busca de nuevos yacimientos, por lo que no se descarta instalar una nueva planta de procesamiento, en el caso de tener éxito dichas investigaciones, que abarcan más allá de las zonas tradicionales de explotación minera.

    Juan C. León Brázquez, periodista

  • ¡¡¡Ha nacido un nuevo medio de comunicación!!! ¡¡¡Ha nacido un nuevo medio de comunicación!!!

    Ya no se grita en la calle la publicación de un periódico, no hace falta que un niño vocifere las noticias, la gente piensa que está sobradamente instruida. Pero hoy día, la información es un bien escaso, ya se habla como si fuera de un recurso natural, como el agua, el aire o el mineral.

    En estos tiempos de mentiras y posverdad, la gran noticia es que hay quien pelea por saber y contar la verdad, quién desea que la información no esté adulterada, quien, en suma, busca el parnaso de las crónicas y las reúne en un nuevo periódico, TINTO NOTICIAS.

    Y se hace de forma libre, sin presiones, sólo por informar, de forma desinteresada, dedicando muchas horas a dar a conocer lo que acontece en esta mágica tierra, sin más recompensa que el trabajo bien hecho.

    Por eso, hay que hacer un alegato en pro del periodismo. Hoy, que tantas noticias falsas se envían para influenciar en las emociones de las personas; hoy, que la información se ha convertido en un arma bélica utilizada para hacer daño como ninguna otra en la historia; hoy, que es tan fácil difundir infamias sin ningún pudor, es más necesario que exista el PERIODISTA, con mayúsculas, la persona que busca la verdad, que contrasta las noticias, que filtra lo que no es aceptable por estar sin verificar, el que desea purificar las noticias que ya surgen adulteradas casi antes de nacer.

    Un medio, TINTO NOTICIAS, de su tiempo, publicado en digital, en una red internet que todavía es universal y libre, aunque algunos ya quieren hacerla de clases (usuarios rápidos y lentos, de pago y gratuito, de ricos y pobres). Un periódico que desea mejorar su entorno, que busca perfeccionar una tierra que necesita atesorar sus propias noticias, contar con un cobijo para las musas, donde los muchos escritores y poetas que brotan de esta cuenca minera puedan pregonar lo que aquí pasa.

    Por eso, la noticia es que tenemos noticias y que hay quién las cuente, felicitémonos todos, larga vida a “TINTO NOTICIAS, El periódico de la Cuenca Minera”.

    Francisco José Martínez López, catedrático de la Universidad de Huelva