Categoría: Opinión

  • Somos un Pueblo vivo y plural

    Somos un Pueblo vivo y plural

    Por Juan de Dios Ramírez-Heredia Montoya, abogado y periodista

    Esta es una declaración personal que redacto con el sosiego y el pretendido equilibrio con que algunas veces en la vida hay que decir las cosas para que todo el mundo las entienda. Y lo hago movido por el mar de fondo que en estos momentos agita a una parte de nuestra comunidad, especialmente a los más jóvenes.

    Mi tarjeta de presentación gitana

    Me parece innecesario tener que recordar que soy muy mayor, 79 años, que he nacido y vivido en el seno de una familia gitana; que toda mi familia, tíos, primos cercanos y lejanos son gitanos y que pertenezco a una saga gitana de mucho abolengo en la provincia de Cádiz: “Los Gapitos” (correctamente se debería decir: “Agapitos” porque ese era el nombre de mi abuelo). Ahora recuerdo que la rama de los “Agapitos”, es decir, mis bisabuelos eran conocidos como “los Moros”. Gran parte de mi extensa familia vive en Puerto Real, en Jerez de la Frontera, en Chiclana, en Algeciras y en La Línea de la Concepción. Tengo tres hermanos, Mari Carmen, Lourdes y Pepe que son y se sienten profundamente gitanos. Y además me causa mucho orgullo presumir, —déjenme que lo diga así—, de contar entre mis más directos familiares de sangre a artistas gitanos y gitanas de mucha proyección en el mundo flamenco.

    Por derecho propio debo rendir recuerdo de homenaje y cariño a mi tía La Paquera de Jerez, prima hermana de mi madre, y a mi primo Pansequito con el que me une, además de los lazos de sangre, un cariño personal consolidado en el tiempo. Igualmente debo mencionar a Antonio Núñez Montoya, “El Chocolate” cuyo parentesco me viene por parte de mi abuela María, bautizada en el Puerto de Santa María. (Nacer, vaya usted a saber dónde. Ella era canastera). Desde aquí igualmente quiero rendir homenaje al recuerdo de mi sobrino Juan Manuel Carpio Heredia, “Juanillorro” hijo de mi hermana Lourdes. Siempre pensé que Juanillorro era una ree ncarnación actual de los viejos gitanos de Jerez que le dieron al cante por bulerías un sello inigualable. Su nombre lo heredó de su padre, mi cuñado, que pudo ser un gran bailaor si hubiera querido. Murió muy joven. Y el broche lo pone mi sobrina Salud Heredia, bailaora, que ha heredado el genio de su abuela Salud y la dulzura de nuestra tía Rosario

    Y la saga sigue. De Paca y Manuela, mis primas ―ya solo queda una. La otra se nos fue hace unos años― me queda el recuerdo de que yo canté con ellas en la grabación de su primer disco en Barcelona, cuya letra es de otro genio gitano de la pluma: Antonio Gallardo Molina.

    Pero yo faltaría al recuerdo de una de las facetas más importante de la cultura gitana si no dijera que mi abuela María consiguió una acrisolada fama en la provincia de Cádiz como “ajuntaora” ―en otros sitios le llaman de otra forma―. Decían las gitanas que tenía unas manos de algodón. La llamaban de todos los pueblos de la provincia para que diera legitimidad a los matrimonios gitanos. Luego, cuando volvía a su casa con los bolsillos del delantal llenos de peladillas, nosotros la esperábamos para paliar el hambre comiéndonos aquellas almendras causantes de la maltratada dentadura que ahora padezco.

    Mi tarjeta de presentación profesional

    Seré breve. He ejercido de maestro de EGB durante dos cursos en Puerto Real. He obtenidos dos licenciaturas, una en periodismo hasta alcanzar con brillantez las notas del doctorado y otra en Derecho, además de haber sido galardonado con el título de doctor “honoris causa” otorgado por la Facultad de Educación de la Universidad de Cádiz. Durante más de 12 años he sido director de la Escuela de Formación Profesional San Juan Bosco de Barcelona y como periodista he escrito con asiduidad en La Vanguardia, en Diario 16 y en otros periódicos nacionales, aunque mi principal actividad profesional la he ejercido en RTVE a cuya plantilla he pertenecido y de la que me he jubilado algunos años después de la edad reglamentaria. He escrito y publicado algo más de una decena de libros.

    Mi tarjeta de presentación política

    Igualmente, breve. He sido Diputado constituyente por Barcelona (1977-1978). Que la Constitución Española lleve mi firma es mi mayor orgullo. Diputado socialista por Almería durante dos legislaturas completas (1979-1986) Diputado al Parlamento Europeo (1986-1999). Lo que supone 23 años continuados de vida parlamentaria. Quiero destacar que he sido presidente de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE en el Congreso de los Diputados, así como vicepresidente de la Comisión de Comunicación del Parlamento Europeo.

    Y, todo esto, ¿por qué lo digo?

    Lo digo porque habiendo luchado tanto a lo largo de toda mi vida por defender a mi pueblo, a pesar de haber logrado un reconocimiento, tal vez inmerecido, de liderazgo no solo de los gitanos sino de buena parte de la sociedad de los gadchés (los no gitanos), siempre, absolutamente siempre, he dicho que yo no soy el representante del pueblo gitano. Yo solo soy un ciudadano español que, además de ser gitano y estar muy orgulloso de serlo, solo represento como cabeza de familia a mis hijos no emancipados y pare usted de contar.

    Papel de la Unión Romaní en la sociedad española

    Déjenme decir que la Unión Romaní, pionera en España de las organizaciones genuinamente gitanas, que cuenta actualmente con algo más de 18.000 socios —socios de verdad, con ficha personal de adhesión firmada y con datos complementarios comprobados— jamás ha dicho que lo que defiende lo hace en nombre de los gitanos españoles porque eso demostraría un afán de legitimación del que carecemos. Los gitanos y las gitanas de España nunca han tenido la oportunidad de votar democráticamente a sus representantes ante la sociedad. Por esa razón la Unión Romaní manifiesta con absoluta rotundidad que sus propuestas solo representan legalmente la voluntad democrática de sus asociados. Lo que no impide, obviamente, que cuente con la aceptación, el respeto y, a veces, hasta con el respaldo de gran parte de la ciudadanía gitana española.

    La super representación del Pueblo Gitano

    La Unión Romaní publicó en 2004 un Manual que contenía datos censales de las 430 asociaciones gitanas que existían en España. Hoy esa cifra ha bajado ostensiblemente, de tal manera que de acuerdo con los datos que obran en nuestro poder en España hay 272 organizaciones gitanas que están “vivas”, es decir, que en los últimos años han desarrollado alguna actividad social en beneficio de la población gitana de sus respectivos territorios.

    En la actualidad el panorama asociativo de los gitanos y las gitanas españoles es, al mismo tiempo, tan sumamente esperanzador como preocupante. Ilusionante porque en los últimos diez años han surgido un ramillete de asociaciones, generalmente lideradas por gitanos inquietos e inteligentes, que han lanzado a la sociedad española en su conjunto un grito de rebeldía reclamando para sí un papel protagonista a la hora de ser interlocutores válidos ante los poderes públicos. No es una casualidad que en el breve tiempo que lleva implantada en España nuestra joven democracia, hayan sido, hasta hoy, nueve los miembros de nuestra comunidad que han ostentado legítimamente la representación de los españoles en sus respectivas cámaras. La voz de los gitanos y gitanas españoles ha sido asumida por tres parlamentarios de PSOE, tres del Partido Popular, dos de Ciudadanos y uno por Unidas Podemos. Buena cosecha, aunque el farolillo rojo territorial lo ostenta Andalucía en cuyo parlamento autonómico, para vergüenza de su clase política, nunca ha habido un diputado o diputada de nuestra etnia.

    Se me acabó el espacio. En el próximo comentario abordaré el peligro que veo en la atomización del llamado “movimiento asociativo gitano”.

  • La minería, este ‘monstruo’ desconocido

    La minería, este ‘monstruo’ desconocido

    Con este post voy a abrir la sección de Minería de GaiaTitans. Este tema se me ocurrió hace poco, después de una conversación con mis compañeros del máster en la que hablamos sobre los pros y los contras de la minería y sobre la opinión popular de este “monstruo” desconocido.

    ¿Qué es la minería y por qué se hace? La minería es una actividad extractiva que se lleva a cabo para obtener recursos minerales y energéticos de la corteza terrestre. El recurso es una fuente o suministro del cual se produce un beneficio. La minería es una de las actividades económicas que forman parte del sector primario, junto a la agricultura, la ganadería, la pesca, entre otras ramas. Este sector reúne actividades que proporcionan los productos más importantes para la subsistencia del hombre y de la sociedad. Por lo tanto, el sector primario se considera el sector básico y de suma importancia para un país.

    La minería existe desde la Prehistoria. Se cree que la mina más antigua tiene 43.000 años (La Cueva del León, Suazilandia, África), de la cual se extraía hematites para obtener pigmentos. Después, la minería sigue existiendo en el Antiguo Egipto, en Grecia, en Roma, así como en el continente de Asia y en América. Todo el esplendor de los antiguos imperios tiene su origen en la minería. Y no me refiero sólo al esplendor en términos de la belleza de las piedras preciosas, el oro, la plata, los mármoles y de otras rocas que adornan los palacios, las plazas de las ciudades, las estatuas, los templos, etc. Me refiero también al poder de un imperio. Un estado es tanto más independiente, cuánto más autosuficiente es. Es decir, si un país dispone de recursos minerales y energéticos para satisfacer las necesidades de su población, y además dispone de los medios imprescindibles para poder extraerlos y aprovecharlos, entonces este país no va a depender de la economía, ni de las decisiones políticas de otros países. Su economía va a ser más estable y por lo tanto la calidad de vida de las personas será mejor. Todo eso suena muy bien, pero ¿de verdad éste es el fundamento sobre el cual se basa la actividad minera hoy en día?

    A algunos de vosotros no se les va a escapar pensar que las empresas actuales buscan yacimientos en todo el mundo, obviamente una empresa canadiense, por ejemplo, no se va a limitar a buscar recursos sólo dentro de Canadá. Entonces, hay empresas extranjeras que explotan recursos de otro país que no es el suyo. Esto es el primer punto que produce opinión negativa entre cierta parte de la sociedad. Si no pensamos en términos radicales, ya que eso, según mi opinión, sería demostrar mediocridad, esta explotación minera por parte de empresas extranjeras sin duda tiene muchos puntos positivos, aunque, por supuesto, tiene negativos también.

    Veréis, hay países que no tienen los medios necesarios para extraer sus recursos. Sin embargo, estos recursos son de suma importancia para que la sociedad siga desarrollándose con la misma rapidez. Son sustancias imprescindibles para todos nosotros y sin los que no podremos imaginar cómo será ni un solo día de nuestra vida cotidiana. El oro, el petróleo, las tierras raras, etc., todos son necesarios para que nuestra sociedad funcione: el sistema monetario, el transporte, la tecnología. Así que hay que extraer los recursos estén donde estén, donde la naturaleza los haya originado. Ahora, cómo el país que los tiene va a “jugar sus cartas” es otro asunto. Allí las cosas son muy delicadas. Depende mucho de negociaciones políticas, administrativas, legislativas. Un país debe saber cómo perseguir y defender los intereses de sus ciudadanos y cómo extraer el mayor beneficio para su población. Si todo esto se ha conseguido, el país goza de un crecimiento económico y de una mejora de la vida de las personas. Por lo tanto, la minería como actividad en sí, siempre da beneficio.

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  • Colombia: Manos arriba, esto es un asalto

    Colombia: Manos arriba, esto es un asalto

    Un artículo de las doctoras Mónica Montaño Garcés y Nidia G. Mora Quiñones, residentes en Huelva y docentes de la Universidad de Huelva

    Con las manos arriba para sobreponerse al miedo perpetrado por las fuerzas públicas del Estado comandado por el Presidente Iván Duque y su equipo de gobierno, lleva el pueblo colombiano más de  once días de movilizaciones, alentadas con la fuerza y sacrificio – de no pocas vidas -, de sus jóvenes y líderes comunitarios, sin encontrar respuestas a sus demandas de pacificación, gobernanza responsable y justicia social para una vida en condiciones de bienestar y dignidad como corresponde a un país inmensamente rico.

    Después de un largo proceso de paz con intervención internacional que la violencia armada entre los diferentes grupos Estado-guerrillas-paramilitares dejó por más de 50 años, se esperaba el renacer colombiano y el momento para superar el dolor y las pérdidas en todos los sentidos.

    Los compromisos adquiridos por el gobierno de Duque no se han cumplido, por el contrario se ha agudizado la pobreza, ha regresado la violencia y los fantasmas del terror, el abuso y la violación sistemática de los derechos humanos.

    Resulta lamentable que a día de hoy un país con una espectacular biodiversidad, rico no solo en capital humano  sino también en sus recursos, que por cierto, son moneda de cambio con grandes corporaciones en territorios y comunidades de incalculable valor ecosocial, se encuentre ocupando el 83 puesto en el índice de desarrollo humano, habiendo descendido 4 puntos desde 2019 y con más del 42% de su población en riesgo de pobreza extrema.

    El gobierno no ha estado a la altura, como muy poco lo han estado los anteriores, sin embargo era la oportunidad de salvar el país y mirar hacia el futuro, una nueva era para reescribir la historia con cambios profundos en la implementación y ejecución de políticas públicas que por fin  reconocieran la dignidad de las personas, sanaran las heridas y   restaurara la justicia administrativa y social. Como ha acontecido  en procesos como los llevados a cabo en otros lugares donde la reparación a las víctimas permitiría cerrar la sangrienta herida.

    Es incomprensible que en un país andino con más de 250 variedades de patatas deba comprarse a Bélgica y el sector agricultor y ganadero tenga que botar sus productos porque no hay quien se los compre, que las poblaciones rurales no puedan usar sus semillas y deban usar exclusivamente las certificadas -llámense transgénicas producidas por Monsanto- que con los problemas conocidos de salud se siga defendiendo la fumigación con glifosato, que se priorice la megaminería y el fracking en territorios con una alta diversidad arrinconando a las comunidades, contaminando y agotando los recursos como sucedió en la Guajira, se reforme un sistema de salud para concentrarla en multinacionales que haciendo pagar una póliza por paciente no tendrá derecho a enfermarse, que se pretenda una reforma tributaria acompañada de subida de impuestos a los productos básicos del 19%, gota que colmó el vaso.

    Este inconformismo no es de ahora, el 21 de noviembre de 2019 ya hubo un paro de similares dimensiones donde además se reclamaba por los asesinatos de activistas sociales y medioambientales, por la defensa y protección de sus vidas y la no criminalización por el Estado. Eduardo Cifuentes presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) señala la cifra de “904 líderes y defensores de derechos humanos y 276 excombatientes de las Farc-EP” desde la llegada a la presidencia de Duque hasta abril de 2021.

    La pandemia fue la excusa perfecta para evadir nuevamente los compromisos ante esa movilización pero las últimas medidas para la salud, la educación y la economía provocaron el llamamiento a salir a marchar este 28 de abril, se leía un cartel “ si no nos mata el virus nos mata el gobierno de hambre”, y ahora se puede decir que se ha producido de verdad.

    Entre los informes del seguimiento de la actuación policial en el marco de las movilizaciones  de la ONG Temblores, entregados a la Misión de Naciones Unidas en Colombia, cifran 37 homicidios, 1708 casos de violencia,222 víctimas de violencia física, 22 víctimas de agresión de ojos, 110 casos de disparos de arma de fuego, 10 víctimas de violencia sexual Y 312 intervenciones violentas. 

    Hechos que como  Colombiano/as residentes en el exterior escuchamos de familiares y amistades, vividas con gran preocupación al conocer las noticias sobre helicópteros y coches disparando a quienes se manifiestan, a la infiltración de policías  en las protestas para realizar actos vandálicos, camiones con personas golpeadas y mujeres aterrorizadas con un posible abuso sexual.  

    En España, someramente se ha ido tratando la noticia; durante esta semana se han reproducido concentraciones en apoyo a la población civil con escasa difusión en los medios informativos y  en algunos, salvo mencionar ataques a la policía, ni mucho menos se ha explicado las causas por las que la ciudadanía colombiana ha decidido continuar el paro.

    A los llamamientos de diferentes sectores sociales y colectivos sociales, se han unido profesionales del Trabajo Social, la Medicina, la Psicología, la Educación y seguirán más acudiendo a las manifestaciones convocadas a lo largo del país, como los casos de miembros de la policía y el ejército que se niegan a seguir participando, profesionales del Derecho que se ofrecen a representar a familias ante las autoridades, algunas para buscar a sus seres queridos porque también se están produciendo desapariciones forzosas de personas que han salido y no han regresado a sus domicilios.

    Poco a poco la comunidad internacional se va pronunciando, organizaciones internacionales y organismos oficiales están reclamando el cese de la violencia, el ejercicio del derecho a la manifestación pacífica y la protección de la ciudadanía, por ello solicitamos que los partidos y gobiernos se sumen al pueblo colombiano y exijamos al Presidente Duque no más violencia, la desmilitarización del país y la atención a las demandas sociales, así como la apertura de las investigaciones necesarias sobre los crímenes de Estado cometidos contra líderes y sus comunidades.

    Cuando la justicia no funciona en ninguno de sus niveles…el poder de un Estado sometido a la corrupción y al pillaje pretende con violencia bajar las manos levantadas por el derecho legítimo que ejerce un pueblo para clamar su bienestar.

  • McTELE

    McTELE

    Nada tan peligroso para la salud como la comida rápida y, para la cultura democrática, el llamado infoentretenimiento, un ecosistema audiovisual de baja calidad, altamente calórica y de acalorados debates tertulianos al modo La Sexta que atentan contra la convivencia y la salud democrática. Tal deriva no es espontánea o accidental, la dialéctica que nos consume resulta de una política de lo peor que ha implantado en España la matriz hegemónica del modelo mamachicho, con la consecuente berlusconización del espacio catódico, lo que explica el caso Ayuso (financiación pública de por medio, como ha revelado Marcos Muñoz en El Público) afectando sobremanera el juego de la comunicación que marca la agenda de los debates con los que nos entre/tienen. Por lo mismo, es previsible que la nueva contrarreforma audiovisual en proceso atente contra los pocos resquicios autónomos de servicio público radiotelevisivo existentes.

    La TDT se implantó en España en pleno proceso de desmantelamiento acelerado del Estado del Malestar: en el reino borbónico a más no se pudo llegar. Lo del modelo nórdico estaba bien para pseudosesudos artículos de la revista El Socialismo del Futuro, de Alfonso Guerra, pero no para la práctica. Con esta transformación del sistema televisivo hemos pasado así sin solución de continuidad del NODO, y la RTVE de Franco y sus secuaces, a la McTELE y la comida rápida adulterada para el espíritu nacional sin variar significativamente, lo que no deja de resultar curioso, el llamado franquismo sociológico. Así hoy la caja tonta es el templo ya no de la estupidez sino de la mediación por antonomasia de toda posibilidad de reconocimiento, convertida en agencia matrimonial, consultora pública o agencia de empleo vía formatos como GO TALENT. Pocos analistas sin embargo han avizorado lo que nos viene encima. Quizás solo Bop Pop que ha entendido muy bien el sentido de este lógica del método por la que no es que la televisión hoy sea la escuela paralela, es que el reality show ha remplazado a la educación como instancia de movilidad y ascenso social. El régimen de visibilidad y la nueva economía política de la información personal que vive la generación millenial es el que aprendieron con Belén Esteban, la princesa del pueblo. Otra cosa es el discurso fascista que lo acompaña. Pero para el caso, da lo mismo: la emergencia de las kellys y la gente común en pantalla solo es posible bajo la condición de alimentar el bucle recursivo y asumir la falsa garantía de democratización del espacio público, privatizado como está todo, incluida la calle y el transporte público, en forma de rueda de la fortuna o promoción publicitaria. Cuando los protagonistas de la información del telediario son en más del 60% directivos y de clase alta (no menciono aquí género o raza por resultar obvia la conclusión a la que llegaríamos), la clase obrera tiene apenas un 10 o 15% de presencia, peyorativa como siempre, y en el marco normalizado e instituido en la industria cultural de reclamo singularizado de los concursos y realities en tanto que mano de obra barata al servicio de empresas como ENDEMOL y LA FABRICA DE LA TELE.

    En la era de ingeniería social y la sociedad positiva, el Plan Nacional de la TDT puede en esta línea ser considerado un naufragio cultural. Mayor concentración, menos pluralismo, precariedad del sector y homogeneidad de la oferta llevando la lucha de clases por otros medios de representación inenarrables, pues nada cuenta ni nada se espera de esta cultura espectacular. En parte porque el proyecto ha sido pensado por economistas y los secuaces imitadores del capo de Mediaset. En otras palabras, la Agenda Digital es en España más bien un proyecto orientado al consumo y al mercado a lo bienvenido Mr. Marshall. Y aguarden si se aprueba la Ley Calviño del Audiovisual, cuando el 5G se universalice para las comunicaciones móviles y empiece a estar operativo, en el nuevo dividendo digital, un múltiplex Ultra HD en manos de los de siempre. El naufragio terminará ahogándonos en el mar de la contaminación proliferante ya sin posibilidad alguna de salvación. Por ello, ahora más que nunca, en este escenario de la televisión basura cabe volver a ser impertinente, y plantear cosas no evidentes que a uno se le ocurren por pecar de imprudencia o insobornable voluntad partisana. A saber: ¿ Y el cine, y la cultura, y el audiovisual creativo ?. Sabemos que tanto en Bruselas como en Moncloa ni se piensa en ello ni se apuesta por desmontar las bases mediáticas que nos ocupan, salvo como obligación marginal de inversión en la industria europea en virtud de una normativa que ha llegado tarde y no altera la estructura de poder que comanda la matriz colonial de los herederos de Franco en este erial que es nuestro sistema catódico, un espacio feudal que, para más inri, ni es sostenible ni lógico incluso en la propia racionalidad económica imperante, tal y como hoy vemos con la externalización de empresas como Canal Sur. Si sumamos a esto que, no se sorprenda el lector, en medio de la inercia de la destrucción creativa, Ayuso da luz verde a la universidad privada del Grupo Planeta, tenemos el cuadro compuesto para retornar al capitalismo de amiguetes que es el IBEX35.

    Clausurada la aventura de la Institución Libre de Enseñanza, y toda tentativa de virtud republicana, la telerrealidad que nos preside promueve de forma proliferante academias privadas para las celebrities, limitándose como sucede hoy toda promesa de movilidad social a una mera cuestión de casting para Gran Hermano a golpe de talonario. En esta dinámica, la producción efímera de audiencias, infieles por naturaleza en la era del mando a distancia que invierte la relación de la telestesia – Dios ha muerto y la caja negra de mi televisor también –abunda en la mercantilización extrema de unos medios mercantilistas de usar y tirar que agudizan como resultado el sentido de la competencia y la individuación del modelo posmoderno de consumo posesivo. A fuerza de la búsqueda del impacto, no sabemos, en fin, si los actores que aparecen en pantalla están infoxicados por la dieta mediática o directamente están posesos, imbuidos por el fragor de la batalla de las mercancías que todo ilumina de oropeles y promesas el mundo que habitamos. Pues, por principio, han de distinguirse y mostrar, por la vía del postureo, que lo que valen es lo que muestran. La posverdad no puede tapar sin embargo lo evidente, la esclavitud del instante y el mercadeo del que son objeto. Como bien dice, con razón, Felipe Alcaraz, cuando los medios callan, los muros hablan. En Buenos Aires, una pintada anónima rezaba: “me engañarás en la nómina, pero no en el trabajo”. La vida fingida en la McTele es, al fin y al cabo, trabajo vivo capturado. El para qué y cómo, en otro capítulo de esta columna.

    Por Francisco Sierra Caballero (www.franciscosierracaballero.net). Colección ‘Notas rojas’

  • Universidad de Huelva: fuertes ante los nuevos desafíos

    Universidad de Huelva: fuertes ante los nuevos desafíos

    Por María Antonia Peña, candidata a rectora de la Universidad de Huelva

    Tal como hemos tenido ocasión de tratar y debatir en los últimos días ante los distintos colectivos que forman la comunidad universitaria, el período que se abre a partir de las elecciones rectorales del próximo 6 de mayo es de una extraordinaria importancia para la Universidad de Huelva. No en vano, la encrucijada que pronto van a encontrar ante sí los sistemas universitarios español y andaluz es de enorme calado y resulta necesario afrontar los cambios que se nos avecinan con las ideas claras y el paso firme. Ante la trascendencia de estos desafíos, que son para todas y todos, no es indiferente el tipo de apoyo que llevemos a los espacios de negociación donde se dilucidarán estas cuestiones, pues una voz única y sólida es señal inequívoca de seguridad y fortaleza. Los desafíos, naturalmente, conciernen en primer lugar a las Universidades, pero no debe olvidarse que, más allá de su funcionamiento como instituciones educativas y de investigación, estas se proyectan sobre la sociedad como faros de innovación y motores de desarrollo. De ahí su relevancia añadida.

    Los dos elementos principales que van a marcar este momento de redefinición para las Universidades son el nuevo marco legal que se halla en vías de ser aprobado por el Gobierno de España, especialmente la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), y el nuevo Modelo de Financiación que está en fase de negociación con el Gobierno andaluz y que, a la vuelta de unos meses, va a condicionar de manera profunda el día a día de nuestra institución. Para una Universidad como la nuestra, que tiene que conseguir recursos para la dignificación de su plantilla y para impulsar procesos de gran envergadura como el de su modernización digital, lo que salga de esta encrucijada va a ser determinante para los próximos quince o veinte años.

    Con toda seguridad, la Ley Orgánica del Sistema Universitario va a transformar algunas de las figuras actuales que dan soporte a nuestro personal y, acompañada por dos reales decretos en preparación, va a establecer los criterios básicos de cuyo cumplimiento dependerá la garantía de continuidad de las actuales Universidades. La reforma de la Ley de la Ciencia, además, va a afectar a nuestra labor como agentes de generación y transferencia de conocimiento y va a obligarnos a adaptarnos con rapidez a los exigentes requerimientos de una estrategia científica competitiva. En esto el reto es doble: aumentar nuestra producción de excelencia y situarla en publicaciones bien posicionadas en los indicadores de impacto, en lo que nos va ayudar la creación de nuestra Editorial Universitaria, que parte de un Servicio de Publicaciones acreditado al máximo nivel.

    Tan importante como el ordenamiento legal que se nos avecina es, sin duda, el nuevo Modelo de Financiación que en este momento están debatiendo las Universidades públicas andaluzas con la Junta de Andalucía. Tradicionalmente financiada por debajo de sus necesidades, de lo que han surgido muchos de los problemas de estabilización y promoción que nos han aquejado en las últimas décadas, la Universidad de Huelva está a tiempo de requerir de la administración autonómica un crecimiento razonable de los recursos puestos en el sistema y un reequilibrio de estos a fin de que las Universidades pequeñas sean capaces de converger con las más grandes en la naturaleza y alcances del servicio público que ofrecen, en beneficio del estudiantado y de la sociedad.

    De igual modo, por tanto, que en plena pandemia hemos asumido como axioma que “nadie debe quedarse atrás”, desde la Universidad de Huelva pedimos que la misma filosofía impere en el nuevo Modelo de Financiación: que ninguna Universidad de Andalucía se quede por detrás y que, por el contrario, avancemos en un camino nítido de convergencia. Eso aseguraría la igualdad de oportunidades entre individuos y territorios y nos daría la ocasión de profundizar en nuestra oferta formativa y de investigación y de reparar los efectos que los últimos períodos de crisis han tenido sobre nuestra plantilla.

    No puede olvidarse que la última crisis económica pasó por las Universidades acentuando la precariedad del empleo y provocando una pérdida de derechos que estamos esforzándonos en revertir. Por ello el Modelo de Financiación que se acuerde debe garantizar en todo momento la suficiencia económica de las Universidades, cubriendo en su integridad los gastos de su personal (el denominado capítulo 1) y los relativos a su funcionamiento básico, sin renunciar a un horizonte que ha de ser de crecimiento y mejora. Es evidente que ha de ser un modelo realista, pero no puede dejar de ser a la vez una apuesta ambiciosa. En el fondo, el esfuerzo que se dedique a las Universidades en formación, investigación y transferencia constituye una fuente dinámica de multiplicación y distribución de la riqueza, situada estratégicamente en los sectores más innovadores. Lo afirmaba en 2019 el informe realizado sobre la “Evaluación del impacto social, cultural y económico de la Universidad de Huelva en su provincia”: cada empleo de nuestra Universidad crea de media en la provincia 2,5 empleos nuevos y cada euro asignado a nuestro presupuesto genera 4 euros de beneficio a la sociedad onubense.

    Sin embargo, no basta únicamente con un Modelo de Financiación ordinaria. Se hace precisa una estrategia científica (EIDIA) que pueda avalar y sostener la excelencia de nuestros grupos de investigación. Necesitamos, además, un Plan de Infraestructuras que sirva para proveernos de los equipamientos que aún nos faltan y para hacer de nuestros campus espacios más modernos y habitables. Es ya insostenible, por ejemplo, la carencia de un Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI) a la altura de nuestro tiempo, dotación imprescindible para el profesorado y el estudiantado. Incluso sin contar con ese Plan de Infraestructuras, hemos conseguido poner en marcha (sin que le cueste nada a nuestra Universidad) la realización de una ambiciosa Residencia Universitaria en el propio Campus del Carmen. Pero ese Plan es indispensable para poder programar sobre bases sólidas el desenvolvimiento de nuestra Universidad en los años que vienen.

    El período que ahora se abre, lleno de desafíos, compone una oportunidad extraordinaria de afirmarnos como Universidad y exigir, en los ámbitos donde va a jugarse nuestro futuro, los medios que nos permitan hacer las políticas que nuestra Universidad necesita: dignificación de la plantilla, ayuda a la investigación y modernización de la docencia para la formación de las nuevas generaciones. Es imposible llegar a eso sin la obtención de recursos y sin una visión clara y global de medio plazo. Para conseguirlo es preciso tener de puertas adentro convicción y fuerza interior y, de cara al exterior, una voz cohesionada, rotunda y legítima. Con la legitimidad democrática y el empuje de la inmensa mayoría, a partir del 6 de mayo nada se nos podrá negar. El ejemplo del 3 de marzo, cuyo clamor colectivo hizo posible la creación de la Universidad de Huelva, nos seguirá marcando el camino allí donde estemos.

  • 90 años de devenir republicano

    90 años de devenir republicano

    Un artículo de Jose Antonio González Soriano

    Círculo de Podemos Huelva

     

    Cuando el 14 de abril de 1931 se proclamó en España la II República, un nuevo horizonte político se extendió ante los ojos de un pueblo fatalmente acostumbrado al desprecio y la impotencia. En el período republicano se acometieron transformaciones sociales y culturales que pusieron en pocos años a nuestro país a la vanguardia europea, cuando hasta ese momento habíamos sido uno de los más firmemente anclados en el Antiguo Régimen. Ley de divorcio, voto femenino, emancipación de las mujeres, escolarización pública a escala masiva, apoyo estatal a la ciencia y a la cultura y un avanzado proyecto de reforma agraria figuran en el haber de los gobiernos de izquierda de este periodo, si bien toda esta renovación tuvo lugar en el medio de una corriente de impulso democrático que se identificaba con el “espíritu republicano” de que se impregnó la mayor parte de la sociedad española. Todos y todas sabemos cómo terminó aquello.

    Noventa años después, si una cosa nos queda clara al posicionarnos como republicanas y republicanos es que nuestra reivindicación no se centra solo en un cambio en el modelo de la jefatura del Estado. Cuando filósofos como Rousseau o Kant hablaban de republicanismo se referían a la realización total del principio de la soberanía popular, en la alianza democrática de un pueblo que decide gobernarse a sí mismo y desarrolla los mecanismos de solidaridad que le permiten compartir unos mismos principios de justicia y libertad. Como señalaba la filósofa Hannah Arendt, la república encarna la idea central de la política entendida como “el empeño nunca acabado por parte de la gran pluralidad de los seres humanos por vivir juntos y compartir la tierra bajo una libertad mutuamente garantizada”.

    En el presente, la demanda de un Estado republicano gana fuerza minuto a minuto, según diversos acontecimientos de esta época de profunda crisis van dejando al descubierto -demasiado al descubierto-, el auténtico sentido de la monarquía borbónica. En la Constitución, dos artículos enmarcan con precisión el papel que cumple el rey en nuestro Estado: si la “indisoluble unidad” de España se garantiza por medio de las fuerzas armadas, el rey desempeña el cargo de capitán general de las mismas. La figura del monarca recorta, por tanto, el abanico de posibilidades de la soberanía popular: la definición territorial del Estado unitario, controlado por las élites económicas, es intocable. Al mismo tiempo, la propia figura antidemocrática de un jefe de Estado vitalicio y dinástico, que no ha de rendir cuentas jamás, ni puede ser destituido (tampoco elegido), sirve de perpetuo recordatorio de que una parte esencial del mecanismo del poder está totalmente sustraída a la voluntad popular.

    Juan Carlos de Borbón, huido de la justicia ante la inmensidad de sus delitos fiscales (entre otros muchos), y su hijo son reyes de nuestro país por la voluntad manifiesta de Franco, que así lo dispuso en un testamento político que lo dejaba todo “atado y bien atado” (una muy célebre expresión de amargo recuerdo). Un lazo de continuidad sigue tenazmente vinculando nuestro actual régimen con la dictadura. Nuestras instituciones políticas fundamentales se reconocen hijas del régimen franquista, bien al revés de lo que sucedió en el resto de Europa, que se refundó en 1945 a partir de un compromiso antifascista.

    Las consecuencias de esta connivencia se dejan ver bien a las claras en el momento actual, cuando el neofascismo es agitado por parte de la derecha española como si se tratara de una opción política más, merecedora de la misma legitimidad que cualquier otra. La amenaza de que nuestra defectuosa e inestable democracia acabe colapsando como una democracia fallida se hace presente hoy, en el mismo momento en que la agenda neoliberal se encuentra bloqueada por la gravedad social de la crisis pandémica-económica.

    Por estos motivos, la reivindicación de la República, en este 14 de abril, se despoja de todos sus adornos utópicos y se nos muestra en su entera, urgente y radical necesidad. Solo un futuro republicano habrá de ser un futuro democrático para nuestro país.

  • Políticas de comunicación y autonomía social

    Políticas de comunicación y autonomía social

    Que el campo de batalla de la pospolítica es la información ya es sabido. La manipulación de la realidad es la fabricación, como dijera Chomsky, del consentimiento como dominio. El engaño voluntario de los indiferentes es la diferencia de la diferencia que define la dialéctica informativa. El lugar común de renuncia de la phronesis. La demagogia de la explotación en forma de eufemismos, la vida travestida de oropel, el buffet de sálvese quien pueda oculto a las víctimas de la verdad. Ahora bien, paradójicamente, aún hoy se constata una clara falta de conciencia crítica sobre esta particular lógica de enunciación que, en buena medida, explica la crisis de representación que vive la humanidad en su conjunto y, específicamente, la profesión periodística más en tiempo de mística voxiferante a lo Ayuso. La incapacidad de pensar relacionalmente el conjunto de factores y procesos sociales que median, en su irreductible complejidad, las condiciones de desarrollo material determinan hoy de hecho los niveles de vida de la población configurando precisamente uno de los principales obstáculos al proceso de reformas que vive el país en buena medida por la infodemia, por el establecimiento de una cesura radical entre el desarrollo del conocimiento y la producción material, pese a que hoy -y esta es una de las grandes contradicciones de nuestro tiempo- se define la sociedad en función de la “economía de la mente”, al tiempo que el papel de la comunicación y la cultura, la función estratégica de las industrias de la conciencia, adquieren una visibilidad y relevancia más que tóxica y nociva, sin parangón respecto a otras épocas históricas, al determinar poderosamente las formas y dinámicas del desarrollo social. Como consecuencia, las políticas públicas en la materia han comenzado a ser reconocidas como una pieza clave angular en la definición de las condiciones materiales de progreso y convivencia, más allá de los señalamientos que desde hace décadas viene apuntando el campo académico. Un claro indicador de esta importancia relativa asignada a las políticas públicas en comunicación, hasta hace poco y tradicionalmente excluidas de la agenda pública, es la proliferación de observatorios especializados en las industrias de la comunicación y cultura con apoyo gubernamental, así como los diversos programas, en nuestro entorno regional, orientados a apoyar económicamente la pervivencia de la pequeña y mediana empresa que opera tradicionalmente en el sector. No es sin embargo la tónica dominante en España, o pensemos en Andalucía donde periodistas y medios de proximidad, incluido CANAL SUR, malviven amenazados porque la extrema derecha prefiere que nos informen otros como Ciudadano Murdoch. No piense el lector que nos vamos por los cerros de Úbeda, pese a que uno tienda a tirar a la tierra, a los montes orientales de Granada. Hablamos de la necesidad de vindicar la autonomía, los medios locales como TINTO NOTICIAS, la comunicación pública autonómica como la RTVA en tiempos de oligopolio totalitario de los GAFAM. Deberíamos saber que sin periodistas no hay democracia, ni sin medios de proximidad tendremos autonomía, ni desarrollo, ni libertad. De aquí la necesidad de formular un diagnóstico y la discusión pública sobre las cuestiones estratégicas en el plano normativo, ética y políticamente, de la comunicación pública si hemos de asumir y aceptar, prácticamente, una vocación socializadora y pluralista, a partir de una concepción compleja de lo público que pasa por la voluntad de articulación de espacios orientados a la generación de procesos de deliberación y desarrollo local.

    Ahora que la mercantilización, los procesos concentracionistas y la negación del valor de uso de la comunicación se imponen en el nuevo escenario de la revolución digital, vislumbrar los retos normativos para el irrenunciable desarrollo democrático del sistema informativo constituye de por sí una apuesta y compromiso intelectual que bien merece pensar al revés este reto tradicionalmente relegado por la izquierda y que en la derecha patria ultramontana no llega a ser más que un medio de control y disciplinamiento de las multitudes. Las condiciones sociopolíticas actuales del desarrollo específico de la Sociedad de la Información y la democracia mediática, exigiría un trabajo en esta dirección. En este empeño estamos en la Plataforma en Defensa de la RTVA, analizando las iniciativas y programas en la materia, así como las tendencias y potencialidades de nuestro capital simbólico en la construcción de la ciudadanía y la tecnopolítica contemporánea. Más aún cuando se constata la necesidad de abrir espacios de libertad con participación ciudadana como requisito indispensable de una democracia radical y pluralista. Esta, quede claro al lector, no es una cuestión menor. La transnacionalización de la cultura hoy es un proceso uniforme, como teorizara la teoría de la dependencia, porque el capital se apropia del espíritu creativo, el emprendedorismo lo llaman, de los actores locales. La homogeneidad de dispositivos, canales e imágenes requiere para ello una diversidad de manifestaciones, procesos de hibridación y formas heterogéneas de vida y comprensión humanas que hagan posible el proceso de valorización, la destrucción creativa, con la que se reorganiza el flujo de circulación del capital. Sin ella, nada es posible. Pero en esta dinámica perdemos el Norte, más aún cuando, como reza un conocido canal por satélite, nuestro norte es el Sur. Conviene por lo mismo empezar a pensar qué nos jugamos y empezar a exigir otras vías de actuación y organización del capital simbólico con medios propios que nos ayuden a mudar de verdad la cultura informativa, empezando por lo local que es donde se construye comunidad, que es tanto como decir COMUNICACIÓN. Un habitar en común. Ni más ni menos.

    Por Francisco Sierra Caballero (www.franciscosierracaballero.net). Colección ‘Notas rojas’

  • Tribuna: La prensa de Huelva y la Fundación TAU, unidas por la misma causa

    Tribuna: La prensa de Huelva y la Fundación TAU, unidas por la misma causa

    Este jueves 25 de marzo se cumple el 27 aniversario de la constitución de la Fundación Tutelar Tau que, aunque nacida en Sevilla, muy pronto tuvo presencia en Huelva, siendo nuestra primera delegada en la zona la inolvidable Paula Bautista.

    Agradecimos, en nuestro desembarco, el apoyo de toda la prensa de Huelva, que se volcó con nosotros, con nuestra labor y con nuestros proyectos. Nos presentaron a sus lectores y a las instituciones, nos llevaron de la mano en nuestros primeros días allí y conocimos junto a ellos la realidad social y política de toda la provincia onubense.

    Durante aquellos primeros años hicimos una labor de difusión y sensibilización a través de actos muy concurridos, apoyados por el Colegio de Notarios, el Colegio de Abogados, la Delegación de Asuntos Sociales, etc. Pero hoy queremos destacar el apoyo que recibimos desde la Asociación de la Prensa de Huelva, siendo presidenta por aquel entonces María de los Ángeles Rodríguez.

    encuentro de profesionales celebrado en 2002 que impulsó la Fundación Tau para debatir sobre el enfoque periodístico de la discapacidad
    Encuentro de profesionales celebrado en 2002 que impulsó la Fundación Tau para debatir sobre el enfoque periodístico de la discapacidad

    encuentro de profesionales celebrado en 2002 que impulsó la Fundación Tau para debatir sobre el enfoque periodístico de la discapacidad

    Estábamos a comienzos del año 2002 y, en el salón de actos de la Caja Rural, celebramos una mesa redonda para debatir sobre el tratamiento que se daba a las personas con discapacidad en la prensa de Huelva. En dicha ponencia participaron Juan Carlos Narváez, de Cadena SER, Pedro Romacho, de Canal Sur, Ernesto Seijas, de RNE, Miguel Ortega, de Odiel Información, Jesús España, de Teleonuba, Antonio Segovia, de Atlántico TV; y moderando la mesa, María de los Ángeles Rodríguez.

    Información de dicho encuentro en el boletín de nuestra entidad, con todos sus protagonistas

    Ni que decir tiene que este plantel de profesionales de la comunicación, y sus enriquecedoras y constructivas ponencias, tuvieron una gran repercusión en las administraciones públicas, pues comprendieron que los fines de nuestra entidad eran la conquista de los derechos recogidos en la Constitución Española y de los que no disfrutaban las personas con discapacidad.

    Juan F. Caballero, presidente actual de la APH y Rafael Pozo, presidente de Tau, en la firma de un convenio reciente entre ambas entidades.

    Juan F. Caballero, presidente actual de la APH y Rafael Pozo, presidente de Tau, en la firma de un convenio reciente entre ambas entidades.

    Tras veinte años, en esta efeméride, queremos volver a mostrar nuestro agradecimiento a la Asociación de la Prensa de Huelva, presidida en la actualidad por Juan Francisco Fernández Caballero, con los que recientemente firmamos un convenio que garantizaba  la información y el apoyo de los medios a toda iniciativa que suponga una mejora de la vida de las personas con discapacidad. Una mirada hacia el futuro sin olvidar nuestro pasado.

  • 8M Feminismo, Nuestro Compromiso

    8M Feminismo, Nuestro Compromiso

    Seguramente, hace años, la mayoría de nosotras descubrimos que no éramos unas intransigentes con el mundo, que no estábamos amargadas de la vida, ni éramos “difíciles de lidiar y de aguantar”, que no nos hacían gracia determinados chistes y que no nos gustaba que nos dijeran “piropos galantes o no tan galantes” por la calle hombres a quienes no conocíamos. Descubrimos, simplemente, que éramos feministas, y pudimos ponerle nombre a esas inquietudes que teníamos.

    Nos pusimos las gafas violetas y empezamos a mirar el mundo a nuestro alrededor. Vimos las injusticias, las desigualdades, lo mal que nos ha tratado la historia y esta sociedad patriarcal en la que vivimos. Y empezamos a pensar que cambiar todo esto tiene que ser posible.

    Además, nos encontramos con otras mujeres que pensaban como nosotras y nos dimos cuenta de que no estábamos solas en nuestra lucha y de que juntas sumamos!!

    En el 8M, nuestro compromiso es alzar la voz más que el resto del año. Es reivindicar ese feminismo transformador que creemos que es la única forma de hacer que esta sociedad sea más justa e igualitaria. Porque, como decía Simone de Beauvoir, “el feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”.

    Pero… como ha dicho una compañera, un poco de pedagogía siempre es necesaria, aunque estemos también cansadas de explicar siempre lo mismo…¿Qué es ser feminista?

    – Ser feminista es no aceptar que mutilen nuestros cuerpos, ni que se ejerza control alguno sobre nuestra capacidad sexual y reproductiva.

    – Ser feminista es no avergonzarse de nuestro cuerpo, y dejar de pensar que estamos rotas o estropeadas para tener que arreglarlo continuamente, para que siempre esté perfecto.

    – Ser feminista es rechazar una educación en la que se nos ha tratado como inferiores o como ciudadanas de segunda, sometidas a un poder masculino y opresor, que lo han ejercido desde siempre de una manera u otra.

    – Ser feminista es no aceptar que se nos hipersexualice, que nos cosifiquen y que con frecuencia seamos reducidas a meros objetos de propiedad ajena para, en demasiados casos, satisfacer las necesidades sexuales de los hombres. En ocasiones, demasiadas, somos nosotras las que tenemos que ser recatadas “para no provocar” y para que los hombres “no saquen a ese ser peligroso que llevan dentro”. Ser feminista es no permitir que se nos juzgue o cuestione por ir arregladas, maquilladas, con minifaldas o escote o borrachas por la calle…porque de esa manera provocamos.

    – Ser feminista es luchar por la abolición de la prostitución, como máxima expresión de la denigración de la mujer, disfrazado a menudo de un consentimiento supuestamente voluntario y nunca buscado.

    – Ser feminista es no aceptar que sólo nosotras llevamos sobre nuestros hombros el peso del día a día de la familia, que vivimos para cuidar a otras u otros o que ese trabajo que realizamos es por amor y que ese amor no tiene precio…porque si lo tiene, tiene el precio de nuestras vidas que tenemos que parar para cuidar.

    – Ser feminista es rechazar que nos traten con paternalismos o condescendencia…cuando no con desprecio. Estamos hartas de escuchar que las mujeres somos lo más bonito de la creación…vomitivo!!.

    – Ser feminista es rechazar cualquier tipo de violencia que se pueda ejercer sobre nosotras, las mujeres. Y reivindicar que nuestra seguridad, nuestra integridad y nuestra vida deban estar garantizadas y salvaguardadas…ni más ni menos que como la de cualquier otro ser humano.

    – Ser feminista es querer traspasar cualquiera de los límites que nos ha impuesto el patriarcado. Es querer ocupar espacios y tiempos que se nos han negado, y que por derecho también tienen que pertenecernos.

    – Ser feminista es no entender que nos contraten menos, que nos paguen menos, y que se nos encasillen en determinados trabajos “porque lo hacemos mejor”, como si eso fuera una característica que traemos de fábrica.

    – Ser feminista es luchar contra los suelos pegajosos y los irrompibles techos de cristal.

    – Ser feminista es no aceptar que nos desprecien, acosen, marginen, nos nieguen, oculten o arrebaten nuestros méritos.

    – Ser feminista es no permitir que nos callen, que seamos ignoradas, o acusadas tradicionalmente de ser manipuladoras o mentirosas.

    – Ser feminista es no dejar que se nos invisibilice en el lenguaje, y que no se nos nombre “ porque ya estamos incluidas en el masculino plural” que según dicen es el genérico…¿pero qué invento es este?.

    – Ser feminista es luchar porque la justicia no sea menos justa para nosotras, aplicando en realidad el interés general de los hombres sobre los nuestros.

    EL FEMINISMO ES EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO PACÍFICO QUE LUCHA CONTRA TODAS ESTAS INJUSTICIAS Y OTRAS TANTAS QUE PODRÍAMOS AÑADIR.

    Es feminista quien reclama la abolición del género opresor. Es luchar por la dignidad de las mujeres y por el respeto que merecemos, que no es menos que el que merece cualquier persona. El feminismo es lucha, transformación, tenemos detrás la memoria de todas las mujeres que nos precedieron, y estamos legitimadas para luchar contra todo esto. PORQUE EN DEFINITIVA EL FEMINISMO ES IGUALDAD.

    Para terminar, hacemos nuestras las palabras de Isabel Allende que nos dice “ que el feminismo es una manerade entender las relaciones humanas y de ver el mundo, una apuesta por la justicia, por la emancipación de las mujeres (…) El feminismo, como el océano,es fluido, poderoso, profundo y tiene la complejidad infinita de la vida, se mueve en olas, corrientes, mareas y a veces en tormentas furiosas. Como el océano, el feminismo no se calla!!”.

    Y esta es nuestra agenda!!

    Manifiesto del Movimiento Feminista de Huelva con motivo de la conmemoración del 8 de marzo

  • Manifiesto del 8M en San Juan del Puerto

    Manifiesto del 8M en San Juan del Puerto

    Hoy es el Día internacional de la Mujer. Hoy es el día en el que el mundo se para a reconocer el trabajo, la importancia y los derechos de la mitad de la humanidad. Una mitad que ha estado tradicionalmente menos visible, menos protegida, menos reconocida y más vulnerable.

    Hoy es el día en el que millones de mujeres alzan unidas una única voz para pedir justicia, para pedir igualdad de derechos y oportunidades, y para exigir que acabe la violencia y las discriminaciones por cualquier tipo de desigualdad, pero muy especialmente por desigualdad de género.

    Desde San Juan del Puerto queremos que nuestras palabras se eleven tan alto que lleguen a convertirse en un homenaje a todas aquellas mujeres que, en la historia pasada y reciente, han luchado por conseguir los numerosos avances conquistados.

    Como sociedad, no podemos olvidar todo lo que las mujeres aportan y han aportado en todos los órdenes y ámbitos sociales. Por eso, hoy y siempre, exigimos y haremos todo lo posible por conseguir:

    • Que las mujeres sean consideradas como ciudadanas de pleno derecho, participando con igualdad en todos los órdenes sociales.
    • Que se borre la desigualdad en los indicadores sociales que indican cómo evolucionamos: en el desempleo, en el reparto de tareas domésticas, en los salarios, en el cuidado de seres queridos… Y que estos indicadores estadísticos también hablen de igualdad
    • Que se deje de evaluar a las personas por su sexo ante una oportunidad de trabajo, y que las mujeres puedan ocupar los cargos, puestos y profesiones que tradicionalmente se han otorgado solo a hombres,
    • Que se use la imagen femenina con respeto, no como objeto de consumo
    • Que se multipliquen los esfuerzos en el terreno educativo e institucional para dar a las nuevas generaciones los valores que sostienen el respeto y la igualdad de oportunidades
    • Que se persiga, se castigue y se acabe con la violencia machista

     

    San Juan del Puerto quiere dejar hoy constancia, que favorecerá estas legítimas exigencias procurando y facilitando la concienciación social y la transformación que se necesita para fomentar las medidas dirigidas a conseguir la igualdad real:

    • Para que el reparto de las tareas del hogar sea equitativo y la conciliación un derecho universal
    • Para impulsar políticas de empleo que favorezcan la imprescindible independencia económica de las mujeres para ejercer el rol que quieran en la sociedad
    • Para que los niños y las niñas se eduquen en valores de igualdad real y coeducación, tanto en el seno de sus familias como en los centros educativos

     

    Por todo esto, el Ayuntamiento de San Juan del Puerto, aquí y ahora, se compromete profundamente con estas exigencias y estos deberes, y en una fecha tan señalada, queremos aunar todos los esfuerzos individuales y colectivos de nuestro pueblo para gritar con una sola voz, sin distinción de sexo, edad o condición económica: QUEREMOS IGUALDAD Y TRABAJAREMOS PARA CONSEGUIRLA CADA DÍA.