Categoría: Patrimonio
-

La Plaza de Toros de Nerva, el coso taurino más grande de la provincia tras La Merced
Construida en 1888 y con un aforo de 4.500 personas, por ella han pasado algunas de las principales figuras del toreo
-

El Malacate del Pozo Maestro de Masa Planes, todo un símbolo de la Cuenca Minera
Instalado a la entrada del Museo Minero de Riotinto, esta infraestructura nos recuerda la actividad minera de otra época
-

El Ayuntamiento de Berrocal, un edificio decimonónico al servicio del ciudadano del siglo XXI
Diseñado por el arquitecto Manuel Pérez González en 1892, conserva el sabor histórico de su fachada
-

La Iglesia de la Asunción de Zalamea, un templo unido al nacimiento de la localidad
De estética marinierista, el momento de construcción más destacado del edificio tuvo lugar a finales del siglo XVI, si bien su torre, uno de sus elementos más emblemáticos, no se erigió hasta 1606
-

La Casa Consejo de Minas de Riotinto, un monumento BIC de la Cuenca Minera
Este conocido edificio del siglo XIX es la primera vivienda que se construyó en el Barrio inglés de Bellavista y fue durante años la residencia del director general de la Riotinto Company Limited
-

El Museo Vázquez Díaz de Nerva, el homenaje de la Cuenca Minera a su pintor más insigne
Inaugurado en el año 1999, este Centro de Arte Moderno y Contemporáneo cuenta con una importante colección del artista nervense y alberga todo tipo de actividades culturales
-

La fuente-lavadero de La Granada de Riotinto, un lugar por descubrir
En el norte de la provincia de Huelva siempre ha sido muy importante la cultura del agua, tal y como se ha manifestado en espacios tan especiales como manantiales, pantanos, lagos, fuentes, acequias, molinos, balsas, aljibes, grutas o abrevaderos, entre otros muchos. Una importancia que, probablemente, procede de la época islámica de Al-Ándalus.
Lugares naturales que conforman una importante red hidráulica marcada por el encanto y por formar parte de la vida de los onubenses, como así sucede en la Cuenca Minera de Huelva con la Fuente-Lavadero de La Granada de Riotinto.
Situada a las afueras de la localidad, este emplazamiento es parte de la historia de este municipio, puesto que ha sido lugar de encuentro de numerosas generaciones, necesitadas de acercarse a la fuente para lavar su ropa, hecho este que provocó que fuera una zona de socialización de su población.

Una fuente desde la que se puede disfrutar de una bonita vista panorámica de La Granada, por lo que, en la actualidad, es visitada por los turistas que se acercan a la comarca, atraídos principalmente por la tranquilidad y el disfrute de la naturaleza que ofrece este pueblo.
Un lugar que más allá de sus características arquitectónicas, llama la atención por ser reflejo de la vida de sus habitantes, una población eminentemente rural y agrícola, con una producción enfocada a productos alimenticios para el ganado, en concreto forrajes. Una localidad cuya historia más reciente está marcada por el hecho de que, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, quedó ligada a la minería de la Cuenca de Río Tinto con la compra de las minas por la compañía Riotinto Company Limited.

La Fuente-Lavadero ha perdido, en la actualidad, su función principal, pero sigue siendo uno de los lugares más recomendados para conocer de La Granada, tal y como muestran las redes sociales, donde encontramos a muchos viajeros que han fotografiado este espacio por su singularidad. Todo ello sin olvidar la belleza del entorno natural que lo envuelve.
Características más que suficientes para recomendar visitar y conocer, o volver a encontrarse, con la Fuente-Lavadero de La Granada, por el entorno en el que se encuentra. Y es que esta fuente-lavadero es uno de los espacios que representa el devenir tranquilo y sosegado de los vecinos de La Granada. Merece la pena una visita.
Fotos: Tierras del Descubrimiento y pueblos.com
-

Las Cruces de Mayo de Berrocal, la idiosincrasia de todo un pueblo
Las Cruces de Mayo son, sin duda, el momento más esperado por los vecinos de Berrocal. Protagonizada por las Cruz de Arriba y la Cruz de Abajo, es una fiesta con ritos paganos y religiosos, caracterizada por la rivalidad entre ambas, estando documentada su existencia desde los siglos XV y XVI, y habiendo sido, incluso, objeto de estudios de investigación. De hecho, por su interés etnológico, están declaradas como Bien de Interés Turístico Cultural de Andalucía desde 1998.
Plena de ritos, de tradiciones centenarias y de sanos piques, la Fiesta de la Santa Cruz se erige como el principal atractivo turístico y cultural de esta localidad. Un pique sano que contribuye al engrandecimiento de las fiestas y que se refleja en canciones y coplas populares del municipio.

En concreto, las Fiestas de la Santa Cruz se celebran a primeros de mayo, si bien, desde semanas antes, todos los berrocaleños se afanan en acicalar sus casas y en preparar las viandas con las que obsequiar a los amigos vecinos e invitados, como las chacinas de la matanza y otras delicias típicas de la gastronomía de Berrocal.
Por su parte, las dos Hermandades, en un respetuoso pique y por separado, buscan las mejores bestias y preparan los ‘jatos’ o monturas y aparejos enjaezados con bordes y filigranas de origen árabe con que vestirlas. Se comienza también a decorar la Cruz. Jóvenes y mayores participan y ponen todo su empeño en los preparativos. Se trata, en definitiva, de hacerlo mejor y más bonito que la rival. El afán de superación se hace patente año tras año y desemboca en un mayor atractivo y emoción para todos.

Este año, las Cruces de Mayo de Berrocal se desarrollan los días 27, 28, 29 y 30 de abril y 1 de mayo, unas jornadas que se viven con gran intensidad.
La programación comienza el viernes, el día de San Felipe, cuando la tradición marca ir a cortar el romero para ofrecerlo a la Cruz al día siguiente. El sábado, el Día del Romero, se preparan dos bestias ataviadas con aparejos de terciopelo bordado en oro, con las jáquimas y el rabo engalanados para el ancestral rito. Mientras se carga los haces de romero en las bestias, tiene lugar la salida de los ‘mozos de la Bandera’, que serán los protagonistas de los rituales paganos a celebrar en el día, entre vítores y clamores de las mujeres. En el acto que prosigue, el mozo subido a una mula clava la bandera en el haz de romero que porta el animal y, al llegar a su ermita, la desclava y ofrece el romero a la Santa Cruz.

Ambas hermandades realizan los mismos actos de forma sucesiva, llevando luego las cruces a la iglesia, donde permanecen hasta el día siguiente, el domingo.
El domingo es el día solemne de la Cruz, donde, tras la celebración de la Eucaristía en honor de la Santa Cruz, ambas hermandades salen en procesión por el pueblo acompañadas por los hermanos y hermanas y las bandas de música. Un momento muy esperado durante todo el año.
Con todo ello, los berrocaleños disfrutan ya de unas fiestas que han traspasado fronteras.
-

Una visita a la Iglesia Santa María de Jesús de El Campillo
Esta semana, en nuestra sección de patrimonio, hacemos un guiño a El Campillo para visitar su Iglesia Santa María de Jesús, un templo parroquial que fue construido en el año 1924, aunque, posteriormente, fue ampliado en 1978. Se trata, por tanto, de un edificio propio de la Edad Contemporánea.

Situado en la calle Constitución, más allá de sus características arquitectónicas, podemos destacar el patrimonio escultórico que cuenta en su interior, centrado en dos imágenes de la Virgen de la Granada, patrona de la localidad. La primera de ellas es obra de Antonio Bidón de 1946, talla que fue sustituida en 1960 por otra escultura de Manuel Domínguez Rodríguez.
El patrimonio de este templo, muy conocido por los campilleros y campilleras y situado junto al centro del municipio, fue muy mermado tras los saqueos de 1936, tal y como recoge el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).
Hay que recordar que en la tercera semana de agosto, con motivo de la celebración del Día de la Villa, se celebra el día grande de la Patrona de El Campillo, cuando se reúnen numerosos campilleros, tanto los que viven en la localidad como los que residen fuera, que aprovechan estos días festivos para visitar supueblo.
