Etiqueta: Año de los Tiros

  • La Junta reivindica el Año de los Tiros como punto de partida del ecologismo y los derechos laborales

    La Junta reivindica el Año de los Tiros como punto de partida del ecologismo y los derechos laborales

    Los delegados territoriales de Cultura, Natalia Santos, y de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Antonio Cortés, han puesto de manifiesto «la singularidad histórica de los trágicos sucesos de 1888» durante la inauguración, en la Casa Colón de Huelva, de las IV Jornadas Conmemorativas de los Años de los Tiros, a las que ya el pasado viernes el propio delegado de Medio Ambiente dio el pistoletazo de salida con motivo de la conferencia del doctor Ximo Guillem, organizada por Mesa de la Ría, en el edificio de la Gota de Leche.

    Durante la inauguración de las jornadas, que están están organizadas por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, el Proyecto de Excelencia Mineco y el Departamento de Antropología Social de la Universidad de Sevilla en colaboración con la Universidad de Huelva, Cortés Rico ha indicado que «hace 130 años ocurrieron unas muertes lamentables y por esta razón estamos en deuda con la memoria de los que sufrieron la represión”, tras lo que ha argumentado que «a las víctimas hay que agradecerles que este hecho haya tenido un impacto decisivo en la legislación española y europea posterior. No podemos olvidar que fue el primer levantamiento obrero de protesta por la precariedad laboral en la mina y que tardaría en haber otros, además de ser el germen del ecologismo», ha añadido.

    En este sentido, el delegado de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha informado de que la Junta de Andalucía sigue a la espera de respuesta a la petición a la Unesco para que el 4 de febrero, fecha de los acontecimientos que se recuerdan en las Jornadas, sea declarado Día Mundial del Ecologismo. «Hay que perpetuar el simbolismo de los hechos para aprender de la historia», ha añadido Cortés.

    Al acto de inauguración le han seguido las conferencias académicas que dan contenido a las Jornadas. Para este martes 6 de febrero está programado la presentación del Seminario Permanente de Conflictos Ambientales en la Capilla Presbiteriana de Minas de Riotinto, a partir de las 12.00 horas.

  • El Año de los Tiros ‘renace’ a través de la música, la literatura y la fotografía

    El Año de los Tiros ‘renace’ a través de la música, la literatura y la fotografía

    Minas de Riotinto cerró este domingo los actos conmemorativos del 130º aniversario del Año de los Tiros con la representación del audiovisual ‘Renacimiento desde el 4 de febrero’, que mostró una imagen diferente sobre los fatídicos hechos acaecidos en la localidad el 4 de febrero de 1888, cuando las fuerzas del Regimiento de Pavía arremetieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    Los asistentes que abarrotaban el Teatro Municipal Juan Cobos Wilkins pudieron conocer aquellos sucesos a través de la música, la fotografía, la prosa y los versos de Rosario Santana, Juan Delgado, Juan Cobos Wilkins, Pablo Neruda y Antonio Machado, quienes pusieron voz a un proyecto ideado por C.J. Pascual Rodríguez y dirigido por Jesús Chaparro Álvarez.

    Fue el último acto conmemorativo del Año de los Tiros programado estos días por el Ayuntamiento de Minas de Riotinto, que ha querido destacar, con esta representación, cómo «aquel pasado sigue siendo actual en muchas partes del planeta», por lo que «hemos de tomar conciencia, conocer nuestra historia y cambiar la realidad injusta de cientos de miles de seres humanos».

    Asimismo, desde el Consistorio han manifestado su «agradecimiento a Rafael Sousa, Irene Pozo, Rosario Santana, José Manuel Delgado, Javier Domínguez, al Cuarteto Vicace, a Jesús Chaparro Álvarez y a los operarios municipales, especialmente a Juan José Obes, Lola Delgado y Joaquín Márquez».

    La jornada conmemorativa de este domingo comenzó con la presentación del libro ‘Humos y Sangre’, de Gérard Chastagnaret, una acción organizada por las universidades de Huelva y Sevilla y el Ayuntamiento del municipio en el marco de las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros, tras lo que tuvo lugar una concentración en homenaje a las víctimas de la masacre del 4 de febrero de 1888. 

    Los actos organizados por el Consistorio comenzaron dos días antes, el viernes 2 de febrero, con una charla dirigida al alumnado del CEIP Virgen del Rosario y del IES Cuenca Minera, tras lo que se llevó a cabo una ofrenda floral en el monumento conmemorativo del Año de los Tiros y la presentación del nuevo poemario de Rosario Santana, ‘Lágrimas de Amapola’.

    Al margen de los actos municipales, la extensa programación diseñada en el marco de las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros, organizadas por la Junta de Andalucía, las universidades de Huelva y Sevilla y Mesa de la Ría, prosigue este lunes día 5 con otra acción organizada por las citadas universidades, un acto académico impartido por dos especialistas de Economía Ecológica y Ecología Política de prestigio internacional: el profesor de la Universidad de Sevilla J. M. Naredo, que hablará sobre la ‘Civilización industrial: la metáfora de la producción encubre la extracción y el deterioro’; y el profesor de la universidad de Huelva J. Martínez Alier, que dibujará ‘Un mapa de conflictos de minería metálica en el mundo y movimientos de resistencia’. Posteriormente se realizará un debate sobre lo narrado por estos dos especialistas.

    Las citadas jornadas culminarán el día 6 con otras dos acciones, una organizada por Mesa de la Ría y otra por las universidades. La primera se celebrará en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur a partir de las 17.30 horas, cuanto tendrá lugar una actuación musical a cargo del pianista y compositor de Nerva Rafael Prado y una intervención literaria de Juan Cobos Wilkins, tras lo que, a las 18.30 horas, el mismo espacio albergará la mesa redonda ‘Los pueblos de la Cuenca Minera ante los sucesos de 1888. Una mirada emocional al Año de los Tiros’, que estará moderada por el propio Cobos Wilkins.

    Por parte de las universidades se celebrará ese mismo día, en Minas de Riotinto, el ‘Seminario Permanente sobre conflictos ambientales’, una acción con la que concluirá una programación universitaria que tiene como objetivo impulsar el conocimiento de los hechos, su relevancia y la importancia que tuvo en la época, además de promover una figura legal de protección para este acontecimiento y un proceso de reconocimiento a escala internacional.

    Las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros también pretenden reivindicar la declaración del 4 de febrero, por porte de la ONU, como Día Mundial del Ecologismo, pues, si bien la manifestación celebrada en aquella fecha tenía como fin la reivindicación de diversas mejoras laborales y sociales, también tenía un componente de protesta contra los humos provocados por el sistema de calcinación empleado por la compañía minera, de ahí que se la considere como la primera manifestación de la historia con tintes ecologistas, pues el resto de reivindicaciones ya habían sido demandadas mediante protestas en otras partes del mundo.

    Foto: Ayuntamiento de Minas de Riotinto

  • Los humos de la huelga de 1888 y de hoy

    Los humos de la huelga de 1888 y de hoy

    Para la cuenca minera del río Tinto éste 4 de febrero debería ser el día del medio ambiente, o incluso nuestro día del trabajo, pues en misma fecha de 1888 se dio la huelga que significativamente unió a mineros de la Rio Tinto Company Limited, a agricultores y ganaderos de la zona y al pueblo en general para pedir mejores condiciones laborales y salariales y la eliminación de las terroríficas ‘teleras’ que tanto daño hacían entre cualquier tipo de vida, ya en las personas, en los animales o en la vegetación. Una auténtica huelga medioambiental, aun cuando el término nos era desconocido y confluyeran otros intereses sociolaborales.

    Sin embargo, para las Naciones Unidas, el día del trabajo tan arraigado –con justicia- lo venimos celebrando el 1 de mayo, en conmemoración de fecha próxima a aquellos sucesos de 1888, ya que apenas dos años antes (1886) en una gran jornada reivindicativa se inicio la trascendental huelga de trabajadores de Chicago pidiendo la jornada de 8 horas. La gran conmoción, sus efectos y la trascendencia de tal reclamación ha hecho que el Primero de Mayo se convirtiese en la gran jornada reivindicativa para los trabajadores de todo el mundo. Los acontecimientos de Chicago, donde varios dirigentes sindicoanarquistas fueron ejecutados, son de una trascendencia tal que justifica la elección del 1 de mayo como el Día del Trabajo y de los trabajadores.

    No obstante, bien se hubiera podido luchar para que el 4 de febrero se hubiera convertido en Día Mundial del Medio Ambiente, si las autoridades españolas hubieran puesto más empeño y ejercicio didáctico sobre la base de su impronta histórica. No fue así, y el incipiente movimiento que algunos apoyamos hace mucho años se quedó en nada, pues el 15 de diciembre de 1972 la ONU eligió para conmemorar dicho Día el 5 de junio de cada año, ya que en misma fecha de ese año (1972) se había iniciado la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente. Es decir, se aprovechó una fecha próxima sobre un acontecimiento recién iniciado, al comprometerse la propia ONU a desarrollar programas y sensibilizar sobre una cuestión que hoy nos parece cotidiana y desde luego necesaria. No se tuvo en cuenta, como en el Día del Trabajo, a la historia. Y sin embargo, ateniéndonos a la propia actualidad, la cuenca minera padece los problemas derivados de un cementerio de residuos industriales tóxicos y peligrosos, muy contaminantes, que –ironías de la historia- descansan en una zona donde se situaron campos de teleras.

    La población nervense padeció la rotura de la sociedad, entre los que ilusionados creyeron que aquel vertedero sería la solución al cierre de la mina y los que intuyeron el problema que se les venía encima, para lo que formaron plataformas reivindicativas que nunca lograron sus objetivos, a pesar de que incluso en la política alcanzaron el gobierno de Nerva. El depósito de residuos, una vez instalado, nadie lo iba a quitar. En Nerva se ha quedado, por los siglos de los siglos, y lo que es peor aun, de los 10 años de vida para almacenamiento, inicialmente aprobado, se ha pasado a prórrogas de varias décadas, con la correspondiente ampliación inicial y cientos, miles de camiones volcando su mierda tóxica junto a Nerva. Este cementerio contaminante ni siquiera ha servido para paliar la difícil situación laboral de la cuenca. Los cientos de trabajados prometidos se quedaron en solo una promesa, como tantas otras incumplidas. Los intereses políticos se plegaron claramente a los intereses del mantenimiento de éste cementerio, pues una vez instalado todo ha sido más fácil para aprobar no solo su ampliación, sino la variedad de elementos contaminantes recibidos y la duración, alargada en décadas, de un cementerio que llegó para quedarse ante la ilusión de algunos de que ahí estaba su futuro laboral, gracias a la connivencia de políticos títeres del sistema, capaces de aceptar lo inaceptable.

    Nada es ahora como se soñó, ni para unos ni para otros. El cementerio sigue plenamente activo acogiendo la porquería que da prosperidad y dinero a otros; no ha solucionado los problemas laborales de la cuenca –y mucho menos de Nerva- y cíclicamente aparece en los medios de comunicación, bien por algún incendio, accidente de un camión con residuos tóxicos o por denuncias sobre algún problema en la planta de El Ventoso. Pero el gol ya está metido e incluso se ha conseguido acallar los pocos intentos de las adormecidas asociaciones ciudadanas y ecologistas ante los atropellos sufridos en estos años. Malos olores, intenso trafico de camiones con residuos peligrosos, veranos con alarmantes nubes de polvo, impacto sobre las aguas de la zona…y todo sigue como si la normalidad fuera tener éste peligroso cementerio a menos de un kilómetro del núcleo urbano.

    No sé si de haberse constituido el 4 de febrero como Día Mundial del Medio Ambiente la empresa Befesa sería hoy la propietaria del enorme vertedero de residuos tóxicos y contaminantes de Nerva. Parece que nos es muy fácil de olvidar la esencia de las fechas, aun cuando sigamos hablando en la cuenca minera del año de los tiros, de aquel 4 de febrero de 1888, cuando extraoficialmente cientos de personas, convocadas por la Liga Antihumos, murieron para reivindicar el fin de las teleras. Hoy no se pide tanto sacrificio, recordado con cierto baboseo, pero al menos que, en una sociedad tan informada como la nuestra, no se olvide que un día se permitió al lado de nuestras casas un vertedero que, al contrario que las teleras, conocerán y padecerán futuras generaciones. Aquellas se eliminaron con el tiempo y apenas existen rastros, pero el tóxico cementerio seguirá ahí, vivo, recordándonos que por mucho recubrimiento, sellado o aislamiento, lo que alberga no puede eliminarse, son residuos altamente tóxicos y contaminantes, como si nuestra salud no valiera nada. Eso de que quien contamina paga, parece que solo se ha quedado en un eslogan propagandístico, ya que la mierda que otros generan se la comen aquí, en Nerva. No es coincidencia que en Bella Vista, apareciera en 1988 una reivindicativa pintada: “Cien años de historia. Cien años de miedo. Cien años de Soledad”. Hoy habría que añadirle a esa pintada 30 años más, pero nada ha cambiado, aunque sigo pensando que si la fecha del 4 de febrero se hubiera escogido como Día del Medio Ambiente, hoy no tendríamos vertedero. Al menos me hace ilusión pensarlo.

    Desde luego me adhiero al manifiesto de Juan Cobos Wilkins, aunque el Día del Medio Ambiente, sea el 4 de febrero u otro, llega tarde para Nerva, ya que parece que no supimos aprender de nuestra propia historia. La herencia que dejamos no es la más ejemplar.

    1888-2018, 130 años de una masacre minera

    Las durísimas condiciones de trabajo en la mina y los nocivos efectos de los humos de las ‘teleras’ llevó en 1888 a una conjunción de intereses contra los métodos laborales y de explotación de ’La Compañía’. Nunca imaginaron los manifestantes de todos los pueblos de la cuenca minera, que aquella concentración pacífica en la Plaza de la Constitución de ‘La Mina’ (Ríotinto Pueblo), el 4 de febrero de 1888, se iba a convertir en una ratonera para cientos de personas indefensas frente a los fusiles del Regimiento de Pavía al servicio de los intereses de la compañía británica, la RTCL. Lo peor fue la impunidad de los responsables de aquella matanza, protegidos bajo los intereses económicos y políticos de la época. Los expedientes desaparecieron y los muertos y heridos quedaron sin conocer la justicia. La propia Compañía aprovechó el momento para promover despidos; no cerró las teleras, a pesar de las nuevas leyes que rápidamente se aprobaron (el 29 de febrero de 1888 se firmó el Real Decreto prohibiendo las teleras), manteniéndolas aún durante años, a pesar de ser un método muy dañino y perjudicial para las personas, los animales y el campo (hoy diríamos medioambiente); solo las cambiaría bien entrado el siglo XX, sustituyéndolas por el método de cementación natural, por ser más barato y rentable, practicado en la zona onubense explotada por la Tharsis Sulphur y quedó la leyenda sobre los desaparecidos, permaneciendo en el imaginario popular hasta la actualidad. Incluso, Maximiliano Tornet, el agitador de aquella manifestación, mantuvo su mito protagonista hasta que hace muy pocos años apareció su rastro en Argentina y siempre se mantuvieron incógnitas sobre el papel de los de la Liga Antihumos, vinculados a los caciques de Zalamea la Real (José Lorenzo Serrano y José María Ordoñez), ya que en el momento de los tiros a la muchedumbre concentrada en aquella Plaza, los organizadores ya estaban alejados de aquel Ayuntamiento riotinteño, hoy desaparecido y enterrado bajo los escombros de la propia mina. Toda una metáfora de los tiempos.

    A la manta, los humos tóxicos sulfurosos depositados en los valles tras la quema del mineral en las teleras, que no dejaba crecer vida vegetal en su entorno y afectaba a la salud de personas y animales, se le echó encima otra ‘manta’ para tapar las responsabilidades. Las autoridades no se atrevieron con La Compañía, que con sus mordidas controlaban la política local, provincial e incluso nacional. Era la principal empresa de España y causaba temor a los oponentes. Su enorme poder compraba silencios, casi como hoy. Y eso que han pasado 130 años. Los Mister Rich de entonces (director de la mina) siguen campando hoy por nuestras tierras.

    Juan C. León Brázquez, periodista

  • Cistus Jara conmemora el 130º aniversario del Año de los Tiros con numerosas actividades

    Cistus Jara conmemora el 130º aniversario del Año de los Tiros con numerosas actividades

    La Asociación Cistus Jara conmemora este domingo 4 de febrero el 130 aniversario del Año de los Tiros con una serie de actividades durante las que se recordarán los hechos sucedidos en Minas de Riotinto durante aquel fatídico 4 de febrero de 1888, cuando las fuerzas de seguridad del Estado español arremetieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    La programación, en la que colabora el Ayuntamiento de Zalamea la Real, comenzará con un senderismo que partirá desde la zona conocida como Marismilla, en Nerva, donde había una zona dedicada expresamente a la combustión de las teleras. Antes de partir, esta zona acogerá una charla informativa sobre cómo sucedieron estos hechos, cuáles fueron las causas de la huelga, cuáles fueron los personajes protagonistas, cómo se formó la manifestación que partió de todos los pueblos de la Cuenca Minera y cómo se narraron los hechos en los medios de comunicación de la época, entre otros aspectos.

    Asimismo, según ha informado Cistus Jara, que ha editado una revista para entender mejor este suceso, una vez finalizado el senderismo, se proyectarán imágenes referentes a este tema, imágenes antiguas del pueblo, de la mina, de los trabajos que realizaban los obreros en el siglo XIX, etc, tras lo que se proyectará el film El Corazón de la Tierra, de Antonio Cuadri, basado en la novela homónima de Juan Cobos Wilkins.

    Al finalizar se realizará un almuerzo de convivencia entre los senderistas, ya que «lo que se pretende es la unión de todos los participantes, la amistad, el compañerismo y el recuerdo de un suceso del que durante muchos años estuvo prohibido hablar en la Cuenca», aseguran desde la asociación, que quiere «conmemorar con estas actividades el aniversario de aquel suceso que tan honda herida dejó en la comarca minera y rendir homenaje a las víctimas de aquel fatídico día, para que generación tras generación no caiga en el olvido».

  • Los científicos del Estado emitieron informes contradictorios sobre los humos de Riotinto

    Los científicos del Estado emitieron informes contradictorios sobre los humos de Riotinto

    Los médicos y científicos encargados de estudiar a partir de 1888, Año de los Tiros, la incidencia sobre la salud de los humos provenientes de la explotación minera de Riotinto, emitieron informes contradictorios entre sí, hasta el punto de que no sólo eran diferentes las conclusiones de cada investigador, sino que incluso se dieron casos en los que un mismo científico emitía informes que contradecían a los que el mismo autor había elaborado sólo unos meses antes.

    Esta es una de las principales conclusiones que pueden extraerse de la conferencia impartida este viernes en Huelva por el doctor Ximo Guillem, de la Universidad de Valencia, titulada ‘Los expertos médicos y científicos ante la controversia de los Humos de Huelva (1888-1890) ¿Construcción del conocimiento o de la ignorancia?’, que forma parte de las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros, que este año conmemoran el 130º aniversario de aquel suceso acaecido en Minas de Riotinto el 4 de febrero de 1888, cuando las fuerzas de seguridad del Estado español arremetieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    Tras la conferencia, el debate generado posteriormente entre los asistentes y el conferenciante versó, principalmente, sobre si aquellos científicos, que trabajaban para un organismo oficial del Estado, estaban comprados o no por el Gobierno o por la empresa minera, un extremo que Guillem no pudo confirmar ni desmentir, si bien dejó claro que los autores de los informes eran los científicos más reputados del momento, aunque también, en muchos casos, ocupaban cargos políticos.

    Asimismo, Guillem, que desgranó el resultado de sus investigaciones sobre el caso, también expuso la falta de libertad que tuvieron los científicos encargados del estudio a la hora de observar los daños que causaban los humos, pues no pudieron ver a los enfermos y los propios representantes de la Riotinto Company Limited los guiaban en su recorrido y les preparaban las entrevistas profesionales con gente afín a la compañía. Además, señaló cómo la empresa les invitó a champán y brindó con ellos por el éxito de una visita en la que también participaron militares y políticos muy bien relacionados con la Company Limited.

    La conferencia de Ximo Guillem, que tuvo lugar en el edificio de la Gota de Leche de Huelva, se produjo tras la inauguración de las citadas jornadas, que se celebran hasta el 6 de febrero y están organizadas conjuntamente por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, las universidades de Huelva y Sevilla y Mesa de la Ría. El encargado de inaugurarlas fue el delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Antonio Cortés, quien puso de manifiesto «la singularidad histórica de los trágicos sucesos de 1888».

    Durante el acto inaugural, que también contó con la participación del concejal de Mesa de la Ría Rafael Gavilán, la subdelegada del Gobierno en Huelva, Asunción Grávalos, y dos representantes de El Campillo y Zalamea la Real, el exalcalde campillero Fernando Pineda y la concejala Ana García Ibáñez, el delegado también señaló que «hace 130 años ocurrieron unas muertes lamentables y por esta razón estamos en deuda con la memoria de los que sufrieron la represión», al tiempo que subrayó que «a las víctimas hay que agradecerles que este hecho haya tenido un impacto decisivo en la legislación española y europea posterior», así como que «no podemos olvidar que fue el primer levantamiento obrero de protesta por la precariedad laboral en la mina y que tardaría en haber otros, además de ser el germen del ecologismo».

    En este sentido, el delegado de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio informó de que la Junta de Andalucía sigue a la espera de respuesta a la petición a la Unesco para que el 4 de febrero sea declarado Día Mundial del Ecologismo, una propuesta que los organizadores de estas jornadas quieren potenciar precisamente a través de estos actos conmemorativos. «Hay que perpetuar el simbolismo de los hechos para aprender de la historia», argumenó Cortés.

    La conferencia de Guillem ha sido el primero de los actos incluidos en la parte de las jornadas que organiza Mesa de la Ría, que también ha organizado, para el próximo martes 6 de febrero, una mesa redonda que tendrá lugar en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur. Previamente se desarrollará una actuación musical del pianista y compositor Rafael Prado y la intervención literaria de Juan Cobos Wilkins.

    La programación proseguirá este domingo 4 de febrero, día del Año de los Tiros, con la presentación del libro ‘Humos y Sangre’, de Gérard Chastagnaret, una acción organizada por las universidades de Huelva y Sevilla y el Ayuntamiento de Minas de Riotinto que tendrá lugar, a las 12.00 horas, en el salón de plenos del Ayuntamiento de la localidad.

    Ya el lunes día 5 le tocará el turno a una acción organizada por las universidades de Huelva y Sevilla, un acto académico impartido por dos especialistas de Economía Ecológica y Ecología Política de prestigio internacional: el profesor de la Universidad de Sevilla J. M. Naredo, que hablará sobre la ‘Civilización industrial: la metáfora de la producción encubre la extracción y el deterioro’; y el profesor de la universidad de Huelva J. Martínez Alier, que dibujará ‘Un mapa de conflictos de minería metálica en el mundo y movimientos de resistencia’. Posteriormente se realizará un debate sobre lo narrado por estos dos especialistas.

    Las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros culminarán el día 6, además de con la ya citada mesa redonda organizada por Mesa de la Ría, con otra acción que ponen en marcha las citadas universidades: el ‘Seminario Permanente sobre conflictos ambientales’, que tendrá lugar en Minas de Riotinto.

  • El Doblao convoca una mesa redonda sobre el Año de los Tiros

    El Doblao convoca una mesa redonda sobre el Año de los Tiros

    La Asociación ‘El Doblao’ se suma a la conmemoración del 130º aniversario del Año de los Tiros con la celebración de una mesa redonda sobre aquellos fatídicos sucesos acaecidos en Minas de Riotinto el 4 de febrero de 1888, cuando soldados del Regimiento de Pavía la emprendieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    La mesa redonda, convocada para este sábado a las 12.00 horas en el salón de actos del Ayuntamiento de Minas de Riotinto, contará con la participación de Alfredo Moreno Bolaños, Aquilino Delgado Domínguez, Carlos González Caballero y Juan Manuel Gemio del Río. La actividad, denominada ‘historia, mitos y leyendas’, cuenta con la colaboración de ‘fieldworkRIOTINTO’ y el Consistorio del municipio.

  • Comienzan los actos del 130º aniversario del Año de los Tiros

    Comienzan los actos del 130º aniversario del Año de los Tiros

    La Cuenca Minera de Riotinto y la provincia de Huelva conmemoran desde hoy el 130º aniversario del Año de los Tiros. La programación institucional comienza este martes con varios actos, uno organizado en el marco de las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros, organizadas por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía junto a Mesa de la Ría y las universidades de Huelva y Sevilla; y tres que forman parte de la programación diseñada por el Ayuntamiento de Minas de Riotinto.

    Las citadas cuartas jornadas arrancan a las 18.30 horas de este viernes en el edificio de La Gota de Leche de Huelva con una conferencia sobre ‘Los expertos médicos y científicos ante la controversia de los Humos de Huelva (1888-1890) ¿Construcción del conocimiento o de la ignorancia?’, a cargo del doctor Ximo Guillem, de la Universidad de Valencia. Antes, desde las 11.30 horas, tiene lugar el primer acto de la programación municipal riotinteña, una charla dirigida al alumnado del CEIP Virgen del Rosario y del IES Cuenca Minera, que tiene lugar el salón de plenos municipal, tras lo que se lleva a cabo una ofrenda floral en el monumento conmemorativo del Año de los Tiros, desde las 12.30 horas, y la presentación del nuevo poemario de Rosario Santana, ‘Lágrimas de Amapola’, desde las 18.30 horas en el salón de plenos.

    La programación institucional, al margen de otros actos organizados por asociaciones como ‘El Doblao’ o ‘Cistus Jara’, proseguirá el domingo día 4, día del Año de los Tiros, cuando se cumplen los 130 años de aquel suceso acaecido en Minas de Riotinto el 4 de febrero de 1888, cuando las fuerzas de seguridad del Estado español arremetieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    Los actos comenzarán a las 12.00 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento de Riotinto con la presentación del libro ‘Humos y Sangre’, de Gérard Chastagnaret, una acción organizada por las universidades de Huelva y Sevilla y el Ayuntamiento del municipio en el marco de las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros. A continuación se desarrollarán otros dos actos de la programación municipal riotinteña: una concentración en homenaje a las víctimas de aquella masacre, a las 16.30 horas a las puertas del Consistorio; y la representación del audiovisual ‘Renacimiento desde el 4 de febrero’, una idea original de C.J. Pascual Rodríguez, con guión y dirección de Jesús Chaparro Álvarez, a las 18.00 horas en el Cine Teatro Juan Cobos Wilkins.

    La programación prosigue el lunes día 5 con otra acción organizada por las citadas universidades, un acto académico impartido por dos especialistas de Economía Ecológica y Ecología Política de prestigio internacional: el profesor de la Universidad de Sevilla J. M. Naredo, que hablará sobre la ‘Civilización industrial: la metáfora de la producción encubre la extracción y el deterioro’; y el profesor de la universidad de Huelva J. Martínez Alier, que dibujará ‘Un mapa de conflictos de minería metálica en el mundo y movimientos de resistencia’. Posteriormente se realizará un debate sobre lo narrado por estos dos especialistas.

    Las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros culminarán el día 6 con otras dos acciones, una organizada por Mesa de la Ría y otra por las universidades. La primera se celebrará en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur a partir de las 17.30 horas, cuanto tendrá lugar una actuación musical a cargo del pianista y compositor de Nerva Rafael Prado y una intervención literaria de Juan Cobos Wilkins, tras lo que, a las 18.30 horas, el mismo espacio albergará la mesa redonda ‘Los pueblos de la Cuenca Minera ante los sucesos de 1888. Una mirada emocional al Año de los Tiros’, que estará moderada por el propio Cobos Wilkins.

    Por parte de las universidades se celebrará ese mismo día, en Minas de Riotinto, el ‘Seminario Permanente sobre conflictos ambientales’, una acción con la que concluirá una programación universitaria que tiene como objetivo impulsar el conocimiento de los hechos, su relevancia y la importancia que tuvo en la época, además de promover una figura legal de protección para este acontecimiento y un proceso de reconocimiento a escala internacional.

    Las IV Jornadas Conmemorativas del Año de los Tiros también pretenden reivindicar la declaración del 4 de febrero, por porte de la ONU, como Día Mundial del Ecologismo, pues, si bien la manifestación celebrada en aquella fecha tenía como fin la reivindicación de diversas mejoras laborales y sociales, también tenía un componente de protesta contra los humos provocados por el sistema de calcinación empleados por la compañía minera, de ahí que se la considere como la primera manifestación de la historia con tintes ecologistas, pues el resto de reivindicaciones ya habían sido demandadas mediante protestas en otras partes del mundo.

  • El manifiesto de Cobos Wilkins por el 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo

    El manifiesto de Cobos Wilkins por el 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo

    Un manifiesto del reconocido escritor de Minas de Riotinto Juan Cobos Wilkins, autor de la exitosa novela que sacó del olvido el Año de los Tiros, ‘El Corazón de la Tierra, servirá como medida de presión ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que este organismo declare el 4 de febrero -fecha en la que se produjeron aquellos sucesos en Riotinto que pasaron a la historia como Año de los Tiros- como Día Mundial del Ecologismo.

    El manifiesto, que se pondrá a disposición de las administraciones, organizaciones y ciudadanos durante las jornadas que Mesa de la Ría celebrará esos días para conmemorar el 130º aniversario de esa efemérides, es el siguiente:

    El día 4 de febrero del año 1888 una multitudinaria manifestación pacífica reunió en la localidad de Riotinto (Huelva-España) a varios miles de personas en reivindicación de mejoras laborales, sociales y del fin de las teleras, un sistema de calcinación del mineral al aire libre contaminante hasta el punto de originar nubes tóxicas tan densas que, en pleno día, creaban una noche artificial. “¡Fuera los humos!” se escuchaba en sus voces. Y se demandaba dignidad laboral, justicia social y el fin de “la manta”, como popularmente era conocida la contaminación que, oscureciendo el sol, enfermaba a personas, contaminaba tierras y aguas, afectando a la agricultura y la ganadería y, en su proceso, desertizando el entorno. La manifestación, formada por mineros procedentes de la Cuenca Minera Onubense y agricultores y ganaderos de los pueblos cercanos, la componían hombres y mujeres de todas las edades y de su carácter pacífico es prueba la presencia de niños e incluso de una festiva banda de música. Los convocantes eran La Liga Antihumos y las nacientes agrupaciones sindicales.

    A sangre y fuego fue disuelta la manifestación. Soldados del Regimiento de Pavía dispararon una, dos, hasta tres cargas directas y a pocos metros. Luego, a bayoneta calada, remataron a la multitud que huía despavorida. Nunca se supo el número de muertos. Las cifras oficiales fueron 13, y 48 heridos (niños entre las víctimas), pero es fácilmente deducible de lo expuesto que debió ser mucho mayor. En la memoria popular aquel dramático suceso quedó grabado como “El año de los tiros”. El eco de la tragedia llegó a la prensa y originó un debate en el Parlamento Español. Pero ningún tipo de responsabilidades judiciales o políticas se derivaron. Y el suceso fue borrado como si el mismo humo nocivo lo disolviera para la Historia.

    Ha sido ya en el pasado siglo XX cuando escritores, investigadores, creadores, ciudadanos particulares o en colectivos, han puesto en el foco público “El año de los tiros”, removiendo la conciencia social sobre el lacerante hecho. También ha sido el tiempo en el que la sociedad civil de Huelva, pasados los espinosos años de la dictadura, se manifiesta y alza su voz reclamando un medio ambiente limpio, saludable. Las demandas de los manifestantes de 1888 requiriendo condiciones laborales justas, humanas, llevaban de forma latente un germen incipiente e inaugural de la primera reivindicación de salubridad humana en alianza con la actividad industrial y la naturaleza. Y de ahí podría derivarse, quizás aun sin saberlo sus malhadados protagonistas, el destello auroral, avant-garde, de lo que habría de ser y ha sido con el tiempo la toma de conciencia ecológica. Ejemplo y espejo de otras luchas en pro del respeto y el cuidado, es decir, de la imprescindible armonía entre la actividad del hombre y la naturaleza si se desea que futuro sea más que una palabra, más que un tiempo verbal, y se materialice en horizonte alcanzable y necesario.

    Menos de dos años después de las huelgas obreras de Chicago, origen de la celebración del 1 de mayo como Día Internacional del Trabajo, acaecen los sucesos de “El año de los tiros”, su condición pacífica, popular, cívica, multitudinaria, con mineros, agricultores, ganaderos, con la existencia ya en 1888 de una Liga Antihumos y el acierto al fundir en un crisol los componentes de reivindicación laboral, de justicia social, con el hálito humano y lo que hoy, ya concienciados, denominamos medio ambiente, tan urgido de apoyo, respaldo y visibilidad -necesidades éstas a las que bien ayudan referentes y símbolos emblemáticos-, nos lleva a proponer el día 4 de febrero, fecha tan significada, como Día Mundial del Ecologismo.

  • La declaración del 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo toma fuerza

    La declaración del 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo toma fuerza

    La declaración del 4 de febrero, día del ‘Año de los Tiros’, como Día Mundial del Ecologismo, una vieja reivindicación de la que lleva años hablándose en la provincia de Huelva, cobra fuerza durante estos días, coincidiendo con la conmemoración del 130 aniversario de aquel suceso acaecido en Minas de Riotinto el 4 de febrero de 1888, cuando las fuerzas de seguridad del Estado español la emprendieron a tiros contra la multitud de personas que se manifestaban en la calle para reivindicar mejoras laborales y sociales a la Riotinto Company Limited, la empresa británica que por entonces explotaba las minas de Riotinto.

    Ese es el objetivo de las IV jornadas conmemorativas del Año de los Tiros ‘4F de 1888’ que organiza Mesa de la Ría y que han sido presentadas este jueves por su portavoz municipal, Rafael Gavilán: que la Organización de Naciones Unias (ONU) reconozca el 4 de febrero como Día Mundial del Ecologismo. Para ello, la organización social y política onubense quiere que las jornadas sirvan para «unir fuerzas y a toda la provincia para conseguir que esa efeméride quede reconocida en el calendario a nivel internacional, porque Huelva es también decana en la lucha ambiental», aseguran desde Mesa de la Ría.

    Una de las acciones que está organización llevará a cabo para ello, durante la celebración de estas jornadas, es poner a disposición de administraciones, organizaciones y ciudadanos un manifiesto redactado por el escritor de Riotinto Juan Cobos Wilkins, autor de la exitosa novela que rescató del olvido el Año de los Tiros, ‘El Corazón de la Tierra’, para apoyarlo y así darle fuerza ante la ONU, en donde se presentará la solicitud para el reconocimiento y la denominación del día 4 de febrero como el ‘Día Mundial del Ecologismo’, una propuesta que ya fue aprobada pro el Pleno del Ayuntamiento de Huelva en enero del año 2017 a propuesta de Mesa de la Ría.

    Las jornadas, en las que se han involucrado la Junta de Andalucía, la Subdelegación del Gobierno, el Ayuntamiento de Huelva y los municipios Minas de Riotinto, Nerva, El Campillo, Zalamea la Real y Calañas, comienzan este viernes 2 de febrero, en el edificio de La Gota de Leche de Huelva, a las 17.00 horas, con la recepción de autoridades, inauguración y presentación a cargo del delegado de Medio Ambiente de la administración andaluza, José Antonio Cortés Rico, tras lo que, a las 18.30 horas, tendrá lugar una conferencia sobre ‘Los expertos médicos y científicos ante la controversia de los Humos de Huelva (1888-1890) ¿Construcción del conocimiento o de la ignorancia?’, a cargo del doctor Ximo Guillem, de la Universidad de Valencia.

    Ya el martes día 6, las jornadas proseguirán en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur a partir de las 17.30 horas, cuanto tendrá lugar una actuación musical a cargo del pianista y compositor de Nerva Rafael Prado y una intervención literaria de Juan Cobos Wilkins. A continuación, a las 18.30 horas, el mismo espacio albergará la mesa redonda ‘Los pueblos de la Cuenca Minera ante los sucesos de 1888. Una mirada emocional al Año de los Tiros’, que estará moderada por el propio Cobos Wilkins, tras lo que se iniciará un coloquio entre los asistentes y los componentes de la mesa.

  • La cruz de Santa Bárbara se encenderá por el 130º aniversario del Año de los Tiros

    La cruz de Santa Bárbara se encenderá por el 130º aniversario del Año de los Tiros

    La cruz de Santa Bárbara se encenderá por primera vez para conmemorar el Año de los Tiros. Así lo ha decidido Atalaya Mining -la empresa encargada de la explotación de la mina- con motivo de la conmemoración del 130º aniversario del suceso acaecido el 4 de febrero de 1888, por lo que la cruz, uno de los principales símbolos de la historia minera de la comarca, lucirá de forma especial durante estos días.

    La decisión ha sido adoptada por la compañía tras la propuesta realizada por Fieldwork Riotinto a través de las redes sociales: «El Año de los Tiros es una fecha fundamental de la Cuenca Minera de Riotinto y sus protagonistas merecen que los tengamos presentes. La Cruz de Santa Bárbara es uno de nuestros símbolos más reconocidos en honor a nuestra historia minera. Nada más nuestro y significativo que verla encendida cada año estos primeros días de febrero en su recuerdo y dignidad. ¿Qué te parece Proyecto Riotinto – Atalaya Mining? Se lo merecen».

    No se ha hecho esperar la respuesta de la empresa. «Nos habréis escuchado decir que estamos orgullosos de ser custodios del legado de muchas generaciones de mineros. Patrimonio, memoria y símbolos son importantes. Por supuesto, por ellos, este año lucirá la cruz de Santa Bárbara en el 130 aniversario del Año de los Tiros», han respondido.