La carretera que une Zalamea la Real con Santa Olalla del Cala (A-461), que quedó cortada al tráfico desde la tarde de este sábado hasta las 02.18 horas de este domingo por la caída de un talud y posteriores desprendimientos en el kilómetro 45 de la vía, a la altura de Minas de Riotinto, está de nuevo cerrada a la circulación desde las 18.00 horas.
Así lo han comunicado desde el Servicio de Emergencias 112 Andalucía, que ha tomado la decisión por «prevención» ante las previsiones meteorológicas. Las mismas fuentes han explicado que queda habilitado un carril sólo para vehículos de emergencia.
Asimismo, en la carretera A-476, a la altura de Nerva, también fue cortado un carril debido a un desprendimiento ocurrido en el punto kilométrico 26.5, tal y como ya informó Tinto Noticias -el periódico digital de la Cuenca Minera-, aunque ya ha sido abierto a la circulación.
Estas son hasta ahora las principales incidencias ocasionadas en la Cuenca Minera de Riotinto por el fuerte temporal que azota estos días a toda la provincia de Huelva y a esta comarca onubense, donde la lluvia y el viento también han provocado otras incidencias como el desprendimiento de pinos en la vía verde que une El Campillo y Minas de Riotinto y la caída o rotura de árboles, ramas, señales de tráfico o farolas en Zalamea la Real, según el parte elaborado por la Jefatura de la Policía Local del municipio.
El informe, según ha informado el Ayuntamiento del municipio, señala que se han producido caídas de árboles en la calle El Seto y en el Parque del Pilar Viejo, así como desprendimientos de señales de tráfico en la calle Las Crucecitas y en la Piscina Municipal, además de roturas de farolas en las calles Amador y Blas Infante.
Asimismo, el Consistorio zalameño informa de otras incidencias como cableado cortado a la altura de las instalaciones deportivas y caídas de grandes ramas y posible caída de árbol en las barriadas de San Vicente y de la Estación de El Buitrón.
También en El Campillo se han producido incidencias provocadas por el temporal, concretamente en la calle Cervantes, en la Plaza Irida y en parte de las calles Jaén, Córdoba, Manuel Centeno, Almería, Unamuno, Concha Espina o Blas Infante, entre otras, incidencias que ya han sido solucionadas, según informan desde el Ayuntamiento, que también ha explicado que ha sido resuelto igualmante el peligro que suponían los pinos afectados por el temporal entre este municipio y Zalamea, tras lo que han trasladado las “gracias a Claudio Guerrero, agente forestal, y al Infoca, por su inestimable ayuda y colaboración”.




Hablar de Campofrío es sinónimo de patrimonio, especialmente cuando nos referimos a la tauromaquia, dado que el municipio minero cuenta, como es sabido, con la Plaza de Toros más antigua de las que se conservan en España. Un coso taurino construido en el año 1716, aunque inaugurada dos años después, en 1718, por lo que recientemente ha conmemorado tres siglos de historia. Y lo hacía, además, con una noticia muy esperada, como era su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, al considerarse que es un “hito monumental y cultural de la tauromaquia”.
Una construcción impulsada por la cofradía de Santiago Apóstol para la lidia de toros, de ahí que se la conozca también como Plaza de Santiago, enmarcada dentro de la edificación de diversas plazas de toros que se produjeron en la zona desde finales del siglo XVI, como sucedió con la Plaza de Toros de la Ermita de San Mamés en Rosal de la Frontera (1599), la primera en España, seguida de la Plaza de Toros de la Ermita de Santa Eulalia en Almonaster la Real (1608), precedentes de la de Campofrío, donde hay constancia de la celebración de corridas de toros incluso antes de la edificación de este coso. Este hecho pone de manifiesto el arraigo de la tauromaquia en la Cuenca Minera y la Sierra onubense.
A nivel arquitectónico, la plaza tiene un diámetro total de 60 metros, de los que 52 corresponden al ruedo. Con un aforo de 1.500 localidades, al exterior expresa su forma redonda con el único añadido del conjunto rectangular de los toriles. Su altura es escasa y no se eleva del terreno más de 2,5 metros, salvo en esta edificación aneja y en la portada. Otra singularidad destacada, que contrasta con la sencillez del conjunto, es la distribución irregular de los burladeros y de los accesos a las gradas.
A esa calidad arquitectónica, caracterizada por la máxima sencillez y funcionalidad, se añade el valor paisajístico de su ubicación entre el caserío y la dehesa, así como el valor etnológico de haber sido durante siglos lugar de reunión, fiestas, ceremonias y eventos. Y que es este coso no sólo ha acogido corridas de toros, sino también es el escenario de todo tipo de eventos, de ahí que se considere una seña de identidad de la zona, al haber adquirido un enorme valor cultural. Y, de hecho, el decreto de la Consejería de Cultura incluye la protección no sólo de este monumento, sino también de todo su entorno, tanto del suelo urbano como de rústico, así como la dehesa donde se encuentra inmerso.
Un trabajo de investigación ilustrado por el pintor local José Delgado López y el artista ya fallecido José María Franco, autor de la portada, además de contar con la colaboración del fotógrafo José Juan Palomares y el compositor Rafael Prado, sin olvidar a diversas personas que facilitaban fotografías y carteles de toros. Todo ello permitió incluir un destacado material gráfico en sus páginas. Por su parte, los autores de los artículos fueron el periodista Antonio Reyes, los arquitectos Pilar López y Carlos Vázquez y los investigadores Carlos Palomares, Manuel Castilla y Francis Dorado.
La sexta edición de la prueba de bicicleta todo terreno ‘Huelva Extrema’, que se disputará el 14 de abril, discurrirá por cinco municipios de la Cuenca Minera de Riotinto, concretamente, por Berrocal, El Campillo, Campofrío, Minas de Riotinto y Nerva.
Tampoco se ha olvidado de los voluntarios y ha asegurado que «desde hace meses venimos trabajando con los ayuntamientos, solicitándoles su implicación en la captación de los voluntarios, un pilar básico en la realización de eventos de estas características».
