Etiqueta: franquismo

  • Hallan el primer resto óseo en la fosa común de Riotinto

    Hallan el primer resto óseo en la fosa común de Riotinto

    El Ayuntamiento destaca que los trabajos de búsqueda de víctimas del franquismo están dando sus frutos

    El equipo de profesionales que se encuentra trabajando desde el pasado martes en la fosa común del Cementerio Municipal de Minas de Riotinto ha encontrado este viernes el primer cadáver, tal y como han informado desde el Ayuntamiento de la localidad, que ha destacado, no obstante, que ahora «toca ser cautelosos hasta que los estudios constaten si la muerte fue producida de manera violenta».

    En cualquier caso, desde el Consistorio califican este «primer descendimiento» como una «buena noticia», pues es una «señal de que las primeras tareas de intervención para la posterior exhumación de los cuerpos está dando sus frutos», han argumentado desde el propio Ayuntamiento.

    «Ha sido un momento emocionante e impactante, en el que hemos tenido presente tanto a los familiares de las víctimas como los investigadores Alfredo Moreno y Gilberto Hernández y al equipo de arqueología encargado de velar por el futuro de este proyecto», han proseguido desde la institución municipal.

    La alcaldesa, Rocío Díaz Cano, ha estado supervisando estas labores y se ha mostrado «orgullosa de la marcha que está tomando lo que tanto para ella como para sus concejales fue una fuerte apuesta», han concluido desde el Consistorio riotinteño.

    Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, el Ayuntamiento inició este martes los trabajos de indagación, localización y delimitación de la fosa común de su cementerio para la posterior exhumación de las víctimas del franquismo que yacen en esta zona y, si procediera, el estudio antropológico e identificación genética de los cuerpos, tal y como se contempla en el proyecto realizado por el Consistorio riotinteño, que cuenta para ello con una subvención concedida por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

    La encargada de levantar el primer trozo de tierra ha sido la propia alcaldesa, que calificó esta jornada como «un día importante para muchas personas», pues espera «que esto sirva para honrar la memoria de quienes injustamente fueron asesinados aquí», prosiguió la regidora riotinteña, que tiene claro que «por dignidad y justicia había que hacer esto», de ahí que esta fuese «una de las metas que nos pusimos» cuando su equipo tomó el mando del Ayuntamiento de Riotinto, continuó.

    Díaz Cano dio las gracias, en primer lugar, a los investigadores locales Gilberto Hernández Vallecillo y Alfredo Moreno Bolaños, que «hicieron una investigación de esta fosa, de los que yacen aquí, y han estado codo con codo con el Ayuntamiento de Riotinto», por lo que «en parte este logro es de ellos», remarcó la alcaldesa, tras lo que también mostró su agradecimiento a la Federación Española de Municipios y Provincias. «El Ayuntamiento no estaba muy boyante para hacer esta inversión y gracias a la FEMP hoy es una una realidad», subrayó.

  • Riotinto celebra el inminente inicio de los trabajos en la fosa común del municipio

    Riotinto celebra el inminente inicio de los trabajos en la fosa común del municipio

    El Ayuntamiento recibe como un «gran logro» la aprobación del proyecto, que se llevará a cabo con fondos de la FEMP y el Gobierno de España

    El Ayuntamiento de Minas de Riotinto ha celebrado el inminente inicio de los trabajos para la exhumación de la fosa común del cementerio de la localidad, para lo que el Consistorio riotinteño presentó varias solicitudes de subvenciones a diferentes organismos, de las que finalmente han tenido el visto bueno las presentadas a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y al Gobierno de España, «de las que hemos recibido la cuantía económica para comenzar los trabajos de exhumación», han destacado desde el Ayuntamiento.

    Además, tal y como informó TINTO NOTICIAS, la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía aprobó ayer la solicitud para la «realización de actuaciones específicas de memoria democrática de indagación-localización, delimitación, exhumación, estudio antropológico e identificación genética, si procediera, de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la Posguerra en nuestro municipio», han proseguido desde el Consistorio, tras lo que ha anunciado que los trabajos comenzarán la próxima semana.

    El objetivo del Equipo de Gobierno Municipal ha sido «honrar la memoria de tantos vecinos y vecinas que murieron injustamente en tiempos duros y convulsos de nuestra tierra», pues ello supone «dignidad, memoria y justicia», subrayan desde el Ayuntamiento que recibe por ello este paso como «un gran logro».

    Por último, desde el Consistorio dan las gracias a los investigadores de Riotinto y El Campillo Alfredo Moreno Bolaños y Gilberto Hernández Valdecillo, respectivamente, por su «acompañamiento en este trabajo que queda por delante y por ser indispensable su investigación para acompañar los movimientos arqueológicos que se efectuarán», han explicado.

  • Retoman los trabajos de exhumación de las fosas comunes de Nerva

    Retoman los trabajos de exhumación de las fosas comunes de Nerva

    El equipo de arqueólogos dirigido por Andrés Fernández espera recuperar los restos de otra veintena de víctimas del franquismo

    La Coordinadora Cuenca Minera del Río Tinto para la Memoria Histórica ha retomado los trabajos de exhumación de las fosas comunes del cementerio de Nerva, cuya primera fase se desarrolló entre mayo y agosto de 2019 y finalizó con la exhumación de los restos de 23 víctimas del franquismo, lo que constituyó casi una décima parte de los al menos 221 cuerpos que, según los trabajos previos de indagación, localización y delimitación llevados a cabo en 2018, fueron inhumados en estas fosas.

    La entidad memorialista ha retomado los trabajos gracias a la subvención de 29.400 euros que el pasado mes de noviembre de 2020 le fue concedida por el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Histórica, una ayuda que también le ha permitido contar con el mismo equipo de arqueólogos que desarrolló la primera fase de exhumación y los antes referidos trabajos previos, dirigido por Andrés Fernández, que espera en esta nueva fase recuperar los restos de otra veintena de víctimas de la represión franquista.

    Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS, con esa ayuda, el Gobierno central daba cumplimiento al compromiso asumido en marzo de 2020 por el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, durante una visita realizada a las fosas comunes nervenses, donde el representante del Ejecutivo de la nación estuvo acompañado por la delegada del Gobierno en Andalucía, Sandra García, y la subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo, además de otros representantes institucionales y de asociaciones memorialistas.

    Martínez anunció, en concreto, el inicio de un plan cuatrienal de exhumaciones en el que se incluirían las fosas de Nerva, lo que sería posible, añadió, gracias a un paquete de ayudas que el Gobierno de España iba a poner en marcha a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

    La primera fase de exhumación, realizada gracias a un convenio firmado con la Diputación de Huelva, tuvo lugar después de los trabajos previos de indagación, localización y delimitación de las fosas, trabajos que tuvieron su origen en el acuerdo firmado entre la Junta de Andalucía y la Diputación de Huelva el 2 de agosto de 2018, cuando el entonces consejero de Memoria Democrática, Manuel Jiménez Barrios, y el entonces presidente del ente supramunicipal, Ignacio Caraballo, firmaron un convenio marco para el desarrollo de acciones encaminadas a la recuperación de la memoria histórica en la provincia.

    Las conclusiones de los primeros trabajos de indagación, localización y delimitación desarrollados en las fosas comunes del cementerio de Nerva indicaron que estas cuentan con al menos 221 víctimas del franquismo, tal y como señaló el director del equipo de arqueólogos, Andrés Fernández, si bien destacó que la cantidad real de cuerpos podía verse aumentada debido a las ejecuciones que no fueron registradas en documentos.

    Esa era una de las conclusiones de aquella actuación, que también dio como resultado, una vez evaluados los restos óseos detectados, que era posible llevar a cabo una exhumación individual y ordenada de los cuerpos, según añadió el propio director del proyecto. Y ello pese a que el PH del terreno no es el más adecuado para la conservación de los restos, agregó.

    Las actuaciones de indagación, localización y delimitación se desarrollaron en una superficie de 100 metros cuadrados, donde se localizaron cuatro fosas de 70 metros de superficie, todas con dos metros de anchura y con longitudes diversas que van desde los cuatro a los 20 metros, según explicó Fernández, para quien el resultado de los trabajos, que se llevaron a cabo durante varios meses, fue positivo, pues se confirmó la presencia de fosas de víctimas de la Guerra Civil al detectarse restos de cuerpos arrojados en enterramientos colectivos y fracturas por impacto de proyectiles propios de la época, al tiempo que se confirmó la tesis de que el conjunto de la Cuenca Minera pudo contar con unas 1.500 víctimas de la represión franquista.

    Foto: Onda Minera RTV Nerva

  • Se cumplen 84 años de la entrada de las tropas franquistas en la Cuenca

    Se cumplen 84 años de la entrada de las tropas franquistas en la Cuenca

    Tras un bombardeo anterior desde el aire, los fascistas consumaron el 25 de agosto del 36 su plan para la ocupación de una comarca que consideraban «peligrosa» como enemigo a batir

    La Cuenca Minera de Riotinto asiste este martes al 84 aniversario de la entrada de las tropas franquistas en la comarca, que se produjo el 25 de agosto de 1936 tras varios días en los que ya previamente habían estado bombardeando la zona desde el aire a través de la aviación.

    De esta manera se consumaba lo que los rebeldes fascistas denominaron el ‘Plan para la ocupación de la Cuenca Minera de Riotinto’, diseñado de forma concienzuda para llevar a cabo un asalto militar que consideraban «tan difícil e importante para toda la provincia», tal y como expone Francisco Espinosa Maestre en su libro ‘La guerra civil en Huelva’.

    El plan consideraba «peligroso» el enemigo a batir, así como que Salvochea -ahora El Campillo-, La Atalaya, La Dehesa y Nerva eran «las poblaciones más fieles al Gobierno republicano». «Sin embargo -añadía- no existen en ellas elementos que puedan coartar la aviación» y, «como podían tener protegidos los accesos con minas, habría que desconectar la central eléctrica de la Riotinto Company Limited».

    Y así lo hicieron. El asalto fascista a la Cuenca Minera de Riotinto comenzó con un bombardeo aéreo «indiscriminado» sobre Salvochea el 20 de agosto de 1936 a las 9.00 horas, expone el investigador Fernando Pineda Luna en su libro ‘Memorias Recuperadas. El Campillo – Salvochea’, donde se explica que este primer bombardeo acabó con la vida de seis personas: Elena Domínguez Castaño, de 23 años; su hija Dolores González Domínguez, de seis meses; Rafaela López Carrera de 44 años; Rafaela López Yuvero, de 45 años; Baldomera López Rodríguez, de 38 años; y Jacinto López Zarza, de 36 años.

    «Al día siguiente, a las 12.00 horas -continúa esta publicación-, se bombardeó La Atalaya y, un día después, fueron bombardeadas de nuevo Salvochea, La Atalaya y La Dehesa», tras lo que, dos días después, el 24 de agosto, un avión recorrió la comarca lanzando octavillas en las que alertaban a la población, textualmente, de que «podéis salvar vuestras vidas si antes de 24 horas, a partir de las cinco de la tarde de hoy, nos entregáis rehenes en cantidad suficiente para garantizar la entrega de armas, rehenes que serán puestos en libertad tan pronto como dichas armas sean recogidas».

    Un día después, el 25 de agosto de 1936, miembros de una columna fascista comandada por Gumersindo Varela Paz, que venía de conquistar Valverde del Camino, unida, como explica el investigador Joaquín Gil Honduvilla, a tres grupos de guardias de asalto, guardias civiles y falangistas y requetés, «asaltaron Zalamea la Real con la artillería y entraron en sus calles, provocando la huida de los milicianos republicanos, que sólo tenían una ametralladora en la torre de la Iglesia Parroquial», continúa la obra de Pineda, que indica que los asaltantes «abrieron puertas a patadas, registraron multitud de viviendas y asesinaron a muchos vecinos», momento que se refleja en la imagen que ilustra esta información.

    A continuación, tal y como se relata en ‘Memorias Recuperadas’, la columna fascista fue sorprendida «por una numerosa columna minera procedente de Salvochea que provocó la huida de los retenes militares golpistas, apostados en las salidas de Zalamea», mientras que «los republicanos explotaron las minas colocadas en la zona para dificultar el avance por la parte nordeste de Zalamea la Real hacia Salvochea y el corazón de la Cuenca Minera», operaciones que «produjeron bajas en ambos frentes», añade. Sin embargo, a continuación, «la aviación, que volvía para facilitar el asalto a Salvochea, bombardeó la columna miliciana y la obligó a replegarse definitivamente».

    «Con el camino ya expedito» y «con más de mil hombres», el capitán Gumersindo Varela Paz comenzó el avance hacia Salvochea el 26 de agosto de 1936 a las 7.00 horas, tras lo que, a las 8.00 horas, de nuevo apareció un avión que «bombardeó la localidad durante horas», informaba el periódico Odiel, mientras que la columna fascista del comandante Eduardo Álvarez de Rementería-Martínez, que procedía de El Castillo de las Guardas, entraba en Nerva. Por su parte, la columna del comandante de los requetés Luis Redondo García, que había llegado el día 25 a Campofrío procedente de Aracena, avanzaba «sin oposición» hacia La Dehesa, donde «desconectó la central térmica de la RTCL, como estaba previsto, pasó por la barriada de Mesa de los Pinos, también denominada Alto de la Mesa, donde dejó dos cañones orientados hacia Nerva, y llegó a Salvochea».

  • Los mineros fusilados en Sevilla salen a la luz con la exhumación de la fosa de Pico Reja

    Los mineros fusilados en Sevilla salen a la luz con la exhumación de la fosa de Pico Reja

    Los miembros de la Columna Minera de Riotinto que fueron fusilados en Sevilla a finales de agosto de 1936 comienzan a salir a la luz gracias a los trabajos de exhumación de la fosa común de Pico Reja de la capital hispalense, que se iniciaron el pasado 19 de enero.

    Esa es una de las conclusiones que puede extraerse del último informe de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, adjudicataria de los citados trabajos de exhumación, en el que se cita textualmente a estos mineros: «No puede descartarse la presencia de sujetos asesinados por consejos de guerra, más allá del grupo de los mineros fusilados en los últimos días de agosto de 1936», se indica, tal y como informa el diario.es a través de esta información.

    Según las primeras conclusiones, ya han sido localizados un total de 502 sujetos, de los que 412 han sido exhumados y 84 presentan posibles evidencias de haber sido represaliados, tal y como se indica en el informe sobre la exhumación de Pico Reja, donde se estima que yacerían más de mil de los 4.500 represaliados por el franquismo que fueron depositados en el cementerio de San Fernando de Sevilla.

    La fosa común de Pico Reja es considerada la mayor fosa del franquismo de Sevilla y es la primera que se exhuma en la capital hispalense. Además, se trata de la exhumación de mayor envergadura que se afronta en España.

    La Columna Minera, cuya historia se aborda en la novela del escritor y periodista Rafael Adamuz ‘La memoria varada’ (Pábilo Editorial), partió desde la Cuenca Minera de Riotinto en dirección a Sevilla el 19 de julio de 1936 para combatir el golpe militar, pero este grupo de personas, compuesto en su mayoría por jóvenes mineros y campesinos que fueron reclutados por los políticos republicanos que lideraron la marcha, planeada desde Madrid, no alcanzó la capital hispalense.

    A las puertas de la ciudad, en la barriada de La Pañoleta (Camas), los mismos guardias civiles que tenían órdenes de acompañarles les tendieron una sangrienta emboscada. El resultado: más de una decena de muertos y setenta detenidos encerrados en el Cabo Carvoeiro, la prisión improvisada en un barco de cabotaje atracado en el Guadalquivir. 

    En sus estrechas bodegas, en pleno verano, permanecieron en condiciones inhumanas y fueron sometidos al fin a un macrojuicio que fue, con toda probabilidad, el mayor Consejo de Guerra celebrado en los albores de la Guerra Civil en España.

  • Desvelan que la madre de José María Morón quemó los versos inéditos del poeta por miedo al franquismo

    Desvelan que la madre de José María Morón quemó los versos inéditos del poeta por miedo al franquismo

    El periodista y bibliógrafo nervense Juan Carlos León Brázquez aporta datos hasta ahora desconocidos sobre la vida del autor de ‘Minero de Estrellas’

    Durante el VII Otoño Poético de Nerva, hace unos días, el periodista y bibliógrafo Juan Carlos León Brázquez asombró a la audiencia revelando la persecución que sufrió el poeta José María Morón Gómez, Premio Nacional de Literatura y Premio Fastenrath por ‘Minero de Estrellas’, indicando que allí mismo, encima de la conocida hoy como Cervecería Restaurante Marobal (Robles), donde se estaba celebrando el acto, la madre del poeta quemó sus versos para evitar la represión franquista. Hoy aporta más detalles a Tinto Noticias -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, a través de un artículo que puede leerse en este enlace.

    Foto: madrimasd.org

  • Las fosas comunes de Nerva estuvieron abiertas durante meses

    Las fosas comunes de Nerva estuvieron abiertas durante meses

    La Diputación y el Ayuntamiento se comprometen a seguir trabajando en la siguiente fase de exhumación

    La Diputación Provincial de Huelva ha dado a conocer más datos sobre el resultado de la primera fase de exhumación de las fosas comunes de Nerva, que, tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, finalizó recientemente con la exhumación de un total de 23 víctimas de la represión franquista.

    «El esfuerzo de la Diputación de Huelva y del Ayuntamiento de Nerva ha permitido la recuperación de más de veinte cuerpos en las fosas comunes de Nerva y, según las conclusiones del informe, elaborado por la empresa Aratispi Patrimonio SL, que está llevando a cabo los trabajos de exhumación, y dirigidos por el arqueólogo forense Andrés Fernández, los cuerpos recuperados pertenecen a periodos distintos y arrojados allí sin ningún tipo de miramiento», han destacado este lunes desde la institución provincial.

    La Diputación ha asegurado que se comprometió ha financiar los trabajos de exhumación «al no haber sacado aún la Junta de Andalucía una nueva licitación de los trabajos» ante la petición de los familiares de las víctimas de este municipio que fueron trasladados, fusilados y enterrados en el cementerio de Nerva, víctimas de la dictadura franquista.

    En total se han recuperado 23 cuerpos, la mayoría hombres mayores de 21 años, en una zona delimitada de 6 por 2 metros. Según las conclusiones, se puede confirmar que debajo de los cuerpos recuperados se encuentran otros individuos, lo que indica que se abrió una zanja, sin poder determinar las dimensiones según la longitud, y allí fueron arrojadas diversas víctimas. Por lo tanto, los cuerpos exhumados obviamente corresponden a fechas posteriores respecto a los niveles que se encuentran en cotas más bajas.

    Todo esto indica que la fosa del cementerio de Nerva, donde se lanzaban los cuerpos de las víctimas, permaneció abierta, al parecer, durante meses, así como que fue utilizada en diferentes fechas de fusilamientos, han destacado desde la Diputación.

    Tal y como también informó este periódico, las conclusiones de los primeros trabajos de indagación, localización y delimitación desarrollados en las fosas comunes del cementerio de Nerva indicaron que en la fosas hay al menos 221 víctimas del franquismo, aunque la cantidad real de cuerpos puede verse aumentada debido a las ejecuciones que no fueron registradas en documentos.

    Esa era una de las conclusiones de aquella actuación, que también dio como resultado, una vez evaluados los restos óseos detectados, que era posible llevar a cabo una exhumación individual y ordenada de los cuerpos, según el propio director del proyecto. Y ello pese a que el PH del terreno no es el más adecuado para la conservación de los restos.

    Los trabajos realizados durante varios meses confirmaron restos de cuerpos arrojados en enterramientos colectivos y fracturas por impacto de proyectiles propios de la época, al tiempo que se confirmó la tesis de que el conjunto de la Cuenca Minera pudo contar con unas 1.500 víctimas de la represión franquista.

    Por último, desde la Diputación han resaltado que los trabajos fueron realizados por un equipo multidisciplinar de dilatada y acreditada experiencia profesional y se desarrollaron entre octubre de 2017 y febrero de 2018 con una estrecha coordinación entre administraciones y la Coordinadora Cuenca Minera de Riotinto para la Recuperación de la Memoria.

    A partir de ahora, «la intención, tanto de la Diputación de Huelva como del ayuntamiento de Nerva, es seguir trabajando en la siguiente fase del proceso y recuperar el mayor número de cuerpos posibles», han anunciado desde la institución provincial.

  • El zalameño Domingo Fernández Seisdedos, la primera víctima del franquismo que fue exhumada

    El zalameño Domingo Fernández Seisdedos, la primera víctima del franquismo que fue exhumada

    Sus restos fueron trasladados en 1983 y reposan debajo del monumento a las víctimas de la represión del Cementerio de la Soledad, según se revela en una nueva publicación de la Amhph, realizada por José María García Márquez y Miguel Ángel Harriero

    La primera exhumación de una víctima del franquismo que tuvo lugar en democracia fue la de un vecino de Zalamea la Real, concretamente la de Domingo Fernández Seisdedos, ejecutado en Huelva a los 21 años de edad el 30 de septiembre de 1937 tras ser condenado a la pena de muerte.

    La exhumación se produjo en 1983 en una de las fosas comunes del cementerio municipal de La Soledad de Huelva, concretamente en el patio tercero del Sector San Marcos, tras lo que sus restos fueron depositados donde posteriormente fue levantado un monumento en homenaje a las víctimas de la represión, precisamente el monumento que puede apreciarse en la imagen que ilustra esta información, tomada en 2011, en la que aparece su hermano Emilio Fernández Seisdedos, fallecido hace unos años.

    Así se recoge en ‘Las fosas comunes del Cementerio de la Soledad y la represión militar en Huelva (1936-1944), una obra de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva realizada por el historiador José María García Márquez y el investigador Miguel Ángel Harriero, quienes han podido conocer este hecho tras consultar a un empleado del cementerio y a una sobrina de la víctima exhumada, María del Carmen Fernández Reyes, hija de Emilio Fernández Seisdedos.

    Según les indicó el empleado, la exhumación se produjo «en los días anteriores a la finalización de la obra» con la que se levantó el citado monumento, tras lo que el traslado de los restos se pudo llevar a cabo por las plantas que delimitaban la fosa, tal y como les informó la propia Fernández Reyes a través de un testimonio recogido en la publicación, consultada por TINTO NOTICIAS -El Periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

    El citado estudio revela que las fosas comunes del cementerio de La Soledad cuentan con al menos 1.437 víctimas del franquismo enterradas entre 1936 y 1944, de las que se conoce la identidad de 1.099. De ellas, un total de 68 residían en la Cuenca Minera de Riotinto: 20 en Zalamea la Real, 17 en El Campillo (Salvochea), 16 en Nerva, 12 en Minas Riotinto, dos en Campofrío y una en La Granada de Riotinto, tal y como informó este periódico a través de esta publicación, en la que se indican los nombres de estas 68 victimas y las circunstancias de su muerte.

  • Ponen nombre a 68 víctimas del franquismo de la Cuenca enterradas en la capital

    Ponen nombre a 68 víctimas del franquismo de la Cuenca enterradas en la capital

    Una investigación de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, realizada por José María García Márquez y Miguel Ángel Harriero, desvela la identidad de 1.099 represaliados que se encuentran en las fosas comunes de ‘La Soledad’

    Las fosas comunes del cementerio de La Soledad de Huelva capital cuentan con al menos 1.437 víctimas del franquismo. Ese es el número de represaliados enterrados en el camposanto onubense entre 1936 y 1944 que han podido ser documentados en un nuevo estudio, en el que también se desvela la identidad de 1.099 de esas víctimas, de las que 68 residían en la Cuenca Minera de Riotinto: 20 en Zalamea la Real, 17 en El Campillo (Salvochea), 16 en Nerva, 12 en Minas Riotinto, dos en Campofrío y una en La Granada de Riotinto. 

    Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo trabajo de investigación de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (Amhph), denominado ‘Las fosas comunes del cementerio de La Soledad y la represión militar en Huelva (1936-1944)’ y realizado por el historiador José María García Márquez y el investigador Miguel Ángel Harriero, quienes han documentado la disposición de las fosas a través de esta publicación, que fue presentada este lunes en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial de Huelva.

    Las 68 víctimas de la comarca objeto de TINTO NOTICIAS -El Periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- a las que se han puesto nombres y apellidos en esta publicación son las siguientes:

    De Zalamea la Real

    • Cándido Caro Valonero, ejecutado por pena de muerte el 3 de septiembre de 1937
    • Alfonso Castilla Delgado, ejecutado por pena de muerte el 20 de agosto de 1937
    • Juan Domínguez Delgado, muerto por bando de guerra el 15 de diciembre de 1936
    • Rafael Domínguez García, muerto en prisión el 15 de febrero de 1942
    • Dolores Fernández Moreno, muerta en prisión el 20 de febrero de 1939
    • Domingo Fernández Seisdedos, ejecutado por pena de muerte el 30 de septiembre de 1937
    • Rufino García Delgado, ejecutado por pena de muerte el 6 de diciembre de 1939
    • Rafael García Falcón, ejecutado por pena de muerte el 30 de septiembre de 1937
    • Antonio García Millán, muerto en prisión el 23 de abril de 1943
    • Felipe Gómez Márquez, muerto en prisión el 4 de julio de 1941
    • Francisco Gómez Pichardo, muerto en prisión el 3 de agosto de 1941
    • Diego Gutiérrez Valle, muerto en prisión el 29 de junio de 1941
    • Gumersindo León Delgado, muerto en prisión el 15 de julio de 1941
    • Carmelo Malo Hacha, muerto en prisión el 11 de diciembre de 1941
    • Álvaro Moreno Romero, ejecutado por pena de muerte el 6 de diciembre de 1939
    • Juan María Nogales Núñez, ejecutado por pena de muerte el 4 de septiembre de 1937
    • Florencio Ramírez Pérez, muerto en prisión el 21 de mayo de 1941
    • Manuel Ramírez Pérez, muerto en prisión el 21 de abril de 1941
    • Juan Rodríguez Mena, muerto en prisión el 22 de junio de 1941
    • Manuel Serrano Ramírez, ejecutado por pena de muerte el 28 de agosto de 1937 

    De El Campillo (Salvochea)

    • Juan Aguilar Guerrero, ejecutado por pena de muerte el 30 de diciembre de 1941
    • Graciano Expósito Iglesias, ejecutado por pena de muerte el 6 de diciembre de 1939
    • Antonio Gómez Vázquez, muerto en prisión el 20 de mayo de 1938
    • Joaquín González Félix, ejecutado por pena de muerte el 28 de agosto de 1937
    • Tomás Monteagudo Rodríguez, muerto en prisión el 8 de abril de 1942
    • Manuel Monteagudo Rodríguez, ejecutado por pena de muerte el 20 de diciembre de 1941
    • Manuel Moreno Romero, ejecutado por pena de muerte el 13 de mayo de 1937
    • Manuel Noguera García, ejecutado por pena de muerte el 7 de noviembre de 1939
    • Damián Oliva López, ejecutado por pena de muerte el 13 de enero de 1939
    • Recaredo Pérez Domínguez, ejecutado por pena de muerte el 7 de noviembre de 1939
    • Juan Pozuelo Díaz, ejecutado por pena de muerte el 1 de abril de 1937
    • Manuel Rodríguez Rodríguez, ejecutado por pena de muerte el 7 de noviembre de 1939
    • Manuel Rodríguez Ruiz, muerto en prisión el 10 de junio de 1941
    • Joaquín Rodríguez Simeón, muerto en prisión el 12 de septiembre de 1941
    • Sebastián Rodríguez Vázquez, ejecutado por pena de muerte el 17 de octubre de 1937
    • José Trigo Carrasco, muerto en prisión el 20 de abril de 1941
    • Juan Vázquez Bernal, muerto en prisión el 29 de abril de 1941

    De Nerva

    • Antonio Calero Rodríguez, muerto en prisión el 24 de julio de 1939
    • Francisco Cordero Cortés, muerto en prisión el 29 de abril de 1942
    • Gregorio Delgado Gelado, muerto en prisión el 19 de septiembre de 1941
    • Urbano Domínguez Delgado, ejecutado por pena de muerte el 15 de septiembre de 1943
    • Antonio Domínguez Esteban, muerto en prisión en abril de 1942
    • Ramón Fernández Delgado, muerto en prisión el 24 de marzo de 1942
    • Vicente Ferrer Vargas, muerto en prisión el 4 de enero de 1942
    • Francisco García Aradilla, ejecutado por pena de muerte el 15 de septiembre de 1943
    • Juan García Torices, muerto en prisión el 10 de septiembre de 1943
    • Enrique Herrada Domínguez, ejecutado por pena de muerte el 17 de abril de 1939
    • Antonio Infantes Martín, muerto en prisión el 12 de mayo de 1941
    • Juan Jurado Olmedo, muerto en prisión en julio de 1941
    • Antonio Martín Pagador, muerto en prisión el 26 de abril de 1942
    • Emilio Prado Castilla, muerto en prisión el 17 de noviembre de 1940
    • Demófilo Romero Lancha, ejecutado por pena de muerte el 21 de julio de 1937
    • Rafael Vázquez Moreno, muerto en prisión el 1 de agosto de 19411

    De Minas de Riotinto

    • José Alonso Hernández, ejecutado por pena de muerte el 30 de enero de 1942
    • Guillermo Augusto Rodríguez, muerto en prisión el 13 de marzo de 1942
    • José Cortés Parra, muerto en prisión el 28 de junio de 1941
    • Emilio Gómez González, muerto en hospital por herida de arma de fuego el 21 de septiembre de 1940
    • Antonio López Cáceres, ejecutado por pena de muerte el 31 de julio de 1940
    • Juan López González, muerto en prisión el 15 de agosto de 1941
    • Manuel López González, muerto en prisión el 15 de junio de 1941
    • José Ortega Feria, muerto en prisión el 25 de junio de 1941
    • Pedro Rodríguez Acevedo, muerto en prisión el 7 de abril de 1941
    • Antonio Rodríguez Caballero, muerto en prisión el 2 de marzo de 1942
    • Francisco Rúa Ríos, ejecutado por pena de muerte el 28 de agosto de 1937
    • Manuel Sánchez Díaz, muerto en prisión el 28 de julio de 1941

    De Campofrío

    • Alfonso López Pérez, muerto en prisión el 2 de abril de 1942
    • Benjamín Ruiz Martín, muerto en prisión el 1 de abril de 1942

    De La Granada de Riotinto

    • Benito Burguillo Martín, muerto en prisión el 7 de mayo de 1941

    El estudio es fruto del proyecto ‘Investigación y Difusión sobre la Fosa Común del Cementerio Municipal (La Soledad) de Huelva’, desarrollado por la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (Amhph), que ha contado para ello con una subvención de la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, concedida el 12 de noviembre de 2018.

    Antes, la Amhph, presidida por el campillero Fernando Pineda, firmó un convenio con el Ayuntamiento de la capital que permitió a la asociación la digitalización de los documentos necesarios para avanzar con la mayor rapidez posible en la búsqueda de la identidad de las víctimas.

    La entidad memorialista impulsó este proyecto tras recibir, por parte de familiares de víctimas del franquismo, numerosas peticiones de ayuda para la exhumación de las fosas comunes del cementerio de La Soledad, donde recientemente se llevó a cabo, a instancias de su nieta, la exhumación del vecino de El Cerro de Andévalo Pedro Masera Polo, que aún está pendiente del informe sobre su identidad en base al ADN entregado, a pesar de que en su Expediente de Defunción y Enterramiento consta el lugar exacto de su inhumación.

    El objetivo del proyecto era encontrar los nombres de los aún desconocidos, conocer el total de los asesinados allí inhumados, localizar con mayor precisión las inhumaciones y exhumaciones producidas y, por último, aminorar los riesgos de errores que aparecen frecuentemente en este tipo de trabajos.

    Los autores

    Los autores del estudio ‘Las fosas comunes del cementerio de La Soledad y la represión militar en Huelva (1936-1944)’ son el historiador José María García Márquez, conocido en Huelva por ser el encargado de la digitalización de los expedientes de los Consejos de Guerra Sumarísimos de Urgencia, abiertos al público en la web de la Diputación Provincial, y el investigador Miguel Ángel Harriero Capilla, responsable de Investigación de la Amhph.

    El nuevo trabajo de investigación fue presentado este lunes en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial de Huelva en un acto que contó con la presencia, además del presidente de la asociación y de los autores del estudio, del presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo, y de la concejala del Ayuntamiento de Huelva Esther Cumbreras.

  • Collado sale en defensa de los campilleros en el caso de la cárcel de Salvochea

    Collado sale en defensa de los campilleros en el caso de la cárcel de Salvochea

    El historiador nervense critica que se dé por probado que los habitantes del municipio fuesen los autores del suceso ocurrido el 25 de agosto del 36

    El historiador nervense Miguel Ángel Collado ha salido al paso del estudio realizado por los investigadores Gilberto Hernández Vallecillo y Alfredo Moreno Bolaños sobre los sucesos acaecidos el 25 de agosto de 1936 en la cárcel de Salvochea (ahora El Campillo), desgranado por ambos autores a través de su artículo ‘El estigma rojo de la Cuenca Minera de Río Tinto: Salvochea, Agosto 1936’, publicado en TINTO NOTICIAS -El Periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

    Tras conocer este estudio, en el que se reafirma el «relato tradicional» del franquismo sobre aquellos hechos, Collado, que ya publicó una investigación sobre tales sucesos en su tesis doctoral, con la que consiguió Sobresaliente Cum Laude, incide en que los documentos en los que se basan Hernández Vallecillo y Moreno Bolaños carecen de legitimidad o, cuanto menos, deben ser considerados «con la mayor de las cautelas».

    Por un lado, el historiador nervense se refiere a los expedientes resultantes de los Consejos Sumarísimos a los que algunos salvocheanos fueron sometidos después de que su pueblo «cayera» en manos de los golpistas, expedientes «sesgados» y «adaptados a unos intereses políticos muy determinados e influenciados por unas circunstancias que, cuanto menos, deben ser tenidas en cuenta», sostiene Collado a través de este artículo, publicado también en este periódico.

    En concreto, el historiador nervense argumenta, entre otros aspectos, que la mayoría de las declaraciones judiciales «repiten, casi literalmente, el mismo relato, circunstancia esta que evidencia que hay algo detrás de las mismas», señala, al tiempo que recuerda que «los acusados declaraban después de haber sido coaccionados y sin las más mínimas garantías de defensa» y que solían ser juzgados «por prácticamente todo lo que hubiera ocurrido en sus municipios, independientemente de que estuviera demostrada su participación en todos ellos».

    De otro lado, el historiador nervense se refiere al resto de documentos utilizados por los autores del antes citado estudio: los textos aparecidos en la prensa provincial, las actas de los Plenos del Ayuntamiento de 1937 y las anotaciones del sacerdote de El Campillo en el libro de bautismos. «Tanto unos como los otros son producto de las consideradas víctimas de los rojos y, valga decirlo, reproducen la misma relación de los hechos que aparece en la documentación judicial», señala Collado, a lo que añade que la prensa de entonces «estaba sometida a censura militar, lo que significa la ausencia de cualquier versión que contradiga a la que podríamos denominar oficial».

    Por todo ello, el historiador nervense ve obvio que, «en la medida de que se trata de versiones dadas por la misma parte, estos relatos no demuestran que los salvocheanos fueran los responsables del incendio de la cárcel». Lo único que evidencian, añade, es que «entre los afines a los alzados había unanimidad a la hora de culpabilizarlos de tal suceso», pero no que fuesen los responsables.

    Con todo, «yo no voy a decir que no lo hicieran. No creo que sea posible hacerlo», agrega, pero añade un dato que apunta a que los autores del suceso pudieron ser los golpistas: «Salvochea fue bombardeada tanto por tierra como por aire», por lo que «es posible que una de aquellas bombas cayera en la cárcel, máxime cuando es de sobras conocido que sus habitantes huyeron del pueblo en aquellos mismos momentos y que se desconoce dónde cayeron los artefactos explosivos», defiende Collado.