La obra, ganadora del premio Luis Barahona de Soto, aborda la situación de los soldados jóvenes que combatieron contra su voluntad en la guerra civil española
La XVII Semana del Teatro de Lucena (Córdoba) acogió en la noche de este domingo el estreno de ‘Los inocentes’, una obra escrita por el dramaturgo moguereño Félix Amador, conocido como autor de novelas, poesía, teatro y recientemente por colaborar como libretista y letrista en musicales como ‘El Tiempo Entre Costuras’, ‘El Médico’ y ‘Los Pilares de la Tierra’, todos ellos del compositor Iván Macías.
La obra, ganadora del Certamen de Textos Teatrales Luis Barahona de Soto 2023, es la historia de dos jóvenes soldados que se conocen por casualidad en la guerra civil española, donde congenian y charlan sobre la vida y sobre las razones por las que luchan en una guerra que han provocado otros, hasta que descubren que pertenecen a bandos distintos.
La propuesta es una reflexión sobre la violencia que pone el foco en esos soldados jóvenes que se ven obligados a coger un fusil en contra de su voluntad. Es, en definitiva, un canto a la inocencia en medio de la barbarie, como se puso de manifiesto en el estreno de la obra, que ha sido representada por alumnos de la Escuela de Teatro Duque de Rivas y dirigida por Antonia Jiménez.
En su discurso de aceptación del premio, Félix Amador destacó que «es nuestra función, la de los autores, presentar la verdad a través de la ficción, contar mentiras para expresar lo que de verdad sentimos. No es nuestra función dar respuestas sino conseguir que el público se haga preguntas. Eso es el teatro, cuerpo, luz, mensaje, una verdad que el público debe descubrir mientras fingimos contar historias inventadas», concluyó.
Concluyen los trabajos en las cuatro fosas comunes localizadas en el cementerio de la localidad
Los trabajos de localización, excavación y exhumación en el cementerio de Zufre, que dieron comienzo el pasado mes de julio, han concluido con la localización de cuatro fosas comunes y la exhumación de nueve víctimas de la Guerra Civil repartidas entre las diferentes fosas intervenidas, distribuidas en varias zonas de uno de los patios del cementerio, según han indicado en una nota de prensa los responsables de los trabajos.
En total, se han documentado dos depósitos múltiples conteniendo, cada uno, tres individuos represaliados, un depósito albergando dos individuos y un depósito individual conteniendo solo una víctima, siendo éste el único individuo enterrado en posición decúbito prono -boca abajo-.
Los perfiles biológicos de todas las víctimas exhumadas se corresponden con individuos masculinos adultos jóvenes y maduros, con edades comprendidas entre los 25 y los 55 años. Todos ellos presentan evidencias de muerte violenta, fracturas perimortem y lesiones asociadas a impactos de proyectil por arma de fuego, la mayoría en el cráneo, aunque también se han documentado en el post-cráneo.
Además, en dos individuos se han documentado ligaduras de cable metálico rodeando y atando sus muñecas, por lo que se interpreta que se encontrarían maniatados en el momento de sus asesinatos. Ya realizadas las muestras genéticas a los familiares y la extracción de muestras óseas a las víctimas, los restos óseos de los individuos exhumados permanecerán custodiados por el Ayuntamiento de Zufre, a la espera de los resultados genéticos realizados por el Laboratorio de Genética de la Universidad de Granada.
A pesar de los resultados positivos en esta primera fase en el Cementerio de Zufre, los listados de víctimas asesinadas en la localidad, realizados por diferentes investigadores, señalan un número mayor de represaliados, por lo que se espera la continuidad de estos trabajos en futuros proyectos. Estos trabajos arqueológicos se han realizado bajo la coordinación de Adriana Martín y Félix Bizarro.
El Gobierno andaluz da el visto bueno a la solicitud del Ayuntamiento para su indagación, localización, delimitación y exhumación de las víctimas de la guerra civil
El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha publicado este viernes el anuncio de aprobación de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de una actuación de indagación, localización, delimitación, exhumación e identificación genética de los restos de víctimas de la Guerra Civil que se encuentran en las tres fosas existentes en Gibraleón.
Según recoge el BOJA, consultado por Europa Press, el Ayuntamiento de Gibraleón solicitó a la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte autorización para llevar a cabo los trabajos de indagación, localización y exhumación, en su caso, de los restos de víctimas de la Guerra Civil que se encuentran en las tres fosas existentes en esta localidad, según se recoge en el mapa de fosas de Andalucía.
Asimismo, se especifica que las actividades dirigidas a la localización, exhumación y, en su caso, la identificación de los restos de víctimas de la Guerra Civil y la posguerra «deberán ser autorizadas por la Consejería competente en materia de memoria democrática de acuerdo con los protocolos previstos en la ley y con las garantías y procedimientos que se establezcan reglamentariamente».
Por otro lado, el Comité Técnico de Coordinación, en su sesión celebrada el 9 de noviembre de 2022, acordó elevar, entre otras, propuesta para la aprobación de la actuación de indagación, localización, delimitación, exhumación e identificación genética en Gibraleón, a solicitud del Ayuntamiento de dicha localidad, que, de acuerdo con la documentación que acompaña a las memorias justificativa y económica de esta orden, cuenta con la financiación necesaria para su ejecución.
Por su parte, el Ayuntamiento de Gibraleón, a través de sus perfiles de redes sociales ha expresado su «satisfacción», toda vez que ha señalado que «pronto» se iniciarán estos trabajos para «realizar el estudio histórico, localización, exhumación y estudio antropológico de las fosas con víctimas de la represión franquista en el cementerio».
«Unos trabajos que se fundamentan en la Ley 52/2007 con el objetivo de promover la recuperación de la memoria personal y familiar de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Todo ello gracias a la concesión de una subvención de la Dirección General de Memoria Democrática», ha concluido.
Una calañesa interpone una demanda de filiación a uno de los militares enviado a Huelva por Queipo de Llano
Antonia Elías necesita que la justicia reconozca quién es su verdadero padre aunque se avergüence, en parte, de que sea “ese militar, amigo íntimo de Gonzalo de Queipo de Llano” destinado a la Cuenca Minera tras el golpe militar de 1936 para perseguir a los mineros fieles a la Segunda República.
Tiene casi 80 años y aunque una prueba de ADN, no vinculante en el juzgado, ya le ha dicho que su padre es ese hombre, quiere que sus hermanas paternas acepten someterse a un test genético que la reconozca como la hija del capitán Anastasio C G., fruto de una relación extramatrimonial con su madre.
Su historia se remonta a los días 17 y 18 de julio de 1936 cuando aún no había nacido. Los generales Emilio Mola y Francisco Franco, apoyados por otros cargos del ejército, se sublevaron contra el gobierno de la II República.
Aunque en las primeras horas del golpe las noticias eran muy confusas, los mineros de la Cuenca y el Andévalo se organizaron y partieron hacia Sevilla la mañana del 19 de julio con la misión de ayudar a las fuerzas republicanas contra las tropas de Queipo de Llano que estaban tomando la ciudad. Iban en camionetas cargadas de dinamita, procedente de las minas, y algunas armas.
Es lo que se conoce como la Columna Minera de Riotinto y la formaron unos 500 hombres de Riotinto, Nerva, El Campillo, San Juan del Puerto, Zalamea la Real o Valderde del Camino. Los combatientes se unieron al comandante de la Guardia Civil que encabezaba la misión de salvar Sevilla, Gregorio Haro Lumbreras. Pero ese comandante los traicionó y se pasó al bando sublevado. Los mineros fueron víctimas de una emboscada y recibidos a tiros a la altura del barrio de La Pañoleta en Camas. 25 murieron por herida de bala y por la explosión de la dinamita. 71 fueron arrestados, encerrados en el buque Cabo Carvoeiro y condenados a muerte tras un Consejo de Guerra.
Queipo de Llano entendió, entonces, que había que controlar la cuenca minera onubense. Y mandó a un batallón de militares que arrasaron la comarca. Entre esos militares iba el supuesto padre de Antonia Elías.
Anastasio durante su estancia en Calañas.
Anastasio G.C. era en aquel momento un Alférez del ejército del Movimiento Nacional que fue destinado a Calañas «a perseguir a los mineros». Aunque tenía una mujer en Sevilla, no le impidió fijarse en una joven calañesa que trabajaba en el hostal donde se hospedaba, la Fonda de Pepita. Era 25 años mayor que ella.
Sus encuentros se producían lejos del pueblo, en un chalet de Punta Umbría que el victorioso Francisco Franco puso a nombre de Anastasio. Además, el entonces Alférez fue ascendido a Capitán. Lo tenía todo, prestigio, galones, mujer y amante.
De ese romance fuera del matrimonio nació una niña a la que llamaron Antonia y aquello “fue un escándalo en el pueblo”. Muchos sabían que su padre era ese militar casado amigo de Queipo de Llano. Todos, menos ella.
El capitán dejó Calañas y no volvió a dar señales de vida. Su madre tiró para adelante y se casó con otro hombre, que dio sus apellidos a aquella niña nacida sin padre.
“Nunca supe la historia, hasta que un día me peleé con el que consideraba que era mi padre. Tras esa fuerte discusión me fui a casa de una tía llorando, no quería regresar a la mía. Mi tía al verme en ese estado cogió una caja de latón en la que guardaba varias fotografías antiguas y sacó una de un militar. Me dijo, no llores más porque no le has pegado a tu padre. Tu padre es este señor”.
Aquella noticia la dejó sin aliento. No entendía lo que su tía decía.
“¿Cómo? ¿Tita que estás diciendo?”, repetía Antonia sin parar. Cuando logró calmarse su tía le contó aquella historia de la guerra, del militar llegado desde Sevilla y su nacimiento. Prometió que no diría nada a nadie, ni a su propia madre que le había ocultado cual era su origen.
60 años después de aquella confesión quiso salir de dudas porque su madre ya había fallecido. También el padre que la adoptó y la tía que le contó el secreto familiar. Con ayuda de una nieta buscó y dió con el domicilio del militar Anstasio, pero estaba muerto desde 1981. Las hijas que tuvo con su mujer en Sevilla seguían vivas.
“Logré el teléfono de cada una de ellas, las llamé una a una y les conté mi historia. La única prueba que tenía era la fotografía de mi padre en Calañas que mi tía guardaba en una caja de latón. Cuando lesdescribí la foto la reconocieron rápidamente porque mi padre había sacado dos copias, una para su mujer y otra para mi madre”.
Las cuatro mujeres se encontraron hace cinco años en Sevilla. “Se sorprendieron mucho al verme porque dicen que me parezco mucho a mi padre, incluso en el hoyuelo que tengo en la barbilla”.
Tuvieron varios encuentros amistosos hasta que la hermana mayor falleció. Antonia les pidió, entonces, hacerse la prueba del ADN para salir de dudas “porque necesitaba saber si la historia que me contó mi tía era cierta”. Las hermanas se negaron y “no tuve más remedio que hacerlo por mi cuenta”. Con la ayuda de otra persona logró una muestra biológica de una de las hijas legítimas del capitán. El resultado fue apabullante: hay un 99,89 por ciento de coincidencia.
Esa prueba no vinculante pero ha sido entregada junto a una denuncia en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 18 de Sevilla en la demanda de filiación que ha presentado. Tras un primer archivo, la fiscalía considera sí existen indicios para solicitar una prueba pericial que dictamine si Antonia es hija del Anastasio C.G. Ahora, está a la espera de que el juzgado dictamine que los descendientes del militar, hijas y nietos, se deben hacer el test genético.
Su historia es la de tantos otros niños nacidos durante la Guerra Civil y los primeros años de la década de los 40. Hijos de militares. Hijos abandonados y no reconocidos que, en muchos casos, no conocen su verdadera historia.
Los familiares de los mineros sepultados solicitaron la exhumación de las fosas
El Ayuntamiento de Huelva y la Asociación Memoria Democrática retomarán los trabajos de exhumación de los sepultados en el cementerio de La Soledad, entre los que se encuentran los mineros Pedro Masera y Enrique Herrada, tras recibir una nueva subvención de 100.000 euros por parte del Ministerio de la Presidencia con las Cortes y Memoria Democrática.
El alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, ha recibido en el Ayuntamiento al secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, con quien ha tenido la oportunidad de poner en común y valorar los futuros trabajos que se llevarán a cabo para la localización, delimitación y exhumación de las fosas situadas en el cementerio municipal, donde se habrían inhumado una serie de víctimas de la represión franquista y cuyos familiares han solicitado al Consistorio su localización y exhumación. Igualmente se intervendrá en un área con fosas ya documentadas y situadas en el Patio segundo del Sector de San Juan.
Entre los sepultados se encuentra el minero Pedro Masera, que fue el primer minero ejecutado que se buscó en el Cementerio de la Soledad de Huelva. A pesar de que los equipos forenses hallaron restos humanos, las pruebas de ADN certificaron que finalmente no era el minero ejecutado en 1938. Por su parte, Enrique Herrada, natural de Cerro del Andévalo, era calderero en la Cuenca Minera y también fue sentenciado a muerte en 1938, según los archivos sobre la Memoria Histórica.
De esta forma, tal como ha puesto en valor el alcalde de la capital en esta reunión, se podrá dar continuidad a los trabajos enmarcados en el ‘Plan de Recuperación de Memoria Democrática’ de la FEMP, centrado en la delimitación e investigación de las fosas comunes provenientes de la Guerra Civil y la Dictadura.
Mediante este proyecto se reconoce también el compromiso del Ayuntamiento de Huelva en su empeño por llevar a cabo unas actuaciones a favor de la concordia, la unidad, el respeto y la dignidad de los ciudadanos. A su vez, se responde a la vocación de este equipo de Gobierno de dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica y a la obligación moral de todas las administraciones de contribuir a pasar página desde la dignidad de aquellos que la perdieron, porque no se les reconoció y se les cerró la oportunidad de reclamar el derecho a la justicia.
En concreto, la actuación onubense se centra en la investigación histórica y documental, a través del desarrollo de catas, de las fosas comunes existentes en el cementerio de la capital, con el objetivo de delimitar su superficie y conocer la forma en que los cuerpos fueron enterrados, en cuanto a su disposición y proceder.
Pedro Masera y Enrique Herrada fueron ejecutados en 1938
El sindicato CGT ha solicitado la exhumación de los restos de los mineros Pedro Masera Polo (El Cerro del Andévalo) y Enrique Herrada Domínguez (Minas de Riotinto), víctimas represaliadas y asesinadas durante la dictadura, que se encuentran en una fosa del cementerio de Nuestra Señora de Soledad de Huelva.
Según ha informado el sindicato a Tinto Noticias, la petición se ha realizado, a través del Ministerio de Presidencia, en nombre de los descendientes de los enterrados como primer paso para el cumplimiento de lo establecido en la Ley 20/2022 de Memoria Democrática.
Las familias de estas víctimas se han puesto en contacto con el sindicato, que acusa al Ayuntamiento de Huelva de “pasividad a pesar de estar localizadas las fosas a las que fueron arrojados los cuerpo”. El sindicato ha recordado que los trabajos de exhumación se iniciaron en el pasado pero que “quedaron incompletos y paralizados, dejando a las familias sin ningún tipo de solución a pesar de que diferentes normas avalaban la continuación de las exhumaciones”.
En la recientemente aprobada Ley de Memoria Democrática se establece la obligación de la Administración de llevar a cabo las labores de exhumación como una parte más de la justicia para con las víctimas de la Dictadura, pero en este caso, añade CGT, el Ayuntamiento de Huelva, a través de la Concejalía de Hábitat urbano e infraestructuras, responsable de llevar a efecto este cometido, “han decidido desoír a las familias en las reuniones mantenidas y dilatar sin fecha el cumplimiento de la normativa legal”.
Tras petición de los familiares de los fusilados Pedro Masera y Enrique Herrada la organización sindical se ha dirigido a la Alcaldía para pedir información sobre sus exhumaciones y para recordarle “la obligación de la administración de recuperar los restos de estas personas represaliadas, pero hasta este momento, desde la alcaldía o desde ninguna otra concejalía se ha dado contestación a la petición de cita”.
En ese sentido, en sindicato ha insistido en que “por mucho que quieran ponerse impedimentos al objetivo final de resarcir a las familias de las víctimas a través del silencio a sus peticiones, las reclamaciones continuarán hasta conseguir que por fin se cumpla con la Ley”.
Pedro Masera fue el primer minero ejecutado que se buscó en el Cementerio de la Soledad de Huelva. A pesar de que los equipos forenses hallaron restos humanos, las pruebas de ADN certificaron que finalmente no era el minero ejecutado en 1938. Por ese motivo, la familia ha solicitado que se continúen con los trabajos que quedaron inconclusos.
Por su parte, Enrique Herrada, natural de Cerro del Andévalo, era calderero en la Cuenca Minera y también fue sentenciado a muerte en 1938, según los archivos sobre la Memoria Histórica.
CGT Huelva considera que la petición de exhumación es un paso más dentro de todo el trabajo que se está realizando por parte de muchas organizaciones desde hace décadas, lo cual demuestra “que no ha sido precisamente dejación de los colectivos memorialistas el hecho de que a día de hoy sigan existiendo decenas de miles de víctimas en cunetas y fosas, muchas de ellas identificadas y reclamadas por sus familiares”, han señalado.
Para CGT Huelva es inexplicable, como así se ha denunciado desde estamentos internacionales, que a día de hoy “España siga ostentando el extraño honor de estar situada entre los tres primeros estados a nivel mundial en número de desaparecidos”.
Proyectos como ‘Todos los nombres’, recalcan, dan cuenta de «miles de víctimas de la dictadura, algo que tiene que hacernos reflexionar sobre la dimensión del problema que supone no actuar, como lleva haciendo el Ayuntamiento de Huelva, durante décadas». En su página web todoslosnombres.org pueden localizarse más de cien mil represaliados y represaliadas de la dictadura, muchos de ellos en de la provincia de Huelva.
‘Las tapias judiciales’ será presentada este lunes en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial
El historiador José María García Márquez presenta este lunes 19 de diciembre su nuevo libro de investigación en materia de Memoria Democrática en la provincia de Huelva. Se trata de ‘Las tapias judiciales: la represión militar judicial en Huelva (1936-1950)’, título de esta nueva obra de este reconocido investigador sevillano cuyo trabajo específico se ha centrado en los últimos años en la represión militar franquista en Sevilla y Huelva.
Publicada por la Editorial Aconcagua, el libro es «un magnífico estudio sobre la represión judicial militar en Huelva, lo que convierte a la provincia en una de las mejores estudiadas no ya de Andalucía sino de todo el país», tal y como destaca el también historiados Francisco Espinosa, a quien está dedicada la obra.
«La riqueza de su investigación proviene del manejo de la documentación primaria, que aún siendo de parte nos sorprende por permitir asomarnos al abismo del terror impuesto por los golpistas a través de las normas que aplicaron desde el primer momento», prosigue el propio Espinosa.
Por su parte, el reputado historiador británico Paul Preston valora que el nuevo libro de García Márquez «añade más detalle a una historia terrorífica que parece un cuento sin fin», tras lo que subraya que «entre sus aportaciones está la revelación del papel de un compinche de Queipo de Llano, el teniente coronel Fermín Hidalgo Ambrosy, en la represión en la provincia de Huelva».
La obra será presentada este lunes a las 19.00 horas en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial de Huelva, donde el autor será presentado por el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (Amhph), Fernando Pineda.
Sobre José María García Márquez
José María García Márquez es un investigador e historiador sevillano cuyo trabajo se ha centrado en los últimos años en la represión militar franquista en Sevilla y Huelva, documentada principalmente en los archivos judiciales militares. Colaborador de numerosas asociaciones y organizaciones memorialistas, ha participado en los últimos años en más de 150 jornadas, charlas y seminarios divulgativos sobre la represión. Un importante número de artículos, ponencias y comunicaciones, así como varios libros, corroboran su activa dedicación a la historia del golpe militar, la represión y la posguerra.
Entre esos trabajos destacan libros publicados de investigación local en La Puebla de Cazalla, Albaida del Aljarafe, Castilleja de Guzmán, Villamanrique, Salteras, El Castillo de las Guardas, Tocina, Morón de la Frontera (en colaboración con Miguel Guardado) y Arahal. Otros trabajos específicos sobre la UGT de Sevilla (1936-1950) (Fudepa, 2007), Trabajadores andaluces muertos y desaparecidos del ejército republicano (1936-1939) (Fudepa, 2009) y Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1963).
Además, es coautor en libros como La resistencia en Sevilla. Un intento de derrocar a Queipo (Aconcagua, 2013), Objetivo Ronda (Aconcagua, 2014) y Lugares de la memoria (Aconcagua, 2014), y cuenta con otras participaciones junto al historiador Francisco Espinosa, como La gran represión (Flor del viento, 2009), Violencia roja y azul (Crítica, 2010), Por la religión y la patria (Crítica, 2014), Checas: Miedo y odio en la España de la guerra civil (Ediciones Trea, 2017).
Sus últimos trabajos han sido La “Semana sangrienta” de julio de 1931 en Sevilla (Aconcagua, 2019) y, junto a Miguel Ángel Harriero, el informe sobre Las fosas comunes del Cementerio de la Soledad y la represión militar en Huelva (1936-1944) (Diputación de Huelva, 2019).
Asimismo, ha elaborado varios trabajos para la Comisaría de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía y ha catalogado y digitalizado numerosos procedimientos de la justicia militar en el Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, entre ellos la totalidad de los procedimientos de la provincia de Huelva. Ha sido miembro de la comisión de expertos sobre Lugares de Memoria de la Junta de Andalucía y fue comisario de la exposición Huelva: La guerra civil en sus documentos (2009), que ha recorrido numerosos pueblos de la provincia.
Una obra de Silvia Suárez Cañavate logra el ilustre galardón convocado por el Ayuntamiento para fomentar la investigación sobre aspectos desconocidos de la historia de Huelva
Después de una ardua deliberación, el jurado del XXII Premio de Investigación Diego Díaz Hierro, galardón que impulsa el Ayuntamiento de Huelva, ha elegido como obra ganadora de esta edición de 2022 un trabajo de Silvia Suárez Cañavate que lleva por título ‘La Historia tras los ojos de mi bisabuela. El papel de las mujeres en la Guerra Civil española y la posguerra mediante la autobiografía’.
Como ha destacado el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, “estamos ante un trabajo de un gran valor documental y de una original temática, al profundizar de forma especial en la figura y trascendencia de una mujer onubense en esta época de nuestra historia”. De esta forma, “esta publicación permite reafirmar que Huelva dispone de grandes investigadores y profesionales que son los idóneos para rebuscar en el pasado de onubenses cuya trayectoria vital merece ser contada para perpetuar el futuro de una ciudad que es muy rica en muchos aspectos, ya sean antropológicos, patrimoniales, o en cuanto a costumbres”.
El XXII Premio de Investigación Diego Díaz Hierro, dotado con 4.000 euros y la publicación del trabajo, ha sido concedido este año a Silvia Suárez Cañavate. Una joven autora onubense de 26 años, que es grado en Educación Primaria, máster en Innovación Pedagógica y Liderazgo Educativo y máster en Estudios de Género, Identidades y Ciudadanía.
El jurado de esta XXII edición -presidido por el teniente alcalde de Cultura y compuesto por los docentes de la Universidad de Huelva Consuelo Domínguez, profesora titular del Departamento de Didáctica de las Ciencias y Filosofía, y Miriam Martín, directora de la Unidad de Cultura Científica de la Onubense, siendo secretaria del mismo Luisa Borrallo, jefa de sección del Archivo y Bibliotecas Municipales- ha valorado apartados de la obra ganadora como la actualidad de la metodología, la relevancia, la estructuración y la contextualización. Así, se trata de un estudio sobre las experiencias y aportaciones de las mujeres durante la Guerra Civil española y la posguerra, centrado en el género autobiográfico, lo que permite acercarse a la vida y al pasado no de una figura histórica, sino de una mujer anónima onubense, Blanca Gómez Santos (1902-1987), que tuvo que hacer frente a innumerables retos, desdichas y situaciones complicadas a lo largo de su existencia.
Cabe señalar que cinco trabajos han optado al XXII Premio Diego Díaz Hierro de Investigación, un certamen convocado por la Concejalía de Cultura del Consistorio onubense que tiene como objetivo llevar al gran público y rendir homenaje a la memoria de Diego Díaz Hierro, fomentando la investigación sobre aspectos desconocidos o poco estudiados, relacionados con la historia, arqueología, arte, urbanismo, sociología, antropología, costumbres populares, folclore, lingüística y literatura de la ciudad de Huelva y su entorno.
Las obras presentadas en el Archivo Municipal de Huelva han tenido que cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran el tratarse de estudios inéditos, que no hubiesen sido galardonados en otros concursos, así como que no estuvieran pendientes del fallo del jurado en cualquier otro certamen. Finalmente, hay que señalar que, tal como se recoge en las bases, la autora de la obra premiada cederá sus derechos al Ayuntamiento durante dos años a partir de la publicación del trabajo, que tendrá lugar en la próxima Feria del Libro de Huelva.
La película analiza la represión sufrida por el colectivo lgtbiq+ con testimonios e intervenciones de varios investigadores
Los alumnos y alumnas del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Pintor Pedro Gómez que elaboraron un documental sobre la antigua cárcel de Huelva han presentado su trabajo en las II Jornadas de Educación y Memoria Democrática, un evento organizado por la Diputación Provincial y la Universidad de Huelva (UHU) que durante estos días se está celebrando en las instalaciones de la Onubense.
Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS, el objetivo del documental es destapar los horrores acontecidos en la antigua prisión durante la guerra civil y la dictadura franquista de una forma rigurosa y veraz y, con ello, arrojar luz sobre uno de los más graves episodios de represión que haya sufrido nunca el colectivo lgtbiq+.
‘Ley del silencio’ es el título de este trabajo que ya está a punto de ver la luz y que desvela la verdad sobre lo que esconden los muros de la antigua cárcel de Huelva, una verdad que “los jóvenes de hoy en día no conocen” porque “nadie nos la enseñó”, señalan los creadores del documental, quienes atribuyen este desconocimiento a que siempre ha imperado “la ley del silencio”.
La grabación y montaje de la película han supuesto un año de trabajo, concretamente desde noviembre de 2021, cuando estos alumnos y alumnas de Primero C del Bachillerato de Artes Escénicas toman la iniciativa durante una clase de la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo, impartida por la profesora del centro educativo onubense e historiadora del arte Bárbara Yáñez Feria, que ha ejercido de directora del documental.
La película, que también aborda el aspecto patrimonial de la antigua cárcel, cuenta con las intervenciones de cinco expertos y expertas que desvelan sus investigaciones sobre los hechos ocurridos en aquella prisión onubense: el profesor de la Universidad de Valdivia (Chile) Pedro Feria, el profesor de la Universidad Pablo de Olavide Rafael Cáceres, la profesora de la Universidad de Huelva Asunción Díaz y las investigadoras onubenses sobre Memoria Histórica Felicidad Mendoza y Luna del Rocío Mazo.
Además, el documental recoge testimonios de personas que vivían junto a la cárcel antigua durante aquellos sucesos, como Amparo, una mujer de 90 años que entonces desconocía lo que estaba ocurriendo a unos metros de su casa, tal y como explica la propia Yáñez, que ha mostrado su agradecimiento a los investigadores e investigadoras y a todas las personas que han participado y colaborado para que esta película vea la luz.
La profesora explica que los recursos con los que han trabajado los alumnos y alumnas han sido “limitados”. Las grabaciones se han realizado con un iPhone, lo que, no obstante, no impide que todos estén “muy satisfechos” con el resultado. Además, el día que grabaron en las instalaciones de la antigua cárcel tenían “muy poco tiempo” para ello, pero “salió bastante bien”, destaca.
Los artífices del documental son alrededor de 15 alumnos y alumnas del referido instituto onubense, con quienes ha contactado TINTO NOTICIAS para dar a conocer su proyecto. Entre ellos se encuentra Sara Muñoz, directora técnica de la película, para quien la experiencia ha sido “muy interesante”. “Los jóvenes de hoy no saben lo que ocurrió en las paredes de esa cárcel”, por lo que “lo hemos trabajado bastante y con muchas ganas”, subraya.
La imagen del documental es Vanessa Garrido, que asegura haber vivido una “experiencia increíble”. Le dio “mucha impresión” descubrir esta historia “que no nos habían contado” y que “debemos conocer”, motivo por el que este proyecto es “muy importante”, destaca esta estudiante que además ha vivido todo el proceso con una especial implicación personal. “Como persona que pertenece al colectivo Lgtbiq+, a mí me habría ocurrido lo mismo”, confiesa.
Luis Burtea es el narrador y el cámara del documental y coincide con sus compañeros y compañeras en que se trata de un proyecto “muy importante”. “Hemos descubierto cosas de las que no se quiere hablar y hemos querido aportar información 100 por 100 verídica”, para lo que “hemos tenido la oportunidad de entrevistar a muchos especialistas en el tema desde varios puntos de vista”, detalla.
El encargado de las funciones de community manager ha sido Miguel Valerio, para quien la experiencia ha sido “bastante interesante”. “Yo vivo al lado de la cárcel antigua y no conocía estos hechos”, por lo que “queríamos hacer saber a los jóvenes lo que ocurrió”, asegura, tras lo que aplaude el éxito de las publicaciones sobre el documental que ha ido realizando en la página de Instagram @BaeHuelva.
Por último, todos coinciden en que “sentimos miedo dentro de la cárcel al ver todo en ruinas”, lamentan estos alumnos y alumnas del IES Pedro Gómez de Huelva, para quienes “es triste ver cómo algo con tanta historia está así”. Es “una falta de respeto a las víctimas”, concluyen.
El documental será estrenado en breve y proyectado en otros centros educativos de Huelva. De momento, los lectores de TINTO NOTICIAS pueden ver el último spot de la película a través de este enlace.
La presidenta de la Diputación da lectura al manifiesto que declara la nueva conmemoración el 31 de octubre
La presidenta de la Diputación, María Eugenia Limón, ha dado lectura a un manifiesto con motivo del Día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra Civil y la Dictadura, que se conmemora por primera vez el 31 de octubre tras la aprobación por las Cortes Generales el pasado 19 de octubre de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. La Ley también declara el día 8 de mayo de cada año como Día de recuerdo y homenaje a los hombres y mujeres que sufrieron el exilio como consecuencia de la Guerra y la Dictadura.
Limón ha subrayado que la Diputación está trabajando, desde el Comisionado de Memoria Democrática, “para sensibilizar y concienciar sobre esta barbarie que sufrió la provincia de Huelva durante la dura represión y para conseguir desde las administraciones públicas que esa verdad, esa justicia y esa reparación llegue a toda la ciudadanía, para que esa realidad no se vuelva a repetir”.
En el acto, celebrado en el patio de la institución provincial, han estado miembros del Congreso de los Diputados y del Parlamento de Andalucía, así como alcaldes, concejales y concejalas de Huelva capital y de varios ayuntamientos de la provincia, así como representantes de asociaciones memorialistas.
Según el manifiesto, la Diputación de Huelva comparte los principios del Derecho Internacional Humanitario de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición que deben presidir las políticas públicas relativas a la memoria democrática. La conmemoración de este día de recuerdo contribuye al deber de memoria para que las violaciones de derechos humanos que se produjeron durante el golpe de Estado de 18 de julio de 1936, la Guerra y la Dictadura, no puedan volver a repetirse. “Contribuye así a mantener vivo el recuerdo del significado y la trascendencia de los traumáticos hechos acaecidos, y preserva en la memoria colectiva los desastres de la guerra y de toda forma de totalitarismo, así como la reparación de la dignidad de las víctimas, tanto entre la ciudadanía actual como en la del futuro”.
Por ello, la Diputación Provincial de Huelva manifiesta su compromiso de adherirse a la conmemoración anual del 31 de octubre como Día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra Civil y la Dictadura, “así como disponer anualmente, desde este 2022, todos aquellos actos, actividades o acciones de difusión que estime oportunos y sean adecuados a los fines del 31 de octubre como Día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra Civil y la Dictadura”.
Asimismo, la Diputación de Huelva se adhiere a la conmemoración anual del día 8 de mayo de cada año como Día de recuerdo y homenaje a los hombres y mujeres que sufrieron el exilio como consecuencia de la Guerra y la Dictadura, comprometiéndose a realizar actividades o acciones de difusión que estime oportunas y sean adecuados a los fines del 8 de mayo como Día de recuerdo y homenaje a los hombres y mujeres que sufrieron el exilio como consecuencia de la Guerra y la Dictadura.
El coordinador del Comisionado de Memoria Democrática de la provincia de Huelva, Antonio Rus, ha hecho un repaso por su andadura desde su creación, en 16 junio de 2021, destacando que en un solo año ya se ejecutado la práctica totalidad del proyecto inicial.
En materia de sensibilización, se ha trabajado con numerosos de los IES de la provincia de Huelva, con actividades dirigidas a más de 7.000 alumnos y alumnas e intervenciones como “Canciones para la memoria”, “La rueda de las olvidadas” o “Que no cese la esperanza”. A través de un convenio con la Universidad de Hueva y en colaboración con los CEP de la provincia, se han celebrado las primeras Jornadas de Educación y Memoria. Y en este periodo se han editado tres publicaciones: “Del Olvido a la Reparación”, Perseguidos” y “El Universo Penitenciario Onubense en la Guerra Civil Española”.
En cuanto a exhumaciones, atención a las familias de las víctimas y su dignificación pública se está actuando con recursos económicos, por un lado, de la FEMP, por otro, propios de la Diputación de Huelva, en la Fosa de Nerva, en la de San Juan y en la de Ayamonte. También se ha presentado a los ayuntamientos asesoramiento para la solicitud de permisos de exhumación y atención jurídica para la retirada de simbología franquista. Se ha conveniado con el Ayuntamiento de Huelva la reparación del muro del cementerio y la creación de un monumento, así como los monumentos de Zufre a Las Rosas y en el cementerio de Higuera de la Sierra. Asimismo, desde el Comisionado se ha tramitado a más de 400 personas la extracción del ADN e información sobre sus familiares.
Además se han llevado a cabo otras acciones, como el trabajo de investigación en el archivo de Valverde del Camino, la creación de un espacio web específico sobre Memoria dentro de la web de la Diputación o el asesoramiento a la Diputación de Córdoba en la creación de su Comisionado.
El acto se ha cerrado con una actuación musical de Pepe Roca y Toñi García, con un tema de Antonio Machado sobre la muerte de Federico García Lorca y ‘Al Alba’, de Luis Eduardo Aute.