Etiqueta: Juan Ramón Jiménez

  • El Ayuntamiento de Moguer inicia los trabajos para recuperar el Pino de Fuentepiña

    El Ayuntamiento de Moguer inicia los trabajos para recuperar el Pino de Fuentepiña

    El alcalde se agarra a una «remota posibilidad de salvación»

    El Ayuntamiento de Moguer ha iniciado los trabajos para intentar la recuperación del Pino de Fuentepiña, un símbolo ligado a la memoria colectiva de los moguereños que fue abatido por los temporales de los pasados días y que se intenta recuperar con una actuación que se ha iniciado este mismo miércoles por parte de maquinaria y técnicos municipales.

    El alcalde de Moguer Gustavo Cuéllar es consciente de que “se trata de un reto muy complicado, pero nos agarramos a esa remota posibilidad de salvación para conseguir que este icono de la unión entre naturaleza y poesía siga unido al paraje que tanto significó en la vida y obra de nuestro poeta Juan Ramón Jiménez”.

    El informe emitido por la Junta de Andalucía es muy claro: las posibilidades de recuperación son muy escasas, pero no sólo por los daños que la caída ha provocado al árbol, sino por la longevidad del pino, que supera los 200 años de vida.

    Teniendo en cuenta las conclusiones de la Junta y la valoración de todos los expertos, se ha decidido de manera coordinada con todas las partes intervinientes tapar las raíces con una argamasa de humus, sustrato natural y productos enraizantes para intentar devolver a la vida al que ha sido centinela de la que fue casa de descanso del poeta moguereño durante más de dos siglos.

    Para llevar a cabo esta actuación el alcalde de Moguer ha firmado un convenio de colaboración con la familia propietaria de la finca, que se ha puesto a total disposición del ayuntamiento para colaborar en la recuperación del emblemático pino bajo cuya copa está enterrado el burrillo que inspiró el universal personaje del burrito Platero.

  • Los temporales dañan gravemente el histórico pino de Fuentepiña de Moguer

    Los temporales dañan gravemente el histórico pino de Fuentepiña de Moguer

    El alcalde se agarra a dos «remotas» posibilidades de salvar el monumento natural vinculado a Juan Ramón Jiménez

    Los temporales de las últimas semanas han afectado gravemente al monumental e histórico pino de Fuentepiña de Moguer (Huelva), muy vinculado a la obra del Premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, por lo que fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía con la categoría de Sitio Histórico.

    Así lo ha indicado en una audio remitido a los medios el alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, que ha señalado que uno de los tornados que se produjeron la semana pasada en el término municipal ha sido el causante de que este árbol, «con más de 200 años de vida», no solamente se haya visto afectado, sino también «truncado desde la raíz».

    Por ello, ha explicado que «en esta situación, tanto la propia Junta de Andalucía, la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, el Ayuntamiento de Moguer y distintos expertos y colaboradores en materia de biodiversidad, han analizado la situación del pino», y aunque «hay distintas conclusiones y con distintos resultados, ninguno de ellos es muy halagüeños, porque la situación del pino, tras 200 años de vida, casi llega a un final de ciclo».

    «No obstante, no se pierden las esperanzas de poder salvar este monumento natural, este símbolo tan importante, tan icónico de nuestra localidad, pero especialmente del mundo juanramoniano, y en esas breves posibilidades de salvación vamos a actuar», ha remarcado.

    Así las cosas, Cuéllar ha explicado que «existe una remota posibilidad de poder salvarlo» con «dos soluciones». Una sería «poner de pie de nuevo el árbol» algo «muy complejo y difícil» y que «también pondría en riesgo a la propia planta, debido a que está dañada en sus raíces y también en su copa», por lo que «hacer ese movimiento tan preciso no garantizaría la viabilidad del mismo y tampoco garantizaría que la operación fuera bien aceptada por el terreno y por el propio árbol».

    La otra posibilidad, «que es la que se está estudiando» y la que «con más probabilidad» sea la que se ponga en marcha, sería «tapar las raíces con un argamasa de humus y sustrato natural del entorno, además de sanear la copa del mismo a través de la limpieza y cierre de muchas de las ramas que están abiertas».

    «Todo esto se hace desde el prisma del Ayuntamiento, de la Junta de Andalucía y de la propia Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, teniendo en cuenta las probabilidades de viabilidad de este árbol con más de doscientos años, cuyo ciclo casi está cerrado, lo cual no es óbice para intentar salvar el mismo», ha dicho el alcalde antes de apuntar que se da «otra complicación, que es que las rupturas de sus raíces son muy superficiales y, por tanto, hay que mantener el sustrato por encima durante el tiempo suficiente para comprobar que el árbol no está dañado».

    De este modo, ha subrayado que habrá que ver «ese daño a futuro» y su comportamiento y, «en todo caso, se va a hacer siempre desde una perspectiva muy coordinada», toda vez que ha agradecido a la familia propietaria de la finca privada en la que se encuentra su «colaboración con las administraciones» y ha explicado que se va a firmar un convenio con la misma «para poder entrar en la finca y salvar dentro de las probabilidades este pino tan singular».

    El piño está ubicado en un paraje de los entornos de Moguer, en la finca Santa Cruz de Vista Alegre, justo a un costado de la casa de Fuentepiña donde el Nobel escribió gran parte de su obra literaria. Cuenta con alrededor de 19,50 metros de altura y 3,80 metros de perímetro y es considerado un símbolo dentro de la literatura juanramoniana. De hecho, su popular burro Platero fue enterrado bajo este pino, según su obra. Además, está catalogado como árbol monumental de España.

  • Moguer conmemora el 109 aniversario de la boda entre Juan Ramón y Zenobia

    Moguer conmemora el 109 aniversario de la boda entre Juan Ramón y Zenobia

    La escuela de las Hermanas Cossettini de Argentina protagonizan el acto organizado por la Asociación de Mujeres Zenobia y la Casa Museo del Nobel

    La asociación de mujeres “Zenobia” y la casa museo del Nobel conmemoraron este miércoles 5 de marzo el 109 aniversario de la boda entre Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí con una ofrenda floral y un recital de poemas en homenaje a la esposa y principal colaboradora del Andaluz Universal, así como con la presentación del cuaderno juanramoniano que analiza la relación del matrimonio con la escuela de las Hermanas Cossettini, una singular experiencia de educación activa desarrollada en Argentina.

    El alcalde de Moguer y presidente de la Fundación del Nobel, Gustavo Cuéllar, y la presidenta de la asociación “Zenobia”, Pepi Caeiro, abrieron el programa conmemorativo depositando un ramo de flores amarillas a los pies de la estatua de la esposa del Nobel, antes del recital de poemas que amenizó a la guitarra el propio Cuéllar, y la actuación del coro de la asociación de mujeres que puso complemento musical a una intensa tarde dedicada a recordar al matrimonio Jiménez, que contrajo matrimonio el 2 de marzo de 1916 en Nueva York, una efeméride que cada año se pone en valor desde la propia asociación Zenobia y la casa-museo del poeta.

    El programa de actividades continuó con la presentación del Cuaderno Juanramoniano nº 7 “Juan Ramón Jiménez y la escuela de las Hermanas Cossettini”, un trabajo de Maria Silvia Serra y Javiera Díaz que nos acerca a esta singular experiencia de escuela activa que se desarrolló en la región pampeana argentina, y que visitó personalmente el matrimonio Jiménez en agosto de 1948 quedando ambos fascinados con la experiencia.

    El director de la Fundación, Antonio Ramírez presidió junto a Cuéllar la presentación de este trabajo en el que los autores abordan este singular encuentro desde una perspectiva que combina miradas pedagógicas, políticas y estéticas, recopiladas a través del estudio de los cuadernos escolares del alumnado y de los diarios de sus maestras, así como de documentos de prensa y correspondencia del archivo pedagógico de este proyecto educativo que desarrollaron entre 1935 y 1950 las hermanas Olga y Leticia Cossettini.

    Esta experiencia que tuvo lugar en la ciudad de Rosario supuso toda una innovación para la época, ya que los estudiantes eran considerados el centro del aprendizaje, y en sus aulas reinaban el arte, la música y la creatividad en un contexto donde primaban la serenidad y bienestar, de ahí su nombre de Escuela Serena.

    En esta escuela, la alegría y lo espontáneo eran bienvenidos y las aulas se convertían en talleres y laboratorios, abriendo las inquietudes artísticas del alumnado y entablando vínculos con toda la comunidad, un centro formativo al que concurrían los hijos de obreros, pescadores, comerciantes de clase media y también familias acomodadas, en un extraordinario ambiente de complicidad educativa.

    La enorme importancia que tuvo para esta Escuela Serena la obra “Platero y Yo” de nuestro Nobel, sobre la que el alumnado rosarino realizó decenas de actividades, entablándose una extraordinaria complicidad entre el simpático borriquillo protagonista y los niños y niñas, inspiraron la visita que el matrimonio Jiménez realizó a esta experiencia pedagógica, sin duda una de las más singulares e integradoras de la historia.

  • Diputación convoca el XLV Premio Iberoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, dotado con 25.000 euros

    Diputación convoca el XLV Premio Iberoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, dotado con 25.000 euros

    No se admiten traducciones ni adaptaciones de otras obras

    La Diputación de Huelva ha convocado la 45 edición del Premio Iberoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, un certamen con el que la administración provincial rinde homenaje al Nobel moguereño y gran poeta universal, al tiempo que incentiva la producción literaria en el ámbito de la poesía.

    Al prestigioso premio pueden concurrir todas las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, cuya obra esté escrita en lengua española y que no hayan sido premiadas en ediciones anteriores, según una nota de la Diputación.

    En esta edición 2025, la cuantía del premio es de 25.000 euros para el texto ganador.

    Según establecen las bases del certamen, los textos serán de temática libre y con una extensión mínima de 500 versos –en un único poema o en varios–, originales e inéditos, que no hayan sido premiados, ni publicados o registrados en cualquier otro concurso o medio de difusión, y no se admitirán traducciones ni adaptaciones de otras obras, ni que estén pendientes de fallo de otro certamen.

    El tamaño de folio será A4, con todas las páginas numeradas y sin imágenes ni ilustraciones, con tipo de letra Arial, cuerpo 12 e interlineado 1’5.

    Los trabajos se presentarán necesariamente en formato digital a través de la sede electrónica de la Diputación de Huelva (https://sede.diphuelva.es) y los textos se identificarán con un título, careciendo de firma o de cualquier otro detalle que pudiera desvelar algún dato de identidad.

    La presentación de la solicitud no requerirá el acceso mediante sistema de identificación digital y los documentos que se incorporen deberán estar en formato PDF, conforme a los requisitos técnicos establecidos.

    El plazo de presentación finalizará el 15 de marzo de 2025 (a las 23,59 horas, hora española). El fallo del Jurado será inapelable y podrá declarar desierto el premio.

    La entrega de este importante galardón, que mantiene viva y actual la figura y la obra de uno de los más importante poetas del siglo XX, se suele celebrar a finales del mes mayo, aniversario de la muerte de Juan Ramón Jiménez.

    Esta convocatoria puede también consultarse en el Portal de Transparencia de la Diputación de Huelva.

  • La Fundación Zenobia-JRJ incorpora cinco nuevos cuadros del Nobel

    La Fundación Zenobia-JRJ incorpora cinco nuevos cuadros del Nobel

    La iglesia parroquial luce una placa conmemorativa junto a la pila donde fue bautizado

    Moguer ha sido escenario esta mañana de dos actividades en torno a la figura del Nobel Juan Ramón Jiménez: por un lado, el develado en la iglesia parroquial de una placa conmemorativa junto a la pila en la que el poeta fue bautizado y, por otro, la incorporación a los fondos de la Fundación Zenobia-JRJ de cinco nuevos cuadros pintados por el autor de Platero.

    Juan Ramón Jiménez Mantecón nació en Moguer el 23 de diciembre de 1881, y fue bautizado días más tarde en la parroquia de Ntra. Sra. de la Granada, un acontecimiento que hoy se ha recordado al colocarse junto a la antigua pila bautismal de la parroquia moguereña, una placa conmemorativa que, de alguna manera, pone también en valor como espacio juanramoniano la iglesia arciprestal de Moguer, el mayor templo de toda la provincia.

    El alcalde, Gustavo Cuéllar, la representante de la familia del Nobel, Carmen Hdez-Pinzón, y el director de la Fundación, Antonio Ramírez, han develado junto al párroco moguereño, José Antonio Omist, la leyenda que recuerda el bautizo del pequeño Juan Ramón, del que se cumplirán en pocos días 143 años.

    El acto ha contado también con la asistencia de la directora de la Cátedra Juan Ramón Jiménez de la UHU, Rosa García, la investigadora Soledad González-Ródenas y varios miembros de la corporación local, junto a una representación del alumnado de todos los colegios e institutos moguereños que han leído junto a la pila bautismal varios poemas de Juan Ramón como recuerdo y homenaje al moguereño más universal.

    Nuevas pinturas del autor de Platero

    Posteriormente las autoridades se han desplazado a la casa-museo del Nobel donde se han presentado cinco nuevos cuadros pintados por Juan Ramón que pasan a engrosar los fondos de su Fundación.

    Como todos saben, Juan Ramón quiso ser pintor antes que poeta, algo que el propio autor deja claro en su libro “Ideología”, cuando afirma que «Todos los días siento varios ímpetus de pintar y de componer música, y siento que dentro de mí el músico y el pintor se van desarrollando al mismo tiempo que el poeta -tres seres distintos-, aprendiendo más y más y sin pintar ni componer. Y creo que, de ponerme, en el acto esos progresos serían efectivos. Pero me domino, en la seguridad de que la vida es corta aun para una sola cosa y que se corre el peligro de convertirse en un aficionado jeneral a las artes».

    En palabras del director de la Fundación del Nobel, Antonio Ramírez Almanza, “sabemos que Juan Ramón, desde muy temprana edad, mostró su interés por todas las artes, cuando ojeaba las revistas literarias de su hermana, o cuando leía los libros que se hallaban en su casa en el rellano de la escalera; e incluso cuando estudiaba bachiller en el puerto de Santa María, y empezaba a coleccionar versos de los más ilustres poetas universales. Sin embargo, su primera inclinación artística fue la pintura. Convenció a sus padres, cuya voluntad era que estudiara leyes, para aprender este arte en el viejo taller de un pintor costumbrista. Al poco tiempo Juan Ramón descubrió que su camino era otro: “Yo había ido a Sevilla con una ilusión falsa acerca de la pintura: Cuando entré en el estudio del que me designaron maestro, se me cayeron los pinceles del espíritu.”

    El Ateneo de Sevilla supuso un hallazgo que condicionará el estilo de vida de Juan Ramón, que a partir de entonces girará en torno a la poesía, su gran vocación. No obstante, en sus pinturas se constata un notable potencial en cuanto al estilo y la técnica empleada.

    Sin lugar a dudas, las dos obras más importantes presentadas hoy son los cuadros titulados “Niña de rojo” y “Mujer con mantón de Manila”, unas pinturas que tienen además una interesante historia, ya que la primera, considerada por los especialistas como la mejor obra pictórica del Nobel, se encontraba escondida debajo de la segunda y no se tenía ninguna noticia sobre ella.

    Cuando la restauradora María José Parrondo comienza a trabajar sobre “Mujer con mantón de Manila” y extrae de su marco la obra, encuentra bajo el lienzo original la pintura de una niña vestida de rojo, con un semblante serio pero muy realista, y unos deliciosos tonos rojos. Esta segunda pintura estaba además firmada y fechada por Juan Ramón en 1897, lo que supuso tanto para la restauradora como para la propia Fundación del Nobel una gratísima sorpresa, ya que se acababa de descubrir una nueva obra inédita del poeta de Moguer, con una gran calidad artística y un delicioso tratamiento del color y la luz.

    Además de estas dos pinturas también se han incorporado a los fondos del organismo juanramoniano dos son preciosas vistas de la finca de Nazaret y un pequeño bodegón con melocotones adquiridos recientemente por la Fundación a su propietario José Alfonso Hernández-Pinzón, vinculado por lazos familiares al poeta.

    El sitio de Nazaret formaba parte del paraje y la casa de Fuentepiña en los que Juan Ramón pasó largas temporadas en su infancia y adolescencia, siendo evocado por el poeta en varias de sus obras y, especialmente, en Platero y Yo.

    En cuanto al cuadro titulado “Melocotones”, fue pintado y firmado por el propio poeta cuando apenas era un adolescente, y representa dos melocotones sobre fondo verde oscuro, una composición muy equilibrada en la que el joven Juan Ramón consigue reproducir el color natural de las frutas modelando y fundiendo los tonos en fresco para crear texturas tremendamente realistas.

    Con estas nuevas incorporaciones, la casa museo de Moguer refuerza su compromiso con la conservación y difusión del legado artístico vinculado a Juan Ramón Jiménez.

  • Rogelio Reyes Cano recibirá el Perejil de Plata por sus estudios sobre Juan Ramón Jiménez

    Rogelio Reyes Cano recibirá el Perejil de Plata por sus estudios sobre Juan Ramón Jiménez

    La Fundación Zenobia JRJ le entrega este viernes su más importante distinción en el 68 aniversario de la concesión del Nobel al poeta universal

    Este viernes 25 de octubre, en el 68 aniversario de la concesión del Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez, su ciudad natal acoge como es tradición el solemne acto de entrega del ‘Perejil de Plata’ que concede la Fundación Zenobia -JRJ a quienes se han destacado por su compromiso con la causa juanramoniana, contribuyendo a proyectar la obra en marcha del Andaluz Universal y a mantener vivo y pujante su extraordinario legado poético.

    Este año la más importante distinción que otorga el organismo juanramoniano se entrega al Doctor en Filología y Catedrático de Literatura de la Universidad de Sevilla Rogelio Reyes Cano, uno de los más importantes hombres de letras andaluces, con una trayectoria docente impecable y autor de numerosos trabajos y publicaciones sobre la literatura española de los siglos XIX y XX, entre ellos, decenas de conferencias y charlas sobre la poética juanramoniana, así como de infinidad de artículos sobre el Andaluz Universal publicados en multitud de revistas y estudios especializados.

    La iglesia conventual de Santa Clara acoge a partir de las 19 horas la entrega de este prestigioso galardón en un solemne acto institucional que presidirá el alcalde de Moguer y actual presidente de la Fundación del Nobel, Gustavo Cuéllar. El colofón a la velada lo pondrá la actuación del prestigioso Liceo Municipal de la Música de Moguer.

  • Moguer enriquece su patrimonio artístico con tres pinturas de Juan Ramón Jiménez

    Moguer enriquece su patrimonio artístico con tres pinturas de Juan Ramón Jiménez

    La Fundación Zenobia-JRJ adquiere cuadros del Nobel sobre la finca de Nazaret y un bodegón

    Dos preciosas vistas de la finca de Nazaret y un pequeño bodegón con melocotones son los cuadros de Juan Ramón Jiménez que este martes han sido adquiridos formalmente por la Fundación del Nobel para engrosar su patrimonio artístico.

    El alcalde de Moguer y presidente del organismo juanramoniamo, Gustavo Cuéllar, ha suscrito hoy la adquisición de estas obras pictóricas con su propietario José Alfonso Hernández-Pinzón, vinculado por lazos familiares al poeta, en un acto al que también ha asistido el director de la Fundación Antonio Ramírez.

    Con esta adquisición se cumple uno de los fines específicos de la entidad que es, precisamente, la recuperación, recopilación y custodia de todos cuantos documentos sean posibles sobre la obra y la vida del poeta y su esposa Zenobia Camprubí, en este caso, varias pinturas originales del Nobel con un gran valor artístico.

    El sitio de Nazaret formaba parte del paraje y la casa de Fuentepiña en los que Juan Ramón pasó largas temporadas en su infancia y adolescencia, siendo evocado por el poeta en varias de sus obras y, especialmente, en Platero y Yo.

    Originalmente la finca se denominaba Santa Cruz de Vista Alegre y era propiedad del tío de Juan Ramón, Gregorio Jiménez, aunque su nombre cambió cuando el poeta regaló a su médico y amigo personal, Rafael Almonte, una parte de la finca que pasó a conocerse como Nazaret, mientras que el resto de la propiedad que continuó en poder de la familia Jiménez se denominó desde entonces Fuentepiña.

    Este paraje situado a unos 2 km. del pueblo desde el que el poeta tenía unas espectaculares vistas de Moguer, constituye un espacio natural con evidentes connotaciones literarias y pictóricas en el que confluyen valores de carácter histórico que tienen que ver con la presencia y las vivencias del poeta, de ahí el interés de su Fundación por incorporar a sus fondos estas obras artísticas que, según los expertos, son de las mejores pinturas que realizó un Juan Ramón que, como todos saben, quiso ser pintor antes que poeta.

    Los cuadros titulados “Nazaret 1” y “Nazaret 2” son dos óleos sobre lienzo con medidas de 38 x 51 cm. pintados por Juan Ramón hacia 1910, dos trabajos que, por su tonalidad y ejecución tienen mucho de acuarela. El poeta consigue esta impresión usando pigmentos y pinceladas muy diluidas que dotan a estas dos obras de una gran espontaneidad y luminosidad, consideradas por los especialistas entre los mejores trabajos pictóricos del Andaluz Universal.

    En cuanto al cuadro titulado “Melocotones”, cuyas medidas son de 16,8 x 23 cm., fue pintado y firmado por el propio poeta en 1897, cuando apenas contaba 16 años de edad, y representa dos melocotones sobre fondo verde oscuro apoyados sobre una base de color siena, una composición muy equilibrada en la que el joven Juan Ramón consigue reproducir el color natural de los melocotones maduros modelando y fundiendo los tonos en fresco, creando así unas texturas tremendamente realistas.

  • Moguer celebra el centenario de ‘Marinero en Tierra’

    Moguer celebra el centenario de ‘Marinero en Tierra’

    La Casa-Museo Zenobia-JRJ expone una primera edición del libro con dedicatoria manuscrita de Alberti a Juan Ramón Jiménez

    Este miércoles se ha presentado la Pieza del Mes de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, dedicada en esta ocasión al centenario de la publicación del libro de Rafael Alberti Marinero en Tierra.

    En la casa museo del Nobel moguereño puede admirarse desde este mismo día una primera edición del poemario con dedicatoria manuscrita de Alberti a Juan Ramón, una pieza que pone en valor la relación de los dos literatos andaluces y el magisterio que ejerció el moguereño sobre el gaditano.

    El director de la Fundación del Nobel, Antonio Ramírez, y la concejala de Turismo de Moguer, Elvira Periáñez, han presidido la presentación de este interesante material que ha corrido a cargo de la técnica del centro de estudios juanramonianos, Rocío Bejarano.

    Subí yo aquella tarde

    con mis primeros versos

    a la sola azotea

    donde entre madreselvas y jazmines

    él en silencio ardía.

    Hablamos con vehemencia

    de nuestro mar, lo mismoque del amigo ausente…

    Así narraba Rafael Alberti su llegada a la casa de Juan Ramón en Madrid, llevando bajo el brazo su poemario Marinero en Tierra, con el que se convertiría meses más tarde en ganador del Premio Nacional de Poesía.

    En aquellos momentos la figura de Juan Ramón era la gran referencia para los nuevos poetas españoles, por lo que, para el joven Alberti, presentar su obra al autor de Platero suponía un gran honor y también un gran reto, ya que de todos era sabido el compromiso de Jiménez con la excelencia poética y su reticencia a los halagos fáciles. Pero Juan Ramón queda encantado con el poemario del joven gaditano y le escribe una deliciosa carta en los siguientes términos:

    “después del precioso rato que pasamos en la azotea hablando de Andalucía y poesía, me quedé leyendo -entre las madreselvas en tierna flor blanca y la bellísima luz caída que ya ustedes dejaron hirviendo en oro en el rincón de yedra- su Marinero en tierra. Las poesías de este libro me sorprendieron de alegría (…) Poesía “popular”, pero sin acarreo fácil: personalísima; de tradición española, pero sin retorno innecesario: nueva; fresca y acabada a la vez; rendida, ájil, graciosa, parpadeante: andalucísima.(…) Ha trepado usted, para siempre, al trinquete del laúd de la belleza, mi querido y sonriente Alberti”.

    Quince de los poemas de Marinero en Tierra los publica Juan Ramón en el único número que vio la luz de su revista literaria Sí, editada en julio de 1925.

    La relación entre los dos grandes poetas andaluces, aunque con altibajos, siempre mantuvo un tono de amistad y admiración mutuas. De esta manera, Alberti escribe a Juan Ramón “Pienso que nunca volverá a existir otro poeta más escuchado, más querido que tú en aquellos años. Luego, luego… las peleas comenzaron, casi siempre por motivos minúsculos, de orden literario”.

    Mientras que Juan Ramón afirma del gaditano: “Siempre, Alberti, y a pesar de sus destrezas, le tuve cariño a usted, y si he escrito algo que le haya rozado desagradablemente, siempre con la compensación del elogio, ha sido, conste, como respuesta.(…) Rafael Alberti le va a decir a lo no mirado una gran cosa del tamaño por lo menos del mar de Cádiz, el más bello mar, para mí, del mundo, del golfo más rico de poesía sudoeste que yo conozco (…)”

    Y a la muerte del moguereño, Alberti le dedicó estas bellas palabras: “Han pasado grandes poetas por la tierra del mundo, de destellos brillantes, cegadores. Pero llama tan encendida, tan desvelada, tan sostenida día y noche, sólo a ti te tocó consumir.”

    Junto a la primera edición de Marinero en Tierra dedicada al Nobel por su autor, en la vitrina que ocupa desde hoy un lugar de privilegio en la visita a la casa museo, también se exponen algunos de los poemas de Alberti incluidos por Juan Ramón en su revista literaria Sí, y una fotografía de los dos grandes autores tomada en Argentina en 1948.

    La Pieza del Mes puede visitarse de martes a viernes, en horario de mañana de 10 a 14, y de tarde, de 16 a 20,30 h.; así como sábados y domingos de 10 a 14,30 h.

  • Muere una persona en un tiroteo en El Torrejón

    Muere una persona en un tiroteo en El Torrejón

    Otra persona resulta herida y es atendida en el Hospital Juan Ramón Jiménez

    La barriada onubense de El Torrejón ha sido el escenario este martes 10 de septiembre de un nuevo tiroteo entre varias personas, en esta ocasión con resultado de muerte.

    Los hechos han ocurrido en torno a las 14.10 horas de este martes, según han informado desde la Policía Nacional de Huelva, que ha confirmado que el tiroteo ha provocado el fallecimiento de una persona.

    Asimismo, las mismas fuentes han comunicado que como consecuencia de este suceso hay otra persona que se encuentra herida, por lo que está siendo atendida en el Hospital Juan Ramón Jiménez, si bien «en un principio» está «fuera de peligro», han señalado.

    Por último, desde la Policía Nacional han informado que actualmente mantiene un amplio dispositivo en el lugar del suceso.

  • Termina en el hospital tras llevarse por delante cinco vehículos en Huelva

    Termina en el hospital tras llevarse por delante cinco vehículos en Huelva

    El conductor ebrio terminó en el Juan Ramón Jiménez

    Así ha quedado el coche de un conductor que, bajo los efectos del alcohol, perdió el control del vehículo dañando a otros cinco más que estaban estacionados en una calle de Huelva capital en la mañana de este domingo, según ha informado la Policía Local a través de sus redes sociales.

    El hombre siniestrado tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital Juan Ramón Jiménez.